28/08/2021
En la era dorada de las carreras de resistencia, a finales de la década de 1960, el circuito de La Sarthe era un campo de batalla para gigantes como Ford y Ferrari. Sin embargo, entre estos colosos, una pequeña pero audaz marca francesa, Alpine, soñaba con la gloria. Su arma para este desafío fue una de las creaciones más bellas y ambiciosas de su historia: el Alpine A220. Un prototipo de líneas fluidas y corazón V8 que, aunque no logró conquistar el podio de Le Mans, sí se ganó un lugar eterno en el corazón de los aficionados al automovilismo.

El Corazón de la Bestia: Un V8 para Conquistar la Cima
La pregunta fundamental que rodea a cualquier coche de competición es siempre su potencia. En el caso del Alpine A220, la respuesta se encuentra en un motor tan ambicioso como el propio proyecto. El coche estaba equipado con un motor V8 de 3.0 litros de cilindrada, una obra de ingeniería desarrollada por el legendario Amédée Gordini. Este propulsor era capaz de entregar una potencia de aproximadamente 290 caballos. Para la época, era una cifra muy respetable que colocaba al A220 en la categoría principal de prototipos, listo para enfrentarse a los mejores del mundo.

Este motor, montado en posición central-trasera para optimizar el reparto de pesos, estaba acoplado a una caja de cambios manual de cinco velocidades que transmitía toda la potencia al eje trasero. El sonido del V8 Gordini era música celestial, un rugido agudo y distintivo que contrastaba con el estruendo de los V8 americanos de gran cilindrada. Sin embargo, la complejidad y el desarrollo apresurado del motor se convirtieron en su talón de Aquiles, presentando problemas de fiabilidad que resultaron cruciales en una prueba tan exigente como las 24 Horas de Le Mans.
Una Evolución Audaz: Del A210 al A220
El A220 no nació de la nada. Fue la evolución lógica del exitoso Alpine A210, un coche que había dominado las categorías de menor cilindrada gracias a su ligereza y eficiencia aerodinámica. Con el A210, Alpine había conseguido victorias de clase en Le Mans, pero la marca anhelaba la victoria absoluta. Para ello, necesitaban más potencia, y el reglamento de la época permitía prototipos con motores de hasta 3.0 litros.
Así, Alpine tomó el concepto del A210 y lo adaptó para albergar el nuevo y más grande motor V8. El chasis tubular fue reforzado y la carrocería de fibra de vidrio fue rediseñada para mejorar la refrigeración y la aerodinámica a las velocidades más altas que el nuevo motor permitía alcanzar. El resultado fue un coche visiblemente más musculoso y largo, especialmente en su versión de cola larga ("longtail") diseñada específicamente para las interminables rectas de Le Mans.
La Gloria Esquiva en las 24 Horas de Le Mans
El Alpine A220 debutó en las 24 Horas de Le Mans de 1968 como la gran esperanza francesa. Con un equipo de pilotos de primer nivel y el apoyo de toda una nación, las expectativas eran enormes. Sin embargo, la carrera se convirtió en una demostración de que la velocidad no lo es todo en la resistencia. Los A220 mostraron un gran ritmo, pero uno a uno fueron sucumbiendo a problemas mecánicos, principalmente relacionados con el motor y la transmisión. Ninguno de los coches oficiales logró terminar la carrera, un duro golpe para el equipo.
En 1969, Alpine regresó con una versión mejorada del A220, esperando haber solucionado los problemas de fiabilidad. Aunque un A220 logró finalizar la carrera, lo hizo en una posición muy retrasada y no fue clasificado oficialmente por no haber cubierto la distancia mínima. Fue el final del sueño del V8 para Alpine en Le Mans. La marca decidió reenfocar sus esfuerzos en categorías más pequeñas y en los rallies, donde cosecharía éxitos legendarios con el A110. A pesar de su fracaso en términos de resultados, el A220 es recordado como un intento valiente y una máquina de una belleza excepcional.
Un Unicornio Homologado: El A220 de Calle
La historia del Alpine A220 es también una de extrema rareza. Se cree que solo se construyeron un puñado de unidades, y se estima que apenas cinco sobreviven hoy en día. Uno de estos ejemplares es verdaderamente único en el mundo, ya que es el único Alpine A220 matriculado y legal para circular en la vía pública.

Esta unidad en particular tiene una historia fascinante. Tras su vida en competición, fue adquirida por Jean Pierre Buirette, un antiguo diseñador de chasis de Alpine. Durante un período de 20 años, entre 1984 y 2004, Buirette llevó a cabo una meticulosa restauración para devolver el coche a su antiguo esplendor y, lo más sorprendente, para hacerlo apto para la carretera. Este coche no solo representa una pieza de historia del automovilismo, sino también el sueño de cualquier coleccionista: poder conducir una leyenda de Le Mans fuera del circuito.
Ficha Técnica: Alpine A220
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Motor | V8 Gordini atmosférico de 3.0 litros |
| Potencia | Aproximadamente 290 caballos de fuerza |
| Transmisión | Manual de 5 velocidades |
| Tracción | Trasera |
| Chasis | Estructura tubular de acero |
| Carrocería | Fibra de vidrio |
| Años de Competición | 1968 - 1969 |
Preguntas Frecuentes sobre el Alpine A220
¿Cuántos caballos de fuerza tiene el Alpine A220?
El Alpine A220 está equipado con un motor V8 Gordini de 3.0 litros que produce aproximadamente 290 caballos de fuerza.
¿Qué motor utiliza el Alpine A220?
Utiliza un motor V8 atmosférico de 3.0 litros (2,996 cc) diseñado y preparado por Amédée Gordini, una figura legendaria en el desarrollo de motores de competición franceses.
¿Cuántos Alpine A220 existen?
Es un coche extremadamente raro. Se construyeron muy pocas unidades, y las fuentes más fiables indican que solo sobreviven cinco ejemplares en la actualidad, lo que lo convierte en una pieza de colección muy codiciada.
¿Tuvo éxito el Alpine A220 en Le Mans?
No, el A220 no logró los resultados esperados en las 24 Horas de Le Mans. A pesar de su velocidad, sufrió numerosos problemas de fiabilidad que le impidieron terminar en las ediciones de 1968 y 1969. Su legado no se basa en victorias, sino en su audaz ingeniería, su espectacular diseño y el espíritu de David contra Goliat que representó.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Alpine A220: La joya de Le Mans con 290 CV puedes visitar la categoría Automovilismo.
