¿Es real la escena del accidente de Ferrari?

Ferrari: La Verdad del Trágico Accidente

06/10/2021

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La reciente película Ferrari, dirigida por Michael Mann y protagonizada por Adam Driver, ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los episodios más sombríos y determinantes en la historia del automovilismo. Más allá del drama personal de Enzo Ferrari, la cinta recrea con una crudeza impactante el accidente ocurrido durante la Mille Miglia de 1957. Esta escena ha generado un intenso debate entre los espectadores, muchos de los cuales se preguntan si la magnitud de la tragedia fue realmente como se muestra en la pantalla grande. La respuesta, lamentablemente, es que sí. El desastre no solo fue real, sino que sus consecuencias marcaron un antes y un después en el mundo de las carreras.

Índice de Contenido

1957: Un Año Crítico para Enzo Ferrari y su Scuderia

Para comprender la dimensión de lo ocurrido, es crucial situarse en el contexto de 1957. Para Enzo Ferrari, ese año fue un verdadero annus horribilis. A nivel personal, todavía lidiaba con el duelo por la muerte de su hijo Dino un año antes, una pérdida que fracturó su matrimonio con Laura, interpretada en el filme por Penélope Cruz. Al mismo tiempo, mantenía una relación extramatrimonial con Lina Lardi, con quien tenía un hijo, Piero, a quien luchaba por reconocer. Esta tormenta personal se desarrollaba en paralelo a una inmensa presión profesional. La supervivencia de su marca de automóviles deportivos dependía intrínsecamente del éxito en las pistas. Ganar no era una opción, era una necesidad existencial para Ferrari, y la Mille Miglia era el escenario perfecto para demostrar su supremacía.

La Mille Miglia: Gloria y Muerte en las Carreteras Italianas

La Mille Miglia no era una carrera cualquiera. Se trataba de una épica prueba de resistencia de 1.000 millas (unos 1.600 kilómetros) en carreteras públicas que recorrían Italia, partiendo y terminando en Brescia. Desde su creación en 1927, se había consolidado como una de las competiciones más prestigiosas y, a su vez, más peligrosas del mundo. A diferencia de los circuitos cerrados, los pilotos se enfrentaban a un trazado impredecible, lleno de curvas ciegas, pueblos abarrotados de espectadores y tramos de alta velocidad sin apenas medidas de seguridad. El peligro era una constante, y la carrera ya se había cobrado la vida de 56 personas, entre pilotos y público, a lo largo de su historia.

Para la edición de 1957, Ferrari alineó un formidable equipo de pilotos. Entre ellos se encontraba el aristócrata, playboy y piloto español Alfonso de Portago. A pesar de su talento natural, de Portago sentía un profundo respeto, casi temor, por la Mille Miglia. Era consciente de que era humanamente imposible memorizar cada curva y cada peligro potencial de un recorrido tan extenso, una inquietud que lo acompañó hasta la línea de salida.

La Tragedia de Guidizzolo: Crónica de un Desastre

Al volante del imponente Ferrari 335 S, con el número 531, y acompañado por su copiloto y amigo Edmund Nelson, Alfonso de Portago estaba realizando una carrera excepcional. A pesar de sus recelos iniciales, luchaba por las primeras posiciones. Sin embargo, la fatalidad aguardaba en el largo y recto tramo que atravesaba el pequeño pueblo de Guidizzolo, en la región de Lombardía. Cuando el bólido rojo viajaba a una velocidad estimada de 250 km/h, uno de sus neumáticos delanteros reventó.

Lo que siguió fue una secuencia de horror puro. De Portago perdió instantáneamente el control del vehículo. El Ferrari se desvió violentamente, golpeó un poste de teléfono y se catapultó hacia la multitud que se había congregado al borde de la carretera para ver pasar a sus ídolos. El impacto fue devastador. El coche, completamente destrozado, rebotó de nuevo hacia la carretera, cruzó un canal y se detuvo al otro lado. El resultado fue apocalíptico: Alfonso de Portago, Edmund Nelson y nueve espectadores perdieron la vida. Lo más desgarrador fue que cinco de las víctimas del público eran niños. La escena, que la película de Mann no duda en mostrar en toda su crudeza, fue un reflejo fiel del infierno que se vivió aquel día.

