10/04/2020
En la historia de Alfa Romeo, pocos modelos han generado una dualidad de opiniones tan marcada como el Alfa Romeo 155. Lanzado en 1992 como el sucesor del icónico y amado Alfa 75, el 155 llegó con una carga pesada sobre sus hombros: no solo debía reemplazar a una leyenda, sino que lo hacía rompiendo con una de las tradiciones más sagradas para los "alfistas": la tracción trasera. Basado en la plataforma Tipo Tre del Grupo Fiat, el 155 adoptó una configuración de tracción delantera que fue vista, inicialmente, como una herejía. Sin embargo, el tiempo y, sobre todo, las pistas de carreras, se encargarían de forjar una leyenda que silenció a los escépticos y grabó su nombre con letras de oro en la historia del automovilismo deportivo.

Un Cambio de Paradigma: Diseño y Controversia
El diseño del Alfa Romeo 155, obra del I.DE.A Institute, presentaba una estética marcadamente noventera, con líneas rectas y una forma de cuña que, a pesar de su apariencia cuadrada, lograba un excepcional coeficiente aerodinámico de 0.29. Este diseño no solo era eficiente, sino también práctico, ofreciendo un generoso maletero de 525 litros. Sin embargo, la verdadera revolución estaba bajo la carrocería. El cambio a la tracción delantera, una decisión corporativa para unificar plataformas y reducir costos, fue el principal punto de discordia. Los puristas lamentaban la pérdida del comportamiento dinámico que caracterizaba a los Alfa de propulsión, sintiendo que el 155 había perdido parte del alma de la marca. A pesar de esta recepción inicial tibia, Alfa Romeo se aseguró de que el 155 tuviera el carácter esperado, ofreciéndolo en dos acabados principales: "Sport", con una suspensión rebajada y amortiguadores más firmes, y "Super", con opciones de mayor lujo como inserciones de madera y suspensión controlada electrónicamente.

Corazón de Campeón: Motorizaciones y el Excepcional Q4
La gama de motores del 155 era variada y llena de carácter, fiel al estilo de la marca del Biscione. Las estrellas iniciales fueron los motores Twin Spark de 8 válvulas, con doble encendido por cilindro, disponibles en cilindradas de 1.8 y 2.0 litros. En la cima de la gama se encontraba el glorioso V6 "Busso" de 2.5 litros, un motor derivado del que montaba el Alfa 164, que entregaba 166 CV con un sonido celestial. Pero la joya de la corona, la versión que adelantaba las intenciones competitivas de la marca, era el Alfa Romeo 155 Q4. Este modelo era, en esencia, un Lancia Delta Integrale vestido de sedán. Equipaba un motor turbo de 2.0 litros y 16 válvulas que desarrollaba 190 CV y, lo más importante, el sofisticado sistema de tracción total permanente del Lancia, con tres diferenciales (central epicicloidal con acoplador viscoso Ferguson y trasero Torsen). El Q4 era una máquina de devorar asfalto, un deportivo de alto rendimiento disfrazado de berlina familiar, y el precursor directo de la bestia que conquistaría los circuitos.
Tabla Comparativa de Motorizaciones (Pre-Facelift)
| Modelo | Motor | Potencia | Par Máximo | Velocidad Máxima |
|---|---|---|---|---|
| 1.8 TS 8V | 1.773 cc 4L | 129 CV | 165 Nm | 200 km/h |
| 2.0 TS 8V | 1.995 cc 4L | 143 CV | 187 Nm | 205 km/h |
| 2.5 V6 | 2.492 cc V6 | 166 CV | 216 Nm | 215 km/h |
| Q4 | 1.995 cc 4L Turbo | 190 CV | 291 Nm | 225 km/h |
La Consagración Definitiva: El 155 V6 TI y la Dominación del DTM
Si el 155 de calle generaba dudas, su versión de competición las aniquiló. En 1993, Alfa Romeo decidió entrar en el prestigioso y altamente competitivo Campeonato Alemán de Turismos (DTM), un certamen con una normativa muy permisiva que daba lugar a auténticos prototipos con silueta de coche de producción. Bajo la dirección de Giorgio Pianta en Alfa Corse, nació el Alfa Romeo 155 2.5 V6 TI. Esta máquina era una obra de arte de la ingeniería de competición. El motor V6 de 2.5 litros fue girado a una posición longitudinal para acoplar un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Con un bloque de magnesio, válvulas de titanio, lubricación por cárter seco y una electrónica sofisticada, el motor pesaba solo 110 kg y era capaz de aullar hasta las 11,800 rpm para entregar 420 CV de potencia. Gracias a una carrocería de fibra de carbono, el peso total del coche era de apenas 1.040 kg. El resultado fue un dominio absoluto. En su temporada de debut, el piloto Nicola Larini ganó 12 de las 20 carreras del campeonato, asegurando el título para Alfa Romeo de manera aplastante y humillando a la competencia local de Mercedes-Benz. Esta victoria no solo fue un triunfo deportivo; fue la redención del modelo 155, demostrando que un Alfa Romeo, sin importar su configuración de tracción, siempre lleva el "Cuore Sportivo" en su ADN.

