20/11/2020
- La Batalla Épica que Definió una Era en el Automovilismo
- El Origen de una Rivalidad Legendaria: Un Trato Roto
- Nace el Arma de Detroit: El Ford GT40
- Carroll Shelby: El Toque Mágico que lo Cambió Todo
- 1966: La Venganza se Sirve en Le Mans
- El Dominio Continúa: 1967-1969
- Tabla Comparativa: Dominio en Le Mans (1960-1970)
- ¿Y Ferrari? El Regreso a la Cima en la Era Moderna
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
La Batalla Épica que Definió una Era en el Automovilismo
La pregunta es directa y su respuesta es una de las leyendas más fascinantes del automovilismo mundial: ¿Ganó Ford a Ferrari en Le Mans? La respuesta es un rotundo sí. No solo le ganó, sino que lo humilló en su propio terreno, poniendo fin a un dominio que parecía eterno. Esta no fue una simple victoria; fue la culminación de una guerra personal, una venganza corporativa que dio a luz a uno de los coches de carreras más icónicos de todos los tiempos: el Ford GT40. La historia de cómo un gigante industrial estadounidense sin experiencia en carreras europeas decidió construir un coche para derrotar a la mítica Scuderia Ferrari en la carrera de resistencia más dura del mundo es material de leyenda, un relato de orgullo, ingeniería y pura determinación.

El Origen de una Rivalidad Legendaria: Un Trato Roto
Todo comenzó a principios de la década de 1960. Henry Ford II, al frente del imperio automotriz Ford, buscaba darle a su marca un aire de deportividad y prestigio. La solución más rápida parecía ser adquirir una marca con un pedigrí de competición inigualable. El objetivo era claro: Ferrari. Tras meses de negociaciones y auditorías millonarias, cuando el acuerdo para comprar la compañía de Maranello estaba a punto de cerrarse, Enzo Ferrari se echó atrás en el último minuto. Se dice que 'Il Commendatore' se enfureció por una cláusula que le quitaba el control total sobre el equipo de carreras. Sintiéndose despreciado y habiendo gastado una fortuna en el proceso, Henry Ford II regresó a Estados Unidos con una sola orden para sus ingenieros: "Vayan a Le Mans y aplasten a Ferrari".

Nace el Arma de Detroit: El Ford GT40
Ford no tenía experiencia en este tipo de competición, por lo que tuvo que empezar desde cero. La compañía estableció una nueva división, Ford Advanced Vehicles, en el Reino Unido, un lugar estratégico por su cercanía al corazón del automovilismo europeo. Se asociaron con Eric Broadley, de Lola Cars, cuyo Lola Mk6 GT ya utilizaba un motor Ford V8. Este coche se convirtió en la base del nuevo proyecto. Ingenieros como Roy Lunn y el ex director de equipo de Aston Martin, John Wyer, se unieron al desarrollo.
El resultado fue el primer prototipo, el GT/101. El nombre "GT40" nacería poco después, una referencia directa a su altura: apenas 40 pulgadas (poco más de un metro) desde el suelo hasta el parabrisas. El coche era una bestia, pero indomable. En sus primeras apariciones en 1964 y 1965, sufrió de una terrible inestabilidad a altas velocidades y una fiabilidad mecánica desastrosa. Los coches se levantaban a más de 270 km/h y las cajas de cambios no soportaban la potencia del motor. Los abandonos en carreras clave como Nürburgring y, sobre todo, Le Mans, eran la norma. La venganza de Ford parecía un sueño imposible.
Carroll Shelby: El Toque Mágico que lo Cambió Todo
A finales de 1964, desesperado por la falta de resultados, Ford tomó una decisión que cambiaría la historia. Le entregó el programa de competición a Carroll Shelby, el legendario expiloto y constructor texano que ya había cosechado éxitos con los AC Cobra, también motorizados por Ford. Shelby y su equipo en California desmantelaron el GT40 y lo reconstruyeron con un enfoque pragmático y ganador.
La modificación más crucial fue el motor. Desecharon el complejo motor original y lo sustituyeron por una unidad de potencia que Shelby conocía a la perfección: el robusto y monstruoso motor Ford V8 de 7.0 litros (427 pulgadas cúbicas), acoplado a una nueva y resistente transmisión ZF. Con este nuevo corazón, el GT40, ahora conocido como Mark II, se transformó. Comenzó a cosechar sus primeras victorias importantes en Daytona y Sebring en 1965, pero Le Mans seguía siendo la asignatura pendiente. Ese año, todos los GT40 inscritos volvieron a abandonar.
1966: La Venganza se Sirve en Le Mans
Para la edición de 1966 de las 24 Horas de Le Mans, Ford no dejó nada al azar. Desplegó un ejército: nueve coches, más de cien personas y 21 toneladas de repuestos. Era una demostración de poderío industrial sin precedentes en la carrera. Ferrari, por su parte, llegó como el campeón defensor, habiendo ganado las seis ediciones anteriores. La batalla estaba servida.

