26/09/2018
En el panteón de los automóviles clásicos, pocos nombres resuenan con la misma elegancia y prestigio que Aston Martin. Cuando se trata de la legendaria saga 'DB', el DB5 suele acaparar toda la atención, inmortalizado en la gran pantalla. Sin embargo, su sucesor, el Aston Martin DB6, lanzado en octubre de 1965, representa una evolución tan significativa que la prestigiosa revista Motor lo describió de una manera inolvidable: “Todas las series DB han sido Grand Tourers a su manera, pero el DB6 es un Gran Tourer con mayúsculas”. Este no era simplemente un DB5 con algunos retoques; era una máquina rediseñada desde su filosofía para ser el vehículo definitivo para largos viajes, combinando un rendimiento formidable con un nivel de confort y practicidad hasta entonces desconocido en la marca.

Un Sucesor con Identidad Propia
Tras el éxito del DB5, Aston Martin se enfrentó al desafío de crear un digno heredero. En lugar de aceptar propuestas externas, la compañía decidió centrarse en su propio desarrollo interno, utilizando un prototipo registrado como 4 YMC. El objetivo principal era corregir dos de las debilidades inherentes al diseño fastback del DB5: el limitado espacio en las plazas traseras y una preocupante tendencia a la elevación aerodinámica a altas velocidades, que reducía la tracción en el eje posterior.

El resultado fue un vehículo que, aunque claramente derivado de su predecesor, presentaba cambios cruciales. La distancia entre ejes se alargó en 95 mm (3.75 pulgadas) y la línea del techo se elevó sutilmente en 50 mm (2 pulgadas). Estas modificaciones, que a simple vista podrían parecer menores, transformaron por completo la habitabilidad del coche. Por primera vez, un Aston Martin ofrecía un espacio para las piernas y la cabeza genuinamente útil en los asientos traseros, abriendo la marca a un mercado mucho más amplio de clientes que necesitaban un verdadero cuatro plazas sin sacrificar el estilo ni el rendimiento.
La Revolución Aerodinámica: La Cola 'Kammback'
La diferencia visual más evidente y funcionalmente más importante del DB6 es su zaga. Abandonando la suave caída del fastback del DB5, los ingenieros de Aston Martin adoptaron una cola de tipo Kammback, un diseño abruptamente truncado que terminaba en un pequeño spoiler integrado. Esta no fue una decisión puramente estética; fue el resultado directo de exhaustivas pruebas en el túnel de viento iniciadas en febrero de 1965.
Los estudios demostraron que este diseño, inspirado en los trabajos del aerodinamista alemán Wunibald Kamm, era increíblemente eficaz. La cola Kamm lograba reducir la sustentación aerodinámica en el eje trasero en más de un 30%. Este avance proporcionaba una estabilidad a alta velocidad muy superior a la de su antecesor, haciendo del DB6 un coche mucho más seguro y predecible en el límite. Aunque este estilo, similar al de algunos Ferrari de la época como el 250 GTO, no fue del agrado inmediato de los clientes más conservadores de la marca, su beneficio funcional era innegable y definía el carácter de ingeniería del nuevo modelo.
Bajo el Capó: Potencia y Opciones
El corazón del DB6 seguía siendo el glorioso motor de seis cilindros en línea y 4.0 litros de Tadek Marek, pero con mejoras que lo mantenían en la cima del rendimiento. La versión estándar ya era impresionante, pero la especificación opcional Vantage elevaba la apuesta significativamente. Equipado con tres carburadores Weber 45DCOE de tiro lateral y otras revisiones menores, el motor Vantage entregaba una potencia declarada de 325 caballos.
Este poder se traducía en unas prestaciones extraordinarias para la época. Las pruebas en carretera registraron velocidades máximas para el modelo Vantage de entre 233 km/h y 238 km/h (145-148 mph). En una prueba memorable, el piloto y periodista John Bolster alcanzó un promedio de 245 km/h (152 mph) en dos pasadas, confirmando que el DB6 no solo era más cómodo, sino también endiabladamente rápido.
Para gestionar esta potencia, los clientes podían elegir entre una caja de cambios manual ZF de cinco velocidades, la opción preferida por los entusiastas, o una transmisión automática BorgWarner de tres velocidades, disponible sin coste adicional y que reforzaba su carácter de Gran Turismo para viajes relajados.
Tabla Comparativa: Aston Martin DB5 vs. DB6
| Característica | Aston Martin DB5 | Aston Martin DB6 |
|---|---|---|
| Distancia entre ejes | 2,489 mm | 2,584 mm (+95 mm) |
| Diseño trasero | Fastback clásico | Cola Kammback con spoiler |
| Estabilidad a alta velocidad | Tendencia a la elevación trasera | Mejorada (+30% menos de sustentación) |
| Espacio en plazas traseras | Muy limitado, 2+2 | Genuino para cuatro adultos |
| Construcción | Superleggera | Superleggera revisada |
El Mito de la Construcción 'Superleggera'
Uno de los puntos que a menudo genera confusión sobre el DB6 es su método de construcción. Los DB4 y DB5 utilizaban la famosa técnica 'Superleggera' patentada por el carrocero italiano Touring of Milan, que consistía en paneles de aleación de aluminio sobre una estructura de finos tubos de acero. Con el DB6, este método se revisó. Aunque se abandonó la construcción puramente tubular en favor de una estructura mixta que combinaba tubos y secciones de acero de varios grosores, el principio fundamental se mantuvo.
De hecho, Aston Martin continuó pagando a Touring una regalía de £5 por cada coche fabricado y los primeros DB6 lucían con orgullo las insignias 'Superleggera' en el capó y una placa de licencia de Touring en el vano motor. Esta práctica solo cesó cuando Touring of Milan cerró sus puertas en 1967. Por lo tanto, es un error común pensar que los últimos DB6 no son 'Superleggera'; la técnica de construcción no cambió, simplemente ya no era necesario pagar la licencia ni llevar las insignias. Gracias a esta inteligente revisión del sistema, el aumento de peso del DB6 sobre el DB5 fue mínimo (apenas 7.7 kg), a pesar de ser un coche notablemente más grande y espacioso.

