27/07/2021
En el competitivo y exclusivo universo de los grandes turismos, existen modelos que brillan con luz propia y otros que, a pesar de sus innegables virtudes, pasan a la historia como fascinantes notas a pie de página. El Aston Martin Virage de segunda generación (2011-2012) pertenece a este segundo grupo. Bautizado con la palabra francesa para "curva", este coche representó un audaz intento de la marca de Gaydon por llenar un hueco, quizás inexistente, en su gama. Fue un automóvil de vida efímera, un destello de elegancia y potencia que duró apenas un año en producción, pero que hoy resurge como una de las compras más inteligentes y atractivas para quien busca la esencia de un Aston Martin con motor V12 atmosférico.

Un Legado Breve pero Intenso
Presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2011, el Virage nació con una misión muy específica: posicionarse estratégicamente entre el ya icónico DB9 y el más radical DBS. Con un precio de 150.000 libras esterlinas, se situaba por encima de las 130.000 del DB9 y por debajo de las 170.000 del DBS. Ofrecía 490 caballos de potencia, un punto intermedio perfecto entre los 470 hp del DB9 y los 510 hp del DBS. La idea era capturar a un cliente que buscaba más refinamiento y potencia que un DB9, pero sin la agresividad y el enfoque casi de superdeportivo del DBS.
Sin embargo, la teoría no siempre se traduce en éxito comercial. Aston Martin pronto descubrió que el Virage, en lugar de atraer a un nuevo nicho de compradores, estaba canibalizando las ventas de sus dos hermanos de gama. La distinción entre los tres modelos era demasiado sutil para el mercado, lo que llevó a la marca a tomar una decisión drástica: a mediados de 2012, apenas un año después de su lanzamiento, la producción del Virage cesó. Irónicamente, muchas de sus mejoras y su filosofía de diseño fueron absorbidas por la siguiente generación del DB9, lanzada en 2013, un coche que muchos describen como un Virage con un motor actualizado.
El Corazón de la Bestia: Un V12 Refinado
El alma de cualquier Aston Martin de esta era reside en su motor, y el Virage no es una excepción. Bajo su largo y elegante capó se encuentra el majestuoso motor V12 de 5.9 litros atmosférico, una obra de ingeniería que en esta configuración entregaba 490 hp a 6.500 rpm y 420 lb-ft (570 Nm) de par a 5.750 rpm. Aunque las cifras máximas se alcanzan a altas revoluciones, la generosa cilindrada aseguraba una entrega de par contundente desde muy abajo, con más de 370 lb-ft disponibles desde solo 2.000 rpm.
Este incremento de 20 hp respecto al DB9 se logró principalmente gracias a un colector de admisión rediseñado. A diferencia de un deportivo puro, el Virage fue concebido como un Gran Turismo, y su tren motriz reflejaba esa filosofía. El motor era suave, progresivo y emitía un sonido embriagador pero civilizado en modo normal. Al activar el modo Sport, la respuesta del acelerador se agudizaba, los cambios de la transmisión eran más rápidos y las válvulas del escape se abrían antes para liberar la sinfonía completa del V12.
Una de las grandes ventajas del Virage es que, para cuando llegó al mercado, Aston Martin ya había solucionado problemas endémicos de sus primeros motores V12, como el famoso "engine tick" (un sonido metálico al ralentí) o los problemas de lubricación. Esto lo convierte en una opción considerablemente más fiable que sus predecesores. La única transmisión disponible fue la caja automática ZF Touchtronic II de seis velocidades con convertidor de par, montada en el eje trasero para un mejor reparto de pesos. Si bien no es tan rápida como una caja de doble embrague moderna, su suavidad y decisión encajan a la perfección con el carácter GT del coche.
Dinámica y Chasis: El Equilibrio Perfecto
El Virage no solo era potencia, sino también control y confort. Utilizaba una versión revisada del chasis de aluminio adherido del DB9/DBS, con suspensiones de doble horquilla en ambos ejes. La clave de su comportamiento dinámico era el sistema de amortiguación adaptativa (Adaptive Damping System - ADS), heredado directamente del DBS pero recalibrado para ofrecer una conducción más confortable y orientada al turismo.
El sistema ofrecía dos modos principales, Normal y Sport, y dentro de cada uno, el coche ajustaba automáticamente la dureza entre cinco sub-configuraciones para adaptarse a las condiciones de la carretera y al estilo de conducción. El resultado era un coche con una capacidad asombrosa para absorber irregularidades en modo Normal, convirtiéndolo en un devorador de kilómetros ideal, mientras que en modo Sport se volvía más firme y ágil, sin llegar a ser incómodo.
