¿Qué era el Alfa Romeo en la F1 de 1985?

Alfa Romeo 185T: El Desastre de 1985

26/06/2018

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La temporada de 1985 de la Fórmula 1 representa uno de los pináculos de la era turbo. Fue un año de potencias desorbitadas, coches indomables y leyendas en la pista. En medio de gigantes como McLaren, Ferrari y Williams, el equipo Alfa Romeo, gestionado por la estructura de Euroracing, presentaba su nueva arma: el Alfa Romeo 185T. Sobre el papel, la combinación de un chasis diseñado por Mario Tollentino y John Gentry, junto a un motor V8 turbo de fabricación propia, prometía dar un paso adelante. Sin embargo, la realidad fue una pesadilla mecánica que culminaría con la retirada de la marca del Gran Circo y con una de las citas más demoledoras jamás pronunciadas por un piloto sobre su monoplaza.

¿Quién condujo para Ferrari en 1985?
En la parrilla de pilotos mantuvieron a Michele Alboreto y Stefan Johansson y continuaron utilizando neumáticos Goodyear.
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Un Corazón Caprichoso: El Motor V8 890T

El núcleo de cualquier coche de la era turbo era, sin duda, su motor. Alfa Romeo apostó por una unidad de potencia de desarrollo propio, el 890T. Se trataba de un motor V8 de 1.5 litros, sobrealimentado por un turbocompresor, que era capaz de entregar una potencia estimada de 780 CV a 10.200 rpm. Si bien la cifra no era la más alta de la parrilla —donde los motores BMW y Honda superaban holgadamente los 1.000 CV en clasificación—, se consideraba una base competitiva para luchar en la zona media.

Lamentablemente, el motor 890T se reveló como el talón de Aquiles del proyecto. Su fiabilidad era prácticamente nula y su entrega de potencia, brusca e impredecible, convertía al 185T en un coche extremadamente difícil de pilotar. Los pilotos, el experimentado italiano Riccardo Patrese y el estadounidense Eddie Cheever, luchaban constantemente contra un coche que parecía tener voluntad propia.

La frustración dentro del equipo era tal que ya se trabajaba en un sustituto. Se planeaba introducir a mitad de temporada un motor completamente nuevo, el 415T. Este era un concepto radicalmente diferente: un 4 cilindros en línea turbo que prometía alcanzar los 850 CV con una mejor fiabilidad y manejabilidad. No obstante, el desarrollo se detuvo en seco cuando la cúpula de Alfa Romeo decidió que la aventura en la Fórmula 1 llegaría a su fin al terminar la temporada. El motor 415T resurgiría brevemente en 1987 en un fallido acuerdo con el equipo Ligier, pero los comentarios negativos del piloto René Arnoux sobre su rendimiento llevaron a Fiat (empresa matriz de Alfa) a cancelar el proyecto definitivamente antes de que llegara a competir.

El Desastre en Pista y el Accidente de Mónaco

El rendimiento del 185T en la pista fue, para ser directos, calamitoso. El coche no solo era poco fiable, sino también lento y con un comportamiento dinámico nefasto. Sin embargo, hubo un breve y engañoso destello de esperanza en el Gran Premio de Mónaco. En las estrechas calles del Principado, donde la potencia bruta es menos crucial que la tracción y la agilidad, Eddie Cheever logró una sorprendente cuarta posición en la parrilla de salida, a menos de tres décimas de la pole de Ayrton Senna. Tras la clasificación, un optimista Cheever declaró: "Tenemos un alerón nuevo que es mucho mejor, y el agarre es bueno. Estamos entendiendo más sobre la electrónica de Bosch y la respuesta del acelerador es excelente. Creo que tenemos buena potencia. El coche es bueno en general ahora mismo... si puede terminar". Esa última frase fue premonitoria.

La carrera de Mónaco, sin embargo, es más recordada por el 185T de su compañero de equipo, Riccardo Patrese. En la vuelta 16, mientras circulaba por la recta de meta, Nelson Piquet con su Brabham-BMW intentó un adelantamiento. Patrese, conocido por ser un defensor tenaz de su posición, se movió para cerrar la puerta, contactando con su ex-compañero de equipo. El resultado fue uno de los accidentes más espectaculares de la década. En una lluvia de chispas, llamas y fibra de carbono, ambos monoplazas quedaron completamente destrozados contra las barreras. Afortunadamente, y como testimonio de la creciente seguridad de los coches, ambos pilotos salieron ilesos de los restos de sus vehículos.

