Who bought the Arrows F1 team?

Arrows F1: Crónica de una Caída Anunciada

06/01/2020

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En el vertiginoso mundo de la Fórmula 1, pocos equipos han personificado la lucha del 'underdog' con tanta constancia como Arrows. Fundado en 1978, el equipo se convirtió en una presencia casi permanente en la parrilla durante más de dos décadas, un testimonio de su resiliencia. Sin embargo, su historia no es una de títulos y glorias, sino una de potencial no realizado, promesas rotas y un final tan dramático como predecible. Arrows fue el eterno 'casi', un equipo que rozó la gloria en contadas ocasiones solo para que el destino, o más a menudo, la mala gestión financiera, se la arrebatara de las manos. Esta es la crónica de su ascenso y, sobre todo, de su dolorosa caída.

Índice de Contenido

Los Primeros Años y la Era Footwork

Desde su debut en el Gran Premio de Brasil de 1978, Arrows demostró tener potencial. Con pilotos de la talla de Riccardo Patrese, el equipo a menudo sorprendía. Un ejemplo claro de su mala fortuna ocurrió en el Gran Premio del Oeste de EE. UU. de 1981, en Long Beach. Patrese, partiendo desde la Pole Position, lideraba cómodamente la carrera y se encaminaba hacia una victoria segura, pero una falla en el sistema de flujo de combustible en la vuelta 33 lo dejó fuera. Era un presagio de lo que sería una constante en su historia.

What happened to Arrows F1?
As a result, Arrows were disqualified from the 2002 Formula One World Championship for going into administration. Last ditch attempts were made by the team to re-enter the F1 championship in 2003, but these were rejected. The Leafield Technical Centre and the remaining assets of the team were then sold off.

A lo largo de los años 80, con el respaldo de patrocinadores como BMW, los cigarrillos Barclay y la aseguradora estadounidense USF&G, Arrows se consolidó como un contendiente de la mitad de la parrilla. Pilotos como Thierry Boutsen, Derek Warwick y Eddie Cheever estaban siempre listos para capitalizar los problemas de fiabilidad de los equipos punteros como McLaren, Williams o Ferrari, sumando puntos valiosos que mantenían al equipo a flote.

En 1990, el equipo entró en una nueva fase cuando el empresario japonés Wataru Ohashi lo adquirió, renombrándolo a Footwork para promocionar su empresa de logística. La era Footwork comenzó con un problemático acuerdo de motores con Porsche que frenó su progreso. Posteriormente, un suministro de motores Mugen-Honda durante tres temporadas les permitió sumar diez puntos, con un cuarto puesto de Warwick en Hungría 1993 como mejor resultado. A pesar de que Ohashi retiró el patrocinio principal en 1993, mantuvo sus acciones. El equipo continuó, y en el caótico Gran Premio de Australia de 1995, Gianni Morbidelli logró un sorprendente tercer puesto, el último podio en la historia del equipo.

La Llegada de Tom Walkinshaw y el Fichaje del Campeón

En marzo de 1996, el destino del equipo dio un vuelco con la llegada de Tom Walkinshaw. Un personaje formidable en el motorsport, Walkinshaw y su empresa, Tom Walkinshaw Racing (TWR), tenían un historial de éxito en diversas categorías. Además, había sido Director Técnico en Benetton cuando Michael Schumacher ganó su primer título en 1994, una etapa no exenta de controversia por acusaciones sobre el uso de ayudas electrónicas prohibidas. Walkinshaw intentó comprar el equipo Ligier, pero al no llegar a un acuerdo con Flavio Briatore, centró su atención en Footwork.

Para 1997, el equipo fue rebautizado como Arrows Grand Prix International. Walkinshaw realizó un movimiento que sacudió el paddock: fichó al vigente Campeón del Mundo, Damon Hill, quien había sido sorpresivamente despedido de Williams. Para financiar el elevado salario del británico, se contrató al piloto de pago brasileño Pedro Diniz. El paquete técnico, sin embargo, no estaba a la altura. El chasis A18, diseñado por Frank Dernie, estaría propulsado por un motor Yamaha V10 que demostró ser extremadamente frágil. La temporada no pudo empezar peor: el coche de Hill se rompió en la vuelta de formación del Gran Premio de Australia. La fiabilidad fue una pesadilla durante toda la primera mitad del año.

Hungría 1997: El Milagro que Casi Fue

Cuando todo parecía perdido, llegó el Gran Premio de Hungría. En un fin de semana caluroso, los neumáticos Bridgestone que calzaba Arrows demostraron ser muy superiores a los Goodyear de los equipos de punta, que sufrían de ampollas. Hill clasificó en una increíble tercera posición. En la carrera, superó a Michael Schumacher en la vuelta 11 para tomar un liderato que nadie esperaba. Hill pilotó de manera magistral, demostrando por qué era el campeón del mundo, y construyó una ventaja de más de 30 segundos.

