11/05/2024
Hay momentos en el automovilismo que trascienden el tiempo, victorias que se convierten en leyendas y pilotos que graban su nombre en la historia con actuaciones memorables. Hace casi tres décadas, el 6 de agosto de 1995, el himno nacional argentino resonó con fuerza en el circuito de Zandvoort, en los Países Bajos. En lo más alto del podio, un joven de Arrecifes, Norberto Fontana, celebraba una de las mayores hazañas del deporte motor nacional: la conquista del Master de Fórmula 3. Aquella carrera no era una más; era el Mundial no oficial de la categoría, un crisol que reunía a los 39 mejores talentos del planeta. La victoria del 'Gigante' no fue casualidad, fue la culminación de una temporada de dominio absoluto que lo vio coronarse también en la competitiva Fórmula 3 Alemana.

Un 1995 de Dominio Aplastante
La temporada de 1995 de Norberto Fontana en la Fórmula 3 Alemana fue, sencillamente, una demostración de superioridad. Con apenas 20 años, el piloto argentino no dejó dudas sobre su talento. Las estadísticas hablan por sí solas: sobre un total de 16 carreras disputadas en ocho fechas, Fontana consiguió 10 triunfos y 13 podios. A esto se suman 10 pole positions y 7 récords de vuelta. Su consistencia fue tal que sus peores resultados, excluyendo un retraso en la última fecha, fueron dos cuartos puestos. Se consagró campeón de manera anticipada en el circuito francés de Magny-Cours, superando a nombres que luego serían protagonistas en la Fórmula 1, como Ralf Schumacher, Jarno Trulli y Alexander Wurz.

Fontana competía para el equipo suizo KMS, una escudería privada que, con un Dallara F395/009 y motores Opel, se enfrentaba a las poderosas estructuras oficiales. "Les pudimos dar pelea no solamente a los equipos oficiales, sino también al de Helmut Marko, que representaba a Fiat. Había otros tres equipos oficiales, dos de Opel y uno de Volkswagen. Nosotros de Opel teníamos solo los motores", recordaría años después el propio Norberto.
La Fórmula del Éxito: Talento, Equipo y Sacrificio
¿Cuál fue el secreto detrás de semejante temporada? Según el propio Fontana, fue una combinación de factores. "Hice una pretemporada de entrenamiento físico fuerte y en esa época la preparación para la F3 ya era similar a la de F1 y llegué muy bien físicamente", explica. A esa preparación se sumó la experiencia del año anterior, donde fue elegido como el mejor debutante (Rookie). "Llegué al ‘95 con más confianza, más hermanado con el equipo, con el auto y creo que por eso también fuimos muy contundentes", afirma. La sinergia con el director del equipo, Hans Peter Kaufmann, y los mecánicos fue clave para encontrar una puesta a punto aerodinámica que marcó la diferencia.
La temporada incluyó desafíos en todo tipo de circuitos, desde autódromos tradicionales hasta trazados callejeros como el de AVUS en Berlín, famoso por su alta velocidad y peligrosidad. Allí, Fontana también demostró su valía, ganando las dos carreras de 1995.
"Siempre cuando tocaban el himno yo miraba para abajo y mi viejo (Héctor Fontana) se enroscaba la bandera en el cuello. Al verlo ahí se me caían las medias. Él fue un tipo muy positivo, que también me alentaba siempre."
Esta lucha en la pista iba de la mano con una batalla no menos importante fuera de ella: la del presupuesto. Un acuerdo inicial con YPF se cayó, y las primeras carreras fueron posibles gracias al apoyo de un coleccionista suizo. La suerte cambió tras un encuentro clave. "Como yo fui a la presentación del auto de F1 en Ginebra, lo conocí a Dietrich Mateschitz (fundador de Red Bull), quien me vio ganando y ahí le dijo a Sauber que quería patrocinar a un equipo exclusivo en F3. Al aparecer Red Bull como sponsor me ayudó mucho anímicamente y mentalmente", relata Fontana. Este apoyo fue fundamental para continuar con la campaña que lo llevaría a la gloria.
