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Francisco de Merlo: El Fundador de una Ciudad

25/09/2025

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En los anales de la historia de la provincia de Buenos Aires, pocas figuras encarnan tan plenamente el espíritu pionero y la visión de futuro como Francisco de Merlo y Barboza. Nacido en Sevilla, España, el 11 de agosto de 1693, su vida fue un viaje que lo llevó desde el Viejo Continente hasta las vastas llanuras del Río de la Plata, donde no solo forjó una notable carrera como notario y político, sino que también dejó una marca indeleble al fundar la ciudad que hoy lleva su nombre. Su historia es la de un hombre que supo ver más allá del horizonte, transformando tierras agrestes en el germen de una comunidad próspera y duradera.

Índice de Contenido

Los Primeros Años y el Ascenso en Buenos Aires

Francisco de Merlo llegó a Buenos Aires en 1712, un joven de 19 años con la ambición de labrarse un futuro en las prometedoras tierras americanas. Rápidamente comenzó a tejer lazos con la sociedad porteña. Al año siguiente, en 1713, contrajo matrimonio con Doña Francisca del Toro y González Marquina, con quien formaría una numerosa familia de once hijos. Su integración a la élite local no fue solo social, sino también profesional. El 19 de septiembre de 1716, Merlo juró como Escribano Público Numerario, un cargo de gran prestigio y responsabilidad en la administración colonial, que sería confirmado por el propio rey en 1722. Años más tarde, el 4 de junio de 1734, su carrera alcanzaría un nuevo hito al ser designado escribano del Cabildo de Buenos Aires. Su pericia y reputación eran tales que en 1726 participó en un evento de trascendencia regional: el acta de fundación de la ciudad de Montevideo.

¿Quién fue Rafael Ferrari?
José Rafael Ferrari Sagastume (Tegucigalpa, Honduras; 10 de febrero de 1934-Cancún, México; 12 de diciembre de 2018) fue un magnate hondureño. Fue presidente de la Corporación Televicentro, fundador de Teletón Honduras y presidente del Club Deportivo Olimpia.

Su vida personal también estuvo marcada por una profunda fe. Merlo era un laico devoto, miembro de la Tercera Orden de los mercedarios, una conexión espiritual tan fuerte que uno de sus hijos se convertiría en fraile de la misma orden. Tras enviudar de su primera esposa, contrajo segundas nupcias en 1748 con María Teresa Gamiz de las Cuevas Lasarte, con quien tuvo un hijo más.

Un Terrateniente Visionario: El Imperio de Tierras

Paralelamente a su carrera pública, Francisco de Merlo demostró una increíble habilidad para los negocios y la administración de tierras. Comenzó a adquirir vastas extensiones en la campaña bonaerense, consolidando un patrimonio que hoy resulta asombroso. Era el principal propietario en el Pago de la Costa, un territorio que se extendía desde el actual Arroyo Maldonado hasta el Río de las Conchas (hoy Río Reconquista).

Para dimensionar su dominio, basta con observar el mapa actual. Sus propiedades abarcaban casi la mitad del actual partido de Merlo, incluyendo las localidades de Merlo Centro, Merlo Norte, Padua, Libertad y Pontevedra. Pero su influencia no terminaba allí; sus tierras se extendían por una parte considerable del partido de La Matanza (abarcando zonas de Rafael Castillo, Isidro Casanova y González Catán), así como porciones de los partidos de Morón, Ituzaingó y Marcos Paz. Incluso cruzaba el Río Reconquista, siendo dueño de tierras en lo que hoy es el partido de Moreno. Esta acumulación de tierras no era solo una muestra de poder económico, sino la base sobre la cual construiría su proyecto más ambicioso.

La Semilla de una Comunidad: El Oratorio y la Parroquia

En el corazón de sus dominios, sobre una loma estratégica a la vera del Camino Real, Francisco de Merlo decidió construir en 1727 el casco de su estancia. Fiel a su devoción, un año después erigió allí un oratorio privado, puesto bajo la advocación de San Antonio de Padua y Nuestra Señora de la Concepción del Camino. Lo que comenzó como una capilla para su familia y sus trabajadores pronto se convirtió en un faro espiritual para toda la región. En 1730, la autoridad eclesiástica designó a este oratorio como parroquia transitoria del Curato de la Matanza, un vasto territorio religioso que comprendía desde los actuales barrios porteños de Flores y Liniers hasta los partidos de La Matanza, Merlo, Morón y General Las Heras. El oratorio de Merlo se había convertido en el centro neurálgico de la vida religiosa y social de la campaña.

Tiempos de Peligro: La Amenaza de los Malones

La vida en la frontera durante el siglo XVIII era precaria y peligrosa. La expansión de las estancias criollas generaba constantes tensiones con los pueblos originarios. En 1740, la región fue sacudida por una serie de ataques devastadores. El cacique pampa Cangapol, en represalia por el asesinato de un pariente, lideró dos terribles malones sobre las localidades de Luján y Arrecifes, dejando un saldo de cientos de vecinos muertos y una profunda sensación de inseguridad.

