05/12/2018
En el competitivo universo del automovilismo de lujo, la llegada de un nuevo modelo puede eclipsar por completo a su predecesor. Con más de 3000 pedidos y el aplauso casi unánime de la crítica, el Aston Martin DB11 se estableció rápidamente como la nueva referencia, un cambio de paradigma para la marca de Gaydon. Sin embargo, este éxito rotundo planteó una pregunta inevitable y algo incómoda para la propia casa británica: ¿Qué sucede con el rey saliente, el majestuoso Vanquish? En un mundo que se rinde ante los encantos del nuevo DB11 de 600 CV y un precio de £154,900, ¿qué lugar queda para un Vanquish de 568 CV y un precio de £192,995? La respuesta de Aston Martin no fue la resignación, sino un audaz golpe sobre la mesa: la creación del Vanquish S.

El Nacimiento de un 'Super GT'
Aston Martin entendió que la mejor defensa era un buen ataque. En lugar de permitir que el Vanquish se desvaneciera en la sombra del DB11, decidieron elevarlo a un nuevo estatus. Así nació el Vanquish S, un vehículo que no solo mejoraba al original, sino que se redefinía a sí mismo como un 'super GT'. Esta denominación no es simple marketing; es una declaración de intenciones. Implica que, si bien el DB11 es un Gran Turismo excepcional, el Vanquish S juega en una liga superior, una liga donde la emoción pura, la conexión visceral con la máquina y la experiencia de conducción son los pilares fundamentales, justificando un precio que roza las £200,000.
El precio del nuevo Vanquish S se fijó en £199,950 para la versión coupé, mientras que la espectacular variante descapotable, el Volante, ascendía a £211,950. Este posicionamiento de precio lo distancia deliberadamente del DB11, comunicando que no son competidores directos, sino dos filosofías distintas. Uno representa el futuro tecnológico y eficiente de Aston Martin; el otro, el canto del cisne de una era gloriosa, la del motor V12 atmosférico de seis litros.
El Corazón de la Bestia: Una Sinfonía Mecánica
El alma del Vanquish S reside, sin lugar a dudas, bajo su capó. Mientras el mundo del motor se inclina hacia la turboalimentación, Aston Martin decidió rendir el último y más grande homenaje a su icónico V12 de aspiración natural. Para ganarse la 'S' en su nombre, el equipo de ingeniería, liderado por el ex-Lotus Matt Becker, se centró en extraer hasta la última gota de potencia y carácter del bloque.
El cambio más significativo fue el rediseño del colector de admisión, ahora más grande y con un flujo de aire optimizado. Este ajuste, aparentemente sutil, permitió que la potencia máxima se elevara de 568 CV a unos impresionantes 595 CV a 7,000 rpm. Si bien la cifra de par motor se mantuvo en 630 Nm (465 lb-ft) al mismo régimen de 5,500 rpm, la curva de entrega fue recalibrada. El resultado es un motor que se siente más vivo y con mayor respuesta a bajas y medias revoluciones, complementando el empuje brutal en la zona alta del cuentavueltas. Es la combinación perfecta de refinamiento y furia, una experiencia sensorial que los motores turboalimentados simplemente no pueden replicar. El sonido que emana de su escape es una obra de arte, una melodía mecánica que evoluciona desde un grave murmullo hasta un aullido agudo y adictivo.
Dinámica Puesta a Punto por un Maestro
Tener un motor legendario no es suficiente para crear un 'super GT'. La dinámica del vehículo debía estar a la altura, y aquí es donde la experiencia de Matt Becker, curtido en las filas de Lotus (una marca sinónimo de manejo exquisito), resultó crucial. El trabajo en el Vanquish S fue un ejercicio exhaustivo de mejoras sutiles y no tan sutiles para refinar su comportamiento.
Las mejoras incluyeron:
- Suspensión recalibrada: Se ajustaron los tarados de los amortiguadores y los muelles para ofrecer un mayor control de la carrocería en curvas a alta velocidad, sin comprometer en exceso el confort de marcha que se espera de un GT.
- Geometría revisada: Se modificaron los ángulos de la suspensión para mejorar la precisión de la dirección y la agilidad en los cambios de dirección.
- Transmisión optimizada: La caja de cambios automática Touchtronic III de ocho velocidades fue recalibrada para ofrecer cambios más rápidos y nítidos, especialmente en los modos de conducción más deportivos.
- Aerodinámica funcional: Se introdujo un nuevo paquete aerodinámico, con un splitter delantero y un difusor trasero de fibra de carbono vista. Estos elementos no solo aportan una estética más agresiva, sino que también reducen el levantamiento frontal y mejoran la estabilidad a altas velocidades.
El resultado es un coche que se siente más conectado a la carretera, más ágil y dispuesto a ser conducido con entusiasmo. Es la máxima expresión de la emoción al volante que Aston Martin podía ofrecer en su plataforma VH (Vertical/Horizontal).

Comparativa: Vanquish S vs. DB11
Para entender la estrategia de Aston Martin, es vital comparar directamente a los dos titanes. Aunque comparten el emblema, representan dos épocas y dos filosofías muy diferentes.
| Característica | Aston Martin Vanquish S | Aston Martin DB11 (V12) |
|---|---|---|
| Motor | 6.0L V12 Atmosférico | 5.2L V12 Bi-Turbo |
| Potencia Máxima | 595 CV @ 7,000 rpm | 600 CV @ 6,500 rpm |
| Par Máximo | 630 Nm @ 5,500 rpm | 700 Nm @ 1,500 rpm |
| Precio de Lanzamiento (Coupé) | £199,950 | £154,900 |
| Filosofía | 'Super GT' - Máxima emoción y conexión | 'GT' - Tecnología moderna y confort |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la velocidad máxima del Aston Martin Vanquish S?
La velocidad máxima oficial del Aston Martin Vanquish S es de 201 mph, lo que equivale a aproximadamente 323 km/h. Su aceleración de 0 a 100 km/h (0-62 mph) se sitúa en unos impresionantes 3.5 segundos.
¿Qué hace tan especial al motor V12 atmosférico del Vanquish S?
Lo que lo hace especial es su carácter y la forma en que entrega la potencia. A diferencia de los motores turbo, que ofrecen un gran empuje desde bajas revoluciones, un motor atmosférico como este necesita ser llevado a altas RPM para dar lo mejor de sí. Esto crea una experiencia de conducción más gratificante y participativa. Además, la respuesta del acelerador es instantánea y el sonido es puro, sin el filtro de los turbocompresores.
¿Vale la pena pagar más por el Vanquish S que por un DB11?
Desde un punto de vista puramente racional y tecnológico, el DB11 es un coche más moderno y posiblemente más completo para el día a día. Sin embargo, el Vanquish S no apela a la razón, sino al corazón. Se compra por la exclusividad de poseer el último de una estirpe, por la experiencia de conducción analógica y visceral que ofrece su motor V12 atmosférico. Para coleccionistas y puristas, ese valor emocional justifica con creces la diferencia de precio.
En conclusión, el Aston Martin Vanquish S no es simplemente una actualización. Es la culminación de una era, un monumento rodante a la ingeniería de aspiración natural. Es la prueba de que, incluso frente a la modernidad arrolladora, siempre habrá un lugar para la pasión, el carácter y la emoción pura. No fue concebido para competir con el DB11, sino para complementarlo, ofreciendo a un tipo de cliente muy específico la oportunidad de poseer una pieza inolvidable de la historia del automovilismo deportivo.
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