20/07/2018
El 13 de octubre de 1972, el Vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya se estrelló en el corazón de la Cordillera de los Andes, dando inicio a una de las historias de supervivencia más extraordinarias y desgarradoras del siglo XX. A bordo viajaban 45 personas, incluyendo al equipo de rugby Old Christians Club. Durante 72 días, los sobrevivientes lucharon contra el hambre, el frío extremo y la desesperación. Pero, ¿qué causó el accidente en primer lugar? Lejos de ser un fallo mecánico o una explosión, la catástrofe fue el resultado de un trágico error humano, una cadena de cálculos incorrectos y una confianza ciega en una posición que no era real.

El Vuelo 571 y un Cruce Desafiante
La aeronave, un Fairchild FH-227D, era un avión turbohélice robusto, pero el cruce de los Andes representaba un desafío formidable. Pilotado por el Coronel Julio César Ferradás, un piloto experimentado de la Fuerza Aérea, y con el Teniente Coronel Dante Héctor Lagurara como copiloto, el vuelo partió de Mendoza, Argentina, con destino a Santiago de Chile. Las condiciones meteorológicas eran adversas, con una densa capa de nubes que cubría los imponentes picos de la cordillera, eliminando por completo la visibilidad del terreno.

En la década de 1970, la tecnología de navegación no era la que conocemos hoy. Sin GPS ni sistemas de navegación por satélite, los pilotos dependían en gran medida de la navegación a estima (o dead reckoning). Este método consiste en calcular la posición actual de la aeronave basándose en una posición previamente determinada y avanzando esa posición en función de la velocidad, el tiempo y la dirección de vuelo. Es un sistema eficaz en condiciones normales, pero extremadamente vulnerable a factores externos no medidos con precisión, como la fuerza y dirección del viento.
El Cálculo Erróneo: Un Descenso Prematuro
El plan de vuelo implicaba volar hacia el sur desde Mendoza, ingresar a la cordillera a través del Paso del Planchón y, una vez superado el corazón de las montañas, virar hacia el norte para iniciar el descenso hacia Santiago. La tripulación calculó que el cruce de las cumbres les tomaría una cantidad específica de tiempo a una velocidad determinada. Sin embargo, no tuvieron en cuenta un factor crucial: un poderoso viento en contra que soplaba desde el oeste. Este viento redujo significativamente la velocidad real de la aeronave sobre el terreno (ground speed) sin que los instrumentos de a bordo, que medían la velocidad del aire (airspeed), lo reflejaran de manera obvia.
Creyendo que habían mantenido la velocidad de crucero planeada y que el tiempo estimado para el cruce había transcurrido, los pilotos cometieron el error fatal. Confiados en que ya habían sobrevolado las cumbres más altas y se encontraban sobre los valles chilenos, el Coronel Ferradás notificó a la torre de control de Santiago que estaban pasando por Curicó, una ciudad chilena ubicada al oeste de los Andes. Basándose en esta información de posición completamente errónea, solicitaron y recibieron autorización para iniciar el descenso prematuro.

El Fairchild comenzó a descender, penetrando la espesa capa de nubes que les había impedido ver el exterior. El ambiente en la cabina de pasajeros era de alegría y anticipación; estaban a punto de llegar a su destino. Pero en la cabina de mando, la realidad fue un golpe brutal. Al romper la base de las nubes, los pilotos no se encontraron con los verdes valles de Chile, sino con una pared montañosa de roca y hielo directamente frente a ellos. El avión estaba volando muy por debajo de las cumbres, en el corazón de la cordillera.
Impacto: Un Vuelo Controlado Contra el Terreno
El término técnico para este tipo de accidente es CFIT (Controlled Flight Into Terrain), o vuelo controlado contra el terreno. Significa que la aeronave estaba en perfecto estado mecánico y bajo el control total de los pilotos, pero impactó contra el terreno debido a un error de navegación o pérdida de conciencia situacional. No hubo tiempo para una maniobra evasiva significativa. Ferradás intentó desesperadamente ganar altitud, pero era demasiado tarde. El avión golpeó una cresta, perdiendo el ala derecha y la sección de cola. El impacto fue tan violento que varios pasajeros y tripulantes de la parte trasera fueron expulsados al vacío. El fuselaje restante, como un proyectil sin control, se deslizó por una ladera nevada a una velocidad aterradora hasta detenerse finalmente en un glaciar, conocido hoy como el Glaciar de las Lágrimas.
El Coronel Ferradás murió instantáneamente en el impacto. El copiloto, Lagurara, quedó gravemente herido y atrapado entre los restos de la cabina. Sus últimas palabras, repetidas a los sobrevivientes, fueron que habían pasado Curicó, reforzando la falsa idea de que estaban a solo unos kilómetros de la civilización y que la ayuda llegaría pronto. Esta información errónea condicionaría las primeras decisiones de los sobrevivientes, quienes, mirando hacia el oeste, creían ver Chile al otro lado de la montaña, cuando en realidad se encontraban en lo profundo de Argentina, a decenas de kilómetros de cualquier lugar habitado.

