03/04/2019
La década de 1960 fue un período de transformación radical en la historia de Estados Unidos y del mundo. Desde la música de Woodstock hasta la llegada del hombre a la Luna, cada aspecto de la cultura, la moda y la tecnología experimentó una evolución sin precedentes. El automovilismo deportivo, y en particular la NASCAR, no fue una excepción. Esta fue la era dorada de los muscle cars, cuando los "Tres Grandes" de Detroit —General Motors, Ford y Chrysler— dominaban el mercado con máquinas potentes y estilizadas que no solo competían en la pista, sino que también la lideraban como Pace Cars, convirtiéndose en verdaderos íconos de una época salvaje y memorable.

Los Pace Cars de los años 60 eran más que simples vehículos de seguridad; eran una declaración de intenciones. A menudo convertibles de alta gama, estos autos representaban lo mejor de la ingeniería y el diseño estadounidense. Liderar el pelotón de autos de carreras hacia la bandera verde era un honor y una formidable herramienta de marketing para los fabricantes. A continuación, nos sumergimos en un viaje nostálgico para recordar algunos de los Pace Cars más emblemáticos que marcaron el ritmo en la NASCAR durante esta década inolvidable.

- 1961: El Lujo del Ford Thunderbird
- 1962-1963: La Dominancia de Pontiac con el Bonneville
- 1964: El Histórico Mercury Marauder de Martinsville
- 1965: Un Año de Promociones Cruzadas
- 1966: El Mercury Comet en las Speedweeks
- 1967: El Nacimiento del Pontiac Firebird
- 1968-1969: La Era del Chevrolet Camaro
- Preguntas Frecuentes
1961: El Lujo del Ford Thunderbird
Para el año modelo 1961, Ford Motor Co. presentó la tercera generación de su icónico Thunderbird. Este vehículo, posicionado como un "auto de lujo personal", estaba disponible en versiones coupé y convertible. Fue precisamente un T-Bird descapotable el elegido para una ocasión histórica: la primera carrera de la serie principal en el Bristol International Speedway (hoy Bristol Motor Speedway). El 30 de julio de 1961, este elegante Thunderbird lideró a los competidores en la Volunteer 500, marcando el inicio de una leyenda en una de las pistas más queridas de la NASCAR.
1962-1963: La Dominancia de Pontiac con el Bonneville
Si hubo una marca que brilló con luz propia a principios de la década, esa fue Pontiac. El año 1962 representó el apogeo de la división de General Motors en NASCAR, logrando 22 victorias en la serie principal y su único Campeonato de Fabricantes. En el Daytona International Speedway, el legendario piloto Fireball Roberts, oriundo de Daytona Beach, llevó a su Pontiac Catalina a la victoria en las tres carreras puntuables en las que compitió. Como no podía ser de otra manera, un imponente Pontiac Bonneville convertible fue el Pace Car oficial de la Daytona 500 de ese año, sellando la supremacía de la marca.
La influencia de Pontiac continuó en 1963. En el Atlantic Rural Fairgrounds de Richmond, Virginia, un circuito de media milla de tierra, otro Pontiac Bonneville marcó el paso en la Richmond 250. Esta carrera es un fascinante recordatorio de cómo ha cambiado el deporte: hoy, esa misma propiedad alberga el Richmond Raceway, un óvalo pavimentado de 0.750 millas. En aquella carrera sobre tierra, el miembro del Salón de la Fama Joe Weatherly se llevó la victoria por delante de otras leyendas como Ned Jarrett y Rex White.
1964: El Histórico Mercury Marauder de Martinsville
El primer auto con techo rígido de nuestra lista es uno de gran importancia histórica. Un Mercury Marauder blanco fue el Pace Car de la Old Dominion 500 de 1964 en el Martinsville Speedway, la pista más antigua del calendario de NASCAR. Aquella carrera fue trascendental porque fue la primera vez que el circuito otorgó al ganador uno de sus trofeos más codiciados y reconocibles: un reloj de pie Ridgeway de casi dos metros de altura. El primer piloto en recibirlo fue el miembro del Salón de la Fama Fred Lorenzen. Hoy, los relojes de Martinsville siguen siendo uno de los premios más prestigiosos del automovilismo.
1965: Un Año de Promociones Cruzadas
El año 1965 fue testigo de algunas estrategias de marketing ingeniosas y colaboraciones entre circuitos, utilizando los Pace Cars como vehículo publicitario.
Ford Thunderbird en North Wilkesboro
Apenas dos semanas después de que el North Wilkesboro Speedway celebrara la Gwyn Staley 400, el Bristol International Speedway se preparaba para su Southeastern 500. En una jugada inteligente, los organizadores de Bristol prestaron un Ford Thunderbird para que sirviera como Pace Car en North Wilkesboro, promocionando así su propia carrera ante una audiencia cautiva de fanáticos.
Chevrolet Impala en Daytona
Otra curiosa promoción cruzada ocurrió antes de la Firecracker 400 en Daytona. El Lincoln Speedway de New Oxford, Pensilvania, aprovechó la enorme vitrina de Daytona para publicitar su próxima carrera de la Grand National. Lamentablemente para la pista del noreste, esa carrera de 1965 sería la séptima y última que albergaría en la máxima categoría de NASCAR.
