03/07/2021
En el vertiginoso y cambiante universo de la moda argentina, pocos nombres resuenan con la fuerza y la permanencia de Adriana Costantini. Con 74 años y una carrera que abarca cuatro décadas, su historia no es solo la de una marca, sino la de una mujer que supo navegar las mareas más turbulentas de la economía nacional con una mezcla única de talento, visión y una inquebrantable capacidad de superación. Su trayectoria es un testimonio de resiliencia, una palabra que hoy está en boga pero que ella ha encarnado desde sus inicios, reinventándose una y otra vez como el Ave Fénix, para consolidarse como una figura insoslayable del diseño y la industria textil en Argentina.

Los Inicios: De las Pasarelas a la Mesa de Diseño
La relación de Adriana con la estética comenzó mucho antes de que su nombre se convirtiera en una marca. Hija de una madre pintora y un padre arquitecto, creció en un hogar donde la belleza y el buen gusto eran pilares fundamentales. Este entorno cultivó en ella una sensibilidad especial que la llevaría, en 1973, a iniciar una carrera como modelo publicitaria. Aunque su altura no le permitía incursionar en la alta costura, su carisma y proporciones perfectas la convirtieron en un rostro conocido y en una "modelo de calce" muy solicitada por las grandes marcas de jeans de la época, como Awada y Elsa Serrano.

Fue precisamente en ese rol, probando el calce de pantalones vaqueros, donde nació su fascinación por el proceso de confección. "Me encantaba observar a la modelista", recuerda. Esa curiosidad la llevó a entender la moda desde adentro, desde la moldería hasta el producto final. En ese ambiente conoció a Néstor Ferrari, quien sería su marido y padre de sus hijos, Guido y Bruno. Juntos, se adentraron en el negocio textil, trayendo marcas europeas a Latinoamérica. Paralelamente, Adriana incursionaba en la televisión, presentando el pronóstico meteorológico y conduciendo un micro de moda en el programa "Café con Canela", donde su pasión por vestir y asesorar a otras mujeres se hizo evidente.
El Nacimiento de una Marca Icónica
El punto de inflexión llegó cuando sus hijos comenzaron la escuela primaria. Con el apoyo incondicional de su marido y la colaboración de su amiga Isabel Resta, Adriana decidió dar el gran salto: crear su propia línea de ropa. Sin una formación académica en diseño, pero con una vasta experiencia práctica y una intuición afiladísima, se lanzó a la aventura. Su nombre, ya conocido, se convirtió en su marca.
Sus primeras oficinas fueron dos habitaciones en el emblemático Hotel Alvear. Desde allí, con un perchero con pocas prendas pero muchas ilusiones, se presentó en la feria "Imagen Moda" el 19 de septiembre de 1985. El éxito fue inmediato y rotundo. "Al principio miraba revistas, recortaba las fotos que me gustaban y mandaba confeccionar las prendas", confiesa sobre sus métodos iniciales. Tenía claro su público y su objetivo: un prêt-à-porter elegante pero accesible, jeans y trajes de baño. Cuando la legendaria Elsa Serrano se enfocó en la alta costura, Adriana vio la oportunidad de conquistar el terreno de la sastrería, un nicho que dominaría con maestría.
La Década Dorada: Jeans y Camisas que Hicieron Historia
Los años 90 consolidaron a Adriana Costantini como una fuerza imparable en la moda local. En un mercado de jeans dominado por gigantes como Levi's y Gloria Vanderbilt, ella introdujo una propuesta revolucionaria: vaqueros más femeninos, confeccionados no solo en denim, sino también en gabardina y poplin. Su conocimiento del rubro y los contactos de su marido le abrieron las puertas de una fábrica en Pergamino, y el resultado fue un éxito de ventas.
Sin embargo, el verdadero fenómeno que catapultó la marca a otro nivel fueron sus famosas camisas bordadas. En una época de apertura a las importaciones, Adriana apostó por el valor agregado del trabajo artesanal. "¡Tenía unas bordadoras maravillosas que eran capaces de hacer todo lo que se me ocurría!", recuerda con entusiasmo. Estas prendas se convirtieron en un objeto de deseo y un sello distintivo de la firma, demostrando que la producción nacional de calidad podía competir y triunfar. Su estrategia de testear los productos con mayoristas antes de una producción masiva fue clave para minimizar riesgos y maximizar el impacto.
