Who drove the Plymouth Superbird in NASCAR?

El Rey y el Superpájaro: Petty y el Superbird

25/02/2023

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En la historia del automovilismo, existen combinaciones de piloto y máquina que trascienden el tiempo, convirtiéndose en leyendas imborrables. Una de las más espectaculares y reconocibles es, sin duda, la formada por Richard Petty y el radical Plymouth Superbird de 1970. Esta dupla no solo dominó las pistas de NASCAR, sino que representó el cénit de una era de innovación aerodinámica tan extrema que obligó a cambiar las reglas del juego para siempre. Fue la historia de un rey que exigió un arma a su altura y de un fabricante que construyó un vehículo legendario para traerlo de vuelta a casa.

Índice de Contenido

Richard Petty: La Realeza de NASCAR

Para entender la importancia del Superbird, primero hay que comprender la magnitud de la figura de Richard Petty. Apodado simplemente "The King" (El Rey), Petty no es solo un piloto; es una institución en el deporte motor estadounidense. Con un récord inigualable de 200 victorias en la NASCAR Cup Series y siete campeonatos (una cifra solo igualada por Dale Earnhardt y Jimmie Johnson), su influencia es monumental. Su característico color azul y el número 43 son símbolos reconocidos por cualquier aficionado. A finales de la década de 1960, Petty era la estrella indiscutible de Chrysler, pilotando para Plymouth con un éxito arrollador.

Who drove the Plymouth Superbird in NASCAR?
Richard Petty, known as “The King” of NASCAR, is a legendary figure in American motorsports with a record-setting career that includes 200 NASCAR Cup Series wins and seven championships. One of the most iconic cars he ever drove was the 1970 Plymouth Superbird, a vehicle that became synonymous with his name.

El Origen de la Guerra: Los "Aero Warriors"

A finales de los años 60, NASCAR vivía una escalada tecnológica sin precedentes. La batalla por la supremacía en los superóvalos como Daytona y Talladega se había convertido en una guerra de aerodinámica. Ford fue el primero en golpear con fuerza, introduciendo el Ford Torino Talladega y el Mercury Cyclone Spoiler II, coches con frontales modificados para cortar el viento de manera más eficiente. Estos vehículos destronaron al dominante Dodge Charger de la época.

La respuesta de Chrysler fue contundente y llegó en 1969 con el Dodge Charger Daytona, un vehículo que parecía sacado de una película de ciencia ficción. Con un cono frontal afilado de casi medio metro y un gigantesco alerón trasero montado sobre dos pilares, el Daytona fue diseñado con un único propósito: ser el coche más rápido en línea recta. Y lo consiguió, rompiendo la barrera de las 200 millas por hora (322 km/h).

El Rey Abandona el Trono: La Jugada que lo Cambió Todo

Mientras Dodge celebraba el éxito de su Daytona, su marca hermana, Plymouth, se quedaba atrás. Richard Petty, leal a Plymouth durante toda su carrera, vio cómo los Ford aerodinámicos y ahora el Daytona de Dodge le superaban en las pistas más rápidas. Solicitó a Plymouth que le proporcionaran un coche equivalente, pero la marca se negó inicialmente. La frustración de Petty llegó a tal punto que, en una de las decisiones más impactantes en la historia de NASCAR, abandonó Plymouth al final de la temporada de 1968 y firmó con su archirrival, Ford, para la temporada de 1969. Ver al Rey al volante de un Ford azul fue un shock para el mundo del motor y una humillación para Plymouth.

La jugada funcionó. Plymouth, desesperada por recuperar a su máxima estrella, se puso a trabajar. El resultado fue el Plymouth Superbird de 1970, un coche desarrollado con un objetivo principal: convencer a Richard Petty de que volviera.

El Nacimiento del Superpájaro

El Plymouth Superbird era esencialmente la versión de Plymouth del Dodge Charger Daytona. Basado en el Plymouth Road Runner, se le añadió un cono frontal aerodinámico (ligeramente distinto al del Daytona) y el icónico alerón trasero gigante. La leyenda cuenta que la altura del alerón se determinó para que la tapa del maletero pudiera abrirse completamente, aunque la realidad es que los ingenieros descubrieron que a esa altura el alerón recibía "aire limpio", libre de las turbulencias generadas por el techo del coche, maximizando así su efectividad.

