24/01/2026
El Aston Martin DBS clásico, producido entre 1967 y 1972, es un automóvil con una historia tan compleja como fascinante. Durante años, fue considerado el patito feo de la familia DB, eclipsado por la fama de su predecesor, el DB6, y el icónico DB5 de James Bond. Sin embargo, en la última década, su fortuna ha cambiado drásticamente, transformándose de una ganga para entendidos a una joya de colección muy cotizada. Pero, ¿qué ha provocado este cambio? ¿Y es realmente una buena inversión comprar un Aston Martin DBS hoy en día? La respuesta corta es un rotundo sí, y a continuación desgranaremos el porqué.

Un Nacimiento Complicado: El V8 que se Hizo Esperar
La historia del DBS está marcada por la casualidad y la necesidad. Aston Martin, bajo la dirección de David Brown, necesitaba un sucesor para el DB6. El plan era introducir un gran turismo más moderno y espacioso, diseñado para albergar el nuevo y potente motor V8 que el ingeniero Tadek Marek estaba desarrollando. La tarea del diseño se encargó originalmente a la prestigiosa Carrozzeria Touring Superleggera de Italia. Sin embargo, la carrocera italiana quebró antes de poder finalizar el proyecto, dejando a Aston Martin en una encrucijada.
Para salvar la situación, se recurrió al diseñador interno William Towns, quien creó las líneas musculosas y angulares que hoy definen al DBS. El resultado fue un coche visiblemente más moderno y agresivo que los modelos DB anteriores. El problema fue que la carrocería y el chasis estaban listos mucho antes que el esperado motor V8. En lugar de retrasar el lanzamiento, la directiva tomó una decisión pragmática: lanzar el DBS utilizando el conocido y fiable motor de seis cilindros en línea de 4.0 litros que ya había demostrado su valía en los DB5 y DB6. Así, el DBS nació como un coche de 6 cilindros por accidente, una solución temporal que definiría su legado inicial.
El Talón de Aquiles: Rendimiento y Reputación
Este motor de seis cilindros es una de las razones principales por las que el DBS fue relativamente asequible durante tanto tiempo. Con una potencia de 280 CV en su versión estándar, simplemente no era suficiente para mover con la agilidad y el brío esperados el pesado chasis del DBS. Para un Aston Martin, una marca sinónimo de altas prestaciones, el coche se sentía algo perezoso.
Incluso la opción Vantage, que aumentaba la potencia a 325 CV gracias a carburadores Weber en lugar de los SU estándar, no lograba transformar por completo el carácter del coche. No era un coche lento, pero carecía del dramatismo y la aceleración fulgurante que los clientes esperaban.
Cuando la versión V8 finalmente llegó al mercado en 1969, se esperaba que resolviera todos los problemas. Y si bien era más rápido, trajo consigo sus propios demonios. Su sistema de inyección de combustible Bosch era notoriamente temperamental y poco fiable, ganándose el apodo despectivo de "fuel infection" (infección de combustible) entre los mecánicos y propietarios. Estos problemas de fiabilidad, sumados al rendimiento mediocre de su hermano de 6 cilindros, empañaron la reputación del modelo durante décadas.
El Resurgir del Fénix: De "Barato" a Objeto de Deseo
Si retrocedemos unos quince o veinte años, era posible adquirir un Aston Martin DBS clásico por una fracción del precio de un DB5 o DB6. Era el Aston Martin para quien no podía permitirse un Aston Martin "de verdad". Pero el tiempo tiene una forma curiosa de revalorizar la historia. Hoy, la perspectiva ha cambiado por completo.
El principal defecto del DBS, su rendimiento comparativo, se ha vuelto irrelevante. Nadie compra hoy un coche clásico de los años 60 esperando batir récords de velocidad. Los compradores modernos valoran otros atributos: el diseño, la rareza y la experiencia de conducción. Y en estos apartados, el DBS brilla con luz propia. El diseño de William Towns ha envejecido magníficamente, y sus líneas cuadradas y su frontal con cuatro faros le otorgan una presencia imponente y única.
