What was the best F1 car in the 70s?

Los Coches de F1 Más Icónicos de los 70

21/11/2020

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La década de 1970 fue un período de transformación radical para la Fórmula 1. Se produjo un cambio fundamental, abandonando la vieja escuela de ingenieros que ajustaban sus coches por intuición para dar paso a un enfoque mucho más profesional y científico. Esta nueva mentalidad desató avances de diseño espectaculares, cimentando una idea que perdura hasta hoy: la aerodinámica es la reina. En este torbellino de creatividad, surgieron monoplazas que no solo ganaron carreras y campeonatos, sino que también reescribieron las reglas del diseño en el automovilismo. A continuación, exploramos los siete coches que marcaron a fuego esta era dorada.

Lotus 72: El Revolucionario Duradero

Posiblemente el coche de F1 más famoso de los años 70, y sin duda uno de los más longevos en cuanto a éxito. El Lotus 72 es una leyenda por derecho propio. Su impacto fue tan profundo que compitió durante seis temporadas, un hecho casi impensable en la F1 moderna, acumulando 20 victorias, tres Campeonatos de Constructores y dos de Pilotos. Fue una maravilla tecnológica, impregnada de la genialidad inventiva que convirtió a su creador, Colin Chapman, en el ingeniero de su tiempo.

What was the best F1 car in the 70s?
Lotus 72. Possibly the most famous F1 car of the 1970s is also the one with the greatest longevity of wins. The Lotus 72 won three Constructors' Championships, two drivers' titles and 20 races across an almost unbelievable six seasons of competition.

El 72 rompió con el diseño de "cigarro" predominante. Introdujo innovaciones como los frenos montados en el interior del chasis (inboard) para reducir la masa no suspendida, y, por primera vez, radiadores montados en los pontones laterales. Su chasis fue diseñado para representar una cuña, una forma que, por sí sola, le otorgó un aumento de casi 20 km/h en velocidad punta en comparación con su predecesor, el Lotus 49, utilizando el mismo motor. Tras superar algunos problemas iniciales, el coche se volvió imparable, llevando a Jochen Rindt a un título póstumo en 1970 y a Emerson Fittipaldi a la gloria en 1972. Solo la brillante combinación de Jackie Stewart y Tyrrell pudo frenar un dominio que, de otro modo, habría sido casi total a principios de la década.

Tyrrell 002/003: La Dominancia Absoluta de Stewart

En 1971, Jackie Stewart finalizó ocho carreras al volante del Tyrrell 003. De esas ocho, solo en dos ocasiones no subió a lo más alto del podio. Este coche fue una evolución del Tyrrell 001, el primer monoplaza construido íntegramente por el equipo de Ken Tyrrell, quien estaba frustrado con el chasis de March que había estado utilizando. El diseñador Derek Gardner dotó al nuevo coche de una sección de morro más aerodinámica, una toma de aire más alta, una mayor distancia entre ejes y un monocasco ligeramente más estrecho. El resultado fue una transformación instantánea: de un coche propenso a los abandonos a un ganador nato desde su debut.

Con François Cevert pilotando un coche casi idéntico (el 002, ya que cada chasis tenía su propia numeración), Tyrrell logró subir al podio en nueve de las once carreras de la temporada, entregándole a Stewart su segundo título de manera aplastante. De hecho, la superioridad de Tyrrell fue tal que acumuló más puntos que sus rivales más cercanos, BRM y Ferrari, juntos. El 003 continuó compitiendo en 1972, asegurando dos victorias más para Stewart antes de ser reemplazado. En conjunto, los chasis 002 y 003 lograron nueve victorias y seis poles en poco menos de dos temporadas.

Ferrari 312T: El Renacimiento de Maranello

Para Ferrari, la década de 1970 es sinónimo de la serie 312T. Introducido a mitad de la temporada de 1975, y tras un par de carreras de adaptación, el coche llevó a Niki Lauda a su primer título mundial y devolvió a Ferrari a la cima de la F1 por primera vez desde 1964. Con el 312T y sus evoluciones (T2, T2B, T3 y T4), la Scuderia ganaría cuatro de los siguientes cinco títulos de constructores y tres de pilotos.