Un Interior para Grandes Viajes
El verdadero espíritu del DB6 se sentía en su interior. Las mejoras en el espacio se complementaban con un equipamiento de lujo pensado para el confort en largas distancias. Además del mayor espacio, el parabrisas era más inclinado y alto, mejorando la visibilidad y la sensación de amplitud. Se incluyeron ventanillas de cuarto en las puertas delanteras y detalles como los parachoques divididos en la parte delantera y trasera.
El coche mantenía la avanzada suspensión trasera con amortiguadores Armstrong Selectaride ajustables desde el habitáculo, una herencia del DB5. La lista de opcionales incluía elementos que hoy son estándar pero que en los años 60 eran un lujo, como la dirección asistida y el aire acondicionado, consolidando su estatus como el vehículo definitivo para cruzar continentes con estilo, velocidad y una comodidad sin precedentes en la marca.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Aston Martin DB6
¿Qué hace al DB6 tan diferente del icónico DB5?
Las principales diferencias son una mayor distancia entre ejes para más espacio interior, una línea de techo más alta, y sobre todo, la zaga con diseño Kammback que mejoraba drásticamente la aerodinámica y la estabilidad a alta velocidad.
¿Qué motor tenía la versión Vantage del DB6?
La versión Vantage estaba equipada con el motor de 4.0 litros y seis cilindros en línea, pero potenciado con tres carburadores Weber para alcanzar los 325 caballos de fuerza, ofreciendo un rendimiento superior.
¿Por qué el DB6 tiene esa trasera tan particular y cortada?
Ese diseño, conocido como 'Kammback' o cola Kamm, es una solución aerodinámica para reducir la sustentación en el eje trasero a altas velocidades. Fue una decisión de ingeniería, no solo de estilo, que mejoró la estabilidad en más de un 30%.
¿Es cierto que los últimos DB6 no usaban la construcción Superleggera?
Esto es un mito. El DB6 utilizó una versión revisada de la construcción Superleggera durante toda su producción. Las insignias desaparecieron en los modelos posteriores porque el carrocero Touring of Milan, dueño de la patente, cesó su actividad, pero el método de fabricación se mantuvo.
En conclusión, el Aston Martin DB6 puede que no tenga el mismo estatus de icono cinematográfico que su predecesor, pero desde una perspectiva de ingeniería, usabilidad y rendimiento global, fue un coche superior en todos los aspectos. Representó la madurez del concepto Gran Turismo de Aston Martin, creando un vehículo que no solo era bello y rápido, sino también práctico y sumamente estable. Un verdadero 'Very Grand Tourer' que consolidó el legado de la marca como fabricante de los mejores coches del mundo para viajar con estilo.
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