03/01/2019
En el vasto universo del automovilismo y el cine, existen ciertos elementos que trascienden su propósito original para convertirse en leyendas. Un motor, una silueta, un color... o incluso una simple matrícula. Pocas combinaciones de letras y números son tan instantáneamente reconocibles y evocadoras como BMT 216A. Para el aficionado casual, es la matrícula del coche de James Bond. Para el conocedor, es mucho más: es el certificado de nacimiento del primer Aston Martin DB5, un pedazo de historia automotriz británica y un ícono cultural cuyo valor es, sencillamente, incalculable.

El Origen de la Leyenda: Más que un Coche de Película
Antes de que el agente 007 pusiera sus manos en el volante, el coche que llevaría la matrícula BMT 216A ya era especial. Se trataba del chasis DP/216/1, el primer prototipo y coche de desarrollo del Aston Martin DB5. Fue la mula de pruebas sobre la que los ingenieros de Newport Pagnell perfeccionaron uno de los Gran Turismo más bellos y equilibrados de todos los tiempos. Presentado en 1963, el DB5 era una evolución del ya exitoso DB4, pero con un motor más grande de 4.0 litros y seis cilindros en línea, capaz de producir 282 caballos de fuerza y alcanzar una velocidad máxima de más de 230 km/h. Su diseño, obra de la carrocera italiana Carrozzeria Touring Superleggera, era la quintaesencia de la elegancia y la deportividad británica.
Cuando los productores de la saga de James Bond buscaron un vehículo para su próxima película, Goldfinger (1964), el nuevo DB5 era el candidato perfecto. Representaba todo lo que Bond era: sofisticado, potente, británico y con un toque de peligro. Aston Martin, inicialmente reacio, finalmente accedió a prestarles dos coches. Uno de ellos sería este prototipo, el chasis DP/216/1, que fue registrado con la placa BMT 216A y enviado al genio de los efectos especiales John Stears para ser transformado en el arma definitiva del agente secreto.
La Transformación de Q: Nace el Coche Espía Definitivo
Lo que convirtió al Aston Martin DB5 de un simple coche de lujo en un ícono cinematográfico fueron, sin duda, los ingeniosos y mortales artilugios instalados por la división Q. El coche con la matrícula BMT 216A fue el receptor de todas estas modificaciones, convirtiéndose en el "coche de efectos". La lista de gadgets es legendaria y ha quedado grabada en la memoria colectiva de varias generaciones:
- Asiento eyector para el pasajero: La solución definitiva para acompañantes no deseados, activado por un botón oculto en la palanca de cambios.
- Ametralladoras frontales: Dos ametralladoras Browning calibre .30 ocultas detrás de las luces de posición.
- Placa de matrícula giratoria: Con solo pulsar un interruptor, la matrícula BMT 216A podía cambiar a otras de diferentes nacionalidades (francesa y suiza en la película) para evadir a los perseguidores.
- Cortina de humo y dispensador de aceite: Sistemas defensivos traseros para cegar y hacer derrapar a los enemigos.
- Escudo antibalas trasero: Una placa de acero que se elevaba desde el maletero para proteger a los ocupantes.
- Cuchillas extensibles en las ruedas: Diseñadas para destrozar los neumáticos de los vehículos rivales.
- Sistema de rastreo: Un primitivo pero efectivo sistema de localización por radar en el salpicadero.
Este vehículo, cargado de tecnología de espionaje, se robó el espectáculo en Goldfinger y regresó para una aparición en Thunderball (1965), cimentando para siempre la asociación entre James Bond y Aston Martin.
El Valor de un Ícono: ¿Por Qué BMT 216A no está a la venta?
La respuesta es simple: la matrícula no puede separarse del coche, y el coche es una de las piezas de memorabilia cinematográfica y automotriz más valiosas del mundo. No se trata de una matrícula personalizada que se pueda comprar o transferir. BMT 216A es el registro histórico y legal del primer DB5 jamás construido, el mismo que fue modificado para las películas de Bond. Su valor está intrínsecamente ligado al del propio vehículo.
Después de su servicio promocional, el coche fue despojado de sus gadgets y vendido a un coleccionista privado. Años más tarde, los artilugios fueron reinstalados. En 1986, fue vendido en una subasta por 250,000 dólares. Su último propietario lo adquirió y lo guardó en un hangar privado en el aeropuerto de Boca Ratón, Florida. Fue desde allí que, en una noche de junio de 1997, el coche fue robado en circunstancias misteriosas y nunca más se ha vuelto a ver. Su paradero actual es uno de los mayores enigmas del mundo del coleccionismo, y se estima que si apareciera hoy, su valor en subasta podría superar los 25 millones de dólares.
La fama de esta matrícula ha alimentado un enorme mercado de placas personalizadas que imitan el estilo de 007. Muchos entusiastas buscan combinaciones como "OO07 DB5" o matrículas que se asemejen a la original, como la mencionada BMT 216D, que por un solo carácter de diferencia evoca la misma leyenda. Este fenómeno demuestra el poder duradero de la marca creada en Goldfinger.

Tabla Comparativa: Los DB5 de la Pantalla en Goldfinger
Es un error común pensar que solo se utilizó un coche. Para la producción se usaron principalmente dos vehículos, cada uno con un propósito específico.
| Característica | Coche de Efectos | Coche de Carretera |
|---|---|---|
| Matrícula/Chasis | BMT 216A (Chasis DP/216/1) | FMP 7B (Chasis DB5/1486/R) |
| Propósito Principal | Primeros planos y escenas con gadgets | Escenas de conducción y persecuciones |
| Modificaciones | Equipado con todos los gadgets de Q | Estándar, sin modificaciones pesadas |
| Historia Clave | El primer prototipo del DB5 | Un coche de producción normal |
| Estado Actual | Robado en 1997, actualmente desaparecido | Vendido en subasta en 2010 por 4.6 millones de dólares |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa la matrícula BMT 216A?
En el sistema de matriculación británico de la época, la combinación no tenía un significado oculto. Las tres letras indicaban la oficina de registro y la fecha, mientras que los números eran secuenciales. Su significado actual es puramente cultural, asociado de forma indeleble con James Bond.
¿Puedo comprar una matrícula que se parezca a BMT 216A?
La matrícula original no está disponible. Sin embargo, en países como el Reino Unido, existe un mercado legal de matrículas personalizadas o "cherished plates". Es posible adquirir combinaciones que se asemejen o hagan un guiño a la original, aunque su precio puede ser muy elevado dependiendo de su similitud y demanda.
¿Cuántos coches DB5 se usaron en las películas de Bond?
A lo largo de toda la saga, se han utilizado múltiples DB5. Para Goldfinger y Thunderball, fueron principalmente dos. Para películas más recientes como Skyfall, Spectre y No Time to Die, se han usado una combinación de coches originales, réplicas y coches de acrobacias para preservar los modelos históricos.
¿Aston Martin ha vuelto a fabricar el DB5 de Goldfinger?
Sí. En 2020, Aston Martin completó una serie extremadamente limitada de 25 unidades del "DB5 Goldfinger Continuation". Estos coches son recreaciones exactas del vehículo de la película, incluyendo muchos de los gadgets funcionales, con un precio superior a los 3 millones de euros cada uno. Sin embargo, no son legales para circular en la vía pública.
En conclusión, BMT 216A es mucho más que una identificación vehicular. Es un símbolo, una cápsula del tiempo que nos transporta a una era de elegancia, espionaje y aventura. Aunque el metal y el cuero del coche original permanezcan desaparecidos, su leyenda, inseparable de esa icónica matrícula, sigue más viva que nunca, acelerando en el imaginario colectivo como el coche más famoso de la historia del cine.
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