Por si fuera poco, en otro incidente no relacionado durante la misma carrera, el piloto neerlandés Joseph Göttgen también sufrió un accidente mortal, elevando aún más el balance trágico de la edición de 1957.

Las Consecuencias: El Fin de una Era y el Juicio a Enzo Ferrari

La tragedia de Guidizzolo conmocionó a Italia y al mundo entero. La reacción del gobierno italiano fue inmediata y drástica: se prohibieron para siempre las carreras de velocidad en carreteras públicas. La Mille Miglia de 1957 fue la última en su formato original. La carrera que había sido un símbolo del renacimiento italiano y de la pasión por la velocidad moría de la forma más trágica posible.

Para Enzo Ferrari, el desastre se convirtió en una pesadilla legal. Fue acusado de homicidio involuntario, junto con la empresa Englebert, fabricante del neumático que falló. La fiscalía argumentó que Ferrari, en su obsesión por la victoria, había presionado a sus pilotos para no cambiar los neumáticos y así ahorrar tiempo. El juicio se prolongó durante años, sumiendo a Enzo en un profundo calvario personal y mediático. Finalmente, en 1961, el caso fue desestimado, pero la mancha en su legado y el peso de la tragedia lo acompañarían por el resto de su vida.

Comparativa: La Mille Miglia Antes y Ahora

La prohibición no significó el fin absoluto del nombre, pero sí de su esencia. La Mille Miglia renació años después, pero en un formato completamente diferente.

CaracterísticaMille Miglia Original (1927-1957)Mille Miglia Storica (Actual)
Tipo de CarreraCarrera de velocidad pura contra el reloj.Rally de regularidad. La precisión es más importante que la velocidad.
VehículosPrototipos y coches de competición de la época, buscando el máximo rendimiento.Coches clásicos y de época que participaron o pudieron participar hasta 1957.
EnfoqueCompetición extrema, riesgo y victoria a toda costa.Celebración de la historia del automovilismo, turismo y camaradería.
SeguridadPrácticamente inexistente. Carreteras abiertas y público sin protección.Máxima prioridad. Carreteras controladas, velocidades limitadas y estrictas normas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿El accidente que se ve en la película 'Ferrari' realmente ocurrió?

Sí, el accidente es históricamente preciso. Ocurrió el 12 de mayo de 1957 en la Mille Miglia, cerca de la localidad de Guidizzolo, y resultó en la muerte del piloto Alfonso de Portago, su copiloto Edmund Nelson y nueve espectadores.

¿Quién era Alfonso de Portago?

Alfonso de Portago, Marqués de Portago, fue un polifacético aristócrata español que destacó como piloto de carreras para la Scuderia Ferrari. También fue un consumado deportista en otras disciplinas, como la hípica y el bobsleigh, llegando a competir en los Juegos Olímpicos de Invierno.

¿Enzo Ferrari fue a la cárcel por el accidente?

No. Aunque fue acusado formalmente de homicidio involuntario y enfrentó un largo proceso judicial que duró casi cuatro años, los cargos en su contra fueron finalmente retirados y el caso fue desestimado en 1961.

¿Por qué se canceló la Mille Miglia original?

La carrera fue prohibida por el gobierno italiano como consecuencia directa de la tragedia de Guidizzolo. La conmoción pública por la muerte de los espectadores, especialmente de los cinco niños, hizo insostenible la continuidad de una competición de tan alto riesgo en carreteras públicas.

En conclusión, la escena del accidente en la película Ferrari no es una exageración de Hollywood para añadir dramatismo. Es la fiel representación de un evento real que dejó una cicatriz imborrable en la historia del deporte motor. La tragedia de 1957 sirvió como un brutal recordatorio del precio que a veces se paga por la gloria y forzó un cambio de paradigma en la seguridad que, aunque tardío, ha salvado incontables vidas en las décadas posteriores.

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