13/01/2026
La película "Ford vs Ferrari" (conocida en otras regiones como "Le Mans '66"), dirigida por James Mangold, no solo capturó la atención de los fanáticos del automovilismo, sino también la de los cinéfilos por su impresionante recreación de una de las rivalidades más legendarias del deporte motor. La visceralidad de las carreras, la tensión en los boxes y la estética de los años 60 están tan bien logradas que muchos se hacen una pregunta fundamental: para conseguir ese aspecto clásico y auténtico, ¿se utilizó película de celuloide tradicional? La respuesta, para sorpresa de muchos, es un rotundo no. La película es un triunfo de la cinematografía digital, una prueba de que la tecnología moderna puede evocar el pasado con una fidelidad asombrosa.
![FORD v FERRARI | Official Trailer [HD] | 20th Century FOX](https://i.ytimg.com/vi/zyYgDtY2AMY/hqdefault.jpg)
La Decisión Digital: Una Elección Creativa y Técnica
Lejos de ser un simple sustituto del celuloide, la elección de filmar en formato digital fue una decisión deliberada y estratégica por parte del director James Mangold y su director de fotografía, Phedon Papamichael. El equipo optó por utilizar la cámara ARRI ALEXA LF (Large Format) en combinación con una selección de lentes anamórficas de Panavision. Esta elección no buscaba imitar torpemente la película, sino aprovechar las ventajas del mundo digital para superar los desafíos únicos que presentaba una producción de esta magnitud.

Filmar carreras de alta velocidad, especialmente las que transcurren durante 24 horas como en Le Mans, implica condiciones de luz extremadamente variables. Desde el sol abrasador del día hasta la oscuridad casi total de la noche, pasando por los amaneceres y atardeceres. La sensibilidad a la luz y el rango dinámico de un sensor digital como el de la ALEXA LF son inmensamente superiores a los de la mayoría de las emulsiones de película. Esto permitió a Papamichael capturar imágenes nítidas y detalladas en la noche de Le Mans sin necesidad de una iluminación artificial excesiva que hubiera roto la autenticidad de la escena. Además, el flujo de trabajo digital permite una revisión instantánea de las tomas en el set, algo crucial cuando se coordinan secuencias complejas con autos de carrera, dobles de riesgo y cientos de extras.
El Arsenal Técnico: Cámara y Lentes para una Época
La magia visual de "Ford vs Ferrari" no reside en un solo elemento, sino en la perfecta sinergia entre la cámara y las ópticas seleccionadas. Cada pieza del equipo fue elegida para contribuir a la narrativa y a la estética de los años 60.
La Cámara: ARRI ALEXA LF
La "LF" en su nombre significa "Large Format" (Formato Grande). Esta cámara utiliza un sensor que es más grande que el tradicional formato Super 35mm. ¿Qué significa esto para el espectador? Un sensor más grande captura la imagen con una menor profundidad de campo, lo que permite desenfocar los fondos de manera más pronunciada y estética, centrando la atención del espectador en los personajes y los autos. Además, ofrece una mayor resolución y una calidad de imagen más "inmersiva", casi tridimensional, que envuelve al público en la acción. El sensor de ARRI es mundialmente conocido por su ciencia de color y su capacidad para reproducir tonos de piel de manera natural y agradable, además de tener un "look" que muchos consideran el más cercano al cine analógico, lo que lo convirtió en la herramienta ideal para este proyecto.
Si la cámara es el lienzo, las lentes anamórficas son los pinceles que le dan su carácter distintivo. El equipo de fotografía utilizó una combinación de lentes Panavision de las series C, H y T. Las lentes anamórficas comprimen la imagen horizontalmente en el sensor. Luego, en postproducción, la imagen se "estira" para revelar un formato de pantalla panorámico (widescreen). Este proceso no solo crea el aspecto épico y cinematográfico asociado a las grandes producciones, sino que también introduce ciertas "imperfecciones" visuales que son estéticamente muy buscadas: destellos horizontales (lens flares) característicos, un desenfoque (bokeh) ovalado y una sutil distorsión en los bordes. Estas características, especialmente de las lentes más antiguas como las de la Serie C, ayudaron a romper la perfección clínica del sensor digital y a infundir a la imagen una textura y un alma que recuerdan al cine de la época que se está retratando.
