¿Qué Ferrari estaba en la carrera de cañón?

Dino 246 GTS: El Ferrari que ganó la Cannonball

15/08/2022

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El Rugido Silencioso que Cruzó un Continente

En la década de 1970, el asfalto de Estados Unidos fue testigo de una de las competiciones más anárquicas, ilegales y legendarias del automovilismo: la Cannonball Baker Sea-To-Shining-Sea Memorial Trophy Dash, o simplemente, la Cannonball. No era una carrera de circuito, no había reglas oficiales, ni seguridad, ni premios millonarios. Era una protesta rodante contra los límites de velocidad, un desafío a la autoridad y una prueba definitiva de resistencia para hombre y máquina. En este escenario de rebelión motorizada, un coche destacó por su elegancia, agilidad y, finalmente, por su velocidad récord: el Ferrari Dino 246 GTS de 1973.

¿Qué Ferrari estaba en la carrera de cañón?
El Ferrari Dino 246 GTS de 1973 resultó ser una excelente opción para el asalto de May/Cline al Cannonball de 1975. Una versión mejorada de su predecesor, el 206 GT, el 246 incorporaba un motor DOHC V-6 de 2,4 L más grande y potente, que generaba 195 CV mediante una transmisión manual integrada de 5 velocidades.

Mientras que otros competidores optaban por la fuerza bruta de los muscle cars americanos o la discreción de sedanes modificados, el equipo formado por Jack May y Rick Cline eligió la finura italiana para su asalto en la edición de 1975. Su elección no fue casual. El Dino 246 GTS representaba un equilibrio casi perfecto entre rendimiento, manejo y fiabilidad relativa, convirtiéndose en el arma ideal para devorar los más de 4.500 kilómetros que separan Nueva York de Redondo Beach, California, en el menor tiempo posible.

El Protagonista: ¿Un Ferrari que no era un Ferrari?

Para entender la magnificencia de esta hazaña, primero hay que comprender al coche. El Dino tiene una historia única dentro de la casa de Maranello. Su nombre no es un simple modelo, sino un homenaje. Enzo Ferrari bautizó esta línea de vehículos en honor a su amado hijo, Alfredo "Dino" Ferrari, quien falleció joven mientras trabajaba en el desarrollo de un motor V6. Enzo, en un gesto de profundo dolor y orgullo, decretó que todos los coches de Ferrari con menos de 12 cilindros llevarían el nombre de su hijo, y no el Cavallino Rampante.

El Dino 246 GTS era la evolución directa del 206 GT. La nomenclatura, típica de Ferrari, desglosa sus características: "24" por los 2.4 litros de cilindrada y "6" por el número de cilindros. La "GTS" significaba Gran Turismo Spider, refiriéndose a su carrocería con techo desmontable tipo targa. Diseñado por la legendaria casa Pininfarina, específicamente por el lápiz de Leonardo Fioravanti, el 246 es considerado una de las obras maestras del diseño automotriz. Sus líneas fluidas y sensuales, su baja estatura y su configuración de motor central trasero no solo le daban una apariencia espectacular, sino también un comportamiento dinámico excepcional.

Bajo su curvilínea carrocería se escondía el corazón de la bestia: un motor V6 a 65 grados de 2.419 cc con doble árbol de levas en cabeza (DOHC). Este propulsor, a diferencia de los colosales V12 de sus hermanos mayores, entregaba 195 caballos de fuerza a 7.600 rpm. Puede que hoy en día esa cifra no impresione, pero en 1973, para un coche que apenas superaba los 1.100 kg, era más que suficiente para alcanzar velocidades superiores a los 235 km/h. Acoplado a una transmisión manual de 5 velocidades, el Dino ofrecía una experiencia de conducción pura, ágil y comunicativa, ideal para las sinuosas carreteras secundarias que a menudo eran necesarias para evadir a la policía.

La Hazaña de 1975: May y Cline al Volante

La Cannonball de 1975 fue una de las más competidas. La línea de salida en el Red Ball Garage de Manhattan estaba repleta de vehículos de todo tipo. Jack May y Rick Cline, al volante de su Dino 246 GTS rojo, sabían que no ganaría el más rápido en línea recta, sino el más astuto, el más constante y el que menos tiempo perdiera. Su estrategia fue la velocidad de crucero elevada y sostenida.

