What is the coefficient of drag on a Citroen 2CV?

Citroën 2CV vs Panhard PL17: Duelo de Leyendas

20/07/2019

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En el panteón del automovilismo francés, pocos coches son tan reconocibles como el Citroën 2CV. Un símbolo de simplicidad, libertad y practicidad que motorizó a generaciones. Sin embargo, en la misma época, otra joya de la ingeniería gala, el Panhard PL17 Tigre, demostraba que la eficiencia y el rendimiento no estaban reñidos con un diseño peculiar. Este artículo se adentra en la fascinante comparativa entre estos dos clásicos, revelando una sorprendente verdad oculta en el viento: la abismal diferencia en su eficiencia aerodinámica y los secretos que hacen de cada uno un coche único, con sus virtudes y sus temibles defectos.

Índice de Contenido

El Panhard PL17 Tigre: Un Campeón de la Eficiencia

Mientras que el 2CV se enfocaba en la máxima simplicidad, el Panhard PL17 era el resultado de un proceso de diseño francés implacable y metódico. Su objetivo era crear una máquina de transporte altamente eficiente, capaz de llevar a seis adultos con su equipaje a altas velocidades consumiendo el mínimo combustible posible. Esta eficiencia no solo lo convirtió en un coche práctico, sino también en un arma formidable en rallies y carreras de resistencia.

What is the coefficient of drag on a Citroen 2CV?
Panhard was an early pioneer of the science of aerodynamics and the rounded body, styled by Louis Bionier, owes its shape to wind tunnel testing, producing a coefficient of drag of just 0.26 (compared at the time with 0.51 for a Citroen 2CV).

La historia de competición del Panhard es impresionante. Cosechó más de 900 victorias en su categoría y protagonizó hazañas memorables como un triplete (1-2-3) en el Rally de Montecarlo de 1961 y tres victorias consecutivas en el Índice de Rendimiento de Le Mans entre 1950 y 1952. Todo esto, impulsado por un diminuto motor de 850cc.

Una Joya Mecánica Bajo el Capó

El corazón del Panhard PL17 era una obra de arte de la ingeniería. Su motor, fabricado íntegramente en aleación, era un bicilíndrico bóxer de cuatro tiempos. Para minimizar la fricción y maximizar la durabilidad, el cigüeñal y las bielas giraban sobre cojinetes de rodillos, un concepto avanzado para la época. Los cilindros y la culata estaban fundidos en una sola pieza, con camisas de hierro fundido, lo que garantizaba una gran robustez.

  • Potencia Estándar: 42 caballos.
  • Versión Tigre: 50 caballos a 5.300 rpm.
  • Versión de Competición: Podía alcanzar los 70 caballos, suficientes para mantener un rendimiento constante durante las 24 horas de Le Mans.

Incluso su nombre era un reflejo de su lógica de diseño: 'PL' por 'Panhard et Levassor', y '17' por la suma de 5 (CV fiscales), + 6 (plazas), + 6 (litros/100 km de consumo). ¡Típicamente francés!

La Aerodinámica: La Batalla Invisible del Viento

Panhard fue uno de los pioneros en el estudio de la aerodinámica. La carrocería redondeada y fluida del PL17, diseñada por Louis Bionier, no era un capricho estético, sino el resultado de exhaustivas pruebas en el túnel de viento. El resultado fue un coeficiente de resistencia aerodinámica (Cd) de tan solo 0.26. Para ponerlo en perspectiva, es una cifra comparable a la de muchos coches deportivos modernos.

En el otro extremo del espectro se encontraba el Citroën 2CV. Su diseño, aunque icónico y funcional, priorizaba el bajo coste de producción y la practicidad sobre la eficiencia aerodinámica. Su forma alta, con guardabarros expuestos y un parabrisas casi vertical, le otorgaba un coeficiente de resistencia de 0.51, casi el doble que el del Panhard. Esta diferencia tenía un impacto directo en el rendimiento, el consumo y el confort a altas velocidades.

Tabla Comparativa: Eficiencia vs. Simplicidad

CaracterísticaPanhard PL17 TigreCitroën 2CV
Coeficiente Aerodinámico (Cd)0.260.51
Motor850cc Bóxer Bicilíndrico602cc Bóxer Bicilíndrico (en modelos tardíos)
Potencia (aprox.)50 CV29 CV
Hitos en CompeticiónGanador Rally Montecarlo 1961, victorias en Le MansParticipación en raids y rallies de aventura
Plazas64

El Citroën 2CV: Guía de Supervivencia para un Icono

A pesar de su desventaja aerodinámica, el 2CV conquistó el mundo por su robustez mecánica, su suspensión increíblemente cómoda y su bajo coste de mantenimiento. Sin embargo, si estás pensando en adquirir uno, debes conocer su talón de Aquiles: el óxido. La carrocería del 2CV no es autoportante; se monta sobre un chasis independiente que es el verdadero esqueleto del coche.

