¿Velocidad máxima Peugeot 505?

Peugeot 505 SRi: El León con Corazón Renovado

23/04/2023

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El Peugeot 505 es, sin duda, uno de los vehículos más emblemáticos que han transitado las calles y rutas de Argentina. Un símbolo de estatus, confort y robustez que se ganó el corazón de miles de conductores. Sin embargo, a principios de los años 90, el paso del tiempo comenzaba a notarse y la competencia apretaba con propuestas más modernas. Faltaba una chispa, una evolución que lo pusiera nuevamente en la cima del segmento. La respuesta de Sevel llegó con una sigla que cambiaría todo: SRi. Tuvimos la oportunidad exclusiva de probar el Peugeot 505 SRi, una versión que, gracias a su nuevo motor 2.2 con inyección electrónica y una ciclística revisada, se convirtió en un auto completamente distinto y revitalizado.

Índice de Contenido

Una Renovación Mecánica Necesaria: El Motor 2.2i

El corazón de esta transformación fue, sin lugar a dudas, su nueva planta motriz. El 505 SRi abandonaba el conocido bloque de 2 litros para dar la bienvenida a un moderno motor de 2.2 litros con árbol de levas a la cabeza. Este propulsor, importado directamente desde Francia, no era un desconocido en la industria, ya que nacía en la misma planta de donde provenía el motor del Renault 21, su competidor directo. Sin embargo, Sevel fue un paso más allá en una agresiva y acertada estrategia de marketing y producto.

¿Cuándo salió el Peugeot 505?
El Peugeot 505 llegó al mercado en 1979 con un reto nada fácil: sustituir al Peugeot 504, un modelo que marcó una época en la historia de las grandes berlinas de la Marca y que definió el “estilo Peugeot” gracias a su perfil dinámico y sus emblemáticos faros, inspirados en los ojos de la actriz italiana Sofía Loren.

La gran novedad no era solo el aumento de cilindrada, sino la incorporación de una inyección electrónica Multipoint, un sistema que por aquel entonces estaba reservado para los vehículos de más alta gama. Este avance tecnológico no solo elevó la potencia de los 113 CV de la versión anterior a unos contundentes 130 CV, sino que transformó por completo el carácter del auto. El motor trabajaba de forma más armoniosa, con una entrega de potencia más suave y progresiva, mejorando el arranque en frío (eliminando el cebador), reduciendo las emisiones contaminantes y optimizando el consumo de combustible. A pesar de ser un motor un 10% más grande, su eficiencia era comparable a la del anterior 2 litros.

Más Allá del Motor: Seguridad y Confort a la Altura

Un motor más potente exige un chasis capaz de dominarlo. Conscientes de esto, los ingenieros dotaron al 505 SRi de un paquete de mejoras que elevaban la seguridad activa a un nuevo nivel. La novedad más importante fue la adopción de frenos a disco en las cuatro ruedas, una característica que mejoró drásticamente la capacidad de frenado, otorgando mayor seguridad y resistencia a la fatiga en condiciones exigentes.

Pero la verdadera joya de la corona era la nueva suspensión trasera independiente. Este esquema, heredado directamente del modelo francés, reemplazaba al tradicional eje rígido y representaba un salto cuántico en términos de comportamiento dinámico y confort de marcha. Con esta configuración, el auto se sentía mucho mejor plantado en el asfalto, especialmente en curvas, donde el tren trasero mostraba una adherencia superior y se eliminaba esa tendencia a "navegar" que caracterizaba a las versiones anteriores. Apoyado por un diferencial autoblocante, el SRi ofrecía una seguridad y una compostura en ruta que lo posicionaban muy por encima de sus predecesores.

El confort interior, uno de los pilares históricos del 505, también recibió atención. Los tapizados de las butacas y los paneles de las puertas fueron renovados con una fina pana de alta calidad, a juego con el color del panel interior. Para los más exigentes, se ofrecían opcionales como el tapizado de cuero, que elevaba aún más la sensación de lujo y sofisticación.

Al Volante del 505 SRi: Sensaciones de Conducción

Ponerse al mando del SRi era experimentar un cóctel de sensaciones nuevas y gratificantes. La potencia extra del motor 2.2 y la inmediatez de la inyección se traducían en una reacción mucho más enérgica. Las cifras de fábrica confirmaban esta percepción: el 0 a 100 km/h se reducía en casi dos segundos y la velocidad final superaba los 183 km/h, unos 8 km/h más que su antecesor. Pero más allá de los números, lo que realmente impresionaba era el equilibrio alcanzado. Era el motor justo, con la cilindrada y la potencia perfectas para un vehículo de 1.250 kg de peso, que se sentía ágil tanto en la ciudad como en la ruta.