1966: El Mercury Comet en las Speedweeks
Las Speedweeks de febrero en Daytona siempre han sido un hervidero de actividad, con múltiples categorías compitiendo en la misma semana. En 1966, para la carrera Permatex 300 de la NASCAR Modified/Sportsman Division, se eligió un elegante Mercury Comet convertible para liderar al pelotón. Esto demostraba la profundidad de los eventos de NASCAR y la importancia que los fabricantes daban a todas las categorías del serial.
1967: El Nacimiento del Pontiac Firebird
El lanzamiento de un nuevo modelo de automóvil es la oportunidad perfecta para obtener publicidad a través de un Pace Car. Pontiac lo entendió a la perfección. Para el año modelo 1967, la marca presentó su nuevo y deportivo Firebird, un coupé de dos puertas diseñado para competir en el floreciente mercado de los "pony cars". ¿Qué mejor escenario para su debut público que la Daytona 500? Un flamante Firebird sirvió como Pace Car para la "Gran Carrera Americana", y para añadirle más prestigio, fue autografiado por muchas de las personalidades más importantes del mundo de las carreras que se encontraban en Daytona para las Speedweeks.
1968-1969: La Era del Chevrolet Camaro
El final de la década vio el ascenso de otro ícono de Detroit: el Chevrolet Camaro.
1968: Un Camaro con Estrella de Hollywood
Aunque técnicamente no fue en una carrera de NASCAR, este momento es demasiado bueno para dejarlo fuera. En las 24 Horas de Daytona de 1968, una de las carreras de resistencia más importantes del mundo, el Pace Car fue un Chevrolet Camaro. Lo más destacado fue su piloto: el famoso actor James Garner. Conocido por su inmensa pasión por el automovilismo y los autos rápidos, la presencia de Garner al volante del Pace Car añadió un toque de glamour de Hollywood al evento.
1969: El Camaro y las Union 76 Girls
Para la World 600 de 1969 (ahora Coca-Cola 600) en el Charlotte Motor Speedway, un Chevrolet Camaro volvió a ser el centro de atención. El patrocinador de la carrera, Union Oil Co., empleó a un grupo de modelos conocidas como las "Union 76 Girls" para interactuar con la multitud y participar en las festividades del fin de semana. La imagen del potente Camaro junto a las modelos es una postal perfecta de la cultura y el marketing de la época, cerrando una década de estilo y velocidad.
Tabla Resumen: Pace Cars de NASCAR en los 60
| Año | Modelo de Auto | Carrera / Evento Destacado |
|---|---|---|
| 1961 | Ford Thunderbird | Volunteer 500 (Bristol) |
| 1962 | Pontiac Bonneville | Daytona 500 |
| 1963 | Pontiac Bonneville | Richmond 250 |
| 1964 | Mercury Marauder | Old Dominion 500 (Martinsville) |
| 1965 | Ford Thunderbird / Chevrolet Impala | Promociones cruzadas entre pistas |
| 1966 | Mercury Comet | Permatex 300 (Daytona) |
| 1967 | Pontiac Firebird | Daytona 500 |
| 1968 | Chevrolet Camaro | 24 Horas de Daytona |
| 1969 | Chevrolet Camaro | World 600 (Charlotte) |
Preguntas Frecuentes
¿Por qué se usaban tantos convertibles como Pace Cars en los 60?
Los convertibles eran extremadamente populares en esa década y representaban el estilo de vida americano. Para una carrera, ofrecían una excelente visibilidad del piloto honorífico y los oficiales de carrera al público y a las cámaras. Además, su diseño llamativo los convertía en una herramienta de marketing perfecta.
¿Los Pace Cars eran autos de calle modificados?
En su mayoría, los Pace Cars de la época eran modelos de producción en serie, a menudo equipados con los motores más potentes y los acabados de lujo disponibles. Las únicas modificaciones significativas solían ser la adición de luces de seguridad estroboscópicas, equipos de comunicación y, a veces, ajustes menores en la suspensión para manejar las altas velocidades de la pista.
¿Qué papel juega un Pace Car en una carrera de NASCAR?
El Pace Car tiene varias funciones cruciales. Lidera a los autos de carrera en las vueltas de formación antes de la bandera verde, permitiendo que calienten neumáticos y se alineen correctamente. Durante la carrera, sale a la pista bajo una bandera amarilla (precaución) para controlar la velocidad del pelotón mientras se limpia un accidente o escombros, garantizando la seguridad de todos. Finalmente, lidera el reinicio hasta que se da la bandera verde nuevamente.
Los Pace Cars de la NASCAR en la década de 1960 fueron mucho más que vehículos funcionales. Fueron un reflejo de la audacia, la innovación y el estilo de una era. Cada Thunderbird, Bonneville, Marauder o Camaro que rodó sobre el asfalto de Daytona, Bristol o Martinsville contaba una historia sobre el poderío de Detroit y el espíritu indomable de las carreras de autos, dejando una huella imborrable en la historia del automovilismo.
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