30/06/2022
En la historia del automovilismo, existen coches que, a pesar de sus innegables virtudes, quedan a la sombra de sus rivales más icónicos. Uno de los casos más fascinantes es el del Alpine A310, un deportivo francés que nació con la audaz misión de combinar la agilidad de un coche de rally con el confort de un gran turismo, plantando cara al mismísimo Porsche 911. Con una receta que prometía ser más ligera, ágil y asequible que la de su competidor alemán, el A310 representa un capítulo crucial en la evolución de Alpine y un objeto de culto para los conocedores que valoran la ingeniería y el diseño con carácter propio.

Un Cambio de Rumbo para Alpine: Del Rally al Gran Turismo
Para entender el A310, es imprescindible mirar a su predecesor, el legendario A110. El A110 era un purasangre de competición, una máquina espartana y eficaz diseñada para devorar tramos de rally. Sin embargo, su éxito en las carreras no se traducía en un vehículo cómodo para el día a día o para largos viajes. Alpine, quizás observando con envidia las cifras de ventas de Porsche, decidió que su siguiente creación debía ser diferente. El objetivo era crear un Grand Tourer (GT) que mantuviera el ADN deportivo de la marca pero añadiendo dosis generosas de espacio, confort y practicidad.

Así nació el A310, no como un reemplazo directo del A110, sino como un complemento. Durante seis años, ambos modelos convivieron en la línea de producción de Dieppe, apelando a dos tipos de clientes distintos. El A310 conservó los pilares fundamentales de Alpine: una carrocería ligera de fibra de vidrio, un robusto chasis de viga central de acero, suspensiones independientes en las cuatro ruedas y un motor de origen Renault colgado por detrás del eje trasero. No obstante, las dimensiones crecieron considerablemente: era medio metro más largo, 70 mm más ancho y casi 200 kg más pesado que el A110. Este estiramiento permitió la inclusión de dos pequeñas plazas traseras, configurando un 2+2 más versátil que el ofrecido por el 911 de la época, capaz de acomodar a niños o adultos de talla media en trayectos cortos.
Diseño Vanguardista y Funcionalidad
El diseño del A310 fue una ruptura total con las líneas clásicas y redondeadas del A110. Su agresiva forma de cuña estaba claramente inspirada en los exóticos superdeportivos italianos de la época, como el De Tomaso Mangusta o el Ferrari Daytona, llevando esa estética a un segmento de precio más accesible. El detalle más espectacular y distintivo de los primeros modelos fue su frontal, dominado por una cubierta de plexiglás que alojaba seis faros fijos, un rasgo de diseño revolucionario popularizado por el Citroën SM. Lamentablemente, esta solución tan característica sería reemplazada más tarde por un diseño más convencional de cuatro faros.
El interior confirmaba su vocación de GT. Los asientos delanteros, montados muy bajos debido a la escasa altura del techo, eran cómodos y el acceso al habitáculo era sencillo. El espacio para los ocupantes delanteros era excelente, y las plazas traseras, como mencionó la revista 'Motor' en su día, eran "suficientes para acomodar a adultos de tamaño medio durante unos pocos kilómetros". Equipaba de serie elevalunas eléctricos y ofrecía lujos opcionales como el parabrisas térmico. Sin embargo, la practicidad tenía sus límites. El maletero delantero estaba ocupado por la rueda de repuesto y el depósito de combustible, lo que significaba que el coche podía transportar a cuatro personas sin equipaje, o a dos personas con su equipaje en los asientos traseros.
El Corazón del A310: De Cuatro a Seis Cilindros
La Fase Inicial: El Cuatro Cilindros de 1600cc
Originalmente, Alpine esperaba dotar al A310 del nuevo motor V6 "PRV" (desarrollado conjuntamente por Peugeot, Renault y Volvo), pero los retrasos en el programa obligaron a buscar una solución temporal. Se optó por un motor de cuatro cilindros en línea derivado del que montaba el Renault 12 Gordini. Con una cilindrada aumentada a 1605 cc, este bloque de aleación ligera fue profundamente modificado: válvulas más grandes, árboles de levas más agresivos, una compresión de 10.25:1 y dos carburadores Weber de doble cuerpo. El resultado fueron unos notables 125 CV, una cifra impresionante para su cilindrada y época.
Aunque 125 CV no parezcan muchos para un GT, el bajo peso del A310 (apenas 900 kg) y su estudiada aerodinámica le permitían alcanzar los 210 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 8 segundos, cifras a la par de un Porsche 911T contemporáneo. Las pruebas de la época elogiaron su refinamiento, con un motor sorprendentemente dócil en el tráfico, suave y silencioso. El confort de marcha era excepcional, pero sin sacrificar la deportividad. Ofrecía un agarre formidable, escaso balanceo en curva y un comportamiento neutro hasta velocidades muy altas. A diferencia del A110 y del 911, era un coche mucho menos propenso al sobreviraje y más predecible en su límite.
La Madurez: La Llegada del PRV V6
En 1976, el esperado motor PRV V6 de 2664 cc finalmente llegó. Con 150 CV de potencia, el rendimiento dio un salto cualitativo, elevando la velocidad máxima a 222 km/h y reduciendo el 0-100 km/h a unos 7.4 segundos. Este motor, aunque no era el más suave ni el más melódico de los V6, le dio al A310 las prestaciones que su exótica apariencia siempre había prometido. Con el V6, el coche se orientó aún más hacia el confort de un GT. Para gestionar el mayor peso sobre el eje trasero (la distribución pasó de 40:60 a un más delicado 33:67), la puesta a punto del chasis se hizo más subviradora, haciéndolo más seguro pero quizás un poco menos ágil que la versión de cuatro cilindros.
El Duelo en el Asfalto: A310 vs. Porsche 911
La comparación con el Porsche 911 es inevitable y reveladora. El A310 ofrecía una experiencia diferente, a menudo descrita como más dócil y fácil de llevar al límite. Mientras que el 911 era famoso por su delicado equilibrio y su tendencia al sobreviraje si el conductor no era experto, el Alpine era más noble y predecible gracias a su sofisticada suspensión trasera de doble triángulo.

