What type of car is a Renault 19?

Peugeot 905: El Rey de Le Mans en 1993

07/07/2018

Valoración: 4.99 (8782 votos)

Los primeros años de la década de 1990 representan una era dorada para el automovilismo, un tiempo de innovación audaz, rivalidades feroces y máquinas que se convirtieron en leyendas. En los circuitos más prestigiosos del mundo, los prototipos de Grupo C llevaban la tecnología al límite, mientras que en las calles y carreteras secundarias, una nueva generación de compactos deportivos, los 'hot hatches', luchaban por la supremacía. En el corazón de esta época vibrante, dos vehículos franceses, aunque de mundos completamente distintos, dejaron una marca imborrable. Por un lado, el Peugeot 905, un sofisticado prototipo diseñado para conquistar la carrera de resistencia más dura del mundo. Por otro, el Renault 19 16v, un guerrero de la calle y de los campeonatos de turismos, lleno de carácter y contradicciones. Esta es la historia de cómo uno alcanzó la gloria absoluta y el otro se ganó un lugar en el corazón de los aficionados.

Índice de Contenido

El Dominio Absoluto: El Triplete de Peugeot en Le Mans 1993

Hay momentos en la historia del motorsport que definen a una marca para siempre. Para Peugeot, uno de esos momentos culminantes llegó en las 24 Horas de Le Mans de 1993. La marca del león no solo ganó la carrera, sino que lo hizo de la manera más contundente posible: un triplete histórico, ocupando las tres posiciones del podio. El artífice de esta hazaña fue el Peugeot 905, una maravilla de la ingeniería que representaba el cénit de la era del Grupo C.

What car won Le Mans in 1993?
Peugeot has named its cars #93 and #94 to pay tribute to a defining moment in endurance history. #93 honours the legendary 1993 Le Mans triple victory, a commanding 1-2-3 finish with the Peugeot 905. #94 simply follows, carrying the story forward on the track. Time changes.

El Peugeot 905 Evo 1B, impulsado por un motor V10 de 3.5 litros derivado de la tecnología de la Fórmula 1, era una sinfonía de aerodinámica y potencia. Su sonido agudo y su velocidad endiablada lo convirtieron en el favorito de la multitud en el circuito de La Sarthe. El equipo Peugeot Talbot Sport, dirigido por el astuto Jean Todt, preparó una ofensiva impecable. Tres coches tomaron la salida y, 24 horas después, cruzaron la línea de meta en formación. El coche número 3, pilotado por Geoff Brabham, Christophe Bouchut y Éric Hélary, se alzó con la victoria, seguido por sus coches hermanos, el #1 y el #2.

Este 1-2-3 no fue solo una victoria; fue una demostración de poder, fiabilidad y estrategia perfecta que cimentó el nombre de Peugeot en el olimpo de las carreras de resistencia. Tal es el peso de este logro que, incluso hoy, el equipo Peugeot TotalEnergies rinde homenaje a ese momento. Sus Hypercars que compiten en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) llevan los números #93 y #94. El #93 es un tributo directo a ese año mágico, un recordatorio constante de su legado y de la cima que aspiran a reconquistar.

El Otro Héroe Francés: El Renault 19 16v

Mientras Peugeot celebraba en el podio más prestigioso del mundo, Renault libraba una batalla diferente en un segmento mucho más terrenal pero igualmente competitivo: el de los compactos deportivos. A principios de los 90, la moda de los turbos de los años 80 daba paso a una nueva filosofía: motores atmosféricos de 16 válvulas, más puntiagudos y exigentes. En este nuevo campo de batalla, Renault presentó el 19 16v, un coche que abandonaba la sobrealimentación de sus predecesores por un enfoque de altas revoluciones.

Bajo el capó, un motor de 1.8 litros (1764cc) con culata de aleación y cuatro válvulas por cilindro entregaba 137 CV a unas elevadas 6500 rpm. Esto significaba que para extraer todo su potencial, el conductor debía llevar la aguja del cuentavueltas a la zona alta, un rasgo que definía su carácter. Sus cifras de rendimiento eran respetables para la época: era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en unos 8.5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 212 km/h (132 mph). El Renault 19 16v era la respuesta de la marca del rombo al icónico Volkswagen Golf GTI 16v y a una plétora de nuevos rivales que buscaban el trono del 'hot hatch'.

Luces y Sombras: Una Bestia Incomprendida

El Renault 19 16v nunca fue un coche de consensos. Desde su lanzamiento, generó opiniones polarizadas entre la prensa especializada. Algunos periodistas lo tildaron de "blando y perezoso", criticando una respuesta que no estaba a la altura de la promesa de sus 16 válvulas. El interior fue otro punto de controversia recurrente. Se le acusaba de utilizar plásticos de baja calidad que producían ruidos y crujidos, dando una sensación de fragilidad que desentonaba con sus aspiraciones deportivas. El sonido del motor, descrito como poco inspirador, tampoco ayudaba a mejorar la experiencia sensorial.

¿Quién diseño el Renault 19?
El diseño del Renault 19 fue obra del equipo de diseño de Renault en colaboración con el diseñador italiano Giorgetto Giugiaro.