La elasticidad del motor fue otra de las grandes ganancias. Gracias a un torque muy bien aprovechado (cupla máxima de 19.2 kgm a 4.250 rpm), el auto se volvía increíblemente manejable. A bajas velocidades en el tránsito urbano, el motor no tironeaba. En ruta, permitía realizar sobrepasos en 4ª o 5ª marcha con total solvencia, sin necesidad de recurrir constantemente a la 3ª. Esta flexibilidad, combinada con el confort de la nueva suspensión, hacía que cualquier viaje largo fuera una experiencia sumamente placentera.

El Dilema del Diseño: Un Clásico con Ropa Nueva

Donde el Peugeot 505 SRi mostraba un claro divorcio con sus avances técnicos era en su aspecto estético. Si bien recibió un restyling considerable, la base del diseño pertenecía a una generación anterior. Se modificaron la parrilla central, los faros, los paragolpes y el spoiler delantero. En los laterales se añadieron nuevas baguetas y faldones, mientras que la zaga estrenaba ópticas, un nuevo paragolpes y un sutil alerón integrado. Ninguno de estos cambios desentonaba, pero evidenciaban que la línea del 505 había llegado a su límite estético. Era un intento de modernizar un diseño que ya se sentía superado frente a la competencia. Era, en cierto modo, un disfraz. A pesar de ello, el auto conservaba un encanto innegable para el consumidor argentino, que ahora valoraba un paquete mecánico de vanguardia bajo una carrocería familiar y prestigiosa.

Tabla Comparativa: Peugeot 505 SRi vs. Rivales de la Época

CaracterísticaPeugeot 505 SRiRenault 21Ford Sierra Ghia S
Motor2.2L, 8 válvulas, SOHC2.2L, 8 válvulas, SOHC2.3L, 8 válvulas, OHV
AlimentaciónInyección Electrónica MultipointCarburador / Inyección (según versión)Carburador
Potencia130 CV110-120 CV120 CV
Frenos TraserosDiscoTamborTambor
Suspensión TraseraIndependienteEje torsionalIndependiente

Conclusión: Un Auto Distinto y Superior

El Peugeot 505 SRi de 1992 fue mucho más que una simple actualización. Fue una reinvención. Sevel logró crear un auto distinto, mecánicamente superior y mucho más cercano a los vehículos de nueva generación. Aceleraba, doblaba y frenaba mejor, todo gracias a una planta motriz que le sentaba a la perfección y a un chasis que finalmente estaba a la altura. Con un precio muy competitivo, se posicionó como una opción sumamente atractiva para un público que valoraba el prestigio de la marca, pero que ahora también recibía un paquete tecnológico de primer nivel. En un mercado que comenzaba a abrirse a la importación, el 505 SRi demostró que un producto nacional, con las mejoras adecuadas, podía seguir siendo un líder indiscutido y una opción de compra inteligente y pasional.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué motor tenía el Peugeot 505 SRi?

El Peugeot 505 SRi estaba equipado con un motor naftero de 2.2 litros (2165 cc), con un solo árbol de levas a la cabeza (SOHC) y 8 válvulas, que además contaba con un avanzado sistema de inyección electrónica multipunto.

¿Cuántos caballos de fuerza tenía el 505 SRi 2.2?

Gracias a su motorización y al sistema de inyección, esta versión erogaba una potencia de 130 CV (caballos de vapor), un salto significativo frente a los 113 CV de la versión anterior 2.0i.

¿Qué ventajas ofrecía la inyección electrónica en el 505 SRi?

La inyección electrónica multipunto proporcionaba múltiples beneficios: un arranque más seguro y rápido sin necesidad de cebador, una aceleración más suave y progresiva, menor consumo de combustible, reducción de emisiones contaminantes y una mayor vida útil de los componentes del motor.

¿En qué se diferenciaba la suspensión del SRi de otros 505?

La diferencia principal radicaba en el tren trasero. El SRi adoptó un esquema de suspensión independiente, heredado del modelo francés, en lugar del eje rígido que equipaban la mayoría de las versiones nacionales. Esto mejoraba notablemente la estabilidad en curvas y el confort de marcha.

¿Por qué se considera que el diseño del 505 SRi estaba superado?

Aunque recibió un rediseño en paragolpes, ópticas y otros detalles, la línea general del Peugeot 505 databa de finales de la década de 1970. Para principios de los 90, su estética de líneas rectas y volúmenes marcados contrastaba con los diseños más aerodinámicos y redondeados de los autos de nueva generación que comenzaban a llegar al mercado.

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