La victoria parecía segura, una hazaña que habría pasado a la historia de la F1. Pero a solo tres vueltas del final, la tragedia golpeó. Una bomba hidráulica falló, dejando a Hill con una drástica pérdida de potencia y la caja de cambios atascada en tercera. Desesperado, se arrastró por el circuito, viendo cómo su ventaja se desvanecía. En la última vuelta, su ex-compañero en Williams, Jacques Villeneuve, lo superó para arrebatarle la victoria. El segundo puesto fue un resultado heroico, pero con un sabor amargo a derrota. Este evento definió la relación entre Hill y Walkinshaw, que se agrió por completo al final del año.

Why did Damon Hill go to Arrows?
Hill chose Arrows because it was the best payday at the time. He had offers from other teams but they weren't as good as the Arrows offer. Stewart and McLaren both offered drives. One of the problems he had with Williams is that they weren't willing to pay him what he felt a WDC should be paid.

El Sueño del Motor Propio y la Espiral de Deudas

Con Hill marchándose a Jordan para 1998, Arrows contrató al respetado diseñador John Barnard para crear el A19. En un movimiento audaz y costoso, TWR decidió rebautizar los motores V10 de Brian Hart bajo el nombre de Arrows, convirtiéndose, junto a Ferrari, en los únicos equipos que producían sus propios motores. Walkinshaw explicó: “Decidimos que en lugar de malgastar dinero alquilando motores, lo invertiríamos en construir los nuestros”.

La realidad fue que el motor, falto de desarrollo, fue el talón de Aquiles del equipo. Con nueve abandonos dobles en 16 carreras, la fiabilidad era inexistente. A pesar de ello, el chasis demostró su valía en Mónaco, donde ambos coches puntuaron. Sin embargo, las pérdidas operativas comenzaron a ser alarmantes, alcanzando los 5.8 millones de libras en 1998.

En 1999, la situación financiera empeoró. Llegaron nuevos patrocinadores como Repsol, de la mano del joven piloto Pedro de la Rosa. Y lo más importante, nuevos accionistas: el banco Morgan Grenfell Private Equity (MGPE) y el misterioso Príncipe nigeriano Malik Ado Ibrahim. Walkinshaw redujo su participación al 25%. Sin embargo, el dinero prometido por el Príncipe nunca llegó en su totalidad, y fue apartado del equipo a mitad de temporada. Con un coche lento y poco fiable, y con unas pérdidas operativas que se dispararon a 22.7 millones de libras, Arrows necesitaba una inyección de capital urgente.

Un Último Destello de Velocidad

El año 2000 trajo consigo una renovada esperanza. Con el patrocinio de la empresa de telecomunicaciones Orange, el equipo presentó una llamativa decoración naranja y negra. El chasis A21, equipado con un motor Supertec, resultó ser sorprendentemente rápido, especialmente en las rectas, donde a menudo registraba las velocidades máximas. Con Jos Verstappen de vuelta en el equipo junto a De la Rosa, Arrows tuvo su temporada más competitiva en años.

A pesar de que la fiabilidad seguía siendo un problema, Verstappen logró un excelente cuarto puesto en Italia y ambos pilotos sumaron puntos en carreras sobre mojado como Canadá y Alemania. El equipo terminó séptimo en el Campeonato de Constructores con siete puntos. Parecía que, por fin, Arrows estaba en el camino correcto. Pero fue solo un espejismo.

El Principio del Fin: 2001-2002

Los problemas financieros volvieron con fuerza. Paul Stoddart retiró su patrocinio para comprar Minardi. Red Bull aumentó su inversión, pero a cambio impuso a su piloto, Enrique Bernoldi, en lugar de De la Rosa. El equipo cambió a motores Asiatech (antiguos Peugeot) para el A22 de 2001, una unidad de potencia poco competitiva. El único punto del año llegó gracias a un sexto puesto de Verstappen en Austria. La falta de presupuesto para testear hizo que el equipo retrocediera en la parrilla.

El año 2002 fue el colapso definitivo. La decisión de comprar los costosos motores Cosworth CR3 V10, los mismos que usaba el equipo oficial Jaguar, dejó al equipo financieramente expuesto. A esto se sumaron los reveses legales: perdieron un juicio contra su ex-piloto Pedro Diniz y fueron demandados por Jos Verstappen por despido improcedente. Las deudas se acumulaban, especialmente con Cosworth, a quien debían casi 5 millones de dólares. En el Gran Premio de Francia, el equipo ordenó a sus pilotos, Heinz-Harald Frentzen y Enrique Bernoldi, no clasificarse deliberadamente para evitar los costos de competir, pero cumpliendo con el requisito de participar para no ser multados. Las negociaciones de adquisición con Red Bull y Craig Pollock fracasaron, supuestamente porque Walkinshaw pedía demasiado dinero. La carrera en Hockenheim fue la última para Arrows. El equipo ya no volvería a competir.