Sin embargo, reducir el 19 16v a sus defectos sería un grave error. Quienes supieron mirar más allá de sus imperfecciones encontraron un coche con un talento oculto. Su mayor virtud era, sin duda, el chasis. La configuración de suspensiones, con McPherson delante y un eje torsional detrás, ofrecía un equilibrio soberbio. El coche era ágil, con una capacidad para cambiar de dirección que sorprendía y un agarre en curva excelente. Además, los asientos delanteros eran excepcionales, con un soporte lateral tan pronunciado que algunos los compararon con los de un coche de rally, apodándolos en broma "los sujetadores de Dolly Parton". Estos asientos te mantenían firmemente en tu sitio mientras explorabas los límites de su magnífico bastidor. En pruebas comparativas de la época, a pesar de sus fallos, a menudo lograba imponerse a rivales tan duros como el Golf GTI, precisamente por esa sensación más pura y deportiva que transmitía al volante.

Del Circuito a la Concesionaria: El Legado del BTCC

La credibilidad deportiva del Renault 19 16v se vio enormemente reforzada por su participación en el Campeonato Británico de Turismos (BTCC) de 1993. En una de las épocas más competitivas de la serie, los 19 pilotados por Tim Harvey y Alain Menu lograron dos victorias en su primer año, demostrando la solidez de la base del coche. Esta conexión con la competición no pasó desapercibida y ayudó a construir su imagen de coche con pedigrí de carreras. La variante sedán, conocida como Chamade, se benefició especialmente de esta asociación, evocando la silueta de los coches de turismo.

El coche incluso tuvo un propietario célebre: Nigel Mansell. El campeón del mundo de Fórmula 1 de 1992, mientras corría para Williams-Renault, poseía un Renault 19 16v hatchback. Este coche, con una placa conmemorativa y el volante de cuero personal del piloto, se convirtió en una pieza de coleccionista. Este tipo de anécdotas consolidaron el estatus del 19 16v como un coche de carácter, un deportivo imperfecto pero genuino, amado por aquellos que valoraban la experiencia de conducción por encima de la calidad de los plásticos del salpicadero.

Comparativa de Dos Mundos

Para entender la magnitud de la diferencia entre estos dos titanes franceses de 1993, basta con ver sus especificaciones lado a lado.

CaracterísticaPeugeot 905 Evo 1BRenault 19 16v
CategoríaPrototipo de Resistencia (Grupo C)Compacto Deportivo ('Hot Hatch')
Competición Principal24 Horas de Le MansCampeonato Británico de Turismos (BTCC)
Motor3.5L V10 Atmosférico1.8L 4 en línea 16v Atmosférico
Potencia Aproximada~670 CV137 CV
Hito Principal en 1993Triplete (1-2-3) en las 24 Horas de Le MansVictorias en su debut en el BTCC
LegadoUno de los prototipos más icónicos de la historiaUn ícono de culto de la era de los 'hot hatches'

Un Legado que Perdura

El año 1993 encapsuló a la perfección la pasión de la industria automotriz francesa. Por un lado, Peugeot demostró su capacidad para alcanzar la cima del automovilismo mundial con una proeza de ingeniería y estrategia como el 905. Por otro, Renault ofreció un producto para las masas lleno de espíritu, un coche que, a pesar de sus defectos, ofrecía una experiencia de conducción pura y emocionante. Ambos, a su manera, son titanes de su tiempo. El Peugeot 905 vive en los libros de historia y en el ADN del programa de resistencia actual de la marca. El Renault 19 16v vive en la memoria de los aficionados que disfrutaron de una era en la que los coches deportivos eran accesibles, mecánicos y, sobre todo, divertidos.

Are Renault cars sold in the US?
Renault left the American market over 30 years ago, ending official US operations in 1987. The French automaker has been absent here ever since, although it is gearing up for a return later this decade with its Alpine brand.

Preguntas Frecuentes

¿Qué coche ganó Le Mans en 1993?

El Peugeot 905 Evo 1B ganó las 24 Horas de Le Mans en 1993. No solo obtuvo la victoria, sino que logró un histórico triplete, asegurando las tres primeras posiciones de la carrera.

¿Cuál era la velocidad máxima del Renault 19 16v?

La velocidad máxima del Renault 19 16v era de aproximadamente 212 km/h (unas 132 millas por hora), una cifra muy competitiva para un compacto deportivo de principios de los años 90.

¿Por qué los Peugeot de Le Mans actuales llevan los números 93 y 94?

El equipo Peugeot TotalEnergies utiliza el número #93 en uno de sus Hypercars como un homenaje directo a la histórica victoria y triplete conseguidos en las 24 Horas de Le Mans del año 1993. El #94 simplemente sigue la secuencia, llevando la historia hacia adelante.

¿Fue el Renault 19 16v un buen coche?

Fue un coche de opiniones divididas. Se le elogiaba por su excelente chasis, su agilidad y su agarre en curva, ofreciendo una conducción muy deportiva. Sin embargo, fue criticado por la calidad de sus materiales interiores y un motor que, aunque potente a altas revoluciones, era ruidoso y poco refinado. Es considerado un coche con mucho carácter, representativo de su época.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Peugeot 905: El Rey de Le Mans en 1993 puedes visitar la categoría Automovilismo.

Subir