¿Qué le pasó a Diego Mendoza?

Diego Mendoza: La Tragedia que Cambió una Vida

20/07/2018

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La carrera de un deportista de alto rendimiento está llena de momentos de gloria y sacrificio, pero a veces, el destino interpone pruebas que van más allá de cualquier competencia. Esta es la historia de Diego Mendoza, un futbolista cuya vida y carrera fueron redefinidas por un trágico accidente el 10 de febrero de 2016. Lo que comenzó como la celebración de un gol agónico en la Copa Libertadores con Huracán, se transformó en una pesadilla sobre ruedas en una carretera de Venezuela, un evento que lo llevaría a retirarse prematuramente a los 30 años, pero que, paradójicamente, le enseñaría el verdadero valor de la vida.

¿Qué le pasó a Diego Mendoza?
Diego Mendoza decidió retirarse del fútbol profesional a los 30 años por los dolores que le dejó en su pie derecho el trágico accidente que sufrió con Huracán el 10 de febrero de 2016, cuando luego de un encuentro por Copa Libertadores 2016, el micro que trasladaba a los futbolistas del Globo se quedó sin frenos y ...
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El Gol que Precedió a la Tragedia

La noche anterior al accidente, el Club Atlético Huracán vivía un momento de éxtasis. Habían logrado una clasificación agónica a la fase de grupos de la Copa Libertadores gracias a un gol del propio Diego Mendoza. La alegría inundaba al plantel, un grupo de jugadores que había luchado para llegar a la máxima cita continental. Sin embargo, esa felicidad se vería eclipsada por los eventos de la mañana siguiente. Aunque en los días previos habían notado que el micro que los transportaba no estaba en las mejores condiciones, la euforia del momento deportivo opacó cualquier preocupación.

Crónica de un Desastre: Cuatro Minutos Eternos

El viaje de regreso comenzó con normalidad, hasta que un ruido seco y un grito rompieron la calma. "Se cortaron los frenos", anunció el preparador físico Pablo Santella. Lo que al principio pareció una broma de mal gusto, fue confirmado por el entrenador Eduardo Domínguez, y el pánico se apoderó del vehículo. El micro se había quedado sin frenos y sin caja de cambios en una bajada pronunciada. Lo único que funcionaba era el volante.

"Lo que no fue rápido fue la bajada, eso para mí fue eterno. Duró 4 minutos y medio hasta que chocamos", relató Mendoza. Esos minutos se convirtieron en una secuencia de terror. Sin cinturones de seguridad, los jugadores y el cuerpo técnico se golpeaban mientras el chofer intentaba maniobrar a más de 100 kilómetros por hora. Chocaron contra la utilería, contra otros dos autos, y la velocidad no hacía más que aumentar. En medio del caos y los gritos, llegó un silencio sepulcral, la resignación ante lo que parecía un destino fatal. "Pensaba que nos moríamos todos", confesó Diego. Fue un verdadero milagro que nadie perdiera la vida, gracias a la lucidez del conductor, que en una maniobra desesperada, tomó una rampa de escape.

El Vuelco y la Lucha por Sobrevivir

La rampa de escape no fue una solución inmediata. El primer impacto fue brutal. Diego Mendoza voló de su asiento y su pie derecho quedó atrapado entre la ventana y el asiento de adelante. El micro, en lugar de frenar, pareció tomar impulso y se dirigía directamente hacia un precipicio. Ante los gritos desesperados de "¡volcalo, volcalo!", el chofer giró bruscamente y el vehículo volcó, cayendo precisamente sobre el lado donde Mendoza estaba atrapado.

"Mi pie quedó aplastado. No sé qué pasó en ese momento, no lo puedo explicar bien, pero tuve la lucidez de pegar el tirón del pie cuando sentí el ruido y después el micro se deslizó", contó. Ese instinto de supervivencia le salvó de una lesión aún peor, aunque el vuelco le atrapó el brazo y la pierna. Consciente en todo momento, logró salir por una claraboya. Lo primero que pensó fue: "Estoy vivo, gracias, estoy vivo". Al ver su pie, la imagen era desoladora. Había perdido la mitad, estaba destrozado. Junto a él, su compañero Patricio "Pato" Toranzo también sufría graves heridas. La ayuda llegó, pero la batalla más dura apenas comenzaba.

La Lucha en el Hospital: "Hay que Amputar"

En el hospital de Venezuela, la situación era crítica. La palabra que más resonaba en la cabeza de Mendoza era "amputar". Los médicos locales, siguiendo el protocolo para heridas con hueso expuesto y alto riesgo de infección, consideraban la amputación como la opción más segura. Diego se negó a ser sedado. "Yo no quería que me amputaran ahí; si me amputaban, que lo hicieran en Argentina", pensaba. Su determinación fue clave. Gracias a la intervención del personal médico del club que había viajado, se logró estabilizarlo y preparar su regreso a Buenos Aires.

