22/08/2024
Cuando pensamos en las leyendas del rock y el metal, a menudo imaginamos un estilo de vida de excesos, giras interminables y guitarras estridentes. Sin embargo, detrás del escenario, muchos de estos íconos cultivan pasiones más terrenales, y una de las más comunes es el amor por los automóviles. Dave Mustaine, el carismático y polémico líder de Megadeth y uno de los miembros fundadores de Metallica, no es la excepción. Lo que sorprende a muchos es que su conexión con los coches va más allá de simplemente comprarlos; Mustaine trabajó como mecánico en Huntington Beach, California, mucho antes de que los acordes de su guitarra resonaran en estadios de todo el mundo. Esta experiencia le otorga una perspectiva única, aunque su colección, marcadamente inclinada hacia el lujo europeo, podría decepcionar a quienes esperan ver muscle cars americanos en el garaje de una estrella de rock estadounidense.

Los Inicios: De la Humildad a la Decepción
Todo gran viaje comienza con un primer paso, y en el caso automovilístico de Dave Mustaine, ese paso fue increíblemente modesto. Su primer coche, comprado por la simbólica suma de 50 dólares a su primo, fue un Renault R8. Lejos de los deportivos modernos que hoy asociamos con la marca francesa, aquel R8 era un vehículo pequeño y peculiar. El propio Mustaine lo describe con humor como "parecido al coche que conduce Mr. Bean". A pesar de su apariencia, le encontró una utilidad muy propia de un joven rockero: era perfecto para hacer trompos y donuts en las fiestas, demostrando que la diversión al volante no siempre depende de la potencia o el precio.
Su siguiente experiencia automovilística, durante su etapa en Metallica, fue considerablemente menos afortunada. Adquirió un Mazda RX-3, un coche del que hoy ni siquiera recuerda con claridad el modelo, un dato curioso para alguien que se considera un aficionado a los coches. El RX-3, con su característico motor rotativo Wankel, se convirtió en el vehículo que más ha odiado en su vida. Según sus propias palabras, el motor producía "el sonido más fuerte y desagradable del mundo". Los problemas no terminaron ahí; en una ocasión, el tubo de escape simplemente se desprendió. El final de su relación con el Mazda fue abrupto: el coche se averió en medio de la autopista 405 en California y, cuando Mustaine regresó al día siguiente a por él, ya había sido robado.
El Salto al Lujo Británico: La Pasión por la Elegancia y la Potencia
Con el éxito consolidado de Megadeth, el garaje de Mustaine experimentó una transformación radical. Su gusto se decantó claramente por las marcas británicas de alta gama, un movimiento que define su colección actual. La joya de la corona durante muchos años fue su Aston Martin Vanquish S de 2006, al que apodó cariñosamente "Sparta". Este coche no era una pieza de museo; Mustaine lo utilizaba como su vehículo de diario. El Vanquish S representaba el equilibrio perfecto para él: un coche con un rendimiento espectacular y un diseño que gira cabezas, pero sin ser excesivamente llamativo para el público general. Era, en sus palabras, un coche tan divertido de conducir en un viaje largo como práctico para el día a día. Lamentablemente para su colección, "Sparta" ya no reside en su garaje, pues fue subastado en mayo de 2021.
Otro pilar de su fascinación británica es un Bentley Continental GT de 2006. Curiosamente, Mustaine atribuye la elección de este coche a su esposa. Con su característico humor, describe al imponente coupé de lujo como un "portaaviones", una metáfora que alude a su enorme tamaño y a un manejo que prioriza el confort sobre la agilidad deportiva. A pesar de no ser un coche de curvas cerradas, el Continental GT encaja en la narrativa de un músico que valora el lujo, la comodidad y la presencia imponente en la carretera.