Un elemento destacado y de serie en el Virage eran sus frenos cerámicos de carbono, con pinzas de seis pistones en el eje delantero. Este sistema, una opción muy costosa en el DB9, proporcionaba una potencia de frenado inmensa y resistente a la fatiga, ideal para una conducción exigente. Aunque su reemplazo es costoso, su durabilidad es muy superior a la de los frenos de acero convencionales. Es importante destacar que Aston Martin había mejorado el compuesto para reducir el molesto chirrido a baja velocidad que afectaba a modelos anteriores.
¿Cuántos Aston Martin Virage se Fabricaron? El Misterio de las Cifras
La corta vida del Virage lo convierte automáticamente en un coche raro y exclusivo. Sin embargo, determinar la cifra exacta de producción es complicado, ya que las fuentes ofrecen datos contradictorios. La estimación más aceptada sitúa la producción total en alrededor de 1.044 unidades para todo el mundo, sumando las versiones Coupé y Volante (descapotable).

Aquí desglosamos las cifras más manejadas:
| Fuente | Total Global | Desglose Coupé | Desglose Volante |
|---|---|---|---|
| Estimación General | ~1.000 | N/A | N/A |
| Base de Datos Independiente | 1.044 | 656 | 388 |
Independientemente de la cifra exacta, está claro que el Virage es uno de los Aston Martin modernos con menor volumen de producción. Esta exclusividad, que en su día fue un síntoma de su fracaso comercial, es hoy uno de sus mayores atractivos en el mercado de segunda mano, garantizando una depreciación más lenta en el futuro y un estatus de pieza de colección.
Diseño Atemporal y un Interior de Lujo Artesanal
Estéticamente, muchos consideran al Virage como el punto álgido del diseño de Aston Martin de esa época. Aunque compartía su base con el DB9, casi todos los paneles de la carrocería eran nuevos. Presentaba una nueva parrilla frontal de cinco lamas, un splitter delantero de fibra de carbono y unas elegantes branquias laterales que albergaban seis LEDs para los intermitentes. Sus faros bi-xenón le daban una mirada moderna y agresiva, pero manteniendo la elegancia clásica de la marca.
En el interior, el Virage era una mezcla de lujo artesanal y algunos componentes que delataban su época. Los asientos, tapizados a mano con cuero de Bridge of Weir, presentaban un elegante motivo de rayas. El techo estaba revestido en Alcántara y se utilizaba cristal para algunos de los botones de la consola central, añadiendo un toque de distinción. Sin embargo, algunos mandos y palancas provenían del banco de órganos de Ford, un recordatorio de la anterior relación entre ambas compañías. A pesar de ello, la sensación general era la de estar en un habitáculo especial y de alta calidad. El Virage también estrenó un nuevo sistema de infoentretenimiento con una pantalla de 6.5 pulgadas y navegación Garmin, una mejora sustancial sobre el anticuado sistema de origen Volvo de sus hermanos.
El Virage Hoy: Una Oportunidad Única
Lo que fue el mayor problema del Virage en su lanzamiento —su confuso posicionamiento y su elevado precio— es hoy completamente irrelevante. En el mercado de ocasión, el Virage se ha convertido en una auténtica oportunidad. Con precios que parten desde aproximadamente 45.000-50.000 euros, ofrece la posibilidad de acceder a un Gran Turismo moderno, con un V12 atmosférico, un diseño atemporal y una fiabilidad contrastada por una fracción de su coste original.
Si lo comparamos con rivales de la época como el Ferrari California, que hoy en día es más caro en el mercado de segunda mano, el valor del Virage es aún más evidente. Representa, quizás, el punto más bajo de depreciación para un Aston Martin V12 de estas características, lo que sugiere un potencial de revalorización a medio y largo plazo. Es un coche que ofrece el 95% de la experiencia de un DBS con el confort de un DB9, todo ello envuelto en una carrocería más exclusiva y a un precio irresistible.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuántos Aston Martin Virage se fabricaron exactamente?
No hay una cifra oficial definitiva, pero la estimación más fiable apunta a un total de 1.044 unidades producidas entre 2011 y 2012, de las cuales 656 serían Coupé y 388 Volante.
- ¿Es el Virage un coche fiable?
Sí, es considerado uno de los modelos con motor V12 más fiables de esa era de Aston Martin. Para su lanzamiento, los principales problemas de juventud del motor ya habían sido solucionados por la marca.
- ¿Qué diferencia al Virage del DB9 y el DBS?
El Virage se posicionó como un modelo intermedio. Tenía más potencia y equipamiento de serie (como los frenos cerámicos) que el DB9, pero era más confortable y menos agresivo y ligero que el DBS, que utilizaba más fibra de carbono.
- ¿Cuánto cuesta un Aston Martin Virage de segunda mano?
Los precios actuales varían según el kilometraje y el estado, pero es posible encontrar buenas unidades a partir de unos 45.000 a 50.000 euros, lo que representa un valor excepcional para un coche de sus características.
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