18/11/2025
En el panteón de las leyendas del automovilismo australiano, pocos nombres resuenan con la misma autoridad y reverencia que el de Allan Moffat. Aunque nacido en Canadá, Moffat se convirtió en un ícono adoptivo de Australia, forjando una carrera definida por la precisión, la determinación y una serie de victorias que lo cimentaron como uno de los más grandes pilotos de turismos de su generación. Su historia no es solo una de trofeos y campeonatos, sino también de innovación, rivalidades épicas y una lealtad a la excelencia que trascendió marcas y épocas, dejando una huella imborrable en circuitos como Mount Panorama.

Los Inicios: De Canadá a la Conquista de Australia
Nacido en Saskatoon, Saskatchewan, Allan Moffat se trasladó a Australia a los 17 años cuando su padre fue transferido por trabajo. Lo que comenzó como una mudanza familiar pronto se convirtió en el punto de partida de una carrera legendaria. Sus primeros pasos en el automovilismo fueron al volante de un Triumph TR3, pero rápidamente demostró un talento innato que lo llevaría a competir en escenarios mucho más grandes. En 1964, junto a Jon Leighton, logró un destacable cuarto lugar en las 6 Horas de Sandown con un Ford Cortina Lotus, un presagio de lo que estaba por venir.

Su ambición lo llevó a los Estados Unidos, donde se sumergió en la competitiva serie Trans-Am. En 1966, al volante de un Lotus Cortina, no solo compitió, sino que ganó la tercera ronda de la serie en Bryar Motorsports Park, superando a coches de mayor cilindrada. Esta experiencia en el extranjero fue crucial, ya que le permitió trabajar con figuras como Carroll Shelby y Bud Moore, perfeccionando su técnica y entendiendo la ingeniería de competición al más alto nivel. Esta formación sería fundamental a su regreso a Australia.
La Era del Mustang: Nace un Ícono
Al regresar a Australia a tiempo completo en 1969, Moffat desató una de las máquinas más icónicas en la historia del automovilismo del país: el Ford Boss 302 Mustang rojo patrocinado por Coca-Cola. Este coche, preparado por Bud Moore Engineering, no era solo un auto de carreras; era una declaración de intenciones. Con su jefe de mecánicos, Lou Mallia, Moffat y su Mustang lograron la asombrosa cifra de 101 victorias en 151 carreras entre 1969 y 1972.
A pesar de este dominio abrumador en carreras individuales, el Campeonato Australiano de Turismos (ATCC) se le resistía. Vivió duelos memorables, como la final de 1971 en Oran Park contra el Chevrolet Camaro de Bob Jane, donde perdió por apenas seis décimas de segundo tras una épica remontada. Otro enfrentamiento legendario fue contra el "Super Falcon" de Ian Geoghegan en Mount Panorama en 1972, una batalla de manejo y frenos contra potencia bruta que también se decidió por un margen mínimo. Estas carreras, aunque no le dieron el título, cimentaron su reputación como un piloto feroz y calculador.
La Conquista de Bathurst y los Falcon GTHO
Mientras el Mustang era inelegible para la carrera de resistencia más importante de Australia, la Bathurst 500, Moffat demostró su valía con el equipo oficial de Ford al volante del Ford Falcon XW GTHO. En 1970 y 1971, a bordo del Falcon GTHO Phase II y luego del legendario Phase III, Moffat logró dos victorias aplastantes y consecutivas en Bathurst, corriendo en solitario. La victoria de 1971 fue particularmente dominante, liderando de principio a fin.
En 1972, el infame "pánico de los Supercars", provocado por un artículo periodístico sobre los planes de Ford para un Falcon GTHO Phase IV de más de 250 km/h, llevó a la cancelación del proyecto. Esto obligó a Moffat a competir con un coche del año anterior, y la victoria fue para su emergente rival, Peter Brock, en un Holden. Al año siguiente, con la introducción de las regulaciones del Grupo C, Moffat finalmente se alzó con su primer título del ATCC y su tercera victoria en Bathurst, esta vez junto a Ian Geoghegan, en la primera edición de la carrera con su nueva distancia de 1000 kilómetros.
El Moffat Ford Dealers Team y el Histórico 1-2
Tras la retirada del apoyo oficial de Ford en 1973, Moffat compitió como privado hasta que en 1976 recuperó su corona del ATCC. Sin embargo, 1977 sería su año más glorioso. Con el apoyo de los concesionarios Ford, formó el Moffat Ford Dealers Team, un equipo de dos coches con Colin Bond como compañero. Ganó su tercer título del ATCC, pero fue en Bathurst donde se escribió la historia.