Recreando la Magia de Le Mans
El objetivo no era solo filmar una carrera, sino transportar al espectador a 1966. La tecnología digital fue clave para lograrlo. El director de fotografía, Phedon Papamichael, no quería una imagen sobresaturada o artificialmente envejecida. Buscaba un realismo crudo. Gracias a la flexibilidad del material digital capturado (conocido como RAW), el equipo de coloristas en postproducción tuvo un control absoluto sobre cada matiz de la imagen. Pudieron desaturar ligeramente los colores, ajustar el contraste y añadir un grano fino y orgánico para emular el aspecto de las emulsiones de película de la época, como las de Kodak. Este nivel de control granular es mucho más difícil y costoso de lograr cuando se filma en celuloide. El resultado es una película que se siente auténtica, vivida, casi como si fuera un documental filmado en los años 60 con el mejor equipo posible, pero beneficiándose de la claridad y el detalle que solo la tecnología moderna puede ofrecer en las icónicas escenas de Le Mans.
Tabla Comparativa: Digital vs. Película en Cine de Motor
| Característica | Formato Digital (Ford vs Ferrari) | Formato Película (Celuloide) |
|---|---|---|
| Sensibilidad a la Luz | Muy alta. Permite rodar escenas nocturnas con poca luz artificial, aumentando el realismo. | Limitada. Requiere grandes y costosas fuentes de luz para escenas nocturnas. |
| Duración de la Toma | Larga. Las tarjetas de memoria pueden grabar por mucho tiempo sin interrupción, ideal para carreras. | Corta. Los rollos de película duran pocos minutos y requieren recargas constantes. |
| Flexibilidad en Postproducción | Máxima. El material RAW permite un control total sobre el color, contraste y exposición. | Limitada. Los ajustes de color son más complejos y menos flexibles una vez revelada la película. |
| Costos de Material | El costo inicial de las tarjetas es alto, pero son reutilizables. No hay costos de revelado. | Alto costo continuo de compra de rollos de película y su posterior revelado químico. |
| Aspecto Visual ("Look") | Se puede emular el aspecto de la película con gran precisión mediante lentes y etalonaje (color grading). | Tiene una textura, grano y respuesta al color orgánicos e inherentes al material. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Entonces, qué cámara se usó exactamente en Ford vs Ferrari?
- La cámara principal fue la ARRI ALEXA LF (Large Format), una cámara de cine digital de alta gama.
- ¿Por qué la película se ve tan "clásica" y no como un video digital?
- La apariencia clásica se logró gracias a una combinación de factores: el uso de lentes anamórficas vintage que introducen características ópticas del cine antiguo, una cinematografía cuidada que evita los movimientos de cámara excesivamente modernos, y un meticuloso proceso de etalonaje (corrección de color) en postproducción para emular la paleta de colores y el grano de la película de los años 60.
- ¿El director James Mangold prefiere filmar en digital?
- James Mangold es un director versátil que ha utilizado tanto película como digital a lo largo de su carrera. Sin embargo, para proyectos de gran escala y con mucha acción como "Ford vs Ferrari" o "Logan", ha abrazado el formato digital por la flexibilidad y el control que le ofrece durante el rodaje y la postproducción, demostrando que la elección de la herramienta depende siempre de las necesidades específicas de la historia que quiere contar.
- ¿Ganó la película algún Oscar técnico por su cinematografía?
- Aunque estuvo nominada a Mejor Película, no recibió una nominación a Mejor Fotografía. Sin embargo, sí ganó dos premios Oscar muy relevantes: Mejor Edición de Sonido y, crucialmente, Mejor Montaje. Este último premio refuerza la idea de que el flujo de trabajo digital fue fundamental para poder manejar y ensamblar la enorme cantidad de material grabado en las complejas y vertiginosas secuencias de carrera.
En conclusión, "Ford vs Ferrari" es un caso de estudio ejemplar sobre cómo la tecnología cinematográfica más avanzada puede ponerse al servicio de una historia de época. La elección de no filmar en película no fue un atajo ni un compromiso, sino una decisión artística y técnica que permitió al equipo creativo tener el máximo control para recrear con una autenticidad y un impacto visual sobrecogedores una de las páginas más gloriosas de la historia del automovilismo. La película no se ve bien a pesar de ser digital; se ve bien precisamente por cómo se utilizó la tecnología digital.
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