What happened to Arrows F1?
As a result, Arrows were disqualified from the 2002 Formula One World Championship for going into administration. Last ditch attempts were made by the team to re-enter the F1 championship in 2003, but these were rejected. The Leafield Technical Centre and the remaining assets of the team were then sold off.

El Legado Póstumo de Arrows

Tras ser descalificado del campeonato de 2002, los intentos de Arrows por volver en 2003 fueron rechazados. Los activos del equipo fueron liquidados. En un giro irónico del destino, su trabajo no desapareció por completo. Paul Stoddart compró los chasis A23 y la propiedad intelectual de los diseños del nonato A24, que se utilizaron para desarrollar el Minardi PS04B. Más tarde, Stoddart vendió los chasis restantes al nuevo equipo Super Aguri, que los utilizó como base para su primer coche, el SA05, en 2006. Irónicamente, Super Aguri operaba desde la antigua fábrica de Arrows en Leafield.

Tom Walkinshaw, por su parte, vio cómo su imperio TWR se liquidaba junto con Arrows. Regresó a la competición en los V8 Supercars australianos antes de fallecer en 2010. La historia de Arrows es una lección sobre cómo en la Fórmula 1, la velocidad y el talento no son suficientes sin una base financiera sólida y una gestión impecable.

Tabla Comparativa de Temporadas Clave

AñoChasisMotorPilotos PrincipalesPuntosPos. ConstructoresHito Clave
1997A18Yamaha V10Damon Hill, Pedro Diniz9El casi milagro en Hungría.
2000A21Supertec V10Pedro de la Rosa, Jos Verstappen7El coche más rápido en recta y la última temporada competitiva.
2002A23Cosworth V10H-H Frentzen, Enrique Bernoldi211ºEl colapso financiero y la desaparición a mitad de temporada.

Preguntas Frecuentes sobre Arrows F1

¿Por qué se fue a la quiebra el equipo Arrows?

La quiebra de Arrows fue el resultado de una acumulación de problemas a lo largo de varios años. Las causas principales incluyen una gestión financiera deficiente, inversiones ambiciosas pero fallidas (como el desarrollo de su propio motor), la incapacidad de atraer y retener patrocinadores sólidos, la falta de fondos prometidos por nuevos accionistas como el Príncipe Malik, y una serie de costosos litigios con ex-pilotos como Pedro Diniz y Jos Verstappen. La deuda final con proveedores clave, como el motorista Cosworth, fue el golpe de gracia que llevó al equipo a la insolvencia en 2002.

¿Por qué Damon Hill fichó por Arrows en 1997?

Tras ganar el Campeonato del Mundo de 1996, Damon Hill fue despedido por Williams. Con pocas opciones disponibles en los equipos de punta, Hill evaluó sus alternativas. Según los informes de la época, la oferta de Arrows, liderada por Tom Walkinshaw, fue la más lucrativa económicamente. Williams no estaba dispuesto a pagarle el salario que Hill consideraba que merecía como campeón del mundo, por lo que, a pesar de ser un equipo de mitad de parrilla, Arrows le ofreció el mejor paquete financiero.

¿Quién era el dueño del equipo Arrows F1 en su etapa final?

Hacia el final, la estructura de propiedad de Arrows era compleja. En 1999, se produjo una reestructuración accionarial en la que Tom Walkinshaw redujo su participación al 25%. El banco de inversión Morgan Grenfell Private Equity (MGPE) se convirtió en el accionista mayoritario con un 45%, y el Príncipe nigeriano Malik Ado Ibrahim adquirió otro 25%. Sin embargo, tras el fracaso del Príncipe en aportar los fondos prometidos, la situación se volvió dependiente de MGPE y Walkinshaw, quien seguía siendo la cara visible y el director del equipo hasta su colapso.

¿Qué fue del chasis de Arrows tras su desaparición?

El legado técnico de Arrows sobrevivió a su desaparición. El chasis Arrows A23 y los diseños del A24 (que nunca se construyó) fueron adquiridos por Paul Stoddart, dueño de Minardi. Esta propiedad intelectual fue utilizada para desarrollar el monoplaza Minardi PS04B. Posteriormente, cuando Stoddart vendió Minardi a Red Bull, vendió los chasis restantes de Arrows al nuevo equipo Super Aguri F1 Team, que los usó como base para su coche de debut en 2006, el SA05.

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