El Dino se reveló como la elección perfecta. Su tamaño compacto y su agilidad le permitían moverse con soltura en el tráfico, mientras que su motor V6, aunque no tan potente como un V8 americano, era más eficiente en consumo, lo que significaba paradas de repostaje más espaciadas. Además, su exótica apariencia italiana a menudo jugaba a su favor, ya que en muchas ocasiones la policía quedaba más impresionada por el coche que inclinada a multarlo.

Durante horas interminables, May y Cline se turnaron al volante, luchando contra la fatiga, el clima y la constante amenaza de ser arrestados. Cruzaron desiertos, montañas y llanuras, manteniendo un ritmo endiablado. Finalmente, tras una odisea de asfalto y adrenalina, el pequeño deportivo rojo llegó al Portofino Inn en Redondo Beach, deteniendo el cronómetro en un tiempo que pasaría a la historia: 35 horas y 53 minutos. No solo habían ganado, sino que habían pulverizado el récord anterior, estableciendo una nueva marca que sería difícil de superar. Habían demostrado que la agilidad y la eficiencia podían vencer a la fuerza bruta.

Tabla Comparativa: La Evolución del Dino

Para apreciar el salto que supuso el 246 GTS, es útil compararlo con su predecesor, el 206 GT.

CaracterísticaFerrari Dino 206 GTFerrari Dino 246 GT/GTS
Años de Producción1967–19691969–1974
Motor2.0 L (1,987 cc) V62.4 L (2,419 cc) V6
Potencia180 CV @ 8,000 rpm195 CV @ 7,600 rpm
CarroceríaAluminioAcero (con puertas y capós de aluminio)
Distancia entre ejes2,280 mm2,340 mm
Unidades Producidas1523,761 (GT y GTS)

El Legado de una Victoria Ilegal

La victoria del Ferrari Dino 246 GTS en la Cannonball de 1975 no solo cimentó el estatus de culto de la carrera, sino que también elevó la reputación del propio coche. Demostró que el Dino no era solo una cara bonita o el "hermano pequeño" de los Ferrari V12. Era una máquina de rendimiento seria, capaz de soportar el abuso de una carrera transcontinental ilegal y salir victoriosa. Este triunfo contribuyó a que, con el tiempo, el Dino fuera plenamente aceptado y venerado por los puristas de Ferrari, convirtiéndose hoy en día en uno de los clásicos más cotizados y deseados del mundo.

La historia de este Dino rojo cruzando América a velocidades de vértigo es un testimonio de una era diferente en el automovilismo, una época en la que la pasión, la audacia y la conexión entre el hombre y la máquina eran los únicos jueces en el tribunal del asfalto.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

  • ¿Por qué el Dino no llevaba el logo de Ferrari?
    Enzo Ferrari decidió que la marca "Dino" se usaría para todos los coches de calle con motores de menos de 12 cilindros, como una submarca para hacerlos más accesibles y para honrar a su hijo Alfredo "Dino" Ferrari, quien fue un gran defensor del motor V6.
  • ¿Cuál fue el tiempo exacto del récord establecido por el Dino?
    Jack May y Rick Cline completaron la ruta en 35 horas y 53 minutos, estableciendo un nuevo récord para la Cannonball en 1975.
  • ¿Se sigue celebrando la carrera Cannonball hoy en día?
    La carrera original organizada por Brock Yates terminó en 1979. Desde entonces, han existido varios eventos sucesores y carreras no oficiales inspiradas en ella, pero ninguna con el espíritu y la notoriedad de las originales de los años 70. Realizar una competición de este tipo en la actualidad es extremadamente peligroso y altamente ilegal.
  • ¿Qué pasó con el coche ganador?
    El Ferrari Dino 246 GTS de 1973 que ganó la Cannonball de 1975 ha pasado por varias manos a lo largo de los años. Sigue existiendo y es una pieza de colección muy valiosa, apareciendo ocasionalmente en exhibiciones y eventos de coches clásicos, portando con orgullo su increíble historia.

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