28/08/2018
Cuando pensamos en un Ferrari, la mente suele volar hacia siluetas afiladas, con un estruendoso motor V8 o V12 visible a través de una cubierta de cristal justo detrás de los asientos. Es la imagen del superdeportivo moderno, la bestia de motor central. Sin embargo, reducir a Ferrari a esta única configuración es olvidar una parte fundamental, quizás la más romántica y tradicional, de su historia: la era dorada y el renacimiento de los magníficos deportivos con motor delantero. Estos coches, con sus interminables capós, no solo albergan la mecánica; representan la esencia misma del Gran Turismo, un concepto que el propio Enzo Ferrari defendía con fervor.

La Filosofía de Enzo: "El Caballo Tira del Carro"
Para entender la predilección de Ferrari por los motores delanteros durante sus primeras décadas, hay que entender al hombre detrás del mito. Enzo Ferrari era un purista, un hombre forjado en la competición de preguerra. Su famosa frase, "el caballo tira del carro, no lo empuja", resumía su filosofía. Para él, la configuración natural y noble para un coche de altas prestaciones era con el motor al frente, transmitiendo la potencia a las ruedas traseras. Esta arquitectura no solo era la norma en la competición de la época, sino que también permitía crear automóviles de una belleza y proporción inigualables, perfectos para cruzar continentes con estilo y velocidad.

Esta visión dio a luz a algunas de las máquinas más legendarias y cotizadas de la historia del automovilismo. Coches como el Ferrari 166 MM Barchetta, el modelo que efectivamente puso a la marca en el mapa internacional al ganar carreras como la Mille Miglia y las 24 Horas de Le Mans, establecieron el ADN de la compañía. Le siguieron joyas como el Ferrari 250 GT Lusso, considerado por muchos como uno de los coches más bellos jamás creados, y por supuesto, el inmortal Ferrari 250 GTO, el santo grial de los coleccionistas, un coche de carreras homologado para la calle que dominó las pistas y definió lo que significaba ser un deportivo de élite.
El Capó: Más que una Tapa, una Declaración de Intenciones
En estos vehículos, el capó (o "bonnet" como se le conoce en inglés británico) es mucho más que una simple cubierta con bisagras para el motor. Es el lienzo principal del diseñador. Su longitud no es un capricho estético, sino una necesidad para albergar los majestuosos motores V12 que se convirtieron en la firma de la casa de Maranello. Esta pieza protege el corazón de la bestia de los elementos, pero también juega un papel crucial en la aerodinámica, la refrigeración y la identidad del coche.
Las branquias, tomas de aire y extractores que adornan los capós de estos Ferrari no son meros adornos. Son elementos funcionales diseñados para canalizar el aire, alimentar al motor y disipar el inmenso calor generado por los doce cilindros en pleno funcionamiento. Levantar el capó de un Ferrari clásico de motor delantero es un evento ceremonial, revelando una obra de arte de la ingeniería, con sus múltiples carburadores Weber y sus características tapas de balancines rojas.
El Interludio del Motor Central y el Glorioso Retorno
A finales de los años 60 y principios de los 70, la competencia, especialmente Lamborghini con su revolucionario Miura, empujó el paradigma del superdeportivo hacia la configuración de motor central. Ferrari respondió en sus coches de calle de 12 cilindros con la saga Berlinetta Boxer (365 GT4 BB, 512 BB) y la icónica Testarossa. El último gran V12 delantero de esa era fue el magnífico Ferrari 365 GTB/4 "Daytona", un coche que se convirtió en una leyenda por su potencia bruta y su diseño atemporal, un canto de cisne a una era que parecía terminada.
Sin embargo, en 1996, Ferrari sorprendió al mundo con el Ferrari 550 Maranello. Fue una declaración audaz: el Gran Turismo de motor delantero V12 no estaba muerto. El 550 era una vuelta a las raíces, un coche que combinaba un rendimiento demoledor con la practicidad y elegancia para el uso diario y los largos viajes, recuperando el espíritu del Daytona. Fue un éxito rotundo y reabrió la puerta a una nueva generación de berlinettas V12 delanteras.
A partir de ahí, la saga continuó con modelos cada vez más espectaculares:
- Ferrari 599 GTO: Una versión extrema y de producción limitada del 599 GTB Fiorano, esencialmente un coche de carreras para la carretera que demostró hasta qué punto se podía llevar el rendimiento de un chasis con motor delantero.
- Ferrari F12berlinetta: En su momento, fue el Ferrari de calle más potente jamás construido. Un coche de una ferocidad casi intimidante, con un motor V12 atmosférico que subía de vueltas hasta el infinito y una aerodinámica activa muy avanzada.
- Ferrari 812 Superfast: El sucesor del F12, llevando la potencia del V12 atmosférico a la cifra mágica de 800 CV, consolidando el linaje de los GT de motor delantero como los buques insignia de la marca en términos de potencia y exclusividad.
Tabla Comparativa de Iconos con Motor Delantero
Para visualizar la evolución de estas leyendas del Cavallino Rampante, aquí tienes una tabla comparativa de algunos de los modelos más significativos.

