¿Ha tenido la F1 una piloto femenina?

María Teresa de Filippis: La Pionera de la F1

03/04/2019

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En el vertiginoso y glamoroso mundo de la Fórmula 1 de los años 50, una era dominada por leyendas como Juan Manuel Fangio y Alberto Ascari, los circuitos eran un territorio casi exclusivo para hombres. El olor a gasolina, el rugido de los motores y el riesgo inherente a cada curva parecían forjar un club privado masculino. Sin embargo, en medio de este panorama, una figura irrumpió con una determinación inquebrantable para cambiar la historia para siempre: la italiana María Teresa de Filippis, la primera mujer en competir en un Gran Premio del Campeonato Mundial de Fórmula 1.

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Los Inicios de una Pasión Contra Corriente

Nacida en Nápoles en 1926, María Teresa no provenía de una familia con tradición en el automovilismo. Su entrada en el mundo de las carreras fue casi una casualidad, producto de un desafío. Sus hermanos apostaron a que no sería lo suficientemente rápida ni valiente para competir. Lejos de amedrentarse, De Filippis aceptó el reto y, a los 22 años, se sentó al volante de un Fiat 500 en su primera carrera. No solo compitió, sino que ganó. Ese fue el chispazo que encendió una llama que nunca se apagaría.

¿Qué mujer corrió en Fórmula 1?
Probablemente, la más exitosa de todas, sea Lela Lombardi, quien corrió por varios años de la Fórmula uno, y es la única mujer hasta el día de hoy en haber sumado puntos, lo hizo en el Gran Premio de España en mil novecientos setenta y cinco.

Rápidamente demostró que su talento era genuino. Participó en diversas competiciones italianas, incluyendo la icónica Mille Miglia, y su habilidad al volante de coches sport la llevó a hacerse un nombre en el competitivo escenario del motor italiano. Su estilo de conducción era agresivo pero calculado, una combinación que le permitió competir de igual a igual con sus rivales masculinos y ganar su respeto en la pista.

El Desembarco en la Fórmula 1: El Sueño del Maserati 250F

El gran salto llegó en 1958. Con el apoyo de Maserati, tuvo la oportunidad de pilotar uno de los coches más bellos y competitivos de la época, el Maserati 250F, el mismo monoplaza con el que Fangio había ganado su quinto título mundial un año antes. Su debut estaba programado para el prestigioso Gran Premio de Mónaco, el 10 de enero de 1958.

El ambiente en el Principado era de escepticismo y curiosidad. Ver a una mujer preparándose para domar una de esas bestias mecánicas por las estrechas calles de Montecarlo era un espectáculo inédito. María Teresa se enfrentó a la sesión de clasificación con coraje, pero la realidad de la Fórmula 1 de la época era brutal: de los 30 pilotos inscritos, solo los 16 más rápidos podrían tomar la salida el domingo. Su tiempo la dejó en la posición 21, a poco más de cinco segundos del tiempo necesario para clasificar. Aunque no pudo correr, el primer paso, el más difícil, ya estaba dado. Había demostrado que una mujer podía estar allí.

Haciendo Historia en Bélgica: Rompiendo Barreras

Lejos de rendirse, De Filippis lo intentó de nuevo seis meses después, en el temible circuito de Spa-Francorchamps para el Gran Premio de Bélgica. Este trazado, conocido por su altísima velocidad y peligrosidad, era una prueba de fuego para cualquier piloto. Esta vez, sí lo consiguió. Se clasificó en la 19ª posición y, al apagarse las luces del semáforo, se convirtió oficialmente en la primera mujer en la historia en tomar la salida de una carrera de Fórmula 1.

La carrera fue una prueba de resistencia. En una época donde la fiabilidad mecánica era un problema constante, simplemente llegar a la meta era una victoria. Mientras muchos de sus competidores abandonaban por fallos mecánicos o accidentes, María Teresa mantuvo un ritmo constante y cuidó su Maserati. Cruzó la línea de meta en décima posición. Aunque fue la última de los que terminaron y a dos vueltas del ganador, Tony Brooks, había logrado lo impensable: completar un Gran Premio. Fue la única vez que vería la bandera a cuadros en su carrera en la F1, pero fue suficiente para inscribir su nombre en los libros de historia.

