¿Quién ganó realmente en Ford vs Ferrari?

Le Mans '66: La Verdad del Final Más Polémico

22/11/2022

Valoración: 4.87 (12203 votos)

En la historia del automovilismo deportivo, pocas rivalidades arden con la intensidad de la que enfrentó a Ford y Ferrari en la década de 1960. Fue una guerra librada no solo en los circuitos, sino en los despachos de Detroit y Maranello. En el centro de esta tormenta se encontraba un piloto brillante y temperamental, Ken Miles, quien encapsuló el escepticismo y la audacia del proyecto con una frase inmortal: "Vas a construir un coche para vencer a Ferrari con... ¿un Ford?". Esa pregunta retórica fue el preludio de una de las hazañas más grandes y, a la vez, de uno de los finales más controvertidos y agridulces en los 100 años de las 24 Horas de Le Mans.

Índice de Contenido

El Origen de la Guerra: Cuando el Orgullo se Pone en Juego

Todo comenzó con un negocio fallido. A principios de los 60, Henry Ford II intentó comprar Ferrari para catapultar a su compañía al estrellato de las carreras de resistencia. Enzo Ferrari, 'Il Commendatore', jugó con la oferta hasta el último minuto, solo para rechazarla de forma humillante. La afrenta fue personal. Henry Ford II, herido en su orgullo, dio una orden clara y sin matices a sus ingenieros: construir un coche que no solo compitiera contra Ferrari en Le Mans, sino que lo aplastara. El presupuesto era, en la práctica, ilimitado. De este deseo de venganza nació el Ford GT40, una bestia de la ingeniería con un motor V8 de 7.0 litros, diseñado con un único propósito: destronar al Cavallino Rampante en su propio feudo.

¿Cuál es la famosa frase de Ford vs Ferrari?
Ken Miles : Vas a construir un coche para vencer a Ferrari con... un Ford.

Le Mans 1966: La Apisonadora de Detroit

Tras dos años de fracasos y problemas de fiabilidad, Ford llegó a la edición de 1966 de las 24 Horas de Le Mans con un ejército. Desplegaron una falange de ocho Ford GT40 Mk.II, preparados por equipos de élite como Shelby American y Holman & Moody. El periodista David Phipps, de Competition Press & Autoweek, describió el esfuerzo de Ford como una "apisonadora en acción". Y no se equivocaba. Ferrari, en cambio, llegó debilitado. Enzo Ferrari cometió el error de inscribir solo tres chasis P3. Para agravar la situación, la gestión del equipo, liderada por Eugenio Dragoni, estaba plagada de políticas internas que llevaron a la salida de su piloto estrella de F1, John Surtees, en plena disputa.

Desde el inicio, el dominio de Ford fue apabullante. Los GT40 eran misiles en la larga recta de Mulsanne, superando con facilidad a los Ferrari, pero también demostraron ser ágiles en las secciones más técnicas del circuito. A medida que avanzaban las horas, la armada de Ford se consolidaba en la punta, mientras los coches italianos sucumbían uno a uno a problemas mecánicos. Para la decimoctava hora de carrera, con todos los Ferrari P3 fuera de combate, la victoria era un asunto interno de Ford.

La Orden que Cambió la Historia

Con la carrera en el bolsillo, el coche líder era el de Dan Gurney y Jerry Grant. Sin embargo, una manguera del radiador suelta los obligó a retirarse, dejando en cabeza al Ford número 1, pilotado por el genio del desarrollo, Ken Miles, y su compañero Denny Hulme. Miles, un piloto británico conocido por su inmenso talento y su carácter difícil, estaba a punto de lograr una hazaña única: ganar las tres carreras de resistencia más importantes del mundo (24 Horas de Daytona, 12 Horas de Sebring y 24 Horas de Le Mans) en el mismo año. A falta de pocas horas, su liderato era sólido sobre el coche número 2 de Bruce McLaren y Chris Amon.

¿Cuál fue el Ford que le ganó a Ferrari?
En 1966, el Ford GT40 no solo ganó las 24 Horas de Le Mans. Hizo el 1-2-3 y dejó a Ferrari comiendo polvo. Todo porque Henry Ford II no aceptó un “no” como respuesta. Con un motor V8, diseño imponente y solo 40 pulgadas de altura, este auto se convirtió en leyenda.

Fue entonces cuando la lógica corporativa se impuso sobre el espíritu deportivo. Leo Beebe, jefe de competición de Ford, ideó un final que pasaría a la historia por su impacto publicitario: los tres Ford restantes debían cruzar la línea de meta juntos, en una formación perfecta, para obtener una fotografía que simbolizara su dominio total. La orden fue transmitida a los pilotos. A Ken Miles se le pidió que redujera drásticamente su ritmo para permitir que McLaren se le acercara. La decisión fue recibida con incredulidad y frustración en el box de Shelby. El propio Carroll Shelby, amigo de Miles, declararía más tarde: "Habría dado 50.000 dólares para que Ken ganara".

