03/05/2022
Hay automóviles que trascienden su condición de meras máquinas para convertirse en leyendas. El Aston Martin DBS del año 2008 es, sin duda, uno de ellos. Inmortalizado en la gran pantalla como el vehículo de elección del agente 007 en películas como "Casino Royale" y "Quantum of Solace", el DBS no es solo una cara bonita; es la encarnación de la elegancia británica combinada con una fuerza bruta y refinada. Y el epicentro de esa fuerza, el alma que le da vida, es su espectacular motor: un V12 atmosférico de 5.9 litros que representa el cénit de una era dorada para los motores de combustión interna.

El Corazón de la Bestia: Un V12 Hecho a Mano
Para entender al Aston Martin DBS, primero hay que entender su motor. No estamos hablando de una unidad de potencia producida en masa, sino de una obra de arte ensamblada a mano en la planta de Aston Martin en Colonia, Alemania. Denominado internamente como AM11, este motor es una evolución directa del ya impresionante V12 que montaban sus hermanos, el DB9 y el Vanquish. Sin embargo, para el DBS, los ingenieros de Gaydon no se conformaron con lo existente; buscaron la excelencia.

El bloque es un majestuoso V12 de 5935 centímetros cúbicos, construido enteramente en aleación de aluminio para mantener el peso a raya. La disposición de doce cilindros en V a 60 grados no es casual; es la configuración ideal para lograr un equilibrio de funcionamiento casi perfecto, una suavidad exquisita a bajas revoluciones y una entrega de potencia lineal y contundente a medida que la aguja del tacómetro asciende. A diferencia de los motores turboalimentados modernos, este V12 es atmosférico, lo que significa que respira de forma natural, sin la ayuda de turbocompresores. Esto se traduce en una respuesta al acelerador instantánea, pura y sin filtros, una conexión directa entre el pie derecho del conductor y la potencia desatada sobre el asfalto.
Especificaciones Técnicas Detalladas
Las cifras frías no hacen justicia a la experiencia, pero son un buen punto de partida para comprender la magnitud de esta pieza de ingeniería:
- Motor: AM11 V12
- Cilindrada: 5.935 cc (5.9 L)
- Disposición: 12 cilindros en V a 60º
- Alimentación: Inyección secuencial de combustible, aspiración natural
- Potencia Máxima: 517 CV (510 bhp) a 6.500 rpm
- Par Motor Máximo: 570 Nm a 5.750 rpm
- Construcción: Bloque y culatas de aleación de aluminio
- Distribución: Doble árbol de levas en cabeza (DOHC) por bancada, 48 válvulas (4 por cilindro)
Para alcanzar estos números, Aston Martin implementó mejoras significativas sobre la base del motor del DB9. Se diseñó un nuevo colector de admisión para mejorar el flujo de aire hacia los cilindros y se reprogramó por completo la gestión electrónica del motor. Además, se incorporó un sistema de escape activo con válvulas de bypass que, por debajo de las 4.000 rpm, mantenían un sonido civilizado y elegante, pero que al superarlas se abrían para liberar una sinfonía mecánica gutural y adictiva, un verdadero aullido que se ha convertido en la firma acústica de la marca.
Rendimiento y Sensaciones: Más Allá de los Números
Un motor como este no se mide solo en caballos de fuerza, sino en las emociones que es capaz de generar. El V12 del DBS impulsa al coupé británico de 0 a 100 km/h en tan solo 4.3 segundos, una cifra impresionante incluso para los estándares actuales. Su velocidad máxima roza los 307 km/h. Pero la verdadera magia reside en cómo entrega esa potencia.
La experiencia de conducción es dual. En un viaje tranquilo por carretera, el motor es dócil y elástico, con un par motor abundante disponible desde muy bajas vueltas, permitiendo una conducción relajada y sin esfuerzo. Sin embargo, basta una insinuación más decidida sobre el pedal derecho para que el DBS muestre su verdadera cara. La aceleración es progresiva, un empuje ininterrumpido y creciente que parece no tener fin. Es una fuerza de la naturaleza controlada, una sensación de potencia infinita que solo un gran motor atmosférico puede ofrecer.
