02/10/2018
En la década de 1960, una era dorada para el automovilismo deportivo, surgieron leyendas que perduran hasta hoy. Sin embargo, entre los gigantes, existe una joya menos conocida pero igualmente fascinante: el Sunbeam Tiger. Este vehículo fue un híbrido pionero, no por su electrificación, sino por la audaz combinación de un elegante chasis europeo con la fuerza bruta de un gran motor V8 americano. Fruto de la colaboración entre la marca británica Sunbeam, propiedad del Grupo Rootes, y un ingenioso plan de Carroll Shelby, el Tiger encapsuló la esencia de dos mundos en un roadster compacto y potente que, a pesar de su corta vida, dejó una marca indeleble en la historia del motor.

El Origen: De un Roadster Británico a un "Baby Cobra"
La historia del Tiger no puede contarse sin mencionar a su predecesor, el Sunbeam Alpine. Introducido en 1959, el Alpine era un roadster de líneas atractivas y un manejo delicioso, pero su modesto motor de cuatro cilindros, que en su mejor versión apenas superaba los 100 caballos de fuerza, dejaba a muchos entusiastas deseando más potencia. El potencial del chasis era evidente, pero le faltaba el corazón para competir con los deportivos más serios de la época.

Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, Carroll Shelby estaba revolucionando el mundo de las carreras. En 1962, su exitosa fórmula de insertar un motor Ford V8 en el ligero chasis del AC Ace británico dio vida al legendario AC Cobra. Inspirados por este éxito arrollador, los directivos de Sunbeam y el propio Shelby vieron una oportunidad similar. En 1963, se creó un prototipo: tomaron un Sunbeam Alpine y, con no pocas dificultades, lograron alojar en su vano motor el entonces nuevo bloque pequeño V8 de 260 pulgadas cúbicas (4.3 litros) de Ford. El resultado fue un "Baby Cobra", un coche que mantenía la elegancia británica pero con un carácter completamente nuevo y salvaje. El desarrollo fue rápido, y el coche fue presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de Nueva York de 1964.
Producción y Versiones: El Mk I y el Rarísimo Mk II
Aunque Carroll Shelby originalmente quería encargarse del ensamblaje, la producción del Sunbeam Tiger fue finalmente contratada a la firma británica Jensen Motors. En total, se construyeron 7,128 unidades del Tiger, una cifra que ya de por sí lo convierte en un vehículo de producción limitada. Estos se dividen en dos generaciones principales:
- Sunbeam Tiger Mk I: Fabricado hasta 1967, fue la versión más numerosa, con 6,495 ejemplares. Estaba equipado con el motor Ford 260 V8, que desarrollaba unos 164 caballos de fuerza. Era un coche rápido para su época, capaz de ofrecer una experiencia de conducción visceral y emocionante.
- Sunbeam Tiger Mk II: La verdadera joya de la corona y el más codiciado por los coleccionistas. Solo se produjeron 633 unidades de esta versión mejorada. La principal diferencia radicaba bajo el capó, donde se alojaba el motor Ford 289 V8 de 4.7 litros, similar al de los primeros Ford Mustang. Este motor elevaba la potencia a unos 210 caballos, transformando al Tiger en un deportivo formidable. Estéticamente, el Mk II se distinguía por una parrilla estilo "caja de huevos", similar a la de algunos Ferrari, y unas audaces franjas laterales sobre los estribos.
Tabla Comparativa: Sunbeam Tiger Mk I vs. Mk II
| Característica | Sunbeam Tiger Mk I | Sunbeam Tiger Mk II |
|---|---|---|
| Periodo de Producción | 1964 - 1967 | 1967 |
| Motor | Ford 260 V8 (4.3 L) | Ford 289 V8 (4.7 L) |
| Potencia (aprox.) | 164 HP | 210 HP |
| Unidades Producidas | 6,495 | 633 |
| Características Distintivas | Parrilla estándar, emblemas Mk I | Parrilla "caja de huevos", franjas laterales |
Un Final Abrupto: La Intervención de Chrysler
La prometedora carrera del Sunbeam Tiger llegó a un final prematuro y desafortunado, no por falta de rendimiento o popularidad, sino por las complejidades del mundo corporativo automotriz. En 1967, el gigante estadounidense Chrysler tomó el control del Grupo Rootes. Esta adquisición creó un conflicto de intereses insuperable: Chrysler no iba a permitir que un coche de su nueva marca británica llevara el motor de su principal competidor, Ford.
El problema era que Mopar (la división de piezas de Chrysler) no tenía un motor V8 lo suficientemente pequeño para caber en el diminuto vano motor del Tiger, que ya estaba increíblemente apretado con el bloque de Ford. De hecho, la mecánica del Tiger es famosa por su dificultad; para cambiar la bujía trasera del lado del conductor en los coches con especificación estadounidense, el mecánico debía acceder a través de una placa en el cortafuegos interior o, en el peor de los casos, sacar el motor por completo. Sin un motor de reemplazo viable, y con la relación con Ford terminada, Chrysler no tuvo más opción que cesar la producción del Tiger en 1967, justo cuando la versión Mk II estaba demostrando todo su potencial.
El Desafío del Coleccionista: Clones y Autenticidad
Hoy en día, adquirir un Sunbeam Tiger auténtico es un verdadero desafío. Dado que el Tiger y el Alpine comparten esencialmente la misma carrocería, a lo largo de los años han surgido innumerables conversiones y clones. Muchos Alpines han sido modificados para parecerse a un Tiger, lo que hace que la procedencia y la documentación impecable sean absolutamente cruciales al evaluar un posible ejemplar. Para los entusiastas serios, consultar "The Book of Norman" de Norman Miller, el registro oficial reconocido por la comunidad, es un paso indispensable para verificar la autenticidad de un chasis.
El estado del vehículo es clave para su valoración. El óxido en el monocasco y décadas de modificaciones desafortunadas han reducido significativamente el número de coches de primer nivel en el mercado. Un Mk I en buen estado puede costar entre 35,000 y 45,000 dólares, mientras que un rarísimo Mk II puede rondar los 70,000 dólares, y los ejemplares de concurso pueden llegar a duplicar esa cifra.

