19/03/2023
El rugido de un motor Ferrari es inconfundible. Es una sinfonía de potencia, precisión y pasión que ha definido el concepto de superdeportivo durante décadas. Sin embargo, lo que muchos no saben es que este corazón de Maranello no siempre ha latido exclusivamente bajo el capó de un Cavallino Rampante. A lo largo de la historia, por razones de estrategia, competición o sinergias corporativas, algunos vehículos de otras marcas han tenido el privilegio de ser impulsados por una mecánica Ferrari. Estos son los casos más emblemáticos, una fascinante historia de colaboraciones que dieron vida a coches verdaderamente especiales.

El Pacto Histórico: Fiat Dino y la Necesidad de la F2
Quizás la colaboración más famosa y la que responde directamente a la pregunta inicial es la que dio vida al Fiat Dino. A mediados de la década de 1960, Ferrari tenía un objetivo claro: competir y ganar en la Fórmula 2. Sin embargo, las reglas de homologación de la FIA eran estrictas: para que un motor pudiera usarse en la competición, se debía producir un mínimo de 500 unidades en coches de calle en un período de 12 meses.

Ferrari, en aquel entonces, era un fabricante de bajo volumen y no tenía la capacidad industrial para producir tal cantidad de motores V6 en tan poco tiempo. La solución llegó a través de un acuerdo con un gigante industrial: Fiat. Enzo Ferrari y Gianni Agnelli sellaron un pacto que beneficiaría a ambas partes. Ferrari obtendría la homologación para su motor de F2, y Fiat podría ofrecer a sus clientes un coche deportivo de alto prestigio con un motor legendario.
De esta colaboración nacieron dos vehículos: el Fiat Dino (en versiones Spider diseñada por Pininfarina y Coupé por Bertone) y el propio Ferrari Dino 206 GT (que más tarde evolucionaría al 246 GT). Ambos compartían el mismo motor V6 de aluminio, diseñado por el hijo de Enzo, Alfredo "Dino" Ferrari, antes de su prematura muerte. Este motor, con su característico aullido a altas revoluciones, era una obra de arte de la ingeniería que transformaba al elegante Fiat en una auténtica máquina de emociones.
La Era Moderna: Maserati y la Potencia V8 de Maranello
Avanzando varias décadas en el tiempo, nos encontramos con otra colaboración icónica, esta vez bajo el paraguas del mismo grupo automotriz (Fiat Chrysler Automobiles, ahora Stellantis). Maserati, la marca del tridente, ha utilizado durante años motores desarrollados y fabricados por Ferrari, consolidando su posición en el segmento de las berlinas y SUVs de ultra altas prestaciones.
El exponente más reciente y brutal de esta alianza son las versiones Trofeo de los modelos Ghibli, Levante y Quattroporte. Estos vehículos montan un espectacular motor 3.8 V8 Twin-Turbo, una joya mecánica que entrega 580 CV y 730 Nm de par. Este propulsor no solo ofrece cifras de infarto, sino que dota a los Maserati de un carácter y un sonido que los distingue de sus rivales alemanes como el BMW M5 o el Mercedes-AMG E63.