La Precisión Alemana y la Vida Familiar
Además de su amor por los británicos, Mustaine también ha tenido un lugar para la ingeniería alemana. Durante un tiempo, su otro coche de diario fue un Mercedes-Benz CLS500 de 2006. No se conformó con el modelo de serie; lo envió al prestigioso preparador Brabus para que le instalaran un motor B11. El resultado fue un "coupé de cuatro puertas" que, según él, ofrecía una potencia endiablada junto con una fiabilidad a toda prueba. Su única queja sobre el coche eran los grandes puntos ciegos, un pequeño precio a pagar por su elegante y aerodinámica línea de techo.
Para las necesidades familiares, la elección fue un Land Rover Range Rover de 2010. Este SUV era principalmente utilizado por su esposa para llevar a su hija. Mustaine elogia sin reservas el interior del Range Rover, destacando que su calidad y diseño superan con creces a lo que ofrecen los fabricantes de SUV estadounidenses. Sin embargo, confiesa que al conducirlo se siente como un "papá de los suburbios" (soccer mom), una sensación que choca frontalmente con su imagen de ícono del thrash metal.
Tabla Comparativa de la Colección de Dave Mustaine
| Modelo | Marca | Año Aproximado | Tipo | Anécdota Clave |
|---|---|---|---|---|
| R8 | Renault | N/A | Compacto | Su primer coche, comprado por $50. Ideal para hacer trompos. |
| RX-3 | Mazda | N/A | Coupé Deportivo | El coche que más odió por su sonido. Fue robado. |
| Vanquish S | Aston Martin | 2006 | Gran Turismo | Apodado "Sparta", fue su vehículo diario. Ya no lo posee. |
| Continental GT | Bentley | 2006 | Gran Turismo de Lujo | Elegido por su esposa. Lo describe como un "portaaviones". |
| CLS500 (B11) | Mercedes-Benz | 2006 | Sedán Coupé | Potenciado por Brabus, muy potente pero con puntos ciegos. |
| Range Rover | Land Rover | 2010 | SUV de Lujo | El coche familiar. Elogia su interior pero no cómo se siente al volante. |
Un Aficionado Inusual: ¿Por Qué No Hay Coches Americanos?
La pregunta que muchos se hacen es por qué un ícono del rock americano, que además aprendió a conducir en un clásico como el Ford Mustang Fastback de su madre, no tiene ni un solo vehículo estadounidense en su colección. La respuesta parece estar en una aversión personal. Mustaine ha declarado públicamente que detestaba aquel Mustang, lo que podría haber forjado un prejuicio temprano contra los coches de su país. Su colección es un testimonio de su preferencia por la ingeniería, el diseño y el lujo europeos. No hay rastro de V8 americanos, ni de la potencia bruta de un Dodge Challenger o la herencia de un Corvette. En su lugar, encontramos la sofisticación de Aston Martin, la opulencia de Bentley y la precisión de Mercedes-Benz. Esto lo convierte en un "car guy" atípico, uno cuyo gusto automovilístico parece estar en las antípodas de su imagen pública de rebelde del metal.
Preguntas Frecuentes sobre los Coches de Dave Mustaine
¿Cuál fue el primer coche que compró Dave Mustaine?
Su primer coche fue un Renault R8 que le compró a su primo por solo 50 dólares. Lo usaba principalmente para divertirse haciendo trompos.
¿Tiene Dave Mustaine algún coche americano en su colección?
No. A pesar de ser estadounidense y haber aprendido a conducir en un Mustang, su colección está compuesta exclusivamente por vehículos de marcas europeas, principalmente británicas y alemanas.
¿Cuál es el coche más famoso de su colección?
Probablemente su Aston Martin Vanquish S de 2006, apodado "Sparta". Fue su coche de diario durante mucho tiempo y es muy conocido entre sus fans. Sin embargo, fue vendido en una subasta en 2021.
¿Qué opina de los coches que ha tenido?
Tiene opiniones muy marcadas. Odiaba su Mazda RX-3 por el ruido del motor, adoraba la versatilidad y potencia de su Aston Martin y Mercedes, y aunque admira la calidad del Range Rover, no le gusta cómo se siente conduciéndolo.
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