19/03/2021
En la década de 1970, el mundo del automovilismo deportivo estaba dominado por los imponentes motores de doce cilindros de Ferrari. Modelos como el Berlinetta Boxer eran la máxima expresión de potencia y prestigio de Maranello. Sin embargo, un cambio de paradigma estaba a punto de llegar. En 1975, en el Salón del Automóvil de París, Ferrari presentó un vehículo que no solo redefiniría su gama de acceso, sino que establecería una de las dinastías más exitosas y longevas de su historia: el Ferrari 308 GTB. Este no era un Ferrari cualquiera; era el primer biplaza de la marca en portar con orgullo el Cavallino Rampante y estar impulsado por un motor V8, una configuración que se convertiría en el corazón de la gama media de la compañía durante las siguientes décadas.

El Legado de Dino y el Nacimiento de un Icono
Para entender el nacimiento del 308 GTB, es crucial mirar hacia atrás, a la submarca Dino. Creada por Enzo Ferrari en honor a su difunto hijo, Alfredo "Dino" Ferrari, esta marca se concibió para ofrecer deportivos más asequibles con motores de menos de doce cilindros. El Dino 246 GT/GTS, con su motor V6, fue un éxito rotundo. Su sucesor natural, el Dino 308 GT4, diseñado por Bertone, fue el primer vehículo de producción de la casa en montar el nuevo motor V8 de 3.0 litros. Sin embargo, inicialmente, no llevaba el emblema de Ferrari. Fue una transición, un puente entre dos eras. El mercado, sin embargo, anhelaba un verdadero sucesor del curvilíneo Dino 246, un biplaza que combinara la agilidad del V6 con la potencia del nuevo V8 y, sobre todo, que luciera el nombre Ferrari en su capó. La respuesta a esa demanda fue el 308 GTB.
Pininfarina y un Diseño que Desafió el Tiempo
A diferencia del 308 GT4 de Bertone, el diseño del 308 GTB fue encargado al legendario carrocero Pininfarina, y más concretamente, al lápiz maestro de Leonardo Fioravanti. El resultado fue una obra de arte sobre ruedas. Su silueta en forma de cuña, afilada y agresiva, era una evolución perfecta de las líneas del Dino 246, pero con una modernidad y una pureza que lo conectaban directamente con su hermano mayor, el 512 BB. Cada detalle estaba cuidadosamente estudiado: desde los faros escamoteables que definían su frontal bajo y limpio, hasta las icónicas tomas de aire laterales en forma de concha que alimentaban al motor. La parrilla delantera tipo "caja de huevos" y los cuatro pilotos traseros redondos se convirtieron en señas de identidad que perdurarían en el tiempo. Era un diseño tan equilibrado y atractivo que no solo se veía rápido en parado, sino que ha envejecido con una gracia excepcional, siendo hoy reconocido como uno de los Ferrari más bellos de todos los tiempos.
El Corazón de la Bestia: El V8 Transversal
El alma del 308 GTB residía justo detrás de los asientos del conductor y el pasajero. El motor, cuyo nombre técnico era Tipo F106 AB, era un V8 de 2927 cc con cuatro árboles de levas en cabeza. La denominación "308" seguía la tradición de la marca: "30" por sus 3.0 litros de cilindrada y "8" por el número de cilindros. La decisión de montar el motor en posición central-trasera y de forma transversal (V8 transversal) fue clave. Esta configuración, ya probada en el 308 GT4, permitía un reparto de pesos casi perfecto, otorgando al coche una agilidad y un comportamiento dinámico extraordinarios. Además, liberaba espacio para un pequeño maletero detrás del compartimento del motor.
En su versión europea inicial, alimentado por cuatro carburadores Weber 40DCNF de doble cuerpo, este propulsor era capaz de entregar hasta 255 CV a 7,700 rpm. Era una cifra impresionante para la época en un coche de su tamaño y peso, permitiéndole alcanzar los 100 km/h en poco más de 6 segundos y una velocidad máxima cercana a los 250 km/h. El sonido era puro Ferrari: un rugido mecánico y agudo que se convertía en un aullido adictivo a altas revoluciones.
Evolución y Variantes: De la Fibra de Vidrio al Quattrovalvole
El Ferrari 308 no fue un modelo estático; evolucionó constantemente a lo largo de su producción para adaptarse a las normativas y mejorar sus prestaciones.
