04/09/2020
El nombre McLaren evoca imágenes de velocidad, innovación y éxito en las pistas más exigentes del mundo. El McLaren 720S no es una excepción; es la encarnación de la filosofía de la marca de Woking, un superdeportivo que redefinió los límites de lo posible para un coche de producción. Sin embargo, su leyenda no se limita al asfalto de las carreteras públicas. Su ADN de competición es tan puro que dio vida a una de las máquinas más formidables del automovilismo moderno: el 720S GT3. En este análisis profundo, desglosaremos las facetas de este icónico modelo, desde sus lujosas versiones de calle hasta su transformación en una bestia de carreras, y lo enfrentaremos a su sucesor, el formidable 750S.

Las Múltiples Caras del 720S: Lujo, Rendimiento y Pureza
Antes de sumergirnos en el mundo de la competición, es crucial entender la base sobre la que se construyó la leyenda. El McLaren 720S de calle no es un vehículo monolítico; fue ofrecido en tres niveles de equipamiento distintos, cada uno diseñado para apelar a un tipo de conductor diferente, pero todos compartiendo el mismo corazón y alma de rendimiento extremo.
- Versión Base: Para el purista. Esta versión ofrece la experiencia 720S en su forma más cruda y esencial. Sin adornos innecesarios, el enfoque está puesto puramente en la conexión entre el conductor, la máquina y la carretera. Es la prueba de que incluso en su forma más fundamental, el 720S es un vehículo extraordinario.
- Versión Luxury: Añade un toque de elegancia y confort al rendimiento brutal. Esta variante viste el interior con cueros de alta calidad y detalles refinados, creando un ambiente más sofisticado. Es la elección para aquellos que desean devorar kilómetros en grandes viajes con la misma facilidad con la que atacan un puerto de montaña, combinando la adrenalina con el confort de un gran turismo.
- Versión Performance: Como su nombre indica, esta versión está orientada a la máxima deportividad. El cuero es reemplazado en gran parte por Alcantara y se incorporan numerosos componentes de fibra de carbono tanto en el interior como en el exterior. El objetivo es reducir el peso y acentuar la sensación de estar al volante de un coche de competición.
La Bestia de Circuito: El McLaren 720S GT3
Si las versiones de calle son depredadores del asfalto, el 720S GT3 es el superdepredador del circuito. Este no es simplemente un 720S con un alerón grande; es una máquina de carreras completamente rediseñada y construida desde cero por la división McLaren Customer Racing. Fue el primer modelo GT desarrollado íntegramente por este departamento, lo que demuestra la seriedad del proyecto.
La transformación es radical. El chasis monocasco de fibra de carbono se mantiene como base, pero casi todo lo demás se modifica. La aerodinámica es la diferencia más visible: un gigantesco alerón trasero, un difusor masivo y un splitter delantero trabajan en conjunto para generar una carga aerodinámica masiva que pega el coche al suelo en las curvas de alta velocidad. El interior es despojado de todo lujo, dejando solo lo esencial para el piloto: un asiento de cubo, un volante de carreras lleno de botones, una jaula antivuelco integral y sistemas de seguridad homologados por la FIA.
El motor V8 biturbo de 4.0 litros es optimizado para la resistencia y la fiabilidad de las carreras de larga duración. Aunque su potencia puede ser limitada por las regulaciones de "Balance of Performance" (BoP) de cada campeonato para igualar la competencia, su entrega y eficiencia son superlativas. El 720S GT3 ha demostrado ser un ganador constante en los campeonatos de GT más prestigiosos del mundo, continuando su legado de éxito hasta la temporada 2023 y más allá con su versión EVO.

Duelo de Titanes: ¿Es el 750S Superior al 720S?
La evolución nunca se detiene en McLaren. El 750S llegó como el sucesor directo del 720S, refinando una fórmula ya ganadora. La pregunta es inevitable: ¿cuánto mejor es el nuevo modelo? La respuesta está en los detalles.
Ambos coches comparten la misma arquitectura de motor: un V8 biturbo de 4.0 litros. Sin embargo, las cifras de rendimiento revelan la evolución. El 720S produce unos impresionantes 710 caballos de fuerza y 770 Nm (568 lb-ft) de par. El 750S eleva la apuesta a 740 caballos y 800 Nm (590 lb-ft) de par. Este aumento de potencia, aunque parece modesto, es solo una parte de la historia.
La diferencia clave, y la que más afecta a las sensaciones de conducción, es la relación de transmisión. El 750S cuenta con una relación de marchas un 14% más corta. ¿Qué significa esto en la práctica? Una aceleración notablemente más brutal. El coche se siente más inmediato, más explosivo en cada cambio de marcha y a la salida de las curvas. La contrapartida de esta mejora en la aceleración es una velocidad máxima teóricamente inferior a la del 720S, aunque en el mundo real, las oportunidades de alcanzar la velocidad punta de cualquiera de estos coches son extremadamente raras. El 750S sacrifica un poco de velocidad teórica en el extremo superior por una respuesta y una contundencia mucho mayores en el rango de velocidades más utilizable.
Tabla Comparativa: 720S vs. 750S
| Característica | McLaren 720S | McLaren 750S |
|---|---|---|
| Motor | 4.0L V8 Twin-Turbo | 4.0L V8 Twin-Turbo |
| Potencia | 710 hp | 740 hp |
| Par Motor | 770 Nm (568 lb-ft) | 800 Nm (590 lb-ft) |
| Relación de Marchas | Estándar | 14% más corta |
| Enfoque Principal | Equilibrio entre aceleración y velocidad máxima | Maximizar la aceleración y respuesta |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿El McLaren 720S GT3 es un coche legal para la calle?
No, en absoluto. El 720S GT3 es un vehículo de competición puro, diseñado exclusivamente para su uso en circuitos de carreras. Carece de los elementos de confort y seguridad necesarios para la circulación en vías públicas (como airbags, parachoques estándar, etc.) y no cumple con las normativas de emisiones y ruido para coches de calle.

¿Qué versión del 720S de calle es la mejor?
No hay una respuesta única. La "mejor" versión depende enteramente de las prioridades del propietario. El Base es para los puristas, el Luxury para quienes buscan un equilibrio con el confort en largos trayectos, y el Performance para los que quieren la experiencia más cercana a un coche de carreras en un paquete de calle.
¿Por qué el 750S podría tener una velocidad máxima inferior si es más potente?
Esto se debe a su caja de cambios con relaciones más cortas. Al acortar las marchas, el motor alcanza su límite de revoluciones más rápido en la última velocidad, lo que limita la velocidad punta. Sin embargo, esta configuración permite que el coche acelere mucho más rápido a través de todas las marchas, lo que es una ventaja en la gran mayoría de situaciones de conducción, tanto en carretera como en circuito.
En conclusión, el McLaren 720S se ha ganado a pulso su lugar en el panteón de los superdeportivos modernos. Es un testimonio de la ingeniería brillante, un coche capaz de ofrecer lujo, rendimiento extremo en carretera y, en su forma GT3, un dominio absoluto en los circuitos. Mientras que su sucesor, el 750S, refina la fórmula con más potencia y una aceleración aún más visceral, el legado del 720S como el coche que cambió las reglas del juego permanece intacto.
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