Evolución y Ediciones Especiales
El éxito en las pistas impulsó la imagen del 155, y en 1995 recibió una importante actualización. Nació el "widebody" o carrocería ancha, que presentaba vías ensanchadas y pasos de rueda más prominentes, dándole una apariencia mucho más musculosa y mejorando su comportamiento dinámico. Esta actualización vino acompañada de una dirección más rápida y, crucialmente, la introducción de los nuevos motores Twin Spark de 16 válvulas, más modernos y eficientes. Además de las versiones estándar, existieron ediciones especiales que hoy son objetos de culto. La más famosa es la "Silverstone" (conocida como "Formula" en Europa), una versión de homologación para el BTCC (Campeonato Británico de Turismos) que se vendía con un kit aerodinámico (alerón trasero ajustable y splitter delantero extensible) desmontado en el maletero. Otras rarezas incluyen el 155 GTA Stradale, un prototipo único creado por Abarth basado en el Q4 que nunca llegó a producción por sus altos costos, y las exclusivas versiones TI.Z y GTAZ rediseñadas por el carrocero Zagato, con una estética más agresiva y potencias aumentadas, producidas en números muy limitados y destinadas principalmente al mercado japonés.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué el Alfa Romeo 155 fue controvertido en su lanzamiento?
La principal controversia fue su cambio a una plataforma de tracción delantera, rompiendo con la tradición de tracción trasera de su predecesor, el Alfa 75, algo que los puristas de la marca no recibieron bien inicialmente.
¿Cuál es la versión más deseada del Alfa Romeo 155 de calle?
Sin duda, la versión más buscada y valorada por los coleccionistas es el Q4, debido a su motor turbo y su sistema de tracción total heredado directamente del legendario Lancia Delta Integrale. Las ediciones especiales como las de Zagato o la Silverstone también son extremadamente raras y codiciadas.

Under these regulations, all cars are equipped with 2.0-litre turbocharged direct-injection engines. These engines produce over 350 brake horsepower (bhp), with some teams tuning their engines to deliver up to 400 bhp, depending on their specific setups and strategies. ¿Qué hizo tan especial al Alfa Romeo 155 V6 TI del DTM?
Fue una máquina de competición radical. Su motor V6 de 2.5 litros fue modificado para entregar 420 CV a casi 12,000 rpm, se montó longitudinalmente y se acopló a un sistema de tracción total. Su ligereza y avanzada tecnología le permitieron dominar por completo el campeonato DTM en 1993.
¿Cuál es el valor actual de un Alfa Romeo 155?
El valor de un Alfa Romeo 155 varía enormemente según la versión, el estado y el kilometraje. Mientras que un modelo estándar con motor Twin Spark puede ser relativamente asequible, el valor de un Q4 en buen estado ha aumentado considerablemente, convirtiéndose en un clásico moderno muy apreciado. Su legado en competición ha revalorizado todo el modelo, transformándolo de un sedán familiar a un ícono del motorsport de los noventa.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Alfa Romeo 155: Del asfalto a la gloria del DTM puedes visitar la categoría Automovilismo.
