¿Qué pasó con la casa de rosas?

Las Casas de Rosas: Poder, Olvido y Memoria

29/02/2024

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Juan Manuel de Rosas, figura central y polémica de la historia argentina del siglo XIX, dejó una huella imborrable que trasciende los libros y los debates políticos. Su legado, como su vida, está lleno de contrastes, y una de las formas más tangibles de comprender su poder, su caída y la lucha por su memoria es a través del destino de sus residencias. Dos propiedades principales marcaron su vida: el fastuoso Caserón de Palermo, centro de su poder y vida social, y su cuartel general en Santos Lugares. Una fue demolida hasta los cimientos en un intento por borrar su rastro; la otra, increíblemente, sobrevive hoy como un museo dedicado a su figura. La historia de estas dos casas es, en esencia, la historia de la Argentina que Rosas forjó y la que se construyó sobre sus ruinas.

Índice de Contenido

El Caserón de Palermo: Símbolo de Poder y Esplendor

Hacia 1838, tras la muerte de su esposa Encarnación Ezcurra, Juan Manuel de Rosas emprendió un proyecto monumental que se convertiría en el epicentro de la vida política y social de la Confederación Argentina. En una zona entonces baja y pantanosa, con vistas al Río de la Plata, comenzó la construcción de su residencia principal, conocida como el Caserón de Rosas. La ubicación no era casual; Rosas recordaba haber acampado con sus tropas allí durante la crisis de 1820. Con una visión que iba más allá de una simple vivienda, adquirió paulatinamente 535 hectáreas para transformar el área en un magnífico parque, a la vez privado y público.

¿Dónde queda el barrio Juan Manuel de Rosas?
Se ubica bajo la Avenida Triunvirato, entre las Avenidas Monroe y Franklin D. Roosevelt, en el barrio de Villa Urquiza , y es un importante centro de transbordo junto con la estación General Urquiza del Ferrocarril General Bartolomé Mitre .

El proyecto, supervisado personalmente por Rosas desde un rancho cercano, fue una proeza de ingeniería para la época. Se rellenaron terrenos inundables trayendo tierra desde las Barrancas de Belgrano, se construyó una compleja red de canales de desagüe e irrigación y se desvió el curso del arroyo Manso para integrarlo al diseño paisajístico. El resultado fue un oasis de árboles, flores, áreas de forraje para caballos y cría de ganado, e incluso un pequeño zoológico con jaulas para animales.

Una Arquitectura Imponente

El Caserón en sí era una estructura colosal. Un rectángulo de casi 6000 metros cuadrados (78 por 76 metros) con cuatro bastiones defensivos en sus vértices, que le daban un aire de fortaleza. Los interiores no escatimaban en lujo, con techos a más de cinco metros de altura, cielorrasos de madera pintada, grandes espejos venecianos y muebles de caoba. La residencia contaba con 16 habitaciones principales, distribuidas en alas separadas. Manuelita, su hija, ocupaba el ala oeste, que incluía el gran salón de recepciones, mientras que el Restaurador ocupaba las habitaciones del ala este. Su dormitorio, según crónicas de la época, era funcional pero elegante, con una cama de bronce, un escritorio lleno de expedientes y dos grandes chiffoniers donde guardaba por separado su dinero personal y los fondos del estado.

El complejo de Palermo era mucho más que una casa. Incluía La Maestranza, con caballerizas y viviendas para su escolta de 150 hombres; un teatro; cocinas; un cuartel de artillería con polvorín; e instalaciones para agricultura, veterinaria y oficios como carpintería y herrería. El parque, con su entrada principal flanqueada por ombúes en la actual Avenida Sarmiento, se convirtió en uno de los paseos predilectos de los porteños.

La Caída y el Fin de un Símbolo

Tras la Batalla de Caseros en 1852 y el derrocamiento de Rosas, el destino del Caserón cambió drásticamente. El símbolo de su poder se convirtió en un trofeo para sus vencedores. Inicialmente, Justo José de Urquiza lo utilizó como alojamiento para sus tropas. Luego, tuvo múltiples usos, incluyendo una escuela de artes y oficios.

Su función más destacada llegó en 1870, cuando se convirtió en la sede del Colegio Militar de la Nación. Durante 22 años, diecisiete promociones de oficiales del ejército argentino se formaron entre los muros que habían albergado al hombre que gobernó con mano de hierro. Esta ironía histórica subraya la complejidad de la figura de Rosas y su influencia, incluso después de su exilio.

Sin embargo, la permanencia del edificio era una afrenta para la narrativa liberal que se consolidaba en el poder. Finalmente, el Caserón fue demolido. En el lugar que ocupaba la entrada a su residencia, hoy se erige el Monumento a Domingo Faustino Sarmiento, su más acérrimo enemigo intelectual. La demolición no fue solo un acto urbanístico, sino una declaración política: un intento de borrar físicamente la memoria de una era.