Lo que ocurrió durante las siguientes 24 horas fue una demolición. Los Ford GT40 Mk.II no solo eran rápidos, sino que por fin eran fiables. Superaron a los Ferrari P3 y dominaron la carrera de principio a fin. El final es una de las imágenes más icónicas del automovilismo: los tres Ford GT40 cruzando la línea de meta juntos, ocupando las tres primeras posiciones. Bruce McLaren y Chris Amon fueron los ganadores oficiales, seguidos por Ken Miles y Denny Hulme, y el coche de Ronnie Bucknum y Dick Hutcherson. Ford no solo había ganado a Ferrari, la había aplastado en el escenario más grande de todos, convirtiéndose en el primer fabricante estadounidense en ganar en Le Mans.
El Dominio Continúa: 1967-1969
La victoria de 1966 no fue un hecho aislado. Ford repitió la hazaña en 1967, esta vez con el nuevo Mk.IV y los pilotos estadounidenses Dan Gurney y A.J. Foyt. En 1968 y 1969, ya con un cambio en la normativa que limitaba la cilindrada de los motores, el ya veterano GT40 Mk.I, con su motor V8 más pequeño, demostró su increíble diseño y fiabilidad al volver a ganar dos veces más.
La victoria de 1969 es, quizás, la más dramática de todas. El GT40 con el chasis #1075, el mismo que había ganado en 1968, se enfrentó a un emergente y poderoso rival: Porsche. La carrera se decidió en la última vuelta, en un duelo de infarto entre el Ford de Jacky Ickx y Jackie Oliver y el Porsche 908 de Hans Herrmann. Ickx, con una astucia legendaria, gestionó el rebufo en la larguísima recta de Mulsanne para superar a Herrmann y ganar por apenas 120 metros, el final más apretado en la historia de la carrera hasta ese momento. La leyenda del GT40 quedó sellada para siempre, con cuatro victorias consecutivas que cambiaron el automovilismo.
Tabla Comparativa: Dominio en Le Mans (1960-1970)
| Año | Coche Ganador | Pilotos |
|---|---|---|
| 1960 | Ferrari 250 TR 59/60 | Olivier Gendebien / Paul Frère |
| 1961 | Ferrari 250 TRI/61 | Olivier Gendebien / Phil Hill |
| 1962 | Ferrari 330 TRI/LM | Olivier Gendebien / Phil Hill |
| 1963 | Ferrari 250 P | Ludovico Scarfiotti / Lorenzo Bandini |
| 1964 | Ferrari 275 P | Jean Guichet / Nino Vaccarella |
| 1965 | Ferrari 250 LM | Jochen Rindt / Masten Gregory |
| 1966 | Ford GT40 Mk.II | Bruce McLaren / Chris Amon |
| 1967 | Ford GT40 Mk.IV | Dan Gurney / A. J. Foyt |
| 1968 | Ford GT40 Mk.I | Pedro Rodríguez / Lucien Bianchi |
| 1969 | Ford GT40 Mk.I | Jacky Ickx / Jackie Oliver |
| 1970 | Porsche 917K | Hans Herrmann / Richard Attwood |
¿Y Ferrari? El Regreso a la Cima en la Era Moderna
Tras la era del GT40, Ferrari se retiró de la máxima categoría de prototipos en Le Mans durante décadas, centrándose en la Fórmula 1. Sin embargo, la leyenda nunca murió. En 2023, para celebrar el centenario de la carrera, Ferrari regresó oficialmente a la categoría principal con su Hypercar, el 499P. Y lo hizo de la forma más espectacular posible: ganando las 24 Horas de Le Mans en su año de regreso, 50 años después de su última participación oficial.
Este éxito no ha sido efímero. La Scuderia ha demostrado que su ADN ganador en resistencia sigue intacto. El dominio se ha extendido, con victorias consecutivas en las ediciones más recientes. De hecho, en la 93ª edición, la victoria fue para un equipo cliente de Ferrari, el coche N° 83 pilotado por Robert Kubica, Ye Yifei y Philip Hanson, demostrando la fortaleza del proyecto 499P. Aunque los coches oficiales no ganaron, aseguraron un tercer y cuarto puesto, consolidando el poderío de la marca de Maranello en el actual Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). La rivalidad histórica puede haber cambiado de protagonistas, con Porsche, Toyota y Cadillac como los nuevos adversarios, pero el Cavallino Rampante vuelve a galopar en la cima de Le Mans.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuántas veces seguidas ganó Ford en Le Mans?
Ford ganó las 24 Horas de Le Mans cuatro veces consecutivas, desde 1966 hasta 1969, todas ellas con diferentes evoluciones del icónico GT40. - ¿Cuál fue el motivo de la rivalidad entre Ford y Ferrari?
La rivalidad nació de un negocio fallido en 1963. Cuando Enzo Ferrari canceló la venta de su compañía a Ford en el último momento, un enfurecido Henry Ford II decidió vengarse construyendo un coche para derrotar a Ferrari en Le Mans. - ¿Qué significa "GT40"?
El nombre proviene de las especificaciones del coche. "GT" es por Gran Turismo, y "40" hace referencia a la altura total del vehículo, que era de 40 pulgadas (aproximadamente 101.6 cm). - ¿Sigue compitiendo Ferrari en Le Mans hoy en día?
Sí. Después de una ausencia de 50 años en la categoría principal, Ferrari regresó en 2023 con su Hypercar 499P y ha logrado un éxito inmediato, ganando la carrera en múltiples ocasiones y liderando el Campeonato Mundial de Resistencia. - ¿Quiénes fueron los pilotos del Ford GT40 en la famosa victoria de 1969?
Los pilotos que lograron la dramática victoria en 1969, la última del GT40, fueron el belga Jacky Ickx y el británico Jackie Oliver.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ford vs Ferrari: La Guerra de Le Mans puedes visitar la categoría Automovilismo.