Ver un Maserati Ghibli Trofeo acelerar en una Autobahn alemana es una experiencia sobrecogedora. Es capaz de alcanzar los 100 km/h en apenas 4,3 segundos y tiene una velocidad máxima de 326 km/h, cifras dignas de un superdeportivo, pero en la carrocería de una berlina de lujo. Lamentablemente, esta era dorada ha llegado a su fin. Con la reestructuración de Stellantis y los nuevos planes de electrificación de Maserati, se anunció el cese del acuerdo de suministro de motores por parte de Ferrari. Las versiones Trofeo actuales son, por tanto, la última oportunidad de adquirir un Maserati nuevo con el alma de Maranello.
El Lobo con Piel de Cordero: Lancia Thema 8.32
Existe otro caso, quizás menos conocido pero igualmente fascinante, que merece ser mencionado: el Lancia Thema 8.32. En los años 80, Lancia, también parte del grupo Fiat, decidió crear una versión de su berlina ejecutiva que fuera la máxima expresión de lujo y rendimiento. ¿La solución? Acudir a sus primos de Ferrari.
El resultado fue el Thema 8.32 (cuyo nombre significa 8 cilindros y 32 válvulas). Bajo su discreto capó se escondía una versión modificada del motor V8 del Ferrari 308 y el Mondial Quattrovalvole. Aunque fue ligeramente "domesticado" por Lancia para adaptarse mejor al carácter de una berlina (con un cigüeñal de plano cruzado en lugar de plano para mayor suavidad), el motor seguía entregando más de 215 CV y un sonido celestial. Era un auténtico "sleeper", un coche que pasaba desapercibido hasta que su conductor pisaba el acelerador. Además, contaba con detalles únicos como un interior de lujo tapizado por Poltrona Frau y un alerón trasero retráctil, una primicia en un coche de producción.
Tabla Comparativa de Colaboraciones
Para visualizar mejor las diferencias y similitudes entre estos icónicos modelos, aquí presentamos una tabla comparativa:
| Modelo | Motor Ferrari (Origen) | Disposición / Cilindrada | Potencia Aproximada | Velocidad Máxima |
|---|---|---|---|---|
| Fiat Dino (2.4) | Dino 246 GT | V6 / 2.4 L | 180 CV | ~210 km/h |
| Lancia Thema 8.32 | Ferrari 308 / Mondial | V8 / 2.9 L | 215 CV | ~240 km/h |
| Maserati Ghibli Trofeo | Desarrollo Ferrari (similar a F8 Tributo/488) | V8 Twin-Turbo / 3.8 L | 580 CV | 326 km/h |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué Fiat tiene motor Ferrari?
El Fiat Dino, producido entre 1966 y 1973, utilizó un motor V6 diseñado y desarrollado por Ferrari. Esta colaboración fue necesaria para que Ferrari pudiera homologar dicho motor para competir en la Fórmula 2.

¿Todos los Maserati usan motor Ferrari?
No. Históricamente, solo algunos modelos de alta gama de Maserati han utilizado motores de origen Ferrari. Los ejemplos más recientes son las versiones Trofeo de los modelos Ghibli, Levante y Quattroporte. Este acuerdo de suministro de motores ya ha finalizado, por lo que los futuros Maserati utilizarán motores propios o de otras fuentes dentro de Stellantis.
¿Por qué Ferrari compartió sus motores?
Las razones varían según el caso. En la situación del Fiat Dino, fue una necesidad estratégica para cumplir con las normativas de homologación de la competición. En el caso de Maserati y Lancia, se debió a sinergias corporativas al pertenecer al mismo grupo industrial (Grupo Fiat), permitiendo a estas marcas acceder a una tecnología de motor de élite para crear versiones tope de gama.
¿Cuánto cuesta un coche con motor Ferrari que no es un Ferrari?
Los precios varían enormemente. Un Fiat Dino o un Lancia Thema 8.32 en buen estado son coches clásicos y sus precios pueden oscilar entre 40.000 y más de 100.000 euros, dependiendo de su condición y rareza. Un Maserati Ghibli Trofeo nuevo o de segunda mano reciente es un coche moderno de lujo, con precios que superan los 150.000 euros.
En conclusión, aunque la idea de un motor Ferrari fuera de un Ferrari pueda parecer una rareza, la historia nos ha regalado estas maravillosas excepciones. Ya sea por la necesidad de competir, por alianzas estratégicas o por el deseo de crear la berlina definitiva, estas colaboraciones han dado como resultado algunos de los automóviles más especiales y deseables jamás construidos, fusionando la practicidad o el lujo de una marca con el alma y el fuego de Maranello.
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