Zandvoort: La Conquista del "Mundial" de F3
Con el campeonato alemán encaminado, llegó el gran desafío: el Master de Zandvoort. El fin de semana no comenzó de la mejor manera. El equipo KMS no tenía presupuesto para probar los neumáticos Yokohama que se usarían en el evento, a diferencia de sus rivales que sí lo hicieron. "Fuimos a la prueba en desventaja porque no sabíamos bien cómo se comportaba el neumático Yokohama", recuerda Fontana.
Los entrenamientos confirmaron los temores: el auto no era competitivo. Sin embargo, el equipo no se rindió. Realizaron cambios drásticos en la puesta a punto para la clasificación. En un final de infarto, Norberto logró la pole position en su última vuelta, justo cuando caía la bandera a cuadros. "Cuando veo primero el número 7, que era el mío, la verdad que fue una emoción muy grande porque logré la pole con lo justo".
La carrera fue una batalla de principio a fin. Fontana no tenía el auto más rápido, y hacia el final, la degradación de los neumáticos se hizo crítica. "Se me vinieron y tuve que tapar por todos lados para que no me pasaran", rememora. Defendió su posición con uñas y dientes ante los embates de Ralf Schumacher y el brasileño Hélio Castroneves, logrando una victoria épica y trabajada. Se convertía así en el único argentino en ganar la prestigiosa carrera.
Ganadores Ilustres del Master de F3 de Zandvoort
| Año | Ganador | Nacionalidad |
|---|---|---|
| 1991 | David Coulthard | Reino Unido |
| 1993 | Jos Verstappen | Países Bajos |
| 1995 | Norberto Fontana | Argentina |
| 2001 | Takuma Sato | Japón |
| 2005 | Lewis Hamilton | Reino Unido |
| 2009 & 2010 | Valtteri Bottas | Finlandia |
| 2014 | Max Verstappen | Países Bajos |
El Legado del Gigante de Arrecifes
Tras la hazaña en Zandvoort, Fontana selló el título de la F3 Alemana. Su talento lo había llevado a ser piloto de pruebas de Sauber en la Fórmula 1, y en 1997 disputó cuatro Grandes Premios con el equipo suizo. Aunque su paso por la máxima categoría fue breve, su campaña internacional es mucho más vasta y exitosa de lo que el imaginario colectivo a veces recuerda. Su paso por la Fórmula Nippon en Japón, la IndyCar y, sobre todo, su contundencia en 1995, lo posicionan como uno de los grandes exponentes del automovilismo argentino en el exterior.
A su regreso a Argentina, continuó cosechando éxitos, consagrándose bicampeón de TC 2000 (2002 y 2010) y campeón del Turismo Carretera en 2006. El respeto que se ganó en Europa sigue intacto, como demostró en un reciente reencuentro con Helmut Marko en el GP de Brasil. Aquel joven que vendía rifas para correr en karting, se convirtió en una leyenda que demostró que con talento, trabajo y un corazón inmenso, un equipo privado puede vencer a los gigantes y hacer sonar el himno argentino en el escenario más importante del mundo.
Preguntas Frecuentes
- ¿Qué fue el Master de Fórmula 3 de Zandvoort?
- Era una carrera anual de prestigio que reunía a los mejores pilotos de los diferentes campeonatos de Fórmula 3 de todo el mundo. Se la consideraba como una suerte de Copa del Mundo de la categoría.
- ¿Contra quiénes compitió Norberto Fontana en 1995?
- En la F3 Alemana y en el Master de Zandvoort, Fontana se enfrentó y venció a pilotos que luego tendrían destacadas carreras en la Fórmula 1, como Ralf Schumacher, Jarno Trulli, Alexander Wurz y Hélio Castroneves (quien triunfaría en la IndyCar).
- ¿Qué auto pilotaba Fontana en su temporada de F3?
- Norberto Fontana pilotó un chasis Dallara F395/009, impulsado por un motor Opel, para el equipo privado suizo KMS (Kaufmann Motor Sport).
- ¿Llegó Norberto Fontana a la Fórmula 1?
- Sí, Norberto Fontana disputó cuatro Grandes Premios en la temporada 1997 de Fórmula 1 con el equipo Sauber-Petronas.
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