Who won the 1959 US Grand Prix?

El Final Épico de Sebring 1959

16/07/2020

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Corría diciembre de 1959. El sol de Florida calentaba el asfalto del Sebring International Raceway, un circuito improvisado que combinaba las pistas de un aeropuerto regional con una serie de curvas técnicas. El aire estaba cargado de tensión, no solo por el calor, sino porque la Fórmula 1 celebraba su primer Gran Premio de Estados Unidos y, además, el escenario de la batalla final por el Campeonato del Mundo. Por primera vez desde 1951, tres pilotos llegaban a la última carrera con opciones matemáticas de alzarse con la corona: el australiano Jack Brabham, el británico Stirling Moss, y el también británico Tony Brooks. Era un duelo a tres bandas entre Cooper y Ferrari, un final de temporada que prometía ser legendario.

How many F1 races were there in 1959?
The World Championship was contested over nine races between 10 May and 12 December 1959. At the beginning of the year, there were no world champions on the grid.
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Un Sueño Americano en Sebring

La realización de este Gran Premio fue el sueño de un hombre, Alec Ulmann, un empresario de origen ruso decidido a llevar la máxima categoría del automovilismo a suelo estadounidense. La parrilla era un crisol de culturas y máquinas. Por un lado, los equipos europeos dominantes: los Cooper oficiales para Jack Brabham y un jovencísimo Bruce McLaren; los Cooper del equipo privado de Rob Walker para el gran Stirling Moss y el francés Maurice Trintignant; y una armada de cuatro Ferrari para Brooks, Cliff Allison, Wolfgang von Trips y el héroe local Phil Hill. Junto a ellos, los Lotus de Innes Ireland y Alan Stacey.

Pero lo que realmente capturó la imaginación y la perplejidad de los europeos fue la presencia del Kurtis-Offy midget número 1, pilotado por el campeón de la USAC, Rodger Ward. Este vehículo, más propio de los óvalos de tierra americanos, era un auténtico 'rara avis' con su motor de 1.7 litros (frente a los 2.5 de los F1), una compleja caja de cambios con dos palancas y un freno de mano exterior. La participación de Ward simbolizaba el choque de dos mundos del automovilismo, una curiosidad que pronto se convertiría en una lección de humildad.

Choque de Mundos: F1 vs. Midget Cars

La noche antes de los entrenamientos, se produjo una anécdota que pasaría a la historia. John Cooper y sus pilotos, Brabham y McLaren, se encontraron con Rodger Ward en el hotel. El americano, flamante ganador de las 500 Millas de Indianápolis de ese año, les comentó con total confianza que iba a correr en el Gran Premio con su coche de 'dirt track'. Brabham, atónito, apenas podía creerlo. Ward, con una sonrisa, les advirtió: "¡Vais a llevaros una sorpresa! En cada curva os voy a barrer de la pista. Sé lo que un Midget puede hacer y toma las curvas más rápido que cualquiera de esos deportivos que tenéis en Europa. Sebring tiene muchas curvas, ¿verdad?".

Los miembros del equipo Cooper, desconcertados, no supieron cómo explicarle la abismal diferencia técnica. La respuesta llegó en la primera vuelta de prácticas. Cuando Brabham y McLaren llegaron a la primera curva en sus ágiles Cooper con motor trasero, pasaron a toda velocidad. Ward, en cambio, pareció casi detenerse. Al volver a boxes, el campeón americano, con la cabeza gacha, admitió: "Tengo que reconocerlo. ¡Esos cacharros europeos sí que toman las curvas rápido!". Fue un bautismo de fuego que demostró la especialización y la sofisticación de la Fórmula 1.

Polémica en la Clasificación

La tensión previa a la carrera no solo provenía de la lucha por el título. Una extraña controversia sacudió la sesión de clasificación. Cuando se publicó la parrilla de salida, Moss y Brabham ocupaban las dos primeras posiciones, pero el tercer lugar, para sorpresa de todos, era para el estadounidense Harry Schell. Su mejor tiempo hasta ese momento había sido de 3:11.2, suficiente para el undécimo puesto. Sin embargo, un tiempo de 3:05.2 apareció al final de la sesión, colocándolo en primera fila y desplazando a Tony Brooks.

Las protestas de casi todos los equipos, especialmente de Ferrari, fueron inmediatas y furiosas. El altercado continuó incluso mientras sonaba el himno nacional estadounidense. No fue hasta después de la carrera que se descubrió la verdad: Schell había encontrado un atajo. Justo después del puente MG, una curva a la derecha aparentemente sin salida conectaba con la recta del almacén, permitiéndole saltarse un tramo entero del circuito. Su astucia le valió un puesto de honor, pero de poco le sirvió en carrera; cayó al octavo lugar en la primera vuelta y abandonó en la sexta.

