06/04/2026
En el panteón de los grandes automóviles de competición, existen nombres que resuenan con una fuerza especial, máquinas que trascienden el tiempo para convertirse en leyendas. El Ferrari 335 S Spider Scaglietti es, sin duda, uno de ellos. No es solo un coche; es un símbolo de una era del automovilismo, una época de poder desenfrenado, belleza sin igual y un peligro latente en cada curva. Producido entre 1957 y 1958, este bólido de Maranello nació con un propósito claro: dominar las pistas. Sin embargo, su historia quedaría marcada a fuego por una combinación de triunfos épicos y una de las tragedias más oscuras del deporte motor. Con una producción extremadamente limitada, la pregunta sobre cuántos de estos magníficos ejemplares existen hoy en día abre la puerta a un relato fascinante.

Nacimiento de un Titán: La Respuesta de Ferrari al Tridente
A mediados de la década de 1950, la rivalidad en el Campeonato Mundial de Sport Prototipos era feroz, especialmente entre las dos grandes casas italianas: Ferrari y Maserati. Maserati había desatado el poder de su 450S, un monstruo con un motor de 4.5 litros que amenazaba con eclipsar a los modelos de Ferrari, como el 315 S de 3.8 litros y el 290 MM de 3.5 litros. Enzo Ferrari, fiel a su estilo, no se quedaría de brazos cruzados. La respuesta de Maranello fue una evolución directa y contundente: el 335 S.
El corazón de esta nueva bestia era una evolución del ya legendario motor V12 diseñado por Vittorio Jano. La cilindrada se aumentó hasta los 4,023.32 cc, permitiendo que la potencia máxima se disparara hasta los 400 caballos a 7,400 rpm. Para ponerlo en perspectiva, eran cifras estratosféricas para un coche de finales de los 50. Este incremento de potencia le permitía alcanzar una velocidad máxima estimada de 300 km/h, una barrera casi mítica en aquella época. Tal era su rendimiento que rápidamente se ganó el apodo de "Super Testarossa", una clara referencia a su poderío y a su linaje. El 335 S no era solo una evolución, era una declaración de intenciones.
Los Cuatro Magníficos: Un Linaje de Exclusividad Absoluta
La pregunta central que nos trae aquí es cuántos Ferrari 335 S Spider Scaglietti existen. La respuesta es tan simple como asombrosa: solo se produjeron cuatro unidades. Esta extrema rareza es uno de los pilares de su leyenda. Cada uno de estos coches tiene su propia historia, su propio ADN forjado en las pistas más desafiantes del mundo. Los números de chasis de estas cuatro joyas son: 0674, 0676, 0700 y 0764.
Es importante destacar un matiz técnico crucial: los dos primeros chasis, el 0674 y el 0676, no nacieron como 335 S. Originalmente fueron construidos como modelos 315 S y posteriormente, en la misma fábrica de Maranello, fueron convertidos a las especificaciones del 335 S, recibiendo el motor más potente. Esto significa que solo dos unidades, los chasis 0700 y 0764, fueron construidos desde cero como 335 S. Esta distinción, aunque sutil, es de vital importancia para coleccionistas y puristas, y no hace más que aumentar el aura de exclusividad que rodea a cada uno de estos vehículos.
La Tragedia de Mille Miglia: Un Día Oscuro que Cambió la Historia
La historia del Ferrari 335 S está indisolublemente ligada a uno de los eventos más trágicos del automovilismo: la Mille Miglia de 1957. Esta icónica carrera de ruta, que recorría 1.000 millas a través de Italia en carreteras abiertas, era la prueba definitiva de velocidad y resistencia. Ferrari inscribió varios coches, entre ellos el 335 S con el chasis 0676, pilotado por el carismático aristócrata español Alfonso de Portago, con su amigo Edmund Gunner Nelson como copiloto.
Mientras luchaban por la tercera posición en el tramo final de la carrera, en la larga recta entre Cerlongo y Guidizzolo, la fatalidad golpeó. Uno de los neumáticos del Ferrari explotó a alta velocidad. De Portago perdió el control del coche, que se convirtió en un proyectil incontrolable. El vehículo se salió de la carretera, golpeó a una multitud de espectadores y terminó destrozado. La tragedia fue inmensa: Alfonso de Portago, Edmund Nelson y nueve espectadores, cinco de los cuales eran niños, perdieron la vida. El impacto en la opinión pública fue devastador. El gobierno italiano prohibió las carreras en carreteras públicas, marcando el fin de la legendaria Mille Miglia y de toda una era del automovilismo. El chasis 0676 quedó completamente destruido, y el nombre del 335 S, manchado para siempre por este terrible suceso.
