14/07/2023
En el panteón de los vehículos que motorizaron a naciones enteras, pocos tienen un lugar tan especial como el Citroën 2CV. Al celebrar su 75º aniversario, recordamos no solo su diseño inconfundible y su filosofía de simplicidad, sino también el corazón mecánico que le dio vida. En Chile, este ícono adoptó un nombre propio y entrañable: la Citroneta. Pero, ¿qué motor impulsaba a este vehículo tan popular, cómodo, sencillo y asequible? La respuesta se encuentra en una obra de ingeniería tan modesta como genial, diseñada para durar y ser reparada en cualquier lugar.

El Origen: Un Motor para el Pueblo
Para entender el motor del 2CV, primero debemos viajar en el tiempo al proyecto original de 1936, conocido como TPV, o "Toute Petite Voiture" (Coche Muy Pequeño). La misión era clara: crear un automóvil para el pueblo, especialmente para la Francia rural, que fuera económico de comprar y mantener. El pliego de condiciones era legendario: debía poder transportar a cuatro personas y 50 kg de patatas o un barril de vino, a una velocidad máxima de 50 km/h, y ser capaz de atravesar un campo arado con una cesta de huevos en el asiento sin que se rompiera ninguno. Esta última exigencia definió su revolucionaria suspensión, pero la primera definió su motor.

Tras la interrupción de la Segunda Guerra Mundial, el proyecto resurgió. Cuando el Citroën 2CV fue presentado finalmente en el Salón del Automóvil de París de 1948, el mundo conoció su alma mecánica: un motor de dos cilindros opuestos (bóxer), refrigerado por aire, de tan solo 375 cc. Esta pequeña maravilla mecánica generaba unos modestos 9 caballos de fuerza. Puede que hoy suene a muy poco, pero era exactamente lo que se necesitaba para cumplir su objetivo: mover al 2CV y sus ocupantes a una velocidad máxima de 50-60 km/h con un consumo de combustible ridículamente bajo.
La elección de la refrigeración por aire no fue casual. Eliminaba la necesidad de un radiador, bomba de agua, mangueras y líquido refrigerante, componentes que podían fallar o requerir mantenimiento. Esto lo hacía más fiable y mucho más sencillo de reparar, un pilar fundamental de su diseño.
La Evolución Mecánica del 2CV
El motor original de 375 cc y 9 CV fue solo el punto de partida. A medida que el mundo avanzaba y las exigencias de los conductores aumentaban, el corazón del 2CV también evolucionó, aunque siempre manteniendo su filosofía de simplicidad y fiabilidad.
- 425 cc: Esta fue una de las evoluciones más significativas. La cilindrada se aumentó a 425 cc, lo que elevó la potencia a unos 12-13.5 CV. Este es el motor con el que la Citroneta hizo su debut en Chile. Aunque el aumento de potencia era moderado, mejoraba notablemente la capacidad del coche para enfrentar pendientes y mantener velocidades de crucero ligeramente más altas.
- 435 cc: Una versión intermedia que se vio en algunos modelos, ofreciendo un pequeño incremento de rendimiento sobre la versión de 425 cc.
- 602 cc: La evolución final y más conocida, introducida en modelos como el 2CV6. Este motor llevaba la potencia a una cifra mucho más capaz, rondando los 29 CV. Con este propulsor, el 2CV podía alcanzar velocidades superiores a los 110 km/h, transformándolo en un coche mucho más apto para las carreteras y autopistas modernas, sin perder su esencia económica y su carácter resistente.
La Citroneta en Chile: Un Corazón Adaptado
La historia de la Citroneta en Chile comienza en la década de los 50, con el ensamblaje de unidades en Arica. El modelo que se estableció y se ganó el corazón de los chilenos no llegó con el motor original de 375 cc, sino con la versión mejorada de 425 cc y 13.5 CV. Esta potencia extra era ideal para la geografía variada del país.
El modelo que se inmortalizó como "Citroneta" fue el tipo AZU, una variante con una caja trasera abierta tipo pick-up. Esta configuración, además de ser increíblemente versátil para el trabajo y la familia, tenía ventajas tributarias. El nombre, una fusión perfecta de "Citroën" y "camioneta", nació del ingenio popular y describía a la perfección su doble propósito. El motor de 425 cc era el compañero ideal para esta carrocería, ofreciendo el par motor necesario para cargar mercancías sin sacrificar la economía que lo hacía tan atractivo para la clase media chilena.
Tabla Comparativa de Motorizaciones
Para visualizar mejor la evolución del propulsor del Citroën 2CV y la Citroneta, aquí presentamos una tabla comparativa con las especificaciones clave de sus motores más representativos.
| Característica | Citroën 2CV (1949) | Citroneta AZU (Chile) | Citroën 2CV6 (Final) |
|---|---|---|---|
| Cilindrada | 375 cc | 425 cc | 602 cc |
| Configuración | 2 cilindros bóxer | 2 cilindros bóxer | 2 cilindros bóxer |
| Refrigeración | Por aire | Por aire | Por aire |
| Potencia (CV) | 9 CV | 13.5 CV | 29 CV |
| Velocidad Máxima (aprox.) | 60 km/h | 80 km/h | 115 km/h |
El Fin de una Era y el Legado del Motor
La producción de la Citroneta en Chile finalizó en 1979, y su importación cesó en 1983. La llegada de competidores japoneses, más modernos y eficientes, hizo inviable su continuidad. Sin embargo, su legado es imborrable. El motor del 2CV, en todas sus variantes, demostró que la complejidad no es sinónimo de eficacia. Su diseño minimalista fue su mayor fortaleza, permitiendo que millones de personas accedieran a la movilidad personal con un vehículo que podían entender, mantener y, sobre todo, confiar.
Hoy, 75 años después de su nacimiento, el sonido característico del motor bóxer de dos cilindros del 2CV sigue evocando una sensación de nostalgia y libertad. Es el sonido de la simplicidad, de la aventura sin pretensiones y de una ingeniería que priorizó a las personas por encima de todo. El motor de la Citroneta no era solo un conjunto de piezas metálicas; era el pulso de un ícono que se negó a ser complicado en un mundo que cada vez lo es más.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué motor tenía la primera Citroneta que se ensambló en Chile?
La Citroneta que se comenzó a ensamblar y fabricar en Chile, específicamente el modelo AZU, estaba equipada con el motor bóxer de dos cilindros y 425 cc, que desarrollaba una potencia de 13.5 CV.
¿Por qué el motor del 2CV era refrigerado por aire?
Se optó por la refrigeración por aire para maximizar la simplicidad y la fiabilidad. Este sistema elimina componentes como el radiador, la bomba de agua y el líquido refrigerante, reduciendo los puntos de posible fallo y haciendo el mantenimiento mucho más sencillo y económico.
¿Es cierto que el motor del 2CV es fácil de reparar?
Absolutamente. Su diseño sencillo, con pocas piezas móviles y un acceso relativamente fácil a los componentes clave, lo convirtió en un motor que muchos de sus propietarios aprendieron a reparar por sí mismos con herramientas básicas. Esta fue una de las claves de su éxito global.
¿Cuál fue la motorización más potente que tuvo el 2CV?
La motorización de serie más potente fue la de 602 cc, que equipó a los modelos 2CV6 en sus últimas etapas de producción. Este motor entregaba alrededor de 29 CV, permitiendo un rendimiento mucho más adecuado para el tráfico moderno.
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