¿Empate Técnico? La Polémica Decisión

Miles, a regañadientes, obedeció. En la última vuelta, levantó el pie del acelerador, permitiendo que el coche de McLaren se emparejara con el suyo. Junto al tercer clasificado, el Ford de Holman-Moody, cruzaron la meta a baja velocidad, posando para la foto soñada por los ejecutivos. Sin embargo, lo que Ford no calculó, o ignoró deliberadamente, fue el reglamento de la carrera. En Le Mans no existen los empates. En caso de que dos coches completen el mismo número de vueltas, el ganador es aquel que ha recorrido una mayor distancia. Dado que el coche de McLaren y Amon había comenzado la carrera desde una posición más retrasada en la parrilla de salida, oficialmente había cubierto más metros en las mismas 24 horas. Los comisarios franceses, aplicando la regla al pie de la letra, declararon ganador al coche número 2.

La confusión fue total. El público y los comentaristas, que habían visto a Miles liderar durante horas, no entendían por qué McLaren y Amon estaban en lo más alto del podio. La victoria de Ford era un hecho, un histórico 1-2-3, pero el sabor era amargo. Ken Miles, el hombre que había desarrollado el coche y que merecía la gloria más que nadie, había sido despojado de su triunfo por una decisión de marketing. Su reacción fue tan directa como su personalidad: "Nos dijeron que acabáramos rueda con rueda y eso es lo que hicimos. Si nos hubieran dejado a Bruce y a mí competir por ello, no tendríamos todo este sinsentido". El final fue calificado por muchos como antideportivo.

¿Cuál es la famosa frase de Ford vs Ferrari?
Ken Miles : Vas a construir un coche para vencer a Ferrari con... un Ford.

Clasificación Final - 24 Horas de Le Mans 1966 (Top 3)

PosiciónPilotosCocheEquipoVueltas
1Bruce McLaren / Chris AmonFord GT40 Mk.IIShelby American Inc.360
2Ken Miles / Denny HulmeFord GT40 Mk.IIShelby American Inc.360
3Ronnie Bucknum / Dick HutchersonFord GT40 Mk.IIHolman & Moody348

El Legado de una Victoria Agridulce

El debate sobre si la decisión de Leo Beebe fue un simple error de cálculo o un acto deliberado contra el indomable Ken Miles continúa hasta hoy. Periodistas como Brock Yates sugirieron que la jerarquía de Ford estaba al tanto de cómo los comisarios interpretarían un final en "empate técnico", pero procedieron igualmente con el plan. La película "Ford v Ferrari" retrata a Beebe como el antagonista que sentía desdén por el carácter de Miles. La realidad, como siempre, es probablemente una mezcla de arrogancia corporativa, mala comunicación y una trágica indiferencia por el sacrificio del piloto.

Ford había gastado una fortuna, estimada en 3 millones de dólares de la época (unos 25 millones actuales), para lograr su objetivo. Y lo consiguió. Humilló a Ferrari en Le Mans. Pero el coste humano fue inmenso. Para Ken Miles, la herida fue profunda. Trágicamente, nunca tuvo la oportunidad de redimirse. Apenas dos meses después, falleció en un accidente mientras probaba un nuevo prototipo de Ford. La historia de 1966 se convirtió así en el capítulo final de su leyenda, la de un héroe al que le robaron su momento de gloria más merecido.

Preguntas Frecuentes

¿Quién ganó realmente Le Mans en 1966?
Oficialmente, los ganadores fueron Bruce McLaren y Chris Amon. Sin embargo, para muchos aficionados y expertos, el ganador moral y deportivo fue el dúo de Ken Miles y Denny Hulme, quienes lideraban cómodamente hasta que recibieron la orden de ralentizar.
¿Por qué Ford quería un final con sus tres coches juntos?
El objetivo principal era obtener una fotografía icónica para fines publicitarios. La imagen de los tres Ford GT40 cruzando la meta juntos simbolizaba el dominio absoluto de la marca sobre Ferrari y su éxito en la carrera más prestigiosa del mundo.
¿Qué coche se utilizó en la carrera?
El legendario Ford GT40 Mk.II. Su nombre, GT40, proviene de sus siglas para Gran Turismo y su altura de solo 40 pulgadas. Estaba propulsado por un masivo motor V8 de 7.0 litros, capaz de superar los 320 km/h en la recta de Mulsanne.
¿Es fiel la película "Ford v Ferrari" a la realidad?
La película es en gran medida fiel a los eventos principales de la rivalidad y la carrera de 1966. Sin embargo, como toda obra de Hollywood, dramatiza ciertas relaciones y personajes, como la enemistad entre Ken Miles y Leo Beebe, para aumentar el impacto narrativo.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Le Mans '66: La Verdad del Final Más Polémico puedes visitar la categoría Automovilismo.

Subir