Redención en las Pistas y el Camino al Campeonato
A pesar de la oscura sombra de la Mille Miglia, la temporada debía continuar. Ferrari, aunque golpeado, siguió compitiendo con los 335 S restantes, buscando la gloria en el Campeonato del Mundo. El coche demostró su valía y su increíble rendimiento. En los 1000 km de Nürburgring, el chasis 0700, en manos de Peter Collins y Olivier Gendebien, consiguió un meritorio segundo puesto.
Tras un mal resultado en Le Mans, donde los 335 S no lograron terminar, el equipo se recuperó en el Gran Premio de Suecia, con Collins y Phil Hill llevando el chasis 0700 a la segunda plaza, mientras que Mike Hawthorn y Luigi Musso terminaban cuartos con el chasis 0674. Sin embargo, el momento de la redención llegaría en la última prueba del campeonato, el Gran Premio de Venezuela.
En una demostración de dominio absoluto, los Ferrari 335 S lograron un doblete histórico. Peter Collins y Phil Hill se llevaron la victoria con el chasis 0700, seguidos de cerca por Mike Hawthorn y Luigi Musso en el 0674. Este resultado, sumado a las victorias de otros modelos de Ferrari a lo largo del año, fue decisivo para que la Scuderia se alzara con el Campeonato Mundial de Sport Prototipos de 1957. El 335 S, a pesar de su trágico debut, había sido fundamental para conseguir el título.
Comparativa de Rivales: Ferrari 335 S vs. Maserati 450S
| Característica | Ferrari 335 S | Maserati 450S |
|---|---|---|
| Motor | V12 a 60º (Jano) | V8 a 90º |
| Cilindrada | 4,023 cc | 4,477 cc |
| Potencia | ~400 CV | ~400 CV |
| Velocidad Máxima | ~300 km/h | ~320 km/h |
| Producción Total | 4 unidades | ~11 unidades |
El Ocaso de los Gigantes y un Legado Inmortal
La carrera deportiva del Ferrari 335 S fue tan intensa como breve. Como reacción directa a la tragedia de la Mille Miglia y otros accidentes graves, los organizadores del Campeonato del Mundo implementaron un cambio drástico en el reglamento para la temporada de 1958: se impuso un límite de cilindrada de 3.0 litros. Esta nueva normativa dejó al 335 S, con su motor de 4.0 litros, obsoleto de la noche a la mañana. Ferrari tuvo que adaptarse, y de sus cenizas nacería otro icono: el Ferrari 250 Testa Rossa (TR), que dominaría las carreras de resistencia en los años venideros.
Así, el 335 S se retiró de la competición oficial, dejando tras de sí un legado complejo y fascinante. Es un coche que representa el cénit de la potencia y el peligro en las carreras de los años 50. Su belleza, esculpida por las manos maestras de Scaglietti, es atemporal, pero su historia nos recuerda el altísimo precio que a menudo se pagaba por la gloria. De los cuatro coches originales, uno fue destruido, pero los tres supervivientes son hoy considerados el Santo Grial para cualquier coleccionista de automóviles, alcanzando cifras astronómicas en las raras ocasiones en que cambian de manos. Son más que coches; son cápsulas del tiempo, testigos de una era dorada y terrible del motorsport.
Preguntas Frecuentes sobre el Ferrari 335 S
¿Cuántos Ferrari 335 S se fabricaron?
Solo se produjeron cuatro unidades en total (chasis 0674, 0676, 0700, 0764), lo que lo convierte en uno de los Ferrari más raros y codiciados de la historia. Dos de ellos fueron conversiones desde el modelo 315 S.
¿Qué motor tenía el Ferrari 335 S?
Estaba equipado con un imponente motor V12 'Jano' de 4.0 litros que desarrollaba cerca de 400 caballos de potencia, una cifra asombrosa para un coche de competición de 1957.
¿Por qué es tan famoso el Ferrari 335 S?
Su fama se debe a una combinación de factores: su extrema rareza, su increíble rendimiento que le valió el apodo de "Super Testarossa", su papel crucial en la victoria de Ferrari en el Campeonato del Mundo de 1957 y, trágicamente, su protagonismo en el fatal accidente de la Mille Miglia que cambió el automovilismo para siempre.
¿Qué pasó con los cuatro chasis originales?
El chasis 0676 fue completamente destruido en el accidente de la Mille Miglia de 1957. Los otros tres chasis (0674, 0700 y 0764) sobrevivieron y hoy son considerados algunas de las piezas de colección más valiosas del mundo, apareciendo ocasionalmente en subastas por cifras que rompen récords.
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