1975-1977: La era de la "Vetroresina"
Los primeros ejemplares del 308 GTB son, hoy en día, los más codiciados por los coleccionistas. La razón es simple: su carrocería no estaba hecha de acero, sino de fibra de vidrio (vetroresina). Esta decisión se tomó para aligerar el conjunto y, posiblemente, para acelerar el inicio de la producción. Estos modelos son significativamente más ligeros que sus sucesores de acero, lo que les confiere un extra de agilidad. Se fabricaron menos de 800 unidades antes de que Ferrari, en 1977, cambiara a la construcción tradicional en acero para la mayoría de la producción.
1977: La llegada del Acero y la Versión GTS
En 1977, junto con el cambio al acero, Ferrari presentó la variante que catapultaría al 308 a la fama mundial: el 308 GTS (Gran Turismo Spider). No era un descapotable completo, sino un modelo con techo tipo targa desmontable, que ofrecía la experiencia de conducir a cielo abierto sin comprometer demasiado la rigidez estructural del chasis tubular. El 308 GTS se convirtió en un éxito instantáneo y en la estrella del famoso programa de televisión "Magnum, P.I.", consolidando su estatus de ícono cultural.
1980-1982: La Inyección (GTBi/GTSi)
Para cumplir con las cada vez más estrictas normativas de emisiones, especialmente en el mercado estadounidense, Ferrari reemplazó los carburadores Weber por un sistema de inyección de combustible Bosch K-Jetronic en 1980. Estos modelos, conocidos como 308 GTBi y GTSi, vieron su potencia reducida a unos 214 CV. Aunque perdieron algo de la respuesta visceral y el sonido de los modelos de carburación, ganaron en fiabilidad y facilidad de uso diario.
1982-1985: El Renacimiento con el Quattrovalvole
La respuesta de Ferrari a la caída de potencia llegó en 1982 con la introducción del 308 Quattrovalvole (cuatro válvulas). Como su nombre indica, las culatas del motor fueron rediseñadas para albergar cuatro válvulas por cilindro. Esta mejora, junto con otros ajustes, devolvió la vitalidad al V8, elevando la potencia hasta los 240-245 CV y restaurando las prestaciones que habían hecho famoso al modelo original. El Quattrovalvole es considerado por muchos como el punto álgido de la saga 308.
Tabla Comparativa de Versiones del Ferrari 308
| Modelo | Años de Producción | Material Carrocería | Sistema de Alimentación | Potencia (CV Aprox. Europa) |
|---|---|---|---|---|
| 308 GTB Vetroresina | 1975 - 1977 | Fibra de Vidrio | 4x Carburadores Weber | 255 |
| 308 GTB/GTS (Acero) | 1977 - 1980 | Acero | 4x Carburadores Weber | 255 |
| 308 GTBi/GTSi | 1980 - 1982 | Acero | Inyección Bosch K-Jetronic | 214 |
| 308 GTB/GTS Quattrovalvole | 1982 - 1985 | Acero | Inyección Bosch K-Jetronic | 240 |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál fue realmente el primer Ferrari con motor V8?
Técnicamente, el primer coche de calle del grupo con un motor V8 fue el Dino 308 GT4 de 1973. Sin embargo, el Ferrari 308 GTB de 1975 fue el primer deportivo biplaza en llevar tanto el motor V8 como el prestigioso emblema del Cavallino Rampante desde su lanzamiento.
¿Qué significa "GTB" y "GTS"?
"GTB" son las siglas de Gran Turismo Berlinetta. "Berlinetta" es el término italiano para un coupé deportivo. "GTS" significa Gran Turismo Spider, aunque en el caso del 308, se refiere a una carrocería con techo targa desmontable, no a un descapotable completo.
¿Por qué son tan especiales los 308 de "vetroresina"?
Los primeros 308 GTB con carrocería de fibra de vidrio ("vetroresina") son altamente valorados por su rareza y su menor peso en comparación con las versiones posteriores de acero. Esta ligereza se traduce en un comportamiento dinámico ligeramente superior, lo que los convierte en el "santo grial" para muchos coleccionistas del modelo.
Un Legado Imborrable
El Ferrari 308 GTB/GTS fue mucho más que un coche bonito o un éxito de ventas. Fue el modelo que democratizó, en cierta medida, el acceso a la marca sin sacrificar un ápice de su mística. Estableció la fórmula del deportivo biplaza con motor V8 central que se convertiría en la columna vertebral de Ferrari, una línea de sangre que ha continuado a través de modelos legendarios como el 288 GTO (basado en su chasis), F355, 458 Italia y hasta los híbridos más modernos. El 308 no solo fue el primer V8 de Ferrari; fue el coche que definió una era y demostró que no hacían falta doce cilindros para crear una leyenda inmortal de Maranello.
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