En este contexto de terror, la estancia de Francisco de Merlo se convirtió en un refugio vital. Juan de Zamudio, Maestre de Campo de la época, lo describió en un informe crucial:

"... no encontrando otro asilo ni refugio que la iglesia que tiene edificada Merlo, en sus cercanías se han quedado muchas familias a las que ha amparado edificándoles casas de adobe cosido y tejas... llevando para defenderlos de cualquier asalto armas de fuego y lanzas compradas a su costa y un cañón de artillería que pidió prestado al gobernador..."

Esta crisis evidenció la necesidad imperiosa de establecer un pueblo formalmente constituido, un núcleo urbano fortificado que pudiera ofrecer protección y estabilidad a los pobladores dispersos por la campaña.

El Nacimiento de San Antonio del Camino

La idea de fundar un pueblo llevaba tiempo gestándose. Desde 1735, uno de los hijos de Francisco, Juan Bartolomé de Merlo, ya realizaba gestiones ante la Corona Española. Los informes del Cabildo y del propio Juan de Zamudio respaldaban la iniciativa, subrayando su importancia estratégica. Finalmente, en 1743, Francisco de Merlo tomó la iniciativa y, a través del Gobernador Ortiz de Rozas, envió una carta al rey Felipe V de España, expresando formalmente su deseo de fundar un pueblo en sus tierras.

La respuesta tardó, pero llegó. El 31 de agosto de 1754, mediante una Cédula Real del rey Fernando VI, se convalidó la fundación del pueblo, otorgándole el nombre de San Antonio del Camino. La cédula no era un mero permiso; concedía al nuevo pueblo el derecho a nombrar su propio cabildo y regidores, y a su fundador el uso de un escudo nobiliario.

El 28 de agosto de 1755, Francisco de Merlo hizo solemne la fundación mediante un edicto. En un acto de generosidad y visión de futuro, ofreció solares, viviendas, tierras para la labranza y para el pastoreo a todas las personas que desearan asentarse en el nuevo pueblo, sentando las bases para una comunidad próspera y organizada.

Tabla Cronológica: Hitos en la Vida de Francisco de Merlo

AñoAcontecimiento
1693Nacimiento en Sevilla, España.
1712Llegada a la ciudad de Buenos Aires.
1716Jura como Escribano Público Numerario.
1727Construye el casco de su estancia y el oratorio.
1740Su estancia sirve de refugio durante los malones de Cangapol.
1743Solicita formalmente al Rey de España fundar un pueblo.
1754Recibe la Cédula Real que autoriza la fundación.
1755Funda oficialmente el Pueblo de San Antonio del Camino.
1758Fallece en Buenos Aires.

Legado y Posteridad

Francisco de Merlo no vivió mucho tiempo para ver florecer su creación. Falleció el 4 de abril de 1758 en Buenos Aires y sus restos fueron sepultados en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced. La administración del pueblo y de sus vastas tierras quedó en manos de su hijo, el fraile mercedario Juan Antonio Merlo.

Aunque el pueblo de San Antonio del Camino experimentó un período de estancamiento tras la muerte de su fundador, la semilla ya estaba plantada. Con el tiempo, la localidad resurgiría y crecería hasta convertirse en la pujante ciudad que hoy conocemos como Merlo. El legado de la familia continuó a través de las generaciones; todavía a principios del siglo XX, sus descendientes, la familia Merlo Gómez, poseían tierras en la zona. En un último acto de servicio a la nación, en la década de 1940, donaron terrenos al Estado para la construcción de la Base Aérea Militar Morón.

La historia de Francisco de Merlo es mucho más que la biografía de un hombre; es el relato de la fundación de una parte fundamental del conurbano bonaerense, un testimonio de visión, fe y resiliencia frente a la adversidad.

Preguntas Frecuentes sobre Francisco de Merlo

¿Quién fue exactamente Francisco de Merlo?

Francisco de Merlo y Barboza fue un notario, político y terrateniente español que emigró a Buenos Aires en 1712. Es reconocido principalmente por ser el fundador de la ciudad de Merlo, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

¿Por qué fundó la ciudad de Merlo?

La fundación respondió a una necesidad de seguridad y organización en la campaña bonaerense. Tras los violentos malones de 1740, su estancia se convirtió en un refugio. Esto evidenció la importancia de crear un pueblo fortificado para proteger a los habitantes de la región.

¿Qué extensión tenían sus tierras?

Sus tierras eran inmensas. Abarcaban gran parte de los actuales partidos de Merlo, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Marcos Paz y Moreno, consolidándolo como uno de los terratenientes más importantes de su época.

¿Cuál era el nombre original de la ciudad de Merlo?

El nombre original con el que fue fundado el pueblo en 1755 fue San Antonio del Camino, en honor a San Antonio de Padua, patrón del oratorio que Merlo había construido en su estancia.

¿Qué pasó con el pueblo después de su muerte?

Tras su fallecimiento en 1758, el pueblo quedó bajo la administración de su hijo, el fraile Juan Antonio Merlo. Aunque atravesó un período de lento crecimiento, la fundación sentó las bases para el desarrollo futuro de la ciudad, que finalmente adoptó el apellido de su fundador.

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