Para poder competir en NASCAR, los fabricantes debían vender una versión de calle de sus coches de carreras, en un proceso conocido como homologación. Plymouth fabricó poco menos de 2,000 unidades del Superbird para el público, convirtiéndolo hoy en día en una pieza de colección extremadamente valiosa.

Dominio Absoluto en la Pista en 1970

Con Richard Petty de vuelta al volante de un Plymouth, ahora el Superbird número 43, la temporada de 1970 fue un despliegue de poder. Petty ganó 18 carreras ese año, demostrando la superioridad abrumadora de los "Aero Warriors". Curiosamente, no ganó el campeonato (que fue para Bobby Isaac), pero su dominio en las carreras fue innegable. Además, su compañero de equipo en Petty Enterprises, Pete Hamilton, pilotando otro Superbird, ganó la carrera más prestigiosa de todas: las 500 Millas de Daytona.

Comparativa Técnica: Plymouth Superbird vs. Coche Stock Típico
CaracterísticaPlymouth Superbird (1970)Coche Stock Estándar (1970)
AerodinámicaCono frontal afilado, alerón trasero de 60 cm de altura, ventanilla trasera enrasada.Carrocería de producción con parrilla y parachoques estándar.
Motor Principal426 c.i. (7.0L) HEMI V8V8 de gran cilindrada (Ford 429, Chevy 427).
Velocidad Máxima (Aprox.)Superior a 200 mph (322 km/h).Alrededor de 180-185 mph (290-298 km/h).
Propósito de DiseñoDominar superóvalos de alta velocidad.Ser competitivo en todo tipo de pistas.

Demasiado Rápidos para su Propio Bien: La Prohibición

El dominio de los "Aero Warriors" fue tan absoluto que NASCAR se vio obligada a intervenir. Los coches eran increíblemente rápidos, las velocidades estaban alcanzando niveles considerados peligrosos y la brecha tecnológica con el resto de los competidores era inmensa. Para la temporada de 1971, NASCAR implementó nuevas reglas diseñadas específicamente para neutralizar a estos coches. Se limitó la cilindrada de los motores para los coches con carrocerías aerodinámicas especiales a 305 pulgadas cúbicas (5.0 litros), mientras que los coches con carrocerías estándar podían seguir usando motores mucho más grandes. Esta decisión hizo que el Superbird y el Daytona fueran instantáneamente obsoletos y no competitivos. La era de los "Aero Warriors" había terminado después de solo dos temporadas.

El Legado Inmortal

Aunque su tiempo en la cima fue breve, el legado del Plymouth Superbird es eterno. Se convirtió en un icono no solo de NASCAR, sino de la cultura automotriz estadounidense. Su diseño extravagante y su historia, intrínsecamente ligada al piloto más grande de todos los tiempos, lo han convertido en una leyenda. El coche azul número 43 con su enorme alerón es una de las imágenes más famosas del automovilismo, inmortalizada incluso en la cultura popular, como inspiración para el personaje de "Strip 'The King' Weathers" en la película de Pixar, "Cars". El Superbird no fue solo un coche de carreras; fue la prueba de hasta dónde podía llegar un fabricante para recuperar a su rey y, en el proceso, crearon una obra maestra de la ingeniería que voló demasiado cerca del sol.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Solo Richard Petty condujo el Plymouth Superbird en NASCAR?

No. Aunque Petty es el piloto más famoso asociado al Superbird, otros pilotos también lo condujeron en la temporada de 1970. El más notable fue su compañero de equipo, Pete Hamilton, quien ganó las 500 Millas de Daytona y dos carreras más ese año en un Superbird. Otros pilotos como Dan Gurney y Jerry Grant también compitieron con este modelo.

¿Por qué el alerón trasero era tan exageradamente alto?

Contrario al mito popular de que era para poder abrir el maletero, la razón era puramente funcional. Los ingenieros descubrieron en el túnel de viento que para que el alerón generara la máxima carga aerodinámica (downforce), debía estar en una corriente de "aire limpio", por encima del aire turbulento que fluía sobre el techo y la cabina del coche. Esa altura era la óptima para su rendimiento.

¿Se vendieron muchos Superbirds al público?

Se fabricaron 1,935 unidades para la venta al público con el fin de cumplir con las reglas de homologación de NASCAR. En su momento, no fueron un gran éxito de ventas debido a su estética radical y su precio elevado. Sin embargo, hoy en día son extremadamente raros y valiosos, siendo uno de los "muscle cars" más cotizados por los coleccionistas.

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