La producción total fue de solo 787 unidades con el motor de 6 cilindros, lo que le confiere una exclusividad que el mercado valora enormemente. Antes de la pandemia de Covid-19, los precios de los ejemplares en buen estado superaban con creces las 300.000 libras esterlinas. Aunque el mercado ha fluctuado, la tendencia a largo plazo es claramente alcista, consolidando su estatus como un activo apreciable.
La Ventaja de la Restauración: Mejor que Nuevo
Un aspecto crucial a entender sobre el DBS es que un ejemplar restaurado por expertos suele ser, en muchos aspectos, un coche superior al que salió de fábrica. Debido al caótico proceso de desarrollo y producción, los acabados interiores originales del DBS no eran del todo consistentes ni estaban a la altura de los estándares de lujo actuales. Los materiales y el ensamblaje a menudo no han soportado bien el paso del tiempo.
Aquí es donde entra en juego la restauración moderna. Los especialistas de hoy en día tienen acceso a técnicas y materiales que superan con creces a los de finales de los 60. Una restauración de alto nivel no solo devuelve el coche a su gloria original, sino que a menudo mejora la fiabilidad, la calidad de los acabados y la durabilidad general. Por lo tanto, buscar un coche que haya sido objeto de una restauración meticulosa y bien documentada puede ser la decisión más inteligente.
Tabla Comparativa de Versiones
| Característica | Aston Martin DBS (6 cilindros) | Aston Martin DBS V8 |
|---|---|---|
| Años de Producción | 1967 - 1972 | 1969 - 1972 |
| Motor | 4.0L Seis en línea | 5.3L V8 |
| Potencia (aprox.) | 280 CV (Standard) / 325 CV (Vantage) | 315 - 320 CV |
| Sistema de Alimentación | Carburadores SU o Weber | Inyección de combustible Bosch |
| Problemas Notables | Rendimiento justo para su peso | Inyección de combustible poco fiable |
| Unidades Producidas | 787 | 402 |
Un Activo para Disfrutar
En definitiva, el Aston Martin DBS clásico representa una oportunidad excepcional. Es un coche que ofrece la triple corona del coleccionismo: es estéticamente impresionante, su valor está en alza y, lo más importante, es un placer conducirlo y disfrutarlo. Es un activo tangible que se puede ver, tocar y oír. A diferencia de una acción o un bono, un DBS se puede sacar del garaje en un día soleado para disfrutar de un viaje por carreteras secundarias, convirtiéndose en el centro de todas las miradas.
Si buscas un Aston Martin clásico que combine una historia única, un diseño que rompió moldes y un sólido potencial de revalorización, el DBS debe estar en lo más alto de tu lista.
Preguntas Frecuentes
¿Qué diferencia al DBS del DB6?
Aunque compartían el motor de 6 cilindros, el DBS era un coche completamente diferente. Su diseño era mucho más moderno y angular, era más grande y utilizaba una suspensión trasera De Dion en lugar del eje rígido del DB6, lo que mejoraba el comportamiento en carretera.
¿Apareció el DBS en alguna película de James Bond?
Sí, y de forma muy destacada. Un DBS de 6 cilindros de color Olive Green fue el coche de James Bond (interpretado por George Lazenby) en la película de 1969 "Al servicio secreto de Su Majestad". Esto le añade un atractivo cultural innegable.
¿Es más deseable la versión de 6 cilindros o la V8?
Esto es subjetivo. El V8 era el motor para el que fue diseñado el coche y es más raro, pero su sistema de inyección puede ser problemático. El 6 cilindros, especialmente en su especificación Vantage con carburadores Weber, es mecánicamente más simple, más fácil de mantener y ofrece una experiencia de conducción clásica muy pura. Ambos tienen sus defensores y su propio encanto.
¿Qué debo revisar al comprar un DBS clásico?
Como en cualquier coche de esta época, la corrosión es el enemigo número uno. Es vital revisar a fondo el chasis de acero. También se debe inspeccionar el estado de los paneles de la carrocería de aluminio, la historia del motor y, en el caso del V8, el sistema de combustible. Una buena documentación y un historial de mantenimiento son imprescindibles.
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