Who drives number 92 in NASCAR?

NASCAR 1992: El Final Más Épico de la Historia

04/11/2023

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Pocas veces en la historia del automovilismo deportivo se ha presenciado una confluencia de eventos tan significativa como la que tuvo lugar en el Atlanta Motor Speedway a mediados de noviembre de 1992. La Hooter's 500 no fue simplemente la última carrera de la temporada de la Winston Cup Series de NASCAR; fue un crisol donde se forjaron leyendas, se despidieron íconos y se vivió el drama más puro de la competición. Era el adiós del 'Rey' Richard Petty, el debut de un joven llamado Jeff Gordon, y, sobre todo, el escenario de una batalla por el campeonato tan reñida que se decidiría por el más mínimo de los márgenes, un guion que ni el mejor escritor de Hollywood podría haber concebido.

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Los Contendientes al Trono: Tres Destinos Entrelazados

Al llegar a Atlanta, la atención se centraba en tres pilotos, cada uno con una historia única y un camino tortuoso para llegar a esa carrera decisiva. La corona de la Winston Cup estaba al alcance de la mano, pero solo uno podría ceñírsela.

Who drove the 28 car in 1992?
David Carl "Davey" Allison (February 25, 1961 – July 13, 1993) was an American NASCAR driver. He was best known for driving the No. 28 Texaco-Havoline Ford for Robert Yates Racing in the NASCAR Cup Series. Born in Hollywood, Florida, he was the oldest of four children born to Bobby and Judy Allison.

Davey Allison: El Heredero Resiliente

Davey Allison, hijo del legendario Bobby Allison, era el favorito. Al volante del Ford Thunderbird #28 del poderoso equipo Robert Yates Racing, llegaba como líder del campeonato. Sin embargo, su temporada fue una montaña rusa de éxitos y adversidades extremas. Allison había dominado gran parte del año, pero sufrió accidentes brutales que habrían retirado a pilotos menores. Uno en The Winston, la carrera de estrellas, que lo dejó inconsciente, y otro pavoroso en Pocono, donde su coche dio innumerables vueltas de campana, dejándolo con un brazo, muñeca y clavícula rotos. A pesar de las lesiones y la tragedia personal de perder a su hermano menor, Clifford, en un accidente en Michigan, Davey demostró una fortaleza sobrehumana. Recuperó el liderato del campeonato en la penúltima carrera en Phoenix y llegó a Atlanta con una misión clara: terminar quinto o mejor, y el título sería suyo.

Alan Kulwicki: El 'Underbird' Rebelde

Alan Kulwicki era la antítesis de la estructura tradicional de NASCAR. Un ingeniero de Wisconsin, era un piloto-propietario, una especie en extinción incluso en aquella época. Había rechazado ofertas de equipos de élite, como el de Junior Johnson, para mantener el control de su propio destino. Su equipo, Alan Kulwicki Racing, operaba con un presupuesto limitado pero con una precisión y una inteligencia táctica inigualables. Kulwicki era meticuloso, calculador y ferozmente independiente. Su Ford #7, patrocinado por Hooter's, fue apodado el "Underbird" para esa carrera, un juego de palabras que reflejaba su condición de no favorito, con una caricatura de Súper Ratón adornando el coche. Llegaba a Atlanta a 30 puntos de Allison, un desafío considerable pero no imposible para un hombre que había hecho de lo imposible su especialidad.

Bill Elliott: El Veterano en Busca de Gloria

"Awesome Bill from Dawsonville" ya era una leyenda. Campeón en 1988, Bill Elliott pilotaba el Ford #11 para otro gigante del deporte, Junior Johnson. Elliott había tenido una temporada de altibajos, con victorias impresionantes pero también con problemas mecánicos que le habían costado puntos valiosos. Un cilindro roto en Phoenix le relegó al tercer lugar en la clasificación, a 40 puntos de Allison. Sus posibilidades eran las más remotas de los tres, pero con la velocidad que siempre le caracterizó y la astucia de su equipo, era un contendiente que nadie podía descartar.

La Calculadora en Mano: Un Sistema de Puntos Crucial

Para entender el drama que se desarrolló en Atlanta, es fundamental conocer el sistema de puntuación vigente entre 1975 y 2003, ideado por Bob Latford. Este sistema, aunque complejo, tenía una peculiaridad que resultaría decisiva:

  • Se otorgaban puntos por la posición final en una escala descendente.
  • Se otorgaban 5 puntos de bonificación a cualquier piloto que liderara al menos una vuelta.
  • Se otorgaban 5 puntos de bonificación adicionales al piloto que liderara la mayor cantidad de vueltas en la carrera.

Esta última regla era la clave. Significaba que un piloto que terminara segundo (170 puntos), pero liderara la mayor cantidad de vueltas (10 puntos extra), podía sumar 180 puntos en total. El ganador de la carrera, al liderar al menos una vuelta, sumaba 175 + 5, obteniendo también 180 puntos. Era un sistema que premiaba no solo el resultado final, sino también el dominio durante la carrera, y sería el factor determinante en la batalla por el título.

Hooter's 500: Una Carrera para la Eternidad

La bandera verde ondeó en Atlanta con una tensión palpable. Mientras Petty iniciaba su última carrera y Gordon la primera, los tres contendientes al título se enfocaban en su propia batalla. Davey Allison ejecutó su plan a la perfección durante la mayor parte de la tarde. Se mantuvo consistentemente entre los cinco primeros, incluso lideró una vuelta para asegurar esos 5 puntos de bonificación vitales. El campeonato parecía estar en sus manos.

