05/07/2020
En la historia del automovilismo de resistencia, existen coches que, sin haber alcanzado la victoria absoluta en la carrera más importante de todas, las 24 Horas de Le Mans, se ganan un lugar de honor en el corazón de los aficionados. El Lola-Aston Martin B09/60, cariñosamente conocido por la marca como DBR1-2, es uno de esos vehículos. Representó el valiente regreso de Aston Martin a la máxima categoría de prototipos a finales de la década de 2000, un coche que combinaba la fuerza bruta británica con un chasis de primer nivel, y cuyo sonido del motor V12 atmosférico se convirtió en música para los oídos en una era dominada por el sigilo de los diésel.

Un Legado Renacido: El Origen del DBR1-2
Para entender la importancia de este coche, primero hay que mirar a su nombre. La designación DBR1-2 no fue casual. Fue un homenaje directo y reverencial al legendario Aston Martin DBR1, el coche que en 1959, con Carroll Shelby y Roy Salvadori al volante, consiguió la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans y se alzó con el Campeonato Mundial de Sportscar. Al bautizar a su nuevo prototipo de esta manera, Aston Martin Racing no solo miraba al futuro, sino que también honraba su pasado más glorioso. El B09/60 era, en esencia, la primera incursión de la marca en la categoría de prototipos desde el AMR1 de 1989, marcando un regreso muy esperado a la lucha por la gloria general en La Sarthe.

El proyecto fue una colaboración entre tres gigantes de la industria: Lola Cars International, responsables del chasis; Prodrive, el socio técnico de Aston Martin que dirigía el equipo de competición; y la propia Aston Martin Racing. El objetivo era claro: crear un contendiente formidable en la categoría LMP1 que pudiera enfrentarse a los todopoderosos equipos de fábrica de Audi y Peugeot.
Ingeniería y Corazón: El Desarrollo Técnico
La base del DBR1-2 era una evolución del chasis Lola B08/60 LMP1 que el equipo ya había utilizado en 2008. Sin embargo, las modificaciones fueron sustanciales para adaptarlo a la joya de la corona: su motor. A diferencia de sus rivales, que utilizaban motores de competición diseñados a medida, Aston Martin optó por una solución más romántica y tradicional. Decidieron adaptar el mismo motor V12 atmosférico de 6.0 litros que impulsaba a su exitoso coche de Gran Turismo, el DBR9 GT1.
Esta decisión conllevaba tanto ventajas como desventajas. El V12 de producción era más pesado, alto y largo que los motores de prototipo puros. No obstante, las regulaciones permitían a los motores derivados de producción utilizar restrictores de aire más grandes, lo que se tradujo en un aumento de potencia de aproximadamente 50 caballos. El resultado fue un coche con un centro de gravedad ligeramente más alto pero con una potencia y un par motor descomunales, y sobre todo, con un sonido que evocaba la época dorada del automovilismo.
Para gestionar esta potencia, la caja de cambios estándar de Lola fue sustituida por una unidad Xtrac de 6 velocidades, más compacta y operada mediante levas en el volante. Una de las características más innovadoras y distintivas del coche era su sistema de refrigeración de frenos traseros. En lugar de los conductos de freno tradicionales integrados en la carrocería, el B09/60 utilizaba dos ventiladores montados en la parte trasera para succionar aire y dirigirlo hacia los discos, una solución de ingeniería ingeniosa y visualmente única.
La Conquista de las Pistas: Un Historial de Competición Admirable
La vida competitiva del DBR1-2 fue intensa y exitosa, demostrando ser un coche rápido y, sobre todo, de una gran fiabilidad.
Temporada 2009: Un Debut Triunfal
El año de su debut, Aston Martin Racing inscribió dos B09/60 en la temporada completa de las Le Mans Series (LMS). El coche número 007 se proclamó campeón absoluto del certamen, un logro extraordinario para un proyecto en su primer año. En las 24 Horas de Le Mans, un tercer coche, inscrito bajo la bandera de AMR Eastern Europe para Charouz Racing Systems, logró un impresionante cuarto puesto en la general. Pilotado por Jan Charouz, Tomáš Enge y Stefan Mücke, no solo fue el mejor clasificado del equipo, sino que también se llevó el honor de ser el coche con motor de gasolina mejor clasificado, solo por detrás de los prototipos diésel de Peugeot y Audi. Era la confirmación de que Aston Martin había vuelto para competir en serio.
Temporada 2010: Cruzando el Atlántico
En 2010, el DBR1-2 hizo su debut en suelo estadounidense, compitiendo en las 12 Horas de Sebring. El coche, patrocinado por Lowe's, finalizó en una fantástica tercera posición, demostrando su competitividad en uno de los circuitos más exigentes del mundo. Para las 24 Horas de Le Mans de ese año, se inscribieron tres unidades. Sin embargo, la carrera fue más dura que la edición anterior. Los coches 008 y 009 sufrieron problemas y tuvieron que retirarse, dejando solo al 007 para defender el honor de la marca. Este finalizó en una meritoria sexta posición general, siendo de nuevo uno de los mejores prototipos de gasolina.