Diseñado por el legendario Mauro Forghieri, el 312T fue un replanteamiento radical. El problema principal de su predecesor, el 312B, era un subviraje crónico que parecía irresoluble. Forghieri atacó el problema de raíz. Montó la caja de cambios de forma transversal (de ahí la 'T' en el nombre), lo que le permitió colocarla por delante del eje trasero, mejorando drásticamente el empaquetado y la distribución de pesos. Con un chasis más estrecho y una suspensión rediseñada, el 312T era ágil y preciso. Su base era tan sólida que se mantuvo competitivo incluso cuando la revolución del efecto suelo cambió el paradigma a finales de la década. Ganó al menos cuatro carreras en cada temporada desde 1975 hasta 1979, coronando a Lauda dos veces y a Jody Scheckter una, pero quizás su imagen más icónica es la de Gilles Villeneuve llevándolo al límite con un control magistral.

Lotus 78: El Pionero del Efecto Suelo

El Lotus 72 envejeció y sus sucesores fueron fracasos rotundos. Lotus y Chapman necesitaban otra revolución. La inspiración llegó de un lugar inesperado: el bombardero de combate de Havilland Mosquito. Chapman descubrió cómo las alas del avión generaban sustentación y se preguntó si el principio podría invertirse para pegar un coche de carreras al asfalto. Usando estos hallazgos, el ingeniero Tony Rudd y el diseñador jefe Ralph Bellamy se propusieron cambiar para siempre la forma en que los coches de F1 interactuaban con el aire.

El resultado fue el Lotus 78, un coche que aprovechaba un fenómeno aerodinámico conocido como "efecto suelo". Al dar forma a los pontones laterales como perfiles de ala invertidos y sellar los lados con faldillas, el coche convertía todo su chasis en un enorme dispositivo de succión, generando niveles de carga aerodinámica nunca antes vistos. Aunque Mario Andretti quería introducirlo a principios de 1976, Chapman retrasó su debut para que otros equipos no descubrieran su secreto. En 1977, el 78 ganó cinco carreras, pero algunos problemas de fiabilidad lo relegaron al segundo puesto en el campeonato. Sin embargo, su legado fue sentar las bases para el Lotus 79 del año siguiente, que perfeccionó el concepto y llevó a Andretti a ganar el campeonato de pilotos de forma dominante. El 79 fue más exitoso, pero el 78 fue el que inició la revolución.

Tabla Comparativa de Gigantes de los 70

MonoplazaEquipoDiseñador ClaveVictoriasTítulos (P/C)Innovación Principal
Lotus 72Team LotusColin Chapman, Maurice Philippe202 / 3Forma de cuña, radiadores laterales
Tyrrell 003Tyrrell RacingDerek Gardner81 / 1Monocasco optimizado, morro aerodinámico
Ferrari 312TScuderia FerrariMauro Forghieri27 (serie completa)3 / 4Caja de cambios transversal
McLaren M23McLarenGordon Coppuck162 / 1Chasis inspirado en IndyCar, desarrollo constante
Lotus 78Team LotusPeter Wright, Tony Rudd70 / 0Pionero del efecto suelo

McLaren M23: El Ascenso de un Gigante

La década de 1970 fue también la era de los chasis duraderos, y el McLaren M23 no fue una excepción. Fundado en 1963, el equipo de Bruce McLaren aún no se había consolidado como un contendiente de primer nivel en la F1. El M23 cambió eso para siempre. Desde su introducción, McLaren no terminaría fuera de los tres primeros en el campeonato hasta la llegada del efecto suelo en 1978.