En la Hardie-Ferodo 1000 de 1977, los dos Falcon XC del equipo dominaron de manera absoluta. A mitad de carrera, tenían una ventaja de más de dos vueltas sobre el resto. Hacia el final, el coche de Moffat, compartido con el legendario piloto de F1 Jacky Ickx, sufrió problemas de frenos. Bond, en el segundo coche, lo alcanzó, y en un gesto de deportividad y dominio de equipo, ambos coches completaron las últimas vueltas en formación, cruzando la línea de meta en un perfecto 1-2. Esta imagen es, posiblemente, el momento más icónico en la historia de Ford en el automovilismo australiano.
| Campeonato | Año | Automóvil |
|---|---|---|
| Australian Touring Car Championship | 1973 | Ford Falcon XY GTHO Phase III |
| Australian Touring Car Championship | 1976 | Ford Falcon XB GT Hardtop |
| Australian Touring Car Championship | 1977 | Ford Falcon XC GS500 Hardtop |
| Australian Sports Car Championship | 1980 | Porsche 934 Turbo |
| Australian Endurance Championship | 1982 | Mazda RX-7 |
| Australian Touring Car Championship | 1983 | Mazda RX-7 |
| Australian Endurance Championship | 1984 | Mazda RX-7 |
Un Giro Inesperado: La Etapa con Mazda
En 1981, para sorpresa de muchos fanáticos de Ford, Moffat cambió de marca y se unió a Mazda para competir con el ágil y ligero Mazda RX-7. Este movimiento demostró su capacidad para adaptarse a los cambios reglamentarios. Con el RX-7, logró su cuarto y último título del ATCC en 1983, además de dos Campeonatos de Resistencia en 1982 y 1984. También obtuvo éxito a nivel internacional, logrando una victoria de clase en las 24 Horas de Daytona de 1982. Esta etapa, aunque alejada de los V8 que lo hicieron famoso, reafirmó su estatus como un piloto versátil y sumamente competitivo.
Alianza con el Rival y los Años Finales
En otro movimiento que sacudió los cimientos del automovilismo australiano, en 1986 Moffat se unió a su archirrival Peter Brock en el Holden Dealer Team. Juntos, los dos pilotos más exitosos del país ganaron la Wellington 500 en Nueva Zelanda y compitieron en Europa. Sin embargo, la alianza fue breve. Tras la ruptura de Brock con Holden, Moffat adquirió un nuevo Holden VL Commodore para competir en el Campeonato Mundial de Turismos de 1987, logrando una sorprendente victoria en la ronda inaugural en Monza junto a John Harvey.
Para sus últimos años, regresó a Ford, reconociendo el potencial del nuevo Ford Sierra RS500 Cosworth del Grupo A. En 1988, con un coche preparado por el especialista Ruedi Eggenberger, dominó la Bathurst 1000 junto al piloto alemán Klaus Niedzwiedz, liderando durante 100 vueltas antes de que una junta de culata rota le negara una victoria casi segura. Su última carrera, y su última victoria, fue en la InterTEC 500 en Fuji, Japón, en 1989. Fiel a una promesa, se retiró de la competición dos días después de cumplir 50 años, cerrando una de las carreras más extraordinarias del deporte motor.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Quién fue Allan Moffat?
- Allan Moffat fue un piloto de automovilismo canadiense-australiano, considerado una de las mayores leyendas de los autos de turismo en Australia. Ganó cuatro veces el Campeonato Australiano de Turismos y cuatro veces la Bathurst 1000.
- ¿Cuántas veces ganó Allan Moffat la Bathurst 1000?
- Ganó la prestigiosa carrera de Bathurst en cuatro ocasiones: 1970, 1971, 1973 y 1977.
- ¿Cuál es el coche más famoso de Allan Moffat?
- Es difícil elegir uno solo. Su Ford Boss 302 Mustang de Coca-Cola es legendario por su récord de victorias, mientras que los Ford Falcon GTHO con los que ganó en Bathurst y el Falcon XC del famoso 1-2 de 1977 son igualmente icónicos.
- ¿Allan Moffat y Alan Jones son la misma persona?
- No. Es una confusión común por la similitud de sus nombres. Allan Moffat es la leyenda de los autos de turismo australianos. Alan Jones es otro ícono del automovilismo australiano, pero es famoso por haber ganado el Campeonato Mundial de Fórmula 1 en 1980.
El legado de Allan Moffat va más allá de sus victorias. Fue un profesional consumado, un estratega brillante y un piloto que elevó el nivel de la competición en Australia. Su capacidad para ganar con diferentes marcas y bajo distintas regulaciones lo distingue como un verdadero maestro de su oficio, un campeón cuya leyenda sigue viva en cada curva de Mount Panorama.
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