10/04/2024
Ferrari es más que un nombre, es una leyenda forjada en el asfalto de los circuitos más desafiantes del mundo. Para millones de aficionados, los Tifosi, la Scuderia Ferrari es una religión, un símbolo de pasión, velocidad y orgullo italiano. Sin embargo, detrás del icónico Cavallino Rampante se esconde una compleja estructura de propiedad y una pregunta que resuena cada vez con más fuerza en los paddocks y las gradas: ¿Por qué un gigante de esta magnitud lleva tanto tiempo sin saborear la gloria máxima en la Fórmula 1? Para entender el presente, es crucial desentrañar el pasado y analizar quién tiene realmente las riendas de la joya de Maranello.

La Verdadera Propiedad de un Icono Global
Contrario a lo que muchos podrían pensar, Ferrari no es una empresa familiar en el sentido tradicional, aunque la herencia de su fundador, Enzo Ferrari, sigue muy presente. La estructura actual es el resultado de una estratégica reestructuración llevada a cabo hace algunos años. La pregunta '¿Quién compró mi Ferrari?' se la hizo el propio Enzo en su momento, y hoy la respuesta es más compleja que nunca.
El gran cambio se produjo cuando Ferrari se separó de su antiguo grupo matriz, FIAT Chrysler Automobiles (FCA), para convertirse en una entidad independiente, Ferrari N.V., que cotiza en las bolsas de Nueva York y Milán. Esta maniobra financiera reconfiguró por completo el mapa accionarial. La distribución quedó de la siguiente manera:
- 10% propiedad de Piero Ferrari: El único hijo vivo de Enzo Ferrari conserva una participación significativa. Su presencia en el consejo de administración no es meramente simbólica; representa el ADN y la continuidad histórica del fundador, un vínculo directo con el alma de la compañía.
- 80% distribuido entre los accionistas de FCA: Esta fue la mayor parte del pastel. En lugar de venderse a un único comprador, estas acciones se repartieron entre los inversores que en ese momento poseían participaciones en FCA.
- 10% vendido en una Oferta Pública Inicial (OPI): Una porción de la compañía se puso a la venta en el mercado de valores, permitiendo que inversores institucionales y particulares de todo el mundo pudieran adquirir una parte del mito.
Entonces, ¿quién controla realmente la compañía si el 80% está tan distribuido? La clave está en el principal accionista de la antigua FCA (ahora parte del conglomerado Stellantis): Exor N.V., el holding de la influyente familia Agnelli, fundadores de FIAT. A través de su participación heredada de FCA, Exor se convirtió en el accionista mayoritario de Ferrari, ostentando aproximadamente el 24% de las acciones pero controlando cerca del 36% de los derechos de voto gracias a un programa de lealtad. Esto les otorga el control efectivo de la compañía, con John Elkann, heredero de los Agnelli, como presidente.
Tabla de Estructura Accionaria Simplificada
| Accionista | Porcentaje de Acciones (Aprox.) | Rol Clave |
|---|---|---|
| Exor N.V. (Familia Agnelli) | ~24% | Accionista mayoritario con control efectivo. |
| Piero Ferrari | 10% | Vicepresidente y heredero del fundador. |
| Inversores Públicos (Flotante) | ~66% | Distribuido entre fondos de inversión y accionistas minoritarios. |
La Larga Noche de Maranello: Una Sequía Inexplicable
Tener una estructura corporativa sólida y un valor de marca estratosférico no garantiza el éxito en la pista. La Scuderia Ferrari, el equipo más laureado de la historia de la Fórmula 1, vive su sequía de títulos más prolongada de la era moderna. El último Campeonato Mundial de Constructores que adorna las vitrinas de Maranello data del año 2008. Para encontrar el último campeón de pilotos vestido de rojo hay que retroceder un año más, hasta la inolvidable coronación de Kimi Räikkönen en 2007.
Desde entonces, la historia ha sido una sucesión de esperanzas, intentos fallidos y amargas decepciones.
La Era Alonso: Tan Cerca y Tan Lejos (2010-2014)
La llegada del bicampeón español Fernando Alonso insufó una dosis masiva de esperanza. Con un talento considerado por muchos como el mejor de la parrilla, Alonso luchó ferozmente por el título. En dos ocasiones, 2010 y 2012, llegó a la última carrera con opciones reales, solo para ver cómo el campeonato se le escapaba de las manos en favor del emergente Sebastian Vettel y un equipo Red Bull Racing que demostró ser una máquina casi perfecta en términos de desarrollo aerodinámico y estrategia.
La Apuesta por Vettel: Promesa Incumplida (2015-2020)
Tras la marcha de Alonso, Ferrari apostó por el hombre que les había amargado la existencia: Sebastian Vettel. El tetracampeón alemán llegó con la misión de emular a su ídolo, Michael Schumacher. Los años 2017 y 2018 vieron a una Ferrari competitiva que plantó cara a la todopoderosa Mercedes. Sin embargo, una combinación de errores de pilotaje en momentos cruciales, fallos estratégicos del equipo y un desarrollo técnico que se desinflaba en la segunda mitad de la temporada, impidieron el asalto final al trono.
La Nueva Generación: Leclerc y Sainz Contra el Dominio Absoluto
Con la promoción de su joven promesa, Charles Leclerc, y la posterior incorporación de Carlos Sainz, Ferrari renovó sus esperanzas. El cambio de reglamento de 2022 pareció ser la oportunidad de oro. El F1-75 nació como el coche más rápido de la parrilla, logrando un inicio de temporada soñado. Pero, una vez más, la fiabilidad del motor, decisiones estratégicas incomprensibles y la aplastante superioridad en el desarrollo de Red Bull Racing convirtieron el sueño en pesadilla, dejando el camino libre para el dominio absoluto de Max Verstappen.

¿Hay Conexión entre Propiedad y Falta de Éxito?
Es la pregunta del millón. ¿Afecta la estructura de una empresa pública, presidida por John Elkann, al rendimiento en pista? Los analistas apuntan a varias direcciones. La presión de reportar resultados trimestrales a los accionistas puede desviar el foco, que en equipos como Red Bull (propiedad de una empresa privada de bebidas energéticas) o Mercedes (brazo deportivo de un gigante automotriz) puede ser más puramente deportivo. Además, la cúpula directiva de Ferrari ha sufrido una notable inestabilidad. Desde la marcha de figuras históricas como Luca di Montezemolo y Stefano Domenicali, han pasado varios directores de equipo (Mattia Binotto, Maurizio Arrivabene) hasta la llegada del actual, Fred Vasseur, en un intento por traer un liderazgo externo y experimentado.
El Futuro: Hamilton y 2026 como Horizontes de Esperanza
El anuncio del fichaje del siete veces campeón del mundo, Lewis Hamilton, para la temporada 2025 ha sido un terremoto en el mundo del motor. Es la declaración de intenciones más grande de Ferrari en la última década. La llegada de Hamilton no solo aporta un talento generacional incuestionable, sino también una mentalidad ganadora y una experiencia incalculable en la construcción de equipos campeones. Su unión con Charles Leclerc forma la que, sobre el papel, es la alineación de pilotos más potente de la parrilla. Este movimiento, orquestado por Elkann y Vasseur, busca ser el catalizador definitivo para romper la sequía. La verdadera oportunidad, sin embargo, reside en el gran reinicio reglamentario de 2026, donde todos los equipos partirán de cero con nuevas unidades de potencia y chasis. Ahí es donde Ferrari debe demostrar que ha aprendido de los errores del pasado y que está lista para volver a ocupar el lugar que su historia le exige: la cima del automovilismo mundial.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién es el dueño mayoritario de Ferrari?
Aunque las acciones están muy repartidas, el accionista con mayor control es Exor N.V., el holding financiero de la familia Agnelli, presidido por John Elkann. Poseen el mayor paquete accionarial y controlan la mayoría de los derechos de voto.
¿Piero Ferrari sigue involucrado en la compañía?
Sí. Piero Ferrari, hijo de Enzo, posee el 10% de las acciones y ocupa el cargo de Vicepresidente. Su figura es fundamental para mantener el legado y la conexión directa con los orígenes de la marca.
¿Cuándo fue el último mundial de pilotos que ganó Ferrari?
El último Campeonato Mundial de Pilotos fue ganado por Kimi Räikkönen en la temporada 2007, en una definición dramática en la última carrera en Brasil.
¿Por qué se dice que Ferrari tiene problemas de estrategia?
A lo largo de los últimos años, especialmente entre 2017 y 2022, el equipo ha sido objeto de críticas por tomar decisiones cuestionables durante las carreras, como elecciones de neumáticos incorrectas, paradas en boxes a destiempo o falta de órdenes de equipo claras, que les han costado victorias y puntos valiosos.
¿La llegada de Lewis Hamilton garantiza un campeonato?
No hay garantías en la Fórmula 1. Sin embargo, su fichaje es el movimiento más agresivo y esperanzador de Ferrari en mucho tiempo. Aporta una experiencia, velocidad y liderazgo que, combinados con una maquinaria a la altura, podrían ser la fórmula para volver a la gloria, especialmente de cara a las nuevas regulaciones de 2026.
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