¿Quién es Diego Ferrari?
Agente de Propiedad Intelectual, Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual. Abogado, Universidad Católica Argentina. Árbitro del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) y del Centro de Mediación y Arbitraje Comercial de la Cámara Argentina de Comercio.

Ya en Argentina, el futuro de su pie seguía siendo una incógnita. "Me metí al quirófano sin saber cómo me iba a despertar". La espera fue una tortura, pero al despertar, el médico le dio la noticia que tanto anhelaba: "Tuviste suerte, no te lo cortamos". Ver los dedos de su pie fue un alivio indescriptible. A partir de ese momento, todo lo que viniera sería un regalo. Estaba vivo y conservaba su pie.

Comparativa de la vida de Diego Mendoza antes y después del accidente.
AspectoAntes del AccidenteDespués del Accidente
Enfoque PrincipalCarrera futbolística, rendimiento deportivo.Salud, familia, bienestar personal y gratitud por la vida.
Salud FísicaAtleta de alto rendimiento en plenitud.Dolores crónicos en el pie derecho, múltiples cirugías.
Salud MentalPresiones y desafíos típicos de un deportista profesional.Lucha contra una profunda depresión, aislamiento y dependencia.
Perspectiva de VidaCentrada en los objetivos profesionales y el éxito.Enfoque en ser mejor persona y valorar las relaciones humanas.

La Batalla Invisible: Depresión y Aislamiento

La recuperación física fue un camino largo y doloroso, con tres operaciones más y tres meses sin poder caminar. Pero la herida más profunda no era visible. Al darse cuenta de que su carrera pendía de un hilo, Diego cayó en una profunda depresión. "Te empezás a deprimir porque chupás todo lo que viviste y le mostrás felicidad a la gente, pero internamente tenés un montón de conflictos", explicó. Se aisló, se encerró durante días sin comer, dependiendo de pastillas para poder dormir. Fue un período oscuro, una batalla silenciosa que libró lejos de las canchas y de los flashes.

El Regreso a las Canchas y el Adiós Definitivo

Afortunadamente, con el apoyo de su familia y una voluntad de hierro, logró salir de ese pozo. Se enfocó obsesivamente en su recuperación, sometiéndose a hasta cuatro turnos diarios de kinesiología, masajes y entrenamiento. Su esfuerzo tuvo recompensa: entre 11 y 12 meses después del accidente, volvió a jugar un partido oficial por la Copa Argentina. Fue cumplir otro sueño, un cierre simbólico a la peor etapa de su vida.

Sin embargo, el dolor en su pie nunca desapareció por completo. Continuó su carrera, pero el disfrute ya no era el mismo. El sufrimiento físico constante comenzó a afectar su estado de ánimo y sus relaciones. Finalmente, tras una breve experiencia en España, tomó la difícil decisión de retirarse. "Me dolía mucho, no la pasaba bien y contaminaba todo lo que tenía a mi alrededor", admitió. A los 30 años, colgaba los botines, no por falta de talento, sino por las secuelas de una tragedia.

Una Nueva Vida: El Legado de la Superación

Hoy, Diego Mendoza mira hacia atrás sin rencor. Lejos de considerarlo una maldición, ve el accidente como un punto de inflexión que lo transformó para bien. "No cambio nada, me cambió la vida para bien el accidente. Me hizo ser mejor persona", afirma. Ahora, a punto de ser padre por primera vez, disfruta del día a día con una gratitud que solo conoce quien ha estado al borde de la muerte. Su historia no es solo la de un futbolista que sufrió un accidente, sino un poderoso testimonio de superación, resiliencia y la capacidad del ser humano para encontrar luz en la más profunda oscuridad.

Preguntas Frecuentes

¿Qué le pasó exactamente a Diego Mendoza?
El 10 de febrero de 2016, el micro que transportaba al plantel de Huracán en Venezuela sufrió una falla total de frenos en una bajada. Tras varios minutos fuera de control, el vehículo volcó. Mendoza sufrió una gravísima lesión en su pie derecho, que quedó aplastado.
¿Por qué se retiró Diego Mendoza del fútbol?
Se retiró a los 30 años debido a los dolores crónicos en su pie derecho, secuela del accidente. El sufrimiento físico le impedía disfrutar de la profesión y afectaba su calidad de vida.
¿Qué secuelas le dejó el accidente?
Además de las secuelas físicas permanentes en su pie, el accidente le provocó un profundo trauma psicológico y una severa depresión, la cual logró superar con el tiempo y apoyo.
¿En qué equipo jugaba cuando ocurrió el accidente?
Jugaba en el Club Atlético Huracán de Argentina, con el que disputaba la Copa Libertadores de América 2016.

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