Rendimiento y Sensaciones al Volante
A pesar de su potencia, el Tiger nunca fue un coche tan extremo como el AC Cobra. Fue concebido más como un Gran Turismo compacto y potente. Aun así, su rendimiento era impresionante para la época. Con un peso muy contenido y un motor V8 lleno de par, la experiencia de conducción es cruda, directa y auditivamente gloriosa. Es un coche que combina lo mejor de ambos mundos: la agilidad y el tacto de un deportivo británico ligero con la aceleración brutal y el sonido inconfundible de un V8 americano.
- 0 a 60 kph (aprox.): 3.6 segundos
- 0 a 100 mph (161 kph): 21.0 segundos
- Cuarto de milla: 16.7 segundos @ 85.0 mph (137 kph)
- Velocidad máxima: 190 kph (118 mph)
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es raro el Sunbeam Tiger?
Sí, es un coche muy raro. En total se fabricaron solo 7,128 unidades. La versión Mk II es extremadamente rara, con solo 633 coches producidos, lo que la convierte en una pieza de colección muy codiciada.
¿Qué motor tenía el Sunbeam Tiger?
El Tiger Mk I estaba equipado con un motor Ford 260 V8 (4.3 litros). La versión posterior y más potente, el Mk II, montaba un motor Ford 289 V8 (4.7 litros).
¿Cuál es la diferencia entre un Sunbeam Alpine y un Tiger?
La diferencia fundamental es el motor. El Alpine tenía un motor de 4 cilindros, mientras que el Tiger fue rediseñado para albergar un potente V8. Aunque visualmente son muy similares, el Tiger tiene refuerzos estructurales para soportar la potencia adicional. Esta similitud visual es la razón por la que existen tantos clones.
¿Por qué se dejó de fabricar el Sunbeam Tiger?
La producción cesó en 1967 después de que Chrysler comprara el Grupo Rootes, la empresa matriz de Sunbeam. Chrysler no tenía un motor V8 propio que encajara en el coche y se negó a seguir comprando motores a su rival, Ford, lo que sentenció el final del modelo.
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