Tabla Comparativa: Posición Estimada vs. Posición Real
| Característica | Posición Estimada por la Tripulación | Posición Real del Avión |
|---|---|---|
| Ubicación Geográfica | Sobre los valles de Chile, al oeste de los Andes. | En el corazón de la cordillera, en territorio argentino. |
| Referencia Clave | Habiendo sobrevolado Curicó. | Aún a decenas de kilómetros al este de Curicó. |
| Altitud | Considerada segura para iniciar el descenso. | Peligrosamente baja entre picos de más de 4,500 metros. |
| Factor Meteorológico | No se compensó adecuadamente el fuerte viento en contra. | El viento en contra redujo la velocidad de avance real. |
¿Se Pudo Haber Evitado?
Analizar un accidente décadas después, con el conocimiento y la tecnología actuales, puede llevar a juicios simplistas. Si bien es innegable que el accidente fue producto de un error de navegación, es crucial entender el contexto. La falta de ayudas a la navegación modernas, la dependencia de la navegación a estima y las condiciones meteorológicas que impedían cualquier referencia visual, crearon un escenario de alto riesgo. El error de los pilotos no fue por negligencia o incompetencia, sino un fallo de cálculo en un entorno extremadamente desafiante. Hoy en día, sistemas como el GPS y el GPWS (Sistema de Advertencia de Proximidad al Terreno) harían virtualmente imposible un accidente de estas características, ya que alertarían a la tripulación de su posición exacta y del peligro inminente de colisión.
El error del piloto del Vuelo 571 fue el primer eslabón de una cadena de eventos trágicos y heroicos. Fue una decisión basada en información incorrecta que puso fin a muchas vidas en un instante y que, paradójicamente, dio comienzo a una de las luchas por la supervivencia más inspiradoras de la historia. El fallo humano en el aire dio paso a la inquebrantable voluntad humana en la tierra.
Preguntas Frecuentes
- ¿Quién pilotaba el avión de la Tragedia de los Andes?
- El comandante era el Coronel Julio César Ferradás, y el copiloto era el Teniente Coronel Dante Héctor Lagurara. Ambos pertenecían a la Fuerza Aérea Uruguaya y murieron a consecuencia del accidente.
- ¿El error del piloto fue intencional o por negligencia?
- No, en absoluto. Fue un error de cálculo no intencional. La tripulación creía firmemente estar en la posición que reportaron, basándose en los métodos de navegación a estima disponibles en esa época, los cuales eran susceptibles a errores por factores como vientos no previstos.
- ¿Qué tipo de avión era el Vuelo 571?
- Se trataba de un Fairchild FH-227D, un avión turbohélice bimotor de fabricación estadounidense, operado por la Fuerza Aérea Uruguaya.
- ¿La torre de control de Santiago tuvo alguna responsabilidad en el accidente?
- No. Los controladores aéreos dependen de la información de posición que les proporciona la tripulación de la aeronave. Al recibir la notificación de que el Vuelo 571 estaba sobre Curicó, una posición segura para el descenso, actuaron correctamente al autorizarlo. No tenían forma de saber que la posición reportada era errónea.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Error Fatal en la Tragedia de los Andes puedes visitar la categoría Automovilismo.