Santos Lugares: El Refugio Militar que Sobrevivió

En contraste con el destino del Caserón de Palermo, otra propiedad fundamental de Rosas logró sobrevivir al paso del tiempo y al revisionismo histórico. En 1840, en el solar de un antiguo convento mercedario en la actual localidad de San Andrés, Rosas ordenó instalar el Campamento de Santos Lugares. Este no era un lugar de ocio, sino un centro neurálgico para el Ejército Federal, un punto de alistamiento e instrucción militar.

Desde este campamento partieron las tropas de la Confederación que el 20 de noviembre de 1845 libraron la batalla de la Vuelta de Obligado, una heroica defensa de la soberanía nacional contra las flotas anglo-francesas. Tal fue la magnitud de este acto que el propio Libertador José de San Martín, desde su exilio, legó a Rosas el sable que lo había acompañado en la Guerra de la Independencia.

¿Dónde está la casa de Juan Manuel de Rosas?
Provincia: Buenos Aires. Ciudad: San Andrés, San Martín. Dirección: Diego Pombo 3324.

Debido al tiempo que pasaba supervisando las tareas militares, Rosas construyó allí una casa para su uso particular, más modesta y funcional que la de Palermo. Esta vivienda, ubicada a unos 100 metros de la comandancia, es la que ha llegado hasta nuestros días. Desde 1993, este Lugar Histórico Nacional alberga el Museo de Historia Regional “Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas”, en la calle Diego Pombo 3324, San Martín.

Tabla Comparativa de las Residencias de Rosas

CaracterísticaCaserón de PalermoCasa de Santos Lugares
UbicaciónBuenos Aires (actual Av. Libertador y Sarmiento)San Andrés, Partido de San Martín
Propósito PrincipalResidencia principal, centro social y políticoCuartel general y centro de operaciones militares
Estilo y TamañoLujoso y monumental (casi 6000 m² edificados)Funcional y austero, para uso militar
Hecho Histórico ClaveSede del poder de la ConfederaciónPunto de partida de las tropas para la Vuelta de Obligado
Destino FinalDemolido. Sede previa del Colegio Militar de la NaciónPreservado. Sede del Museo Histórico J.M. de Rosas

El Legado en la Memoria Colectiva

Mientras sus propiedades corrían suertes dispares, Juan Manuel de Rosas vivía su exilio en Southampton, Inglaterra. Allí, alejado del poder y la tierra que dominó por más de dos décadas, murió de neumonía el 14 de marzo de 1877. Su ausencia física permitió que sus enemigos reescribieran la historia, demoliendo no solo edificios, sino también su reputación.

Sin embargo, la memoria es resiliente. Hoy, la figura de Rosas ha sido revalorizada por corrientes historiográficas que buscan una visión más completa de su rol. Un ejemplo de esta reincorporación a la memoria nacional es la estación terminal de la Línea B del Subte de Buenos Aires: "Juan Manuel de Rosas - Villa Urquiza", inaugurada en 2013. Nombrar una importante terminal de transporte público en su honor es un acto que habría sido impensable durante más de un siglo y demuestra que el debate sobre su legado sigue más vivo que nunca.

Las casas de Rosas son, en última instancia, una metáfora de su paso por la historia argentina. El Caserón de Palermo representa el poder absoluto y la posterior condena al olvido. La casa de Santos Lugares, por su parte, simboliza la resistencia de su memoria, ligada a la defensa de la soberanía nacional. Ambas, la ausente y la presente, nos invitan a reflexionar sobre cómo se construye, se destruye y se reconstruye la historia de una nación.

Preguntas Frecuentes

¿Qué pasó con la casa principal de Rosas en Palermo?

El Caserón de Rosas en Palermo, después de ser utilizado como sede del Colegio Militar de la Nación entre 1870 y 1892, fue demolido. La demolición fue un acto con un fuerte simbolismo político, destinado a borrar la memoria del Restaurador. Hoy, el área forma parte del Parque Tres de Febrero, y cerca de su entrada original se encuentra el monumento a Sarmiento.

¿Se puede visitar alguna casa de Juan Manuel de Rosas hoy en día?

Sí, se puede visitar la casa que utilizó en el Campamento de Santos Lugares. Actualmente es la sede del Museo de Historia Regional “Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas”, ubicado en la calle Diego Pombo 3324, en la localidad de San Andrés, Partido de San Martín, Provincia de Buenos Aires.

¿Por qué fue tan importante el Campamento de Santos Lugares?

Fue un centro estratégico fundamental para el Ejército Federal. Su importancia histórica radica principalmente en que desde allí partieron las tropas que defendieron la soberanía argentina en la Batalla de la Vuelta de Obligado en 1845, un hito que le valió a Rosas el reconocimiento del General San Martín.

¿Dónde murió Juan Manuel de Rosas?

Tras su derrota en la Batalla de Caseros en 1852, se exilió en Inglaterra. Murió el 14 de marzo de 1877 en Southampton, a causa de una neumonía, veinticinco años después de haber dejado Argentina.

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