17/07/2018
Muchos aficionados al automovilismo se preguntan cuántos coches pueden participar en una carrera de la NASCAR Cup Series. La respuesta no es tan simple como un número fijo, ya que está determinada por un complejo modelo de negocio conocido como el Sistema de Charters. Implementado en 2016, este sistema no solo define el tamaño de la parrilla, sino que también estructura la economía de los equipos, garantiza su estabilidad y ha sido el centro de una intensa batalla legal que ha redefinido el futuro de la competición. A continuación, desglosamos en profundidad cómo funciona este sistema, por qué generó un conflicto tan grande y qué cambios trajo el acuerdo que marcó un antes y un después en la historia de NASCAR.

¿Qué es y cómo funciona el Sistema de Charters de NASCAR?
Para entender la NASCAR moderna, es fundamental comprender el Sistema de Charters. Antes de 2016, la participación de un equipo en una carrera se basaba en los puntos de propietario acumulados, un sistema que podía dejar fuera a equipos con mala racha o poca historia. Buscando ofrecer mayor estabilidad y valor a largo plazo a los dueños de los equipos, NASCAR introdujo un modelo similar al de las franquicias deportivas.
Inicialmente, se otorgaron 36 charters a los equipos que habían demostrado un compromiso continuo y una participación regular en la Cup Series durante las tres temporadas anteriores. Un charter es, en esencia, una licencia que otorga a un equipo dos privilegios fundamentales:
- Entrada garantizada: Un equipo con charter tiene un lugar asegurado en la parrilla de salida de cada carrera puntuable de la temporada.
- Participación en los ingresos: Los poseedores de charters reciben una parte garantizada de las bolsas de premios de las carreras y de los ingresos televisivos de NASCAR.
La parrilla de la Cup Series permite un máximo de 40 coches. Con 36 charters garantizando su lugar, quedan solo cuatro puestos "abiertos" en cada carrera. Los equipos sin charter, conocidos como "open teams", deben luchar por estas plazas clasificándose por velocidad en las sesiones de práctica. Además, estos equipos reciben una cantidad de dinero garantizado significativamente menor en comparación con los equipos con charter.
El Valor Millonario de un Charter
Los charters no son permanentes para un equipo; pueden ser vendidos o arrendados (con la aprobación de NASCAR). Esto ha creado un mercado secundario donde el valor de estas licencias se ha disparado. Cuando el sistema se implementó, su valor era considerable, pero en los últimos años ha alcanzado cifras astronómicas. Por ejemplo, se informó que Spire Motorsports pagó alrededor de 40 millones de dólares por un charter antes de la temporada 2023, un salto monumental desde los 10-15 millones de dólares que costaban en años anteriores. Cada organización tiene un límite y no puede poseer más de cuatro charters, evitando así la monopolización de la parrilla.
La Raíz del Conflicto: ¿Por qué los Equipos se Rebelaron?
A pesar del creciente valor de los charters, muchos equipos argumentaban que el modelo económico era insostenible. El problema principal radicaba en la brecha entre los ingresos garantizados y los costos operativos. Según estimaciones de medios especializados como Sportico, los pagos relacionados con los charters ascendían a unos 8-9 millones de dólares anuales por equipo. Sin embargo, el costo de operar un solo coche en la Cup Series puede superar fácilmente los 10 millones de dólares, y en el caso de los equipos de punta, esta cifra es mucho mayor.
Esta diferencia dejaba a los equipos en una posición de extrema dependencia de los patrocinios para cubrir sus presupuestos y ser rentables. La tensión alcanzó su punto álgido cuando NASCAR firmó un nuevo y masivo acuerdo por los derechos de transmisión que entraría en vigor en 2025, valorado en aproximadamente 1.100 millones de dólares anuales. Los equipos exigieron una porción mayor de ese pastel, argumentando que ellos eran los protagonistas del espectáculo.
NASCAR, por su parte, contraargumentaba que los equipos no consideraban en sus cálculos los enormes gastos que la organización asume para poseer, operar y mantener los circuitos, así como para promocionar el campeonato. Esta disparidad de visiones llevó el conflicto a un punto de no retorno.
El Juicio Antimonopolio que Sacudió a NASCAR
A finales de 2024, la disputa escaló al ámbito legal. Dos equipos, 23XI Racing (copropiedad de la leyenda de la NBA Michael Jordan y el piloto Denny Hamlin) y Front Row Motorsports, presentaron una demanda antimonopolio contra NASCAR. La acusación era grave: alegaban que NASCAR utilizaba su poder de monopolio para controlar la competencia de manera injusta, restringir la capacidad de los equipos para competir en otras categorías e imponer los términos del sistema de charters de forma unilateral.
Durante el juicio, se presentaron análisis económicos que afirmaban que los equipos estaban siendo sistemáticamente mal pagados en cientos de millones de dólares bajo la estructura existente. El caso llegó a un tribunal federal en Charlotte y amenazó con desmantelar por completo el modelo de negocio que había regido la categoría durante casi una década.
El Acuerdo de 2025: Un Nuevo Paradigma para los Equipos
Justo antes de que el jurado comenzara sus deliberaciones, el 11 de diciembre de 2025, las partes llegaron a un acuerdo que redefinió las reglas del juego. El litigio no eliminó el Sistema de Charters, pero sí introdujo cambios cruciales que fortalecieron la posición de los equipos.
Los puntos clave del acuerdo fueron:
- Charters Permanentes: Los charters se convirtieron en licencias permanentes que no pueden ser revocadas por NASCAR, otorgando una seguridad y un valor sin precedentes a los propietarios.
- Aumento del Reparto de Ingresos: Se acordó un incremento significativo en el porcentaje de los ingresos por derechos de transmisión que se distribuye entre los equipos.
- Mayor Libertad Competitiva: Se flexibilizaron las restricciones que limitaban a los equipos a la hora de participar en otras series de carreras, dándoles más oportunidades de negocio.
Denny Hamlin, una de las figuras clave en la demanda, declaró que el acuerdo "nivela el campo de juego sin desmantelar lo que funciona". El Sistema de Charters sobrevivió, pero evolucionó hacia un modelo más equitativo y sostenible.
Tabla Comparativa: El Sistema de Charters Antes y Después del Acuerdo
| Característica | Antes del Acuerdo de 2025 | Después del Acuerdo de 2025 |
|---|---|---|
| Permanencia del Charter | Los charters tenían una duración definida y podían ser revocados por NASCAR bajo ciertas condiciones. | Los charters se convirtieron en permanentes, no revocables, otorgando seguridad total al propietario. |
| Reparto de Ingresos | Los equipos recibían un porcentaje menor de los ingresos televisivos, generando una brecha con los costos operativos. | El porcentaje de ingresos para los equipos aumentó significativamente, mejorando su viabilidad financiera. |
| Competencia en Otras Series | Existían restricciones que limitaban la participación de los equipos de la Cup Series en otros campeonatos. | Las restricciones se flexibilizaron, permitiendo a las organizaciones explorar nuevas oportunidades de negocio. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Entonces, ¿cuántos coches corren exactamente en una carrera de NASCAR?
El máximo de coches permitidos en una carrera de la NASCAR Cup Series es de 40. De estos, 36 lugares están garantizados para los equipos que poseen un charter, y los 4 restantes son para equipos "abiertos" que deben clasificarse por tiempo.
¿Cualquier equipo puede comprar un charter?
Técnicamente sí, siempre que encuentre un propietario dispuesto a vender el suyo y que NASCAR apruebe la transacción. Sin embargo, el altísimo costo (decenas de millones de dólares) y la oferta limitada hacen que sea una barrera de entrada muy significativa. Además, ninguna organización puede tener más de cuatro charters.
¿Qué sucede si un equipo con charter no rinde bien?
Aunque el charter garantiza la entrada, la distribución de los ingresos no es igual para todos. Una parte del dinero se reparte en función del rendimiento del equipo en las últimas temporadas y su posición en la clasificación de propietarios. Por lo tanto, un mal rendimiento deportivo se traduce en menores ingresos.
¿Cómo beneficia este sistema a los aficionados?
La estabilidad que proporciona el Sistema de Charters asegura que los aficionados vean parrillas completas cada fin de semana con los equipos más importantes y competitivos del deporte. Fomenta la inversión a largo plazo de los propietarios, lo que se traduce en un mejor espectáculo, mayor profesionalismo y la capacidad de atraer a los mejores talentos, tanto en el pilotaje como en la ingeniería.
En conclusión, el Sistema de Charters de NASCAR es mucho más que una simple regla sobre el número de participantes. Es la columna vertebral económica de la máxima categoría, un modelo que garantiza la estabilidad, define el valor de los equipos y, tras una dura batalla legal, ha evolucionado para crear una asociación más equilibrada entre la organización y sus competidores. Este sistema seguirá siendo la clave para entender el negocio detrás de la velocidad y la emoción de cada carrera.
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