El Chasis: El Punto Crítico

El chasis del 2CV es su mayor debilidad. Está construido con dos chapas, una superior y una inferior, que encierran una serie de placas verticales soldadas. Esto crea múltiples secciones huecas de difícil acceso, donde la humedad se acumula y la corrosión hace estragos sin piedad. La falta de tratamientos anticorrosión de fábrica y el fino grosor del metal agravan el problema.

What are common 2CV problems?
As the 2CV engine has neither a cylinder head nor cylinder end seal, some of the compression can be lost. The only remedy is to loosen the intake pin and tighten the cylinder heads. If the problem reoccurs later on, you will have to replace the cylinder's stay-rods.

Un chasis oxidado es extremadamente peligroso. Puede parecer aceptable por fuera, con solo pequeños agujeros, pero por dentro las placas verticales que le dan rigidez pueden estar desintegradas. En casos extremos, el chasis puede doblarse justo delante del eje trasero. Esto provoca que la columna de dirección, que es rígida, se parta, ¡dejándote sin capacidad de girar el volante! Una señal de alarma es una dirección que se vuelve súbitamente dura y un espacio decreciente entre el capó y las aletas.

Guía de Inspección: Puntos a Revisar

Si estás evaluando un 2CV, prepárate para una inspección exhaustiva. No te dejes engañar por una pintura brillante.

Carrocería y Puntos de Corrosión Clave:

  • Suelos y pedaleras: Son zonas comunes de óxido por la acumulación de agua.
  • Anclajes de cinturones traseros: Levanta el fieltro de los asientos traseros para ver el estado real.
  • Pilares C y paneles laterales: Revisa a fondo la estructura que rodea las ventanas traseras.
  • Suelo del maletero: Especialmente en las zonas que apoyan sobre el chasis.
  • Marco del parabrisas y bisagra del capó: Puntos donde el agua se estanca.

Mecánica y Electricidad:

Aunque la mecánica es duradera, no es inmune al desgaste y a un mal mantenimiento.

  • Motor: Un ruido de "clac-clac" puede indicar un pistón dañado, mientras que un "clic-clic" suele ser un ajuste de válvulas. El radiador de aceite puede obstruirse si no se ha mantenido bien.
  • Frenos: Utiliza exclusivamente el líquido correcto (LHM). Los chirridos en los tambores traseros suelen deberse a zapatas viejas o mal centradas.
  • Sistema eléctrico: El interruptor de las luces es un fallo común. Si al pasar de luces cortas a largas no funciona, probablemente necesite ser reemplazado.
  • Calefacción: Si huele a gases de escape, puede que los tornillos de apriete de los cilindros estén flojos.

El mejor consejo para un comprador es priorizar una carrocería y un chasis sanos por encima de todo. La mecánica de un 2CV se puede reparar o reemplazar con relativa facilidad y a un coste asumible. Sin embargo, un trabajo de chapa y pintura de calidad es laborioso y muy caro.

FAQ - Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el coeficiente de resistencia aerodinámica de un Citroën 2CV?
El Citroën 2CV tiene un coeficiente de resistencia (Cd) de 0.51, una cifra notablemente alta que refleja su diseño enfocado en la funcionalidad y el bajo coste por encima de la eficiencia aerodinámica. En comparación, el Panhard PL17 de la misma época tenía un Cd de solo 0.26.

¿Cuál es el problema más grave que puede tener un Citroën 2CV?
Sin lugar a dudas, el problema más grave es el óxido en el chasis. Un chasis corroído internamente pierde su rigidez estructural y puede llegar a doblarse en marcha, con el riesgo extremo de romper la columna de dirección y causar la pérdida total del control del vehículo.

¿Qué hacía tan especial al motor del Panhard PL17 Tigre?
Era un motor bicilíndrico bóxer de 850cc muy avanzado para su tiempo. Construido en aleación, utilizaba cojinetes de rodillos para minimizar la fricción interna y maximizar la durabilidad. A pesar de su pequeño tamaño, era muy eficiente y potente, llegando a producir 70 CV en versión de competición, lo que le permitió ganar en pruebas tan exigentes como Le Mans y Montecarlo.

¿Vale la pena restaurar un 2CV hoy en día?
Absolutamente. Un 2CV bien restaurado y protegido contra la corrosión es un coche fiable, económico de mantener y con un carácter inigualable. La clave del éxito es partir de una buena base, es decir, una unidad con la carrocería en el mejor estado posible, ya que los trabajos de chapa son lo más costoso del proceso.

En conclusión, el Panhard PL17 y el Citroën 2CV representan dos filosofías opuestas de la brillante ingeniería francesa. Uno, un prodigio de eficiencia aerodinámica y mecánica olvidado por el gran público. El otro, un icono global de la simplicidad que, a pesar de sus defectos de diseño, se ganó el corazón del mundo. Ambos, a su manera, son testimonios rodantes de una época en la que los coches se diseñaban con personalidad y un propósito claro, dejando un legado que perdura en el corazón de los aficionados.

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