Su presencia no estuvo exenta de controversia y machismo. Ella misma relató en una entrevista años después un infame comentario del director de carrera del Gran Premio de Francia, quien le prohibió competir diciendo: "El único casco que una mujer debería usar es el que se pone en la peluquería". Esta anécdota refleja la enorme barrera cultural que tuvo que derribar.

Una Trayectoria Breve pero Intensa

Su carrera en la máxima categoría fue corta. Después de Bélgica, participó en los Grandes Premios de Portugal e Italia ese mismo año, pero en ambos tuvo que retirarse por problemas en el motor. En 1959, intentó competir con el equipo Behra-Porsche, pero de nuevo la mala suerte se cebó con ella y no logró clasificarse para el Gran Premio de Mónaco.

¿Existe una liga femenina de Fórmula 1?
F1® Academy es un campeonato de carreras de motor fundado por la FIA para desarrollar los talentos de las mujeres jóvenes en los deportes de motor, particularmente en las carreras de ruedas abiertas.

Resumen de sus participaciones en la Fórmula 1

Gran PremioAñoEquipoCocheResultado
Mónaco1958Scuderia Centro SudMaserati 250FNo clasificó
Bélgica1958Maria Teresa de FilippisMaserati 250F10º
Portugal1958Scuderia Centro SudMaserati 250FRetirada (Motor)
Italia1958Scuderia Centro SudMaserati 250FRetirada (Motor)
Mónaco1959Behra-PorschePorsche 718No clasificó

La Tragedia que Marcó su Retiro

El punto final a su carrera llegó de la forma más trágica. En 1959, durante una carrera de soporte en el circuito de AVUS en Berlín, su amigo y jefe de equipo, Jean Behra, sufrió un accidente fatal. La muerte de Behra, sumada a la de otros amigos pilotos en un deporte que se cobraba demasiadas vidas, fue un golpe devastador para ella. Entendió que el riesgo era demasiado alto y el dolor emocional, insoportable. Con solo 33 años, decidió colgar el casco y alejarse para siempre de la competición. El deporte que tanto amaba le había quitado demasiado.

El Legado Inmortal de una Pionera

Aunque se alejó de las pistas, su legado ya era imborrable. María Teresa de Filippis no solo fue la primera, sino que fue la prueba viviente de que la pasión y el talento no entienden de género. Abrió una puerta que, aunque sigue siendo estrecha, permitió el paso a otras mujeres valientes como Lella Lombardi (la única mujer en sumar puntos en F1), Divina Galica, Desiré Wilson y Giovanna Amati.

María Teresa de Filippis falleció en enero de 2016 a los 89 años, pero su historia sigue siendo una fuente de inspiración. Fue una mujer que, armada solo con su talento y su coraje, se atrevió a competir en el club de hombres más exclusivo del mundo y demostró que el único límite real es el que uno se impone a sí mismo.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fue María Teresa de Filippis?

María Teresa de Filippis fue una piloto de automovilismo italiana, reconocida por ser la primera mujer en competir en una carrera del Campeonato Mundial de Fórmula 1, hecho que ocurrió en el Gran Premio de Bélgica de 1958.

¿En cuántos Grandes Premios de F1 compitió?

Participó en un total de cinco Grandes Premios entre 1958 y 1959. Logró clasificarse y tomar la salida en tres de ellos: Bélgica, Portugal e Italia en 1958.

¿Logró sumar puntos en la Fórmula 1?

No, su mejor resultado fue un décimo puesto en Bélgica, en una época en la que solo los cinco primeros clasificados sumaban puntos. La única mujer que ha logrado puntuar en la historia de la F1 es Lella Lombardi, quien obtuvo medio punto en el GP de España de 1975.

¿Por qué se retiró tan pronto del automovilismo?

Se retiró en 1959 tras la muerte de su amigo y jefe de equipo, Jean Behra, en un accidente. La peligrosidad del deporte y la pérdida de varios amigos en las pistas la llevaron a tomar la difícil decisión de abandonar la competición.

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