25/12/2025
En la convulsa década de 1970, en medio de una crisis energética que amenazaba con redefinir el automovilismo deportivo, Ferrari tomó una de las decisiones más audaces y controvertidas de su historia. Rompiendo con la tradición y con su carrocero de cabecera, Pininfarina, la casa de Maranello presentó en el Salón del Automóvil de París de 1973 un vehículo que no se parecía a nada que hubieran hecho antes: el Dino 308 GT4. Este no solo fue el primer Ferrari de producción en serie en montar un motor V8 central, sino que también fue el único en llevar la firma del legendario estudio de diseño Bertone. Su historia es una fascinante crónica de innovación, identidad y pragmatismo que lo ha convertido en una pieza de culto para los entendidos.

Un Diseño que Rompió Moldes: La Mano de Bertone
La silueta del 308 GT4 fue una declaración de intenciones. En una era dominada por las curvas sensuales y fluidas que Pininfarina había inmortalizado en modelos como el Dino 246 GT, la propuesta de Marcello Gandini para Bertone fue un golpe sobre la mesa. El GT4 adoptó una forma de cuña afilada, con líneas tensas y angulares que evocaban los concepts más vanguardistas de la época, como el Lancia Stratos Zero. Esta estética no fue un capricho; respondía a la necesidad de alojar un motor V8, una transmisión y cuatro asientos en una carrocería compacta de motor central. El resultado fue un logro de empaquetado y diseño.
Enzo Ferrari, conocido por su meticulosa atención al detalle, participó personalmente en el desarrollo del coche. Insistió en que, a pesar de su configuración deportiva, el GT4 debía ser un coche práctico. La visibilidad, un punto débil en muchos superdeportivos de motor central, fue una prioridad. Por ello, el diseño cuenta con amplias superficies acristaladas y pilares delgados que ofrecen una vista panorámica sorprendentemente buena desde el puesto del conductor. El interior, aunque ajustado, fue diseñado para ser funcional, con un tablero de instrumentos envolvente que ponía todos los controles al alcance de la mano. Los asientos traseros, aunque simbólicos para adultos, hacían del GT4 un Gran Turismo 2+2 genuino, capaz de llevar a una familia pequeña en viajes cortos, una versatilidad inédita para un Ferrari de motor central.
Del Dino al Cavallino Rampante: Una Cuestión de Identidad
Inicialmente, el 308 GT4 no llevaba el icónico emblema del Cavallino Rampante. Fue lanzado bajo la submarca "Dino", creada por Enzo Ferrari para comercializar vehículos con motores de menos de 12 cilindros, en honor a su difunto hijo, Alfredo "Dino" Ferrari. La estrategia buscaba diferenciar estos modelos, considerados más accesibles, de los buques insignia V12 de la marca. Sin embargo, el mercado, especialmente el estadounidense, no reaccionó como se esperaba. Los clientes y los concesionarios sentían que un coche con el rendimiento y el precio del 308 GT4 merecía llevar el nombre de Ferrari.
La presión fue tal que, a mediados de 1976, Maranello cedió. Los coches comenzaron a salir de fábrica con el emblema de Ferrari en el capó, el volante y las ruedas, aunque la designación "Dino" a menudo se mantuvo en la parte trasera. Esta dualidad de identidad hace que los primeros modelos "Dino" puros sean especialmente buscados por los coleccionistas, mientras que los modelos posteriores "Ferrari" ayudaron a consolidar las ventas y el legado del vehículo. Esta transición es una parte fundamental de su historia y refleja las tensiones comerciales y de marca que enfrentaba la compañía en esa época.

El Corazón de la Bestia: El Primer V8 Central de Producción
Más allá de su diseño y su nombre, la verdadera revolución del 308 GT4 se encontraba justo detrás de los asientos. Su motor V8 de 2.926 cc, montado transversalmente, fue una obra maestra de la ingeniería. Con cuatro árboles de levas en cabeza (DOHC) y alimentado por cuatro carburadores Weber de doble cuerpo, este propulsor era capaz de generar alrededor de 240 caballos de fuerza en su especificación para el mercado estadounidense. No solo proporcionaba una aceleración contundente y una banda sonora embriagadora, sino que su colocación central garantizaba un reparto de pesos casi perfecto.