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Una Carrera para la Historia

Con las cartas sobre la mesa, la carrera comenzó. Stirling Moss, como era habitual en él, partió como una exhalación y construyó una ventaja de diez segundos sobre Brabham. Parecía encaminado a una victoria que podría darle su ansiado primer título mundial. Pero la mala suerte, su eterna compañera, volvió a aparecer. Tras solo cinco vueltas, su caja de cambios se rompió, obligándole a abandonar. Por cuarto año consecutivo, el subcampeonato sería su destino.

El otro aspirante, Tony Brooks, vio sus esperanzas desvanecerse en la primera curva. Su compañero de equipo, von Trips, lo embistió por detrás. Brooks entró a boxes para revisar los daños, perdiendo dos minutos vitales en una parada que resultó ser innecesaria. Aunque regresó a pista y protagonizó una remontada espectacular hasta el tercer puesto, su lucha por el campeonato había terminado.

Con sus dos rivales fuera de combate, el camino parecía despejado para Jack Brabham. Lideraba la carrera con su compañero Bruce McLaren a una cómoda distancia. Sin embargo, el destino aún guardaba un último giro dramático. A medida que la carrera avanzaba, Brabham, que había decidido empezar con menos combustible para tener un coche más ligero y rápido, ignorando los consejos de su jefe de equipo, comenzó a sentir que algo no iba bien.

Empujando Hacia la Gloria

En la última vuelta, a solo unas curvas del final, el motor de su Cooper empezó a toser y se detuvo. ¡Se había quedado sin gasolina! A 400 metros de la meta, en la recta principal cuesta arriba, su sueño se desvanecía. McLaren, sorprendido al ver a su líder detenerse, también levantó el pie. Brabham, desesperado, le hizo gestos frenéticos para que continuara. McLaren aceleró justo a tiempo para cruzar la línea de meta menos de un segundo por delante de un rapidísimo Maurice Trintignant.

Con solo 22 años, Bruce McLaren se convertía en el ganador más joven de un Gran Premio, un récord que perduraría más de 40 años. Pero la imagen icónica de aquel día aún estaba por llegar. Brabham, sabiendo que las reglas le obligaban a terminar sin ayuda externa, se bajó de su monoplaza y comenzó a empujarlo. Con el aliento de la multitud, empujó su Cooper cuesta arriba, cruzando la línea de meta en cuarta posición. Esos puntos eran suficientes. Jack Brabham era el nuevo Campeón del Mundo de Fórmula 1, el primero para un piloto australiano.

Resultados del Gran Premio de EEUU 1959

PosiciónPilotoEquipo
1Bruce McLarenCooper-Climax
2Maurice TrintignantCooper-Climax
3Tony BrooksFerrari
4Jack BrabhamCooper-Climax
5Innes IrelandLotus-Climax

Clasificación Final del Campeonato 1959

PosiciónPilotoPuntos
1Jack Brabham31 (34)
2Tony Brooks27
3Stirling Moss25.5

Récords y Consecuencias

El Gran Premio de Sebring de 1959 fue un evento cargado de hitos. Cooper se aseguró su primer Campeonato de Constructores, el primero para un coche con motor trasero, marcando un cambio de paradigma en el diseño de la F1. La carrera fue también la última en otorgar un punto por la vuelta rápida hasta que la regla se reintrodujo en 2019, 60 años después. A pesar del inolvidable espectáculo deportivo, el evento fue un desastre financiero. La asistencia fue escasa y, tras pagar los premios, el organizador Alec Ulmann apenas cubrió los gastos. Al año siguiente, el Gran Premio de Estados Unidos se trasladaría a la costa oeste, a Riverside, en busca de un futuro más próspero.

Preguntas Frecuentes

¿Quién ganó el Gran Premio de Estados Unidos de 1959?
El neozelandés Bruce McLaren, pilotando para el equipo Cooper, ganó la carrera. Fue su primera victoria en la Fórmula 1.
¿Cómo ganó Jack Brabham el campeonato de 1959?
Jack Brabham se proclamó campeón al terminar en cuarta posición. A pesar de quedarse sin gasolina en la última vuelta, empujó su coche hasta la línea de meta para asegurar los puntos necesarios, ya que sus rivales por el título, Stirling Moss y Tony Brooks, no pudieron superarle en la clasificación final.
¿Por qué fue tan especial la victoria de Bruce McLaren?
Con 22 años, 3 meses y 12 días, Bruce McLaren se convirtió en el ganador más joven de un Gran Premio de Fórmula 1 en ese momento, un récord que mantuvo durante más de cuatro décadas.
¿Cuántas carreras tuvo la temporada de F1 de 1959?
La temporada del Campeonato Mundial de 1959 constó de nueve carreras, comenzando en Mónaco y concluyendo en Sebring, Estados Unidos.
¿Qué pasó con Stirling Moss en la carrera final?
Stirling Moss, uno de los tres contendientes al título, lideraba la carrera cómodamente cuando su caja de cambios falló en la vuelta 5, forzándolo a abandonar y perdiendo así cualquier opción de ser campeón.

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