¿Forza Horizon 4 es bueno para derrapar?

El Arte del Derrape: Guía Definitiva

15/11/2020

Valoración: 4.16 (2924 votos)

El derrape, o drifting, es una de las maniobras más espectaculares y deseadas en el mundo del automovilismo. Largas derrapadas laterales, nubes de humo de neumáticos y un control absoluto del vehículo al límite de su adherencia. Es una imagen icónica que captura la imaginación de casi cualquier aficionado al motor. Sin embargo, la mayoría de los tutoriales se centran en máquinas de competición preparadas o superdeportivos de alta potencia. La realidad es que el arte del derrape se puede aprender y ejecutar con un coche de calle estándar, como un Toyota GT86 de 200 CV. La clave no está en la potencia bruta, sino en la técnica, la física y la práctica constante. En este artículo, desglosaremos cada secreto para que puedas entender y, eventualmente, dominar el arte del derrape.

Índice de Contenido

Antes de Empezar: Lo Esencial para un Derrape Seguro

Antes de siquiera pensar en girar la llave de contacto, hay una regla de oro inquebrantable: jamás intentes derrapar en la vía pública. Es ilegal, irresponsable y extremadamente peligroso para ti y para los demás. La práctica del drifting debe confinarse a un entorno controlado.

¿Cuál es el truco para derrapar?
Frena para transferir peso a la parte delantera del coche y gira el volante para iniciar el derrape. Mantén el derrape levantando el pie del acelerador para reducir el ángulo y acelerando más para aumentarlo.

El lugar ideal es un circuito de carreras, un aeródromo o cualquier gran superficie de asfalto privada que puedas alquilar. Estos lugares te ofrecen un espacio amplio, sin obstáculos cercanos, donde puedes cometer errores sin consecuencias graves. Colocar algunos conos para definir un trazado simple es una excelente manera de tener referencias visuales y practicar el control del coche alrededor de ellos.

El Coche Adecuado

No todos los coches sirven para derrapar. Necesitas una serie de características fundamentales:

  • Tracción Trasera (RWD): Es el requisito indispensable. El derrape se basa en hacer que el eje trasero pierda tracción mientras el delantero mantiene la dirección. Con un tracción delantera o total, la dinámica es completamente diferente e inadecuada para esta técnica.
  • Caja de Cambios Manual: Aunque es posible con una automática, la caja manual te ofrece un control mucho mayor sobre las revoluciones del motor y la entrega de potencia, algo crucial para mantener y modular el derrape.
  • Potencia Suficiente: No necesitas 500 CV, pero sí la potencia necesaria para romper la tracción de las ruedas traseras. Un coche como el GT86, con unos 200 CV, es un punto de partida excelente.
  • Controles de Estabilidad y Tracción Desactivables: Es vital poder desconectar por completo cualquier asistencia electrónica (ESP, TCS). Estos sistemas están diseñados precisamente para evitar lo que intentas hacer: que el coche derrape. Si no puedes apagarlos del todo, te impedirán aprender.

La Física del Descontrol Controlado: Transferencia de Pesos

Para iniciar un derrape sin una potencia abrumadora, el concepto más importante a dominar es la transferencia de pesos. Es un principio básico de la física del vehículo. Cuando frenas, la inercia hace que el peso del coche se desplace hacia el eje delantero. La suspensión delantera se comprime y la trasera se extiende. Esto provoca dos efectos clave: las ruedas delanteras ganan agarre y las traseras lo pierden. Este desequilibrio es la puerta de entrada para iniciar el deslizamiento del eje trasero. Entender y sentir cómo el peso se mueve por el coche es fundamental para tener control.

El Arte del Derrape: Guía Paso a Paso

Derrapar es un proceso que se puede dividir en cuatro fases distintas. Cada una requiere una acción específica y una gran sensibilidad por parte del piloto.

Paso 1: La Iniciación – El Primer Impulso

Aquí es donde todo comienza. El objetivo es desestabilizar la parte trasera del coche de forma controlada. En un coche de calle con potencia moderada, no basta con pisar el acelerador a fondo.

  1. Aproxímate a la curva con velocidad moderada. No necesitas ir a fondo, pero sí con suficiente inercia.
  2. Frena con decisión justo antes de girar. Esto transferirá el peso al eje delantero, aligerando el trasero y reduciendo su agarre.
  3. Gira el volante de forma rápida y enérgica ("flick"). Este golpe de volante, combinado con la trasera ligera, hará que el coche empiece a rotar y el eje trasero pierda tracción.
  4. Aplica contravolante rápidamente. En el instante en que notes que la zaga se desliza, debes girar el volante en la dirección opuesta a la curva para controlar el derrape.

La clave aquí es la sincronización y la energía de tus movimientos. Si eres demasiado suave, el coche simplemente subvirará (se irá de morro). Si eres demasiado brusco, harás un trompo. Encontrar el punto justo requiere práctica.

Paso 2: Manteniendo el Ángulo – El Baile con el Acelerador

Una vez iniciado el derrape, llega la parte más gratificante: mantenerlo. Aquí, el acelerador es tu mejor amigo. El coche se encuentra en un delicado equilibrio. Los ajustes se hacen principalmente con el pie derecho y pequeños movimientos de volante.