| Modelo | Año de Lanzamiento | Motor | Potencia (CV) | Concepto Clave |
|---|---|---|---|---|
| 250 GTO | 1962 | 3.0L V12 | ~300 | El Santo Grial. Coche de competición para la calle. |
| 365 GTB/4 "Daytona" | 1968 | 4.4L V12 | ~352 | El último gran GT V12 de la era clásica. |
| 550 Maranello | 1996 | 5.5L V12 | ~485 | El renacimiento del Gran Turismo de motor delantero. |
| F12berlinetta | 2012 | 6.3L V12 | ~740 | Rendimiento extremo y tecnología aerodinámica avanzada. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué se llama "capó" o "bonnet"?
El término "capó" es el más utilizado en España, derivado del francés "capot". En gran parte de América Latina se utiliza el término "cofre". En el inglés británico, la palabra correcta es "bonnet". Todos se refieren a la misma pieza: la cubierta abisagrada que protege el compartimento del motor en un vehículo de motor delantero.
¿Sigue Ferrari fabricando coches de motor delantero en la actualidad?
Absolutamente. La tradición está más viva que nunca. Modelos como el Ferrari 812 GTS, el Ferrari Roma y el más reciente Purosangue (aunque es un concepto diferente), mantienen el motor en posición delantera-central, demostrando que esta configuración sigue siendo clave para la identidad y la oferta de productos de la marca.
¿Son los Ferrari de motor delantero más lentos que los de motor central?
No necesariamente. Aunque la física favorece la agilidad de un motor central en un circuito muy revirado, los avances en tecnología, control de tracción, suspensiones y reparto de pesos han hecho que los Ferrari de motor delantero modernos sean increíblemente rápidos y eficaces. El Ferrari 812 Superfast, por ejemplo, tiene un rendimiento en línea recta y una velocidad máxima que supera a muchos superdeportivos de motor central.
¿Cuál es el Ferrari de motor delantero más valioso?
Sin lugar a dudas, el Ferrari 250 GTO. Solo se fabricaron 36 unidades y su combinación de belleza, éxito en competición y rareza lo ha convertido en el coche más caro del mundo, alcanzando precios en subastas que superan los 70 millones de dólares.
En conclusión, la historia de los Ferrari de motor delantero es la historia del alma de la marca. Son coches que representan un equilibrio perfecto entre la fuerza bruta y la elegancia escultural. Mientras los modelos de motor central gritan "superdeportivo", las berlinettas de largo capó susurran "Gran Turismo", una invitación a devorar kilómetros de asfalto con una banda sonora V12 y un estilo inconfundible. Levantar ese capó es asomarse a la tradición, la pasión y el corazón del mito que construyó Enzo Ferrari.
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