28/09/2020
En el mundo del automovilismo, pocas historias son tan legendarias y apasionantes como la que enfrentó a dos gigantes de la industria: Ford y Ferrari. No fue solo una batalla en la pista, sino el resultado de un orgullo herido, una promesa de venganza y la creación de una de las máquinas de competición más icónicas de todos los tiempos. La pregunta de cuándo Ford finalmente derrotó a Ferrari en la mítica carrera de las 24 Horas de Le Mans no tiene una respuesta simple, sino que es el clímax de una saga que cambió para siempre el panorama de las carreras de resistencia.

El Origen de una Rivalidad Legendaria
Todo comenzó a principios de la década de 1960. Henry Ford II, al frente del gigante automotriz estadounidense, buscaba darle a su marca un aura de deportividad y prestigio internacional. La forma más rápida de lograrlo era dominar la carrera más prestigiosa del mundo: Le Mans. En aquella época, Le Mans era el feudo indiscutible de un fabricante italiano: Ferrari. Enzo Ferrari, el carismático y temperamental fundador de la Scuderia, había convertido la victoria en Le Mans en una tradición.

Ford intentó tomar un atajo: si no puedes vencerlos, cómpralos. Se iniciaron negociaciones para adquirir Ferrari. Cuando el acuerdo parecía inminente, Enzo Ferrari se retiró en el último momento, ofendido por una cláusula que le quitaría el control total sobre su división de competición. La humillación para Henry Ford II fue inmensa. Se dice que, furioso, regresó a Detroit y dio una orden muy clara a sus ingenieros: "Vayan a Le Mans y aplasten a Ferrari". Así nació el programa GT40, un proyecto con un único y claro objetivo: la venganza.
El Nacimiento del GT40: Un Comienzo Tumultuoso
Ford, a pesar de su poderío industrial, carecía de experiencia en la construcción de prototipos para carreras de resistencia europeas. Para acelerar el proceso, se asociaron con el constructor británico Lola Cars, cuyo dueño y diseñador, Eric Broadley, ya trabajaba en un prototipo similar. Con un equipo de ingenieros británicos y estadounidenses, entre los que destacaban Roy Lunn y el ex jefe de equipo de Aston Martin, John Wyer, el proyecto tomó forma. El primer prototipo, conocido como GT/101, fue presentado en abril de 1964. Su nombre extraoficial, Ford GT40, provenía de su característica más distintiva: su altura total era de solo 40 pulgadas (aproximadamente 102 cm).
Sin embargo, los comienzos fueron desastrosos. El coche era increíblemente rápido en las rectas, capaz de superar los 320 km/h, pero aerodinámicamente inestable a altas velocidades. Los pilotos reportaban que el coche tendía a levantarse del suelo, un problema aterrador en el circuito de La Sarthe. Las primeras participaciones en 1964 y 1965 fueron una seguidilla de fracasos y abandonos por problemas mecánicos en Nürburgring, Reims y, sobre todo, en Le Mans.
Carroll Shelby: El Punto de Inflexión
Tras los fracasos iniciales, Ford tomó una decisión que cambiaría el curso de la historia. Entregaron la dirección del programa de competición a una leyenda estadounidense: Carroll Shelby. El texano, ganador de Le Mans como piloto en 1959, entendía lo que se necesitaba para ganar. Su primera y más crucial decisión fue descartar el motor original y trasplantar el corazón de sus famosos AC Cobra: un monstruoso motor V8 de 7.0 litros (427 pulgadas cúbicas), acoplado a una nueva y robusta caja de cambios ZF.
Con el nuevo motor, el GT40, ahora en su evolución Mk. II, se transformó en una bestia imparable. Aunque Le Mans 1965 volvió a ser un desastre por problemas de fiabilidad, el coche ya demostraba su potencial ganando carreras importantes en Daytona y Sebring. La máquina de guerra estaba lista; solo faltaba pulir los detalles para el asalto final a la fortaleza de Ferrari.