Este motor no fue un experimento aislado; se convirtió en la piedra angular de la saga de deportivos V8 de Ferrari durante las siguientes dos décadas, impulsando a leyendas como el 308 GTB/GTS, el 328, el 348 e incluso, en forma evolucionada, al F355. El chasis tubular, la suspensión independiente en las cuatro ruedas y los frenos de disco ventilados completaban un paquete dinámico que ofrecía una experiencia de conducción pura y directa, elogiada por su agilidad y equilibrio.
Tabla Comparativa: Evolución del Concepto Dino
| Característica | Dino 246 GT (Predecesor) | Dino / Ferrari 308 GT4 |
|---|---|---|
| Diseñador | Pininfarina (Aldo Brovarone) | Bertone (Marcello Gandini) |
| Motor | 2.4L V6 DOHC | 3.0L V8 DOHC |
| Configuración | Motor central, 2 plazas | Motor central, 2+2 plazas |
| Potencia (aprox.) | 195 hp | 240-255 hp |
| Estilo de Carrocería | Curvilíneo y orgánico | Angular y en forma de cuña |
| Años de Producción | 1969–1974 | 1973–1980 |
Legado y Valor en el Mercado Clásico
Durante muchos años, el 308 GT4 fue considerado el "patito feo" de la familia Ferrari. Su diseño angular y su origen Dino lo mantuvieron a la sombra de sus hermanos de dos plazas diseñados por Pininfarina, como el icónico 308 GTB. Sin embargo, el tiempo ha sido amable con el GT4. Los entusiastas y coleccionistas han comenzado a apreciar su singularidad, su importancia histórica como el primer V8 de la marca y su conexión única con Bertone. Su producción total fue relativamente baja, con solo 2.826 unidades fabricadas a lo largo de siete años, lo que aumenta su exclusividad.
Hoy en día, el 308 GT4 ya no es una opción de entrada al mundo Ferrari, sino una pieza de colección por derecho propio. Su valor ha experimentado un aumento constante, especialmente para unidades en estado original, con bajo kilometraje y con un historial de mantenimiento documentado. Modelos con opciones raras de fábrica, como el techo solar, son aún más codiciados. Conducir un 308 GT4 es conectar con un momento crucial en la historia de Ferrari, una época de transición y audacia que definió el futuro de la marca.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué se llamó "Dino" al principio?
La marca Dino fue creada por Enzo Ferrari para modelos con motores que no fueran los tradicionales V12. Era un homenaje a su hijo Alfredo "Dino" Ferrari, quien había trabajado en el diseño de un motor V6 antes de su prematura muerte. El 308 GT4, al llevar un motor V8, encajaba en esta estrategia de marca.
¿Cuál es la diferencia principal entre un 308 GT4 y un 308 GTB?
Aunque comparten un motor similar, son coches muy diferentes. El 308 GT4 es un 2+2 plazas diseñado por Bertone con una mayor distancia entre ejes y un estilo angular. El 308 GTB es un biplaza puro, diseñado por Pininfarina, con una carrocería más corta, baja y curvilínea que se ha convertido en un icono de la cultura pop.
¿Es el Ferrari 308 GT4 una buena inversión?
Durante años fue uno de los modelos de Ferrari más infravalorados, pero su valor ha aumentado significativamente en la última década. Su historia única, su diseño distintivo de Bertone y su importancia como el primer V8 de Ferrari lo han convertido en un clásico muy deseable. Las unidades bien conservadas y con bajo kilometraje son consideradas una sólida inversión.
¿Qué significa la nomenclatura "308 GT4"?
La nomenclatura de Ferrari en esa época era bastante descriptiva. "308" se refiere a la cilindrada del motor (3.0 litros) y al número de cilindros (8). "GT" significa Gran Turismo, y "4" indica el número de asientos (cuatro, en configuración 2+2).
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