  • Acelerador para más ángulo: Si quieres que el coche derrape más y el ángulo sea mayor, pisa más el acelerador. Esto hará que las ruedas traseras giren más rápido, aumentando el deslizamiento.
  • Acelerador para menos ángulo: Si necesitas reducir el ángulo o sientes que estás a punto de hacer un trompo, levanta ligeramente el pie del acelerador. Esto permitirá que las ruedas traseras recuperen algo de agarre.

Un error común es usar muy poco acelerador. Sorprende la cantidad de gas que puedes aplicar una vez que el coche está de lado. Mantén las revoluciones del motor altas para tener siempre potencia disponible para ajustar el derrape.

Paso 3: La Transición – El Momento Crítico

La transición, cambiar de un derrape hacia un lado a otro (por ejemplo, en una chicane), es la parte más difícil y técnica. Todo sucede muy rápido y la ventana para hacerlo correctamente es muy pequeña.

  1. Prepara la transición: Justo antes de querer cambiar de dirección, aumenta ligeramente el ángulo del derrape actual (un pequeño toque de acelerador o un ligero movimiento de volante). Esto carga aún más la suspensión.
  2. Levanta el acelerador bruscamente: Al cortar el gas de golpe, las ruedas traseras recuperarán tracción momentáneamente. La energía acumulada en la suspensión se liberará, provocando un efecto "látigo" que lanzará la zaga del coche hacia el lado contrario.
  3. Deja que el volante se deslice: El cambio de dirección es tan rápido que no podrás girar el volante manualmente a tiempo. La técnica correcta es dejar que el volante se deslice entre tus manos y "atraparlo" en el punto correcto de contravolante para el nuevo derrape.
  4. Vuelve al acelerador: Tan pronto como el coche haya cambiado de dirección, tienes que volver a aplicar el acelerador de forma rápida y decidida para iniciar y mantener el nuevo derrape.

La precisión en este paso es crucial. Si la transición es demasiado lenta, el coche subvirará. Si es demasiado violenta, harás un trompo.

Paso 4: La Salida – Volviendo a la Línea

Saber terminar el derrape de forma suave es tan importante como iniciarlo. La técnica varía según la potencia del coche.

  • En un coche de baja potencia: Generalmente, basta con reducir progresivamente el ángulo de la dirección y dejar que el coche se enderece por sí solo. A medida que abres la trayectoria, el motor no tendrá suficiente fuerza para mantener el deslizamiento y las ruedas traseras recuperarán el agarre.
  • En un coche de alta potencia: Deberás ser más proactivo. Levanta suavemente el acelerador para permitir que la zaga se alinee con el frontal, mientras deshaces el contravolante de manera progresiva y suave. Un movimiento brusco puede causar una reacción violenta.

Coche de Calle vs. Máquina de Drift: Un Mundo de Diferencias

Es importante entender por qué derrapar con un coche de serie es más difícil. Requiere más agresividad y técnica por parte del piloto para compensar las carencias del vehículo en comparación con uno preparado.

Tabla Comparativa

CaracterísticaCoche de Calle (Ej. Toyota GT86)Coche de Drift Profesional
PotenciaModerada (aprox. 200 CV)Muy Alta (500-1000+ CV)
SuspensiónBlanda, orientada al confort y agarreRígida, ajustable para derrape
DiferencialAbierto o de deslizamiento limitado (LSD)Bloqueado (soldado) o LSD muy agresivo
Freno de ManoMecánico, de cableHidráulico (E-brake) para iniciación instantánea
Ángulo de GiroEstándarModificado para ángulos extremos

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Drifting

¿Realmente necesito un coche de tracción trasera (RWD)?

Sí, al 100%. La dinámica del drifting se basa en propulsar el coche desde atrás mientras la dirección se controla con las ruedas delanteras. Es la configuración fundamental para esta disciplina.

¿Es muy caro aprender a derrapar?

Puede serlo. El gasto principal son los neumáticos traseros, que se desgastan a un ritmo muy elevado. A esto hay que sumarle el alquiler de la pista, el combustible y el desgaste general del vehículo (embrague, transmisión, etc.). Empezar con neumáticos usados y de bajo coste puede ser una buena estrategia.

¿Puedo usar el freno de mano para iniciar el derrape?

Sí, la entrada con freno de mano es otra técnica de iniciación muy común, especialmente en coches con menos potencia o en curvas más lentas. Consiste en tirar del freno de mano para bloquear las ruedas traseras momentáneamente y forzar el deslizamiento. Sin embargo, dominar la técnica de transferencia de peso es más fundamental para el control del coche durante todo el derrape.

¿Qué es exactamente el "contravolante"?

Es la acción de girar el volante en la dirección opuesta a la curva. Si el coche está en una curva a la derecha y la parte trasera se desliza hacia la izquierda, el contravolante consiste en girar el volante también hacia la izquierda para contrarrestar el derrape y mantener el control del vehículo.

En conclusión, el derrape es una habilidad que combina la comprensión de la física del vehículo con una gran sensibilidad y mucha práctica. No se trata de ser brusco, sino de ser preciso y decidido. Es un baile entre el volante y el acelerador, donde el piloto aprende a controlar el coche más allá de los límites convencionales del agarre. Así que busca un lugar seguro, asegúrate de que tu coche está preparado y empieza a practicar. La satisfacción de enlazar tu primer derrape perfecto es una sensación inigualable en el mundo del motor.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Arte del Derrape: Guía Definitiva puedes visitar la categoría Automovilismo.

Subir