La Sentencia Final: "El Peor Coche que he Conducido"

El bajo rendimiento continuó durante las siguientes carreras. El coche era tan fundamentalmente defectuoso que el equipo tomó una decisión drástica y humillante: a partir del Gran Premio de Alemania, el 185T fue abandonado. En su lugar, el equipo recuperó el monoplaza del año anterior, el 184T, y lo actualizó para cumplir con la normativa de 1985. Ni siquiera esta medida desesperada sirvió para nada: el equipo Alfa Romeo terminó la temporada de 1985 con cero puntos en su casillero.

¿Qué era el Alfa Romeo en la F1 de 1985?
El Alfa Romeo 185T es un coche de Fórmula Uno que Alfa Romeo utilizó durante la temporada de 1985. El coche participó en 8 carreras, pero sin éxito y debido a su poca fiabilidad, el equipo volvió al coche del año anterior, el 184T, actualizado a la especificación 184TB.

Años después, en una entrevista en el año 2000, se le preguntó a Riccardo Patrese, un piloto con una de las carreras más largas en la historia de la F1, cuál había sido el peor coche que había pilotado. Su respuesta fue inmediata, contundente y sin lugar a dudas: "El peor coche que he conducido", refiriéndose al Alfa Romeo 185T. Esta frase ha quedado grabada en la historia del automovilismo como el epitafio perfecto para un proyecto desastroso.

Comparativa Técnica Simplificada - Temporada 1985

CaracterísticaAlfa Romeo 185TMcLaren MP4/2B (Campeón)Ferrari 156/85
MotorAlfa Romeo 890T V8 TurboTAG (Porsche) TTE PO1 V6 TurboFerrari 031 V6 Turbo
Potencia Aprox. (Carrera)~780 CV~850 CV~800 CV
PilotosRiccardo Patrese / Eddie CheeverAlain Prost / Niki LaudaMichele Alboreto / Stefan Johansson
Puntos en 1985090 (Campeón de Constructores)82 (Subcampeón)

El Adiós de una Leyenda

El fracaso rotundo del 185T fue la gota que colmó el vaso para Alfa Romeo. La histórica marca italiana, ganadora de los dos primeros campeonatos del mundo de Fórmula 1 en 1950 y 1951 con Nino Farina y Juan Manuel Fangio, decidió poner fin a su participación como equipo oficial. La temporada de 1985 marcó el cierre de un capítulo importante, dejando un legado agridulce. Alfa Romeo no regresaría a la parrilla con un papel protagonista hasta más de 30 años después, a través de su asociación con Sauber. El 185T, por tanto, no es solo un mal coche; es el símbolo del final de una era y una lección sobre cómo, en la cima del automovilismo, el más mínimo error de concepto puede llevar al fracaso más absoluto.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Por qué fue tan malo el Alfa Romeo 185T?

    Fue el resultado de una combinación de factores: un motor V8 turbo (890T) extremadamente poco fiable y con una entrega de potencia muy brusca, un chasis con graves problemas de comportamiento y una aerodinámica ineficaz. El conjunto era lento, impredecible y frágil.

  • ¿Consiguió algún punto el Alfa Romeo 185T?

    No. El coche no logró terminar en ninguna posición de puntos durante las carreras en las que compitió. El equipo Alfa Romeo finalizó la temporada de 1985 con un marcador de cero puntos.

  • ¿Es cierto que volvieron a usar el coche del año anterior?

    Sí. El rendimiento del 185T era tan deficiente que, a partir del Gran Premio de Alemania, el equipo lo retiró y compitió con una versión modificada del chasis de 1984, el 184T. Este hecho subraya la magnitud del fracaso del diseño de 1985.

  • ¿Qué fue de los pilotos, Patrese y Cheever, tras 1985?

    Ambos continuaron con exitosas carreras en la Fórmula 1. Riccardo Patrese fichó por el equipo Brabham en 1986 y más tarde tuvo sus mejores años con Williams, logrando ser subcampeón del mundo en 1992. Eddie Cheever pasó al equipo Arrows y continuó compitiendo en F1 hasta 1989, para luego tener una exitosa carrera en el automovilismo estadounidense, ganando las 500 Millas de Indianápolis en 1998.

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