26/04/2025
En el olimpo del fútbol, pocas figuras brillan con la intensidad de Diego Maradona. Su genialidad en el campo solo era comparable con su personalidad arrolladora fuera de él. En 1987, tras llevar al Napoli a la gloria conquistando su primer Scudetto, el astro argentino decidió que merecía una recompensa a la altura de su hazaña. Su deseo no era un trofeo más, sino un símbolo de estatus, velocidad y diseño italiano: un Ferrari. Pero no cualquier Ferrari. Maradona quería un Testarossa, el ícono de los años 80, pero con una condición que pondría a prueba la rigidez de la casa de Maranello: tenía que ser de color negro.

Un Campeón, un Deseo Inusual
El año 1987 fue mágico para Nápoles. La ciudad, históricamente relegada por el poder del norte de Italia, celebraba su primer título de la Serie A. El artífice de este milagro no fue otro que Diego Armando Maradona. El 'Pelusa' era más que un futbolista; era un dios para los napolitanos. En ese contexto de euforia y endiosamiento, Maradona sentía que podía pedir cualquier cosa. Y lo hizo.

A través de su representante y amigo, Guillermo Coppola, le hizo llegar su petición a la mismísima Ferrari. Quería el buque insignia de la marca, el Testarossa, un superdeportivo con un motor de 12 cilindros que enamoraba a todo el mundo. Sin embargo, el color rojo, el icónico Rosso Corsa, era casi una religión para Ferrari. Los coches del Cavallino Rampante salían de fábrica en ese color por defecto. Pedir uno negro no era un simple cambio de pintura, era casi una herejía, un desafío a la tradición de Enzo Ferrari.
El Desafío a Maranello
Guillermo Coppola relató en innumerables ocasiones la odisea que supuso cumplir el capricho de su representado. La respuesta inicial de Ferrari fue un rotundo no. Argumentaban que no tenían pintura negra en su línea de producción para el Testarossa. Para una marca tan legendaria y orgullosa, las reglas eran las reglas. Pero Coppola, un negociador astuto, sabía que la palabra 'no' no estaba en el vocabulario de Maradona.
La negociación fue intensa. Coppola insistió, argumentando que se trataba del mejor futbolista del mundo. Finalmente, la presión surtió efecto. Se dice que la transacción se cerró por una cifra que duplicaba el valor de mercado del coche, unos 430.000 dólares de la época, más un costo adicional por la pintura especial, denominada Nero Metallescente, y el transporte aéreo hasta Italia. Ferrari cedió, y por primera vez, un Ferrari Testarossa saldría de fábrica pintado completamente de negro para un cliente que no pertenecía a la realeza ni era un jefe de estado, sino un rey del fútbol.
La Testarossa: Un Ícono de los 80
Para entender la magnitud del deseo de Maradona, es crucial comprender qué representaba el Ferrari Testarossa en aquella década. Era la máxima expresión de la opulencia, el rendimiento y el diseño italiano. Su aparición en series como 'Miami Vice' lo catapultó a la fama mundial, convirtiéndolo en el póster que adornaba las habitaciones de millones de adolescentes.
Características Técnicas del Ferrari Testarossa
Este superdeportivo no era solo una cara bonita. Su ingeniería era revolucionaria para la época.
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Motor | 12 cilindros opuestos (Bóxer) de 4.9 litros |
| Potencia | 390 CV a 6.300 rpm |
| Velocidad Máxima | Aproximadamente 290 km/h |
| Aceleración (0-100 km/h) | 5.8 segundos |
| Diseño | Pininfarina |
| Seña Particular | Las icónicas branquias laterales para la refrigeración |
La Entrega y la Famosa Anécdota del Estéreo
Cuando el flamante Testarossa negro llegó a Nápoles, la expectación era máxima. Maradona, emocionado, se acercó a su nuevo juguete. Abrió la puerta, se sentó en el asiento de cuero y admiró el interior. Sin embargo, su expresión de alegría cambió rápidamente a una de confusión y luego de enfado. Empezó a buscar algo por el salpicadero y, al no encontrarlo, se giró hacia Guillermo Coppola y le espetó:
"¿Y el estéreo? ¡No tiene estéreo! ¡Tampoco tiene aire acondicionado!"
Coppola, perplejo, no sabía qué decir. Inmediatamente llamó al presidente de Ferrari, quien, según la leyenda, le respondió con una calma típicamente italiana: "Disculpe, pero un Ferrari es un coche de carreras. No tiene estéreo. No tiene aire acondicionado. No tiene lujos. Es un pura sangre, está hecho para correr". La anécdota, sea real o adornada con el tiempo, retrata a la perfección la personalidad de Maradona: un genio que quería lo mejor, pero con sus propias reglas y comodidades, chocando con la filosofía purista de una marca como Ferrari.
¿Qué fue del Ferrari Negro de Maradona?
Maradona disfrutó de su Testarossa negro durante sus años de gloria en Nápoles. El coche se convirtió en una extensión de su leyenda, un objeto de culto visto por las calles de la ciudad. Sin embargo, tras su tumultuosa salida de Italia en 1991, el coche fue vendido. Pasó a manos de un coleccionista español que lo guardó celosamente durante años, manteniéndolo en perfecto estado.
Con el paso del tiempo, el valor del vehículo no hizo más que aumentar. Su combinación de ser un modelo icónico, con una personalización única de fábrica y haber pertenecido a una de las mayores leyendas del deporte, lo convirtió en una pieza de colección extremadamente codiciada. Ha aparecido en subastas internacionales, alcanzando cifras astronómicas y demostrando que su legado, como el de su primer dueño, es inmortal.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Realmente Ferrari no fabricaba coches negros en esa época?
Aunque el Rosso Corsa era el estándar, Ferrari sí fabricaba coches en otros colores bajo pedidos muy especiales, usualmente para clientes de altísimo perfil como la realeza o magnates. Lo inusual del caso de Maradona fue que la petición viniera de un deportista y que la marca, inicialmente, se negara. El color Nero Metallescente fue una concesión especial.
¿Cuánto vale hoy el Ferrari Testarossa de Maradona?
El valor de un objeto de colección como este es subjetivo y depende del mercado. En sus últimas apariciones en subastas, su precio de venta ha superado con creces el millón de euros, y los expertos creen que su valor seguirá aumentando con el tiempo.
¿Tuvo Maradona otros coches famosos?
Sí, la colección de coches de Maradona fue tan ecléctica como su personalidad. Tuvo desde un modesto Fiat 128 en sus inicios, hasta un lujoso Rolls-Royce Ghost, un BMW i8 y, en su etapa como entrenador en Argentina, un camión Scania 360 personalizado que utilizaba para ir a los entrenamientos, causando un gran revuelo mediático.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Ferrari Negro de Maradona: Un Capricho Único puedes visitar la categoría Automovilismo.