Pero el destino de NASCAR es a menudo cruel e impredecible. A menos de 50 vueltas para el final, Ernie Irvan perdió el control de su Chevrolet. Allison, que venía justo detrás, no tuvo a dónde ir. El impacto fue violento y el Ford #28 quedó destrozado contra el muro. El sueño de Davey Allison se desvaneció en un instante. Con el líder fuera de combate, la lucha por el título se convirtió en un mano a mano directo entre Kulwicki y Elliott.

Aquí comenzó una partida de ajedrez a más de 300 kilómetros por hora. Ambos equipos sabían que los puntos de bonificación por vueltas lideradas serían el factor decisivo. Bill Elliott era increíblemente rápido y comenzó a acumular vueltas en cabeza. El equipo de Kulwicki, liderado por el jefe de equipo Paul Andrews, tomó una decisión que pasaría a la historia. Durante un ciclo de paradas en boxes bajo bandera verde, mantuvieron a Kulwicki en pista una vuelta más de lo planeado. Fue una apuesta arriesgada por el consumo de combustible, pero les aseguró liderar una vuelta crucial.

La carrera se reanudó y la batalla continuó. Elliott recuperó el liderato y se encaminó hacia la victoria en la carrera. Pero el contador de vueltas lideradas era el verdadero trofeo. Al final, los números fueron implacables: Bill Elliott lideró 102 vueltas. Alan Kulwicki lideró 103. Esa única vuelta de diferencia le otorgó a Kulwicki los 5 puntos de bonificación por liderar la mayor cantidad de vueltas.

Who won NASCAR in 1992?
Alan Kulwicki hoisting the Winston Cup Championship Trophy, at the conclusion of the Hooter's 500, Atlanta on November 12, 1992.

Bill Elliott cruzó la meta en primer lugar, ganando la Hooter's 500. Alan Kulwicki llegó en segundo lugar. Pero en la clasificación del campeonato, la historia fue diferente. Kulwicki, gracias a esos 5 puntos extra, superó a Elliott por solo 10 puntos, el margen más estrecho en la historia de la Winston Cup hasta ese momento.

Tabla Comparativa Final del Campeonato 1992

PilotoPuntos FinalesPosición FinalResultado en Atlanta
Alan Kulwicki40781º (Campeón)
Bill Elliott4068
Davey Allison401527º

Un Campeón Inolvidable y la Tragedia Posterior

La celebración de Kulwicki fue tan única como él. Realizó su famosa "Polish Victory Lap", una vuelta de honor en sentido contrario (horario) para poder saludar a los aficionados desde la ventanilla del piloto. Fue la culminación del sueño de un hombre que lo hizo a su manera, convirtiéndose en el último piloto-propietario en ganar el máximo título de NASCAR. La victoria del "Underbird" contra los gigantes del deporte sigue siendo una de las mayores hazañas en la historia del automovilismo.

Sin embargo, el brillo de este momento histórico se vio ensombrecido por una tragedia inimaginable. El 1 de abril de 1993, Alan Kulwicki falleció cuando el avión privado de su patrocinador se estrelló mientras se aproximaba al aeropuerto de Bristol. El campeón se había ido. Apenas tres meses después, el 12 de julio de 1993, la tragedia golpeó de nuevo. Davey Allison se estrelló con su helicóptero mientras intentaba aterrizar en Talladega Superspeedway, falleciendo al día siguiente. En un abrir y cerrar de ojos, el deporte había perdido a los dos protagonistas principales de aquella batalla épica de 1992.

El Legado Inmortal de 1992

La temporada de 1992 y su carrera final en Atlanta son un pilar en la mitología de NASCAR. Fue más que una simple carrera; fue un punto de inflexión. Marcó el final de la era del 'Rey' Petty y el comienzo de la de Jeff Gordon. Mostró la increíble tenacidad y el corazón de Davey Allison. Y, por encima de todo, nos dio la historia de Cenicienta definitiva con la victoria de Alan Kulwicki, un triunfo de la inteligencia, la perseverancia y el espíritu independiente. Una historia de gloria y tragedia que recuerda a los aficionados la delgada línea que separa el triunfo del desastre en el apasionante mundo de las carreras.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Quién ganó el campeonato de NASCAR en 1992?

    Alan Kulwicki ganó el campeonato de la Winston Cup de NASCAR en 1992.

  • ¿Por qué fue tan especial la carrera final de 1992 en Atlanta?

    Fue especial por la increíble definición del campeonato entre tres pilotos, que se decidió por la estrategia de vueltas lideradas. Además, fue la última carrera de Richard Petty y la primera de Jeff Gordon.

  • ¿Cómo ganó Alan Kulwicki el título si no ganó la carrera?

    Aunque Bill Elliott ganó la carrera, Alan Kulwicki terminó segundo y lideró la mayor cantidad de vueltas (103 contra 102 de Elliott). Esto le otorgó 10 puntos de bonificación (5 por liderar una vuelta y 5 por liderar la mayoría), lo que le permitió superar a Elliott en la clasificación final por solo 10 puntos.

  • ¿Qué pasó con Alan Kulwicki y Davey Allison después de 1992?

    Trágicamente, ambos pilotos fallecieron en 1993 en accidentes aéreos separados. Alan Kulwicki en un accidente de avión en abril y Davey Allison en un accidente de helicóptero en julio.

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