Tabla Comparativa de la Época
| Característica | Alpine A310 1600 (1971) | Porsche 911 T (1971) | Alpine A310 V6 (1976) |
|---|---|---|---|
| Motor | 4 cilindros en línea, 1.6L | 6 cilindros bóxer, 2.2L | V6 a 90º, 2.7L |
| Potencia | 125 CV | 125 CV | 150 CV |
| Peso | ~900 kg | ~1020 kg | ~980 kg |
| 0-100 km/h | ~8.1 s | ~8.5 s | ~7.4 s |
| Manejo | Neutro, ágil, confortable | Exigente, tendencia al sobreviraje | Más subvirador, estable |
| Concepto | GT ligero 2+2 | Deportivo puro 2+2 | GT potente 2+2 |
El Talón de Aquiles y el Éxito Tardío
Si el A310 era tan bueno, ¿por qué no se vendió mejor que el 911? La respuesta principal radica en los problemas de calidad de las primeras unidades. Alpine no tenía la experiencia de Porsche en la construcción de vehículos de gran turismo, y los primeros clientes se encontraron con acabados y ajustes que no estaban a la altura de las expectativas del segmento. Esto dañó su imagen inicial y limitó las ventas a solo 2,340 unidades en sus primeros cinco años.
Sin embargo, la llegada del motor V6 lo cambió todo. Con la potencia adecuada y muchos de los problemas de juventud solucionados, el A310 V6 se convirtió en un éxito rotundo. Se vendieron 9,276 unidades de esta versión hasta el final de su producción en 1984, convirtiendo al A310 en el modelo más vendido en los 40 años de historia de Alpine. Demostró que la fórmula de un GT francés, exótico y de alto rendimiento era viable y deseable.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué motor tenía el Alpine A310?
El Alpine A310 tuvo dos motorizaciones principales a lo largo de su vida. Inicialmente (1971-1976), montó un motor Renault de cuatro cilindros en línea de 1605 cc y 125 CV. A partir de 1976, recibió el motor PRV V6 de 2664 cc que entregaba 150 CV.
¿Era el Alpine A310 más rápido que un Porsche 911?
En su versión inicial de cuatro cilindros, el A310 tenía un rendimiento muy similar al del Porsche 911T de la época. Con la llegada del motor V6, el A310 mejoró significativamente sus prestaciones, superando a las versiones de acceso del 911 y acercándose a las más potentes.
¿Por qué el Alpine A310 no tuvo más éxito en ventas?
Su éxito inicial se vio lastrado por problemas de calidad de construcción en las primeras unidades, lo que afectó a su reputación en un mercado que exigía altos estándares. Además, competía contra la imagen de marca y la reputación de fiabilidad ya consolidadas de rivales como Porsche.
¿Qué hacía especial el manejo del A310?
Su especialidad era la combinación de un confort de marcha sobresaliente con una gran eficacia en curva. Gracias a su bajo peso, chasis de viga central y suspensiones independientes, ofrecía un agarre elevado y un comportamiento neutro, siendo menos intimidante y más fácil de conducir al límite que un Porsche 911 de motor trasero de la misma época.
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