1966: La Venganza se Sirve en Le Mans
La respuesta a la pregunta es clara: Ford le ganó a Ferrari en Le Mans por primera vez en 1966. Y no lo hizo de cualquier manera, lo hizo de forma aplastante. Ford desplegó un ejército en Le Mans ese año: nueve coches, más de 100 personas y 21 toneladas de repuestos. La carrera fue una demostración de fuerza bruta y fiabilidad. Mientras los elegantes prototipos de Ferrari sufrían problemas mecánicos, los GT40 dominaban la prueba. El resultado fue un histórico final 1-2-3 para Ford, con los coches cruzando la meta en formación. Bruce McLaren y Chris Amon fueron declarados los vencedores, convirtiéndose en el primer fabricante estadounidense en conquistar la general de las 24 Horas de Le Mans. La venganza de Henry Ford II se había consumado. Ferrari fue humillado en su propio terreno.
Comparativa de los Titanes de 1966
| Característica | Ford GT40 Mk. II | Ferrari 330 P3 |
|---|---|---|
| Motor | 7.0L V8 OHV | 4.0L V12 DOHC |
| Potencia Estimada | ~485 hp | ~420 hp |
| Velocidad Máxima | ~340 km/h | ~310 km/h |
| Transmisión | Manual de 4 velocidades | Manual de 5 velocidades |
| Resultado en Le Mans '66 | 1°, 2°, 3° | Abandonos |
El Legado Continúa: La Increíble Victoria de 1969
La victoria de 1966 no fue un hecho aislado. Ford volvió a ganar en 1967, 1968 y 1969, estableciendo una era de dominio. Si bien la primera victoria fue la más simbólica, la de 1969 es recordada como una de las más épicas y dramáticas de la historia. Para entonces, Porsche se había convertido en el gran rival a batir, con sus ágiles y potentes 908 y 917.
El Ford GT40 que se alineó en la parrilla, con el chasis #1075 y los colores del patrocinador Gulf, no era el favorito. De hecho, era el mismo coche que ya había ganado la carrera en 1968. Al volante estaban el belga Jacky Ickx y el británico Jackie Oliver. La carrera fue una batalla titánica contra el Porsche 908 de Hans Herrmann y Gérard Larrousse. En las últimas tres horas, ambos coches lucharon rueda a rueda, ambos sufriendo problemas mecánicos. Ickx, con problemas de escape en su Ford, y Herrmann, con problemas de frenos en su Porsche, protagonizaron un duelo inolvidable.
En la última vuelta, Ickx demostró su genialidad. Sabiendo que el Porsche era más rápido en la larga recta de Mulsanne, fingió tener problemas de combustible, dejando que Herrmann lo adelantara al principio de la recta. Luego, aprovechando el rebufo, lo adelantó justo antes del final de la misma, ganando la posición crucial para el resto de la vuelta. Jacky Ickx cruzó la línea de meta con una ventaja de apenas 120 metros, el final más apretado en la historia de Le Mans hasta ese momento. Fue una victoria de astucia, valor y resistencia, la cuarta y última consecutiva para el legendario GT40.
Preguntas Frecuentes sobre la Victoria de Ford en Le Mans
¿Cuándo le ganó Ford a Ferrari en Le Mans por primera vez?
Ford derrotó a Ferrari por primera vez en las 24 Horas de Le Mans en el año 1966. Logró un histórico podio completo, ocupando el primer, segundo y tercer lugar con sus GT40 Mk. II.
¿Cuántas veces seguidas ganó el Ford GT40 en Le Mans?
El Ford GT40 ganó las 24 Horas de Le Mans cuatro veces consecutivas, desde 1966 hasta 1969, estableciendo un dominio que rompió la hegemonía de Ferrari.
¿Qué hizo tan especial la victoria de 1969?
La victoria de 1969 es legendaria por ser el final más reñido en la historia de la carrera hasta esa fecha. Jacky Ickx venció al Porsche de Hans Herrmann por solo 120 metros tras una batalla estratégica en la última vuelta. Además, el coche ganador era el mismo chasis que había ganado en 1968.
¿Por qué se llamaba GT40?
El coche recibió el nombre de GT40 por su altura. "GT" significa Gran Turismo, y "40" hace referencia a las 40 pulgadas (aproximadamente 102 cm) de altura total del vehículo medida en el parabrisas, cumpliendo con las regulaciones de la categoría.
¿Quién fue el piloto clave en la victoria de 1969?
El piloto belga Jacky Ickx fue la figura heroica de la victoria de 1969. Su conducción magistral, su inteligencia táctica para gestionar la batalla final contra el Porsche y su sangre fría bajo presión fueron absolutamente decisivas para lograr la victoria.
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