Temporada 2011: Éxito en América y un Regreso Inesperado
Para 2011, Aston Martin Racing centró sus esfuerzos en su nuevo prototipo, el AMR-One. Esto dejó al DBR1-2 en manos de equipos cliente. En la American Le Mans Series (ALMS), el equipo Muscle Milk Team Cytosport lo adoptó, con Klaus Graf y Lucas Luhr al volante. Tras un abandono en Sebring, el coche demostró su valía con victorias en Long Beach, Mosport, Mid-Ohio y Road America, finalizando la temporada como subcampeón en la categoría LMP1. En Le Mans, una unidad inscrita por Kronos Racing y Marc VDS Racing Team logró un sólido séptimo puesto final.
La historia daría un giro inesperado. El nuevo AMR-One resultó ser un coche poco fiable y falto de rendimiento. Ante esta situación, Aston Martin Racing tomó una decisión pragmática: desempolvaron su fiel B09/60 para las últimas rondas de la Copa Intercontinental Le Mans. El viejo guerrero demostró que todavía tenía mucho que ofrecer. Logró una victoria contundente en Laguna Seca y un sorprendente podio en la prestigiosa Petit Le Mans, superando a rivales de fábrica mucho más modernos.
Resumen de Hitos del Lola-Aston Martin DBR1-2
A continuación, se presenta una tabla con algunos de los resultados más destacados de este icónico prototipo:
| Año | Competición | Equipo | Resultado Destacado |
|---|---|---|---|
| 2009 | Le Mans Series | Aston Martin Racing | Campeón General (#007) |
| 2009 | 24 Horas de Le Mans | AMR Eastern Europe | 4º Puesto General (Mejor coche a gasolina) |
| 2010 | 12 Horas de Sebring | Aston Martin Racing | 3º Puesto General |
| 2010 | 24 Horas de Le Mans | Aston Martin Racing | 6º Puesto General |
| 2011 | American Le Mans Series | Muscle Milk Cytosport | 4 Victorias, Subcampeón LMP1 |
| 2011 | 24 Horas de Le Mans | Kronos Racing | 7º Puesto General |
| 2011 | Petit Le Mans | Aston Martin Racing | 3º Puesto General (Podio) |
Preguntas Frecuentes sobre el Lola-Aston Martin DBR1-2
¿Qué significa el nombre DBR1-2?
El nombre es un homenaje directo al Aston Martin DBR1, el coche que ganó las 24 Horas de Le Mans y el Campeonato Mundial de Sportscar en 1959. Es un guiño al legado histórico de la marca en la competición de resistencia.
¿Cuál era el motor del Lola-Aston Martin?
Utilizaba un motor V12 atmosférico de 6.0 litros, una unidad adaptada del exitoso coche de categoría GT1, el Aston Martin DBR9. Esta elección le dio un sonido característico y una gran potencia.
¿Ganó alguna vez las 24 Horas de Le Mans?
No, el Lola-Aston Martin DBR1-2 no consiguió la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans. Su mejor resultado fue un cuarto puesto en la general en la edición de 2009, donde fue el coche de motor de gasolina mejor clasificado.
¿Por qué Aston Martin Racing volvió a usar este coche en 2011?
El equipo volvió a utilizar el B09/60 a finales de la temporada 2011 debido a que su nuevo prototipo, el AMR-One, sufrió problemas de fiabilidad y rendimiento. El DBR1-2, ya probado y competitivo, fue la solución para terminar la temporada con buenos resultados.
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