Reinventarse ante la Crisis: El Ave Fénix
No todo fue un camino de rosas. La crisis de finales de los 90 golpeó duramente a la empresa, llevándola a perder su fábrica y casi todo su capital. Fue en este momento de adversidad donde su capacidad de resiliencia brilló con más fuerza. Lejos de rendirse, tomó una decisión estratégica que cambiaría el rumbo de su negocio para siempre: migrar de un modelo de producción propia a un sistema de licencias.
En este proceso fue fundamental la figura de Elio De Angelis. El joven diseñador, que había llegado a la empresa en pleno caos, decidió quedarse a su lado a pesar de las dificultades. "Supo que no tenía nada para ofrecerle, pero se quedó. Fue un puntal decisivo", afirma Adriana. Hoy, De Angelis es el director creativo de la marca. Este cambio de modelo le permitió a Costantini mantener el control sobre el diseño y la comercialización, delegando la producción y eliminando los enormes costos fijos de una fábrica. Fue una jugada maestra que le permitió resurgir, más fuerte y flexible que antes, sin que sus clientas notaran el terremoto interno que había sufrido la compañía.
Adaptación y Evolución Constante
La capacidad de Adriana Costantini para leer el mercado y adaptarse ha sido una constante. En los años 2000, mientras las tiendas multimarca desaparecían, ella apostó por el modelo de franquicias, expandiendo su presencia con locales exclusivos en todo el país. También supo renovar la imagen de la marca a través de memorables campañas publicitarias. Consciente de que su propia imagen envejecía con ella, convocó a figuras más jóvenes como Ingrid Grudke, creando una dupla icónica que conectaba con distintas generaciones. A ella le siguieron otras personalidades como Evelyn Scheidl, Fabiana Araujo y la gran Graciela Borges.
La más reciente adaptación llegó con la pandemia. Aunque inicialmente escéptica sobre el e-commerce para su público, la necesidad la impulsó a explorar el mundo digital. Con la ayuda de su Community Manager, Celeste Montanari, se lanzó a crear tutoriales y a gestionar ventas online desde su propia casa, demostrando una vez más su proactividad y su espíritu incansable.
La Moda de Ayer y Hoy: Una Mirada Comparativa
| Característica | Moda en sus Inicios (80s/90s) | Moda Actual |
|---|---|---|
| Tendencias | Las mujeres eran más "obedientes" a las tendencias dictadas por la moda. | Prevalece el estilo personal y la mezcla de tendencias. Menos rigidez. |
| Prioridad | La elegancia y el "estar arreglada" eran fundamentales. | El confort y la comodidad son los factores decisivos. |
| Calzado | El zapato era una pieza clave del conjunto, siempre combinado. | Las zapatillas se han instalado en todos los ámbitos, incluso en eventos formales. |
| Ocasión de Uso | El outfit estaba pensado para cada ocasión específica. Nadie iba a un evento sin cambiarse. | Las prendas son más versátiles y el estilo "sporty" se adapta a múltiples situaciones. |
Preguntas Frecuentes sobre Adriana Costantini
¿Cuándo comenzó Adriana Costantini su marca?
Adriana Costantini lanzó oficialmente su marca el 19 de septiembre de 1985, presentándose con gran éxito en la feria "Imagen Moda".
¿Cuáles fueron los productos más icónicos de su marca?
Dos de sus productos más revolucionarios y exitosos fueron los jeans de calce femenino en los años 90 y, especialmente, sus aclamadas y distintivas camisas bordadas, que se convirtieron en un sello de la firma.
¿Cómo superó la crisis económica de finales de los 90?
Superó la crisis reinventando su modelo de negocio. Pasó de tener una fábrica propia a un sistema de licencias y franquicias, lo que le dio mayor flexibilidad financiera y le permitió seguir operando y creciendo.
¿Quién es el actual director creativo de la marca?
El director creativo actual es Elio De Angelis, quien se unió a la empresa en 1999 y fue una pieza clave para superar la crisis y redefinir la dirección creativa de la marca.
¿Qué opina Adriana Costantini sobre la moda actual?
Considera que la moda actual ha experimentado un cambio de paradigma, donde el confort y el estilo "sporty" prevalecen sobre la elegancia tradicional. Observa que las mujeres de hoy le dan menos importancia al arreglo meticuloso para cada ocasión, un hábito muy diferente al de sus comienzos.
Cuarenta años después, la filosofía de Adriana Costantini sigue intacta: "la moda es un sentimiento". Su objetivo siempre fue ayudar a las mujeres a vestirse bien para sentirse mejor. Su historia es una fuente de inspiración, un recordatorio de que con pasión, trabajo y una mirada positiva, es posible construir un legado perdurable, incluso en las industrias más efímeras y desafiantes.
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