08/10/2019
La pregunta sobre si McLaren ganó las 24 Horas de Le Mans en 1966 es una de las más fascinantes y complejas en la historia del automovilismo. La respuesta corta es sí, pero no de la manera que muchos podrían imaginar. No fue un coche del equipo McLaren el que cruzó la línea de meta en primer lugar, sino un hombre: Bruce McLaren. Como piloto, junto a su compatriota neozelandés Chris Amon, se alzó con la victoria al volante de un Ford GT40 Mk II. Sin embargo, esta victoria está envuelta en una de las polémicas más grandes del deporte motor, una historia de ambición corporativa, órdenes de equipo y un final tan dramático que todavía hoy genera debate. Para entenderlo, debemos sumergirnos en el epicentro de la guerra entre Ford y Ferrari.

El Contexto: La Guerra Total de Ford contra Ferrari
A mediados de la década de 1960, el mundo de las carreras de resistencia estaba dominado por un nombre: Ferrari. La Scuderia italiana era la reina indiscutible de Le Mans. Henry Ford II, herido en su orgullo tras un intento fallido de comprar Ferrari, decidió que vencería a Enzo Ferrari en su propio terreno. Esta decisión desencadenó una de las rivalidades más feroces y costosas de la historia, invirtiendo millones de dólares en el desarrollo del Ford GT40. Tras los fracasos de 1964 y 1965, Ford llegó a Le Mans en 1966 con un ejército de coches y un único objetivo: la victoria total.

El arma elegida fue el formidable GT40 Mk II, una bestia con un motor de 7.0 litros. Ford no escatimó en recursos, inscribiendo múltiples coches a través de equipos de primer nivel como Shelby-American Inc. y Holman & Moody. En la parrilla de salida, los Ford eran una fuerza abrumadora frente a los elegantes pero menos potentes prototipos de Ferrari, como el 330 P3.
Una Carrera de Desgaste y Supervivencia
La edición de 1966 de las 24 Horas de Le Mans fue una batalla brutal contra el reloj, el clima y la propia mecánica. La carrera comenzó bajo un cielo nublado y pronto la lluvia hizo acto de presencia, convirtiendo el rapidísimo circuito de La Sarthe en una trampa mortal. Las condiciones climáticas cambiantes jugaron un papel crucial, nivelando en parte la abrumadora ventaja de potencia de los Ford y permitiendo que los Ferrari se mantuvieran en la lucha durante las primeras horas.
Sin embargo, la carrera fue una auténtica carnicería mecánica. Uno a uno, los coches de ambos bandos comenzaron a sucumbir. Los Ford sufrieron problemas de embrague, cajas de cambio y sobrecalentamiento de frenos. Los Ferrari, por su parte, padecieron problemas de sobrecalentamiento y fallos en la transmisión. Al caer la noche, la lluvia se intensificó, provocando numerosos accidentes. Un incidente múltiple en las Esses dejó fuera de combate a varios coches, incluido el Ferrari P3 de Ludovico Scarfiotti.
Al amanecer, el panorama era claro: la fiabilidad y la pura fuerza de los Ford habían diezmado a la competencia. Ferrari había perdido a todos sus prototipos oficiales y privados. Ford, aunque también con bajas significativas, ocupaba las tres primeras posiciones con una autoridad aplastante. Los coches supervivientes eran el #2 de Bruce McLaren y Chris Amon, el #1 de Ken Miles y Denny Hulme, y el #5 de Ronnie Bucknum y Dick Hutcherson.
El Polémico Final Fotográfico
Con la victoria asegurada y sus coches dominando el podio, la directiva de Ford, liderada por Leo Beebe, tomó una decisión que pasaría a la historia. En un gesto de arrogancia y poderío publicitario, ordenaron a sus tres coches cruzar la línea de meta juntos, en formación, para una fotografía icónica que simbolizara su dominio absoluto sobre Ferrari. La idea era declarar un empate técnico entre los dos coches de cabeza, el de Miles/Hulme y el de McLaren/Amon.
Las órdenes fueron transmitidas a los pilotos. Ken Miles, que lideraba la carrera con una cómoda ventaja, era el claro favorito moral. Había sido fundamental en el desarrollo del GT40 y ya había ganado las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring ese mismo año. Una victoria en Le Mans le habría otorgado la Triple Corona de la resistencia, un logro sin precedentes. A regañadientes, Miles redujo la velocidad en la última vuelta para permitir que McLaren se le acercara. Los tres Ford se agruparon y se dirigieron hacia la meta para el planeado final fotográfico.

¿Por Qué Ganó el Coche de McLaren? La Regla Inesperada
Los coches cruzaron la línea de meta casi al unísono, con el de McLaren ligeramente por delante según algunas versiones, y el de Miles según otras. La cúpula de Ford celebraba su momento de gloria, creyendo haber conseguido su empate. Sin embargo, los oficiales del Automobile Club de l'Ouest (ACO), organizadores de la carrera, tenían otros planes. Informaron a Ford que, según el reglamento, un empate era imposible en una carrera de 24 horas. El ganador se determinaría por la distancia total recorrida.
Aquí es donde la historia da su giro más cruel y decisivo. Debido a que en la salida tipo "Le Mans" de la época los coches se posicionaban en la parrilla de forma escalonada, el coche #2 de Bruce McLaren y Chris Amon había partido unos metros más atrás que el coche #1 de Ken Miles y Denny Hulme. Al haber completado el mismo número de vueltas en el mismo tiempo, los oficiales determinaron que el coche de McLaren había recorrido una distancia ligeramente mayor durante las 24 horas. Por esa nimia diferencia técnica, Bruce McLaren y Chris Amon fueron declarados los ganadores oficiales.
Tabla de Resultados Finales (Top 3)
| Posición | Coche | Pilotos | Equipo | Vueltas |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Ford GT40 Mk II | Bruce McLaren / Chris Amon | Shelby-American Inc. | 360 |
| 2 | Ford GT40 Mk II | Ken Miles / Denny Hulme | Shelby-American Inc. | 360 |
| 3 | Ford GT40 Mk II | Ronnie Bucknum / Dick Hutcherson | Holman & Moody | 348 |
Las Consecuencias: Un Héroe Trágico y un Legado Duradero
La decisión fue un golpe devastador para Ken Miles. Se sintió traicionado por la compañía para la que tanto había trabajado. La imagen de su rostro en el podio, decepcionado mientras McLaren y Amon celebraban, es una de las más agridulces de la historia de Le Mans. Trágicamente, Miles nunca tuvo la oportunidad de redimirse. Apenas dos meses después, falleció en un accidente mientras probaba el prototipo del J-Car de Ford, el sucesor del GT40.
Para Bruce McLaren, la victoria fue un hito en su carrera. Aunque no fue al volante de un coche de su propia fabricación, este triunfo en la carrera más prestigiosa del mundo consolidó su estatus como uno de los grandes pilotