¿Cuál es la versión Mercury del Escort?

Ford Escort: Historia de un Ícono Legendario

30/09/2018

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El nombre Ford Escort resuena con una fuerza particular en la memoria de los aficionados al automovilismo. No es solo el recuerdo de un coche compacto y fiable que pobló las calles de medio mundo, sino también la evocación de una bestia de competición que dominó los tramos de rally. La historia del Escort es una dualidad fascinante: la de un vehículo práctico y económico por un lado, y la de un ícono de alto rendimiento por otro. Desde su ambicioso proyecto como un "coche mundial" hasta la creación del legendario RS Cosworth, el Escort ha dejado una huella imborrable en la industria automotriz. Acompáñanos en este recorrido por la historia, las versiones y el legado de un modelo que se niega a ser olvidado.

Índice de Contenido

El Proyecto "World Car": Dos Mundos, Un Mismo Nombre

A finales de la década de 1970, Ford se embarcó en un proyecto sumamente ambicioso: crear un "World Car" o "coche mundial". La idea era consolidar el desarrollo de vehículos para sus mercados más importantes, Norteamérica y Europa, bajo una única plataforma. Este programa buscaba reemplazar simultáneamente al Ford Pinto en Estados Unidos y al exitoso Ford Escort Mk II en Europa. El resultado de este esfuerzo fue el Ford Escort de 1981, un modelo que, aunque compartía nombre y concepto, terminó materializándose en dos vehículos sorprendentemente diferentes.

¿Qué precio tiene el Ford Escort?
Ford Escort usados en México, precio hasta $40,000.

La intención original era que el Escort americano y el Escort Mk III europeo compartieran chasis, componentes y diseño. Sin embargo, a medida que el desarrollo avanzaba, los equipos de diseño de ambos continentes tomaron caminos divergentes. Las regulaciones, los gustos de los consumidores y las filosofías de ingeniería de cada mercado llevaron a que las versiones finales tuvieran muy poco en común. De hecho, a pesar de su apariencia similar, no compartían ni un solo panel de carrocería intercambiable. Los únicos componentes verdaderamente comunes eran el motor de cuatro cilindros en línea CVH y la transmisión automática ATX.

Aunque la suspensión seguía un diseño básico similar en ambos, los componentes no eran intercambiables. El Escort norteamericano, con la misma distancia entre ejes de 94.2 pulgadas, era más largo y ancho que su homólogo europeo. Además, presentaba una mayor cantidad de detalles cromados, un rasgo estilístico muy típico de los coches americanos de la época, lo que le confería una apariencia más pesada y menos ágil que la de su hermano europeo.

Comparativa: Escort Americano vs. Escort Europeo (Mk III)

CaracterísticaFord Escort (Norteamérica)Ford Escort (Europa)
Paneles de CarroceríaNo intercambiables con la versión europea.No intercambiables con la versión norteamericana.
DimensionesMás largo y ancho.Más corto y estrecho.
EstiloEstilo americano con más detalles cromados.Diseño europeo más limpio y aerodinámico.
Versiones de CarroceríaHatchback (3 y 5 puertas), Station Wagon (5 puertas).Hatchback (3 y 5 puertas), Station Wagon (3 y 5 puertas), Convertible, Furgoneta y Sedán (Orion).

La Joya de la Corona: El Nacimiento del Escort RS Cosworth

Si el Escort estándar era el Dr. Jekyll, el Escort RS Cosworth era, sin duda, su Mr. Hyde. A principios de los años 90, Ford necesitaba un nuevo contendiente para el Campeonato Mundial de Rally (WRC) que sustituyera al envejecido Sierra Cosworth. La solución fue una genialidad de la ingeniería: tomar la mecánica probada del Sierra y trasplantarla a la carrocería más compacta y ágil de la quinta generación del Escort. Así nació, entre 1992 y 1996, uno de los coches de homologación más icónicos de todos los tiempos.

El Escort RS Cosworth no era un simple Escort con un motor más grande. Su carrocería, aunque reconocible, escondía un chasis derivado directamente del Ford Sierra. Esta era la única manera de poder alojar el potente motor turbo, la sofisticada caja de cambios manual de cinco velocidades y, sobre todo, el sistema de tracción total permanente. El resultado era, en esencia, un coche de rally matriculable para la calle.

Visualmente, era inconfundible. Su rasgo más característico era el enorme e icónico alerón biplano trasero, diseñado para generar una carga aerodinámica real a altas velocidades. Se complementaba con pasos de rueda ensanchados para albergar los neumáticos 225/45 sobre llantas de aluminio de 16 pulgadas y un divisor frontal ajustable. Era una declaración de intenciones, un coche que gritaba "competición".

Bajo el capó se encontraba el famoso motor YBT de Cosworth, un 2.0 litros turboalimentado. Las primeras 2.500 unidades, fabricadas para cumplir con el reglamento de homologación del Grupo A de la FIA, montaban un turbocompresor Garrett T34 de mayor tamaño. Las unidades posteriores, fabricadas debido al gran éxito comercial del modelo (se produjeron un total de 7.145), equiparon un turbo Garrett T25 más pequeño. Aunque esta modificación redujo ligeramente el "turbo lag" y mejoró la respuesta general, la potencia se mantuvo oficialmente en unos impresionantes 217 CV.

Su interior, aunque basado en el del Escort convencional, incluía detalles deportivos como asientos Recaro, pedales específicos y un panel de instrumentos central con indicadores de presión del turbo, presión de aceite y voltímetro. Era un coche creado con un único propósito: ser la base de una máquina ganadora de rallies, y su éxito en el mercado demostró que el público anhelaba esa conexión directa con el motorsport.

El Escort en el Mercado de Usados: De la Oportunidad al Objeto de Culto

Hoy en día, el Ford Escort vive una segunda juventud en el mercado de vehículos usados. Su valor y atractivo varían enormemente dependiendo de la versión. Un Escort de las generaciones norteamericanas (1981-2003) puede ser una opción increíblemente asequible para quien busca un primer coche o un clásico sencillo y económico de mantener. Su fiabilidad y, en sus primeras versiones, su notable eficiencia de combustible (un modelo de 1982 ofrecía unas excelentes 44 millas por galón en carretera) lo convierten en una opción lógica.

Sin embargo, en el otro extremo del espectro se encuentra el RS Cosworth. Este modelo ha trascendido la categoría de "coche usado" para convertirse en un codiciado objeto de colección. Encontrar una unidad en buen estado es cada vez más difícil, y sus precios han experimentado un aumento exponencial en los últimos años. Un precio de hasta 40,000 dólares podría ser un punto de partida para unidades en buen estado, pero los ejemplares más prístinos o con historial de competición pueden superar con creces esa cifra. Es la inversión del entusiasta, la compra de un pedazo de la historia del automovilismo.

Preguntas Frecuentes sobre el Ford Escort

¿Qué precio tiene un Ford Escort usado?

El precio de un Ford Escort usado varía drásticamente. Las versiones estándar norteamericanas de las últimas generaciones pueden encontrarse por precios muy bajos, a menudo por debajo de los 5,000 dólares. Sin embargo, el icónico Ford Escort RS Cosworth es un coche de colección y su precio puede oscilar desde los 40,000 dólares hasta cifras mucho más elevadas para unidades en perfecto estado o con procedencia especial.

¿Cuál es la versión Mercury del Escort?

Sí, el Ford Escort norteamericano tuvo un modelo hermano bajo la marca Mercury. En su primera generación (1981-1990), este coche se llamó Mercury Lynx. Para las generaciones posteriores, el vehículo equivalente de Mercury fue el Tracer. Ambos compartían la misma plataforma y mecánica que el Escort, diferenciándose principalmente en detalles estéticos y niveles de equipamiento.

¿Qué hizo tan especial al Ford Escort RS Cosworth?

El Escort RS Cosworth fue especial por ser un "homologation special", un coche de calle creado específicamente para poder competir en el Campeonato Mundial de Rally. Su combinación de un chasis de Ford Sierra, un potente motor 2.0L Turbo desarrollado por Cosworth, un sistema de tracción total y una aerodinámica agresiva con su famoso alerón biplano, lo convirtieron en una leyenda instantánea tanto en la competición como en la carretera.

¿Cuántas millas por galón rendía un Ford Escort de los primeros años?

El Ford Escort de primera generación en Norteamérica era conocido por su excelente economía de combustible. Por ejemplo, un modelo de 1982 tenía cifras oficiales estimadas por la EPA de 28 millas por galón (mpg) en ciudad y unas impresionantes 44 mpg en carretera, convirtiéndolo en una opción muy económica para la época.

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