Impulsado por el omnipresente motor Cosworth DFV, el M23 no se basó en su predecesor, el M19, sino en el M16 que McLaren usaba con éxito en Indianápolis. Con una clara influencia del Lotus 72 en su forma de cuña, el M23 fue un éxito instantáneo, logrando dos victorias en 1973. Pero su verdadero potencial se desató cuando Emerson Fittipaldi, con su profundo conocimiento del Lotus 72, se unió al equipo. Su experiencia en desarrollo convirtió al M23 en el coche a batir, ganando ambos títulos en 1974. Aunque no ganarían más campeonatos de constructores con él, James Hunt lo llevaría a una épica victoria en el campeonato de pilotos de 1976.

Brabham BT44: La Genialidad Emergente de Murray

Dado el dominio de los coches ya mencionados, el resto de la parrilla luchaba por las migajas. Uno de los que logró brillar fue el Brabham BT44. Fue el segundo coche completamente desarrollado por un joven Gordon Murray. El BT44, también con motor Cosworth DFV, era una evolución particularmente elegante de los coches con forma de cuña y tomas de aire altas de la época. Incorporaba deflectores de aire y faldones laterales inclinados, un precursor vago de lo que sería el efecto suelo.

En manos de los pilotos Carlos Reutemann y Carlos Pace, el coche consiguió cinco victorias, llevando a Reutemann al tercer puesto en el campeonato de 1975 y a Brabham al segundo en constructores. Aunque nunca ganó un título, sentó las bases técnicas y filosóficas para los futuros campeonatos de Brabham y Murray en los años 80, y fue el camino que llevó al desarrollo del icónico y controvertido BT46B, el famoso "fan car".

Ligier JS11: Belleza y Fragilidad

Para muchos, el Ligier JS11 es el coche de efecto suelo más hermoso de finales de los 70. En manos del piloto francés Jacques Laffite, el JS11 ganó sus dos primeras carreras en 1979, y Patrick Depailler añadió otra victoria en España. Parecía que Ligier podría luchar por el título, pero dos problemas frustraron sus esperanzas. Primero, Depailler se lesionó en un accidente de ala delta y tuvo que ser reemplazado por el veterano Jacky Ickx, quien no pudo igualar el ritmo. Segundo, y más crucial, el JS11 era demasiado bueno en su trabajo. Generaba tanta carga aerodinámica que su propio chasis no podía soportarla. Esto provocaba que el chasis se flexionara, lo que a su vez hacía que las faldillas se levantaran del suelo, rompiendo el sellado aerodinámico y perdiendo el efecto suelo. La versión mejorada, el JS11/15, logró dos victorias en 1980, pero el problema de la excesiva carga aerodinámica persistió, causando fallos de suspensión y neumáticos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

  • ¿Cuál fue el coche más exitoso de los años 70?

    Depende de la métrica. El Lotus 72 fue el más exitoso en términos de longevidad y número de victorias para un solo modelo (20). Sin embargo, la serie Ferrari 312T, con sus evoluciones, consiguió más campeonatos (4 de constructores y 3 de pilotos).

  • ¿Qué es el "efecto suelo" y por qué fue tan importante?

    El efecto suelo es un principio aerodinámico que utiliza el flujo de aire debajo del coche para crear una zona de baja presión, succionando el monoplaza contra el asfalto. Esto genera una enorme carga aerodinámica sin la penalización de resistencia al avance de los grandes alerones, permitiendo velocidades de paso por curva mucho más altas. Revolucionó el diseño de la F1 a finales de los 70.

  • ¿Por qué el motor Cosworth DFV era tan común en esta época?

    El Ford-Cosworth DFV V8 fue un motor revolucionario. Era relativamente asequible, fiable, potente y estaba disponible para cualquier equipo que quisiera comprarlo. Esto permitió que equipos más pequeños y privados, como Tyrrell, McLaren y Williams, pudieran competir y ganar contra gigantes con motores propios como Ferrari.

  • ¿Quién fue el diseñador más influyente de la década?

    Es difícil nombrar solo a uno, pero Colin Chapman y Gordon Murray son dos de los nombres más destacados. Chapman fue el gran innovador con el Lotus 72 y el pionero del efecto suelo con el 78. Murray, por su parte, demostró una genialidad conceptual con los Brabham que sentaría las bases para sus éxitos futuros.

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