30/03/2022
En el panteón de los automóviles estadounidenses, pocos tienen una historia tan fascinante, turbulenta y llena de resiliencia como el Avanti. Nacido de la mente de diseñadores visionarios en una Studebaker al borde del colapso, el Avanti fue un coche adelantado a su tiempo. Su diseño radical, con una carrocería de fibra de vidrio y una aerodinámica audaz, lo diferenciaba de todo lo que circulaba por las carreteras a principios de los años 60. Sin embargo, su producción bajo el emblema de Studebaker fue efímera. Cuando la fábrica de South Bend cerró sus puertas en diciembre de 1963, parecía que el Avanti estaba destinado a convertirse en una mera nota a pie de página en la historia del motor. Pero su historia no terminó ahí; de hecho, apenas comenzaba. Este es el relato de cómo un coche se negó a desaparecer, renaciendo de sus cenizas no una, sino varias veces, en un viaje que duró más de cuatro décadas.

El Legado de Studebaker y el Nacimiento del Avanti II
El Studebaker Avanti original fue un destello de brillantez en un momento oscuro para la compañía. Producido solo durante los años modelo 1963 y 1964, se fabricaron menos de 6,000 unidades antes de que Studebaker cesara su producción en Estados Unidos. El diseño era polarizante pero innegablemente moderno, y su rendimiento, especialmente en las versiones sobrealimentadas, era formidable. El cierre de la planta parecía ser el fin definitivo.
Sin embargo, dos distribuidores locales de Studebaker, Nate y Arnold Altman, junto con Leo Newman, vieron un potencial que no estaban dispuestos a dejar morir. Adquirieron los derechos del nombre "Avanti", el utillaje, los moldes de la carrocería e incluso espacio en la antigua planta. Fundaron la Avanti Motor Corporation y se embarcaron en una misión audaz: continuar construyendo el Avanti. Así nació, en 1965, el "Avanti II".
Este nuevo capítulo transformó al Avanti de un vehículo de producción en masa a un automóvil artesanal y hecho a medida. Los primeros Avanti II eran esencialmente Studebakers con una diferencia crucial bajo el capó: en lugar del motor Studebaker, ahora latía un corazón Chevrolet. Se optó por el fiable y potente motor V8 de 327 pulgadas cúbicas (5.4 litros) del Corvette, que ofrecía 300 caballos de fuerza. Esto no solo solucionaba el problema de la falta de motores Studebaker, sino que también le daba al coche una credibilidad de rendimiento instantánea. La producción era lenta y meticulosa; cada coche se construía a mano según las especificaciones del cliente, ofreciendo una paleta de colores y opciones de tapicería prácticamente ilimitada. Con el tiempo, los motores evolucionaron, pasando por el V8 400, el 350 y, finalmente, el 305 en 1981, este último afectado por las regulaciones de emisiones de la época.
Una Era de Cambios y Turbulencia Financiera
Nate Altman dirigió la compañía con pasión hasta su muerte en 1976, tras lo cual su hermano Arnold tomó el relevo. Sin embargo, en 1982, la empresa cambió de manos. Stephen H. Blake, un promotor inmobiliario, compró los derechos y buscó modernizar el Avanti para una nueva década. Bajo su dirección, el coche experimentó sus primeros cambios visuales significativos en casi 20 años.
Los icónicos faros redondos fueron reemplazados por unidades rectangulares, más acordes con la estética de los años 80. Los parachoques de cromo dieron paso a unidades de plástico integradas y pintadas del color de la carrocería. Blake también introdujo mejoras mecánicas, como la dirección de cremallera y piñón. Incluso se eliminó el "II" del nombre, volviendo a ser simplemente "Avanti". Se planeó un chasis completamente nuevo y más ligero, pero por razones de coste y compatibilidad con los motores V8 de Chevrolet, se optó por utilizar la plataforma del Chevrolet Monte Carlo. A pesar de estas modernizaciones, la compañía enfrentó serios problemas financieros. La producción seguía siendo costosa y el mercado para un coche de nicho como este era limitado. En 1986, la empresa se declaró en quiebra y Blake renunció.
Nuevos Dueños, Nuevas Visiones: De Ohio a México
La saga del Avanti continuó con una rápida sucesión de propietarios. Michael Eugene Kelly compró la empresa de la quiebra, pero su mandato fue breve. En 1987, John J. Cafaro se hizo con el control y, con ayuda financiera del estado de Ohio, trasladó la producción de South Bend a Youngstown. Esta nueva era trajo consigo la mayor diversificación de la gama Avanti. Además del coupé tradicional, se introdujo una versión convertible y, de forma aún más sorprendente, una berlina de cuatro puertas. Este último fue un intento de ampliar el atractivo de la marca, pero su diseño alargado fue controvertido entre los puristas.

A pesar de los esfuerzos, la planta de Youngstown no fue un éxito a largo plazo. Entre 1987 y 1991, solo se produjeron alrededor de 405 coches, y la fábrica cerró sus puertas. Parecía, una vez más, que el Avanti había llegado a su fin.
Pero Michael Kelly regresó. En 1999, recompró la compañía y la relanzó una vez más, primero en Georgia y luego, en un movimiento inesperado, en Cancún, México. Esta última encarnación del Avanti representó el cambio técnico más radical de su historia. Se abandonó por completo cualquier vestigio de la plataforma original de Studebaker o de General Motors. Los nuevos Avanti se construyeron sobre el chasis de un Ford Mustang de la época, utilizando también sus motores V8 y, opcionalmente, V6. El diseño se actualizó para encajar en la nueva plataforma, pero mantenía las claves estéticas que lo hacían inconfundiblemente un Avanti.
La producción en Cancún fue extremadamente limitada. El final definitivo llegó abruptamente en 2006. Michael Kelly fue arrestado por su implicación en un esquema Ponzi masivo, y con su caída, Avanti Motors se disolvió para siempre. El último Avanti, un modelo único con motor Ford V6, salió de la línea de producción en marzo de 2006, poniendo fin a una increíble odisea de 43 años.
Tabla Comparativa: La Evolución del Avanti Post-Studebaker
| Era / Propietario | Años | Chasis Principal | Motor Principal | Innovación Clave |
|---|---|---|---|---|
| Altman & Newman (Avanti II) | 1965–1982 | Studebaker Lark | Chevrolet V8 (327/350/400) | Producción artesanal, motor Corvette |
| Stephen Blake | 1982–1986 | Chevrolet Monte Carlo | Chevrolet V8 (305) | Faros rectangulares, parachoques integrados |
| John Cafaro | 1987–1991 | Chevrolet Caprice | Chevrolet V8 (305) | Introducción de versiones convertible y 4 puertas |
| Michael Kelly (2ª etapa) | 2000–2006 | Ford Mustang | Ford V8 / V6 | Base Ford moderna, producción en México |
¿Qué buscar al comprar un Avanti clásico?
Para los coleccionistas, los Avanti II representan un punto de entrada asequible al mundo de los coches clásicos y exóticos. La sabiduría popular entre los aficionados sugiere que los modelos más antiguos son, en general, los más deseables. Los coches de la era Altman, especialmente aquellos equipados con el motor Corvette 327 y una transmisión manual de cuatro velocidades, son considerados los más puros y divertidos de conducir.
Sin embargo, hay una advertencia crucial para cualquier comprador potencial. El chasis del Avanti, derivado del Studebaker Lark, tiene un punto débil conocido: la corrosión en los largueros del bastidor, comúnmente llamados "hog troughs" (cajones del bastidor). La reparación de este óxido puede ser extremadamente costosa y compleja, por lo que una inspección exhaustiva del chasis es absolutamente fundamental antes de cualquier compra. A pesar de esto, un buen Avanti ofrece un estilo único y una historia que pocos coches pueden igualar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Por qué se dejó de fabricar el Avanti original de Studebaker?
- La producción del Avanti original cesó porque Studebaker cerró su principal planta de fabricación de automóviles en South Bend, Indiana, en diciembre de 1963, debido a graves dificultades financieras.
- ¿Qué motor usaban los Avanti II?
- Los Avanti II utilizaron principalmente motores V8 de Chevrolet. Los primeros y más codiciados montaban el motor 327 del Corvette. Posteriormente, se usaron los V8 400, 350 y 305 de General Motors. Solo en su etapa final (2000-2006) se pasaron a motores Ford V8 y V6.
- ¿Cuántas veces cambió de dueño la compañía Avanti?
- Después de Studebaker, la compañía Avanti pasó por al menos cinco acuerdos de propiedad distintos y varias etapas de liderazgo, comenzando con los hermanos Altman y terminando con la segunda etapa de Michael Kelly.
- ¿Sigue existiendo Avanti Motors?
- No. La compañía cesó todas sus operaciones definitivamente en 2006 después de que su último propietario fuera arrestado por fraude. La fábrica en Cancún, México, fue desmantelada.
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