Este propulsor se asociaba a dos tipos de transmisión. La opción de serie era una caja de cambios manual de seis velocidades fabricada por Graziano, una delicia para los puristas que buscaban la máxima conexión con la máquina. Opcionalmente, se ofrecía la transmisión automática 'Touchtronic 2', también de seis relaciones, que permitía un uso más confortable en el día a día sin sacrificar la posibilidad de un manejo deportivo mediante las levas situadas tras el volante.
El V12 del DBS Frente a sus Contemporáneos
En 2008, el segmento de los superdeportivos GT estaba en pleno apogeo. Para poner en perspectiva la joya de Aston Martin, es interesante compararla con sus rivales directos de la época, auténticos titanes del automovilismo.
| Característica | Aston Martin DBS | Ferrari 599 GTB Fiorano | Mercedes-Benz SL 65 AMG |
|---|---|---|---|
| Motor | V12 5.9L Atmosférico | V12 6.0L Atmosférico | V12 6.0L Bi-Turbo |
| Potencia | 517 CV | 620 CV | 612 CV |
| Par Motor | 570 Nm | 608 Nm | 1000 Nm |
| Filosofía | Gran Turismo deportivo y elegante | Superdeportivo enfocado al rendimiento | Muscle car de lujo, par motor masivo |
Como se puede observar, aunque el Ferrari era más potente y el Mercedes ofrecía una cifra de par motor descomunal gracias a sus dos turbos, el Aston Martin DBS se posicionaba como el perfecto equilibrio entre un superdeportivo y un Gran Turismo. Su motor no buscaba la cifra más alta, sino la experiencia más completa, combinando un rendimiento extraordinario con una usabilidad y un refinamiento que lo hacían único.
Legado y Conclusión: El Último de una Estirpe
El motor V12 de 5.9 litros del Aston Martin DBS no es solo un conjunto de pistones, bielas y válvulas. Es el testamento de una era en la que la emoción, el sonido y la respuesta instantánea eran los pilares del alto rendimiento. Representa una filosofía de ingeniería que, lamentablemente, está en vías de extinción debido a las normativas de emisiones y la electrificación.
Este propulsor es la prueba de que la ingeniería puede ser arte. Es el alma de un coche que no solo te transporta de un lugar a otro, sino que convierte cada viaje en una ocasión especial. Cada arranque en frío, cada reducción de marcha, cada vez que la aguja supera las 4.000 rpm, el V12 del DBS canta una melodía que eriza la piel y recuerda por qué amamos los automóviles. Es, en definitiva, pura poesía mecánica.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué motor exacto tiene el Aston Martin DBS de 2008?
El Aston Martin DBS de 2008 está equipado con el motor AM11, un V12 de aspiración natural de 5.9 litros (5935 cc) que produce 517 CV y 570 Nm de par motor.
¿Es el mismo motor que el del Aston Martin DB9?
Es una evolución del motor del DB9. Aunque comparten la misma arquitectura y cilindrada básica, el motor del DBS fue modificado significativamente con una nueva admisión, gestión electrónica y sistema de escape para entregar más potencia y un carácter más deportivo.
¿Por qué el sonido de este motor es tan famoso?
Su sonido es icónico gracias a la combinación de la configuración V12, que es inherentemente equilibrada y musical, y un sistema de escape activo. Este sistema cuenta con válvulas que se abren a altas revoluciones para liberar un sonido mucho más agresivo y puro, creando una experiencia auditiva inolvidable.
¿Qué tipo de combustible utiliza este motor?
Como motor de gasolina de alto rendimiento de su época, está diseñado para funcionar con gasolina de alto octanaje (98 RON recomendado) para ofrecer su máximo rendimiento y proteger sus componentes internos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El V12 del Aston Martin DBS 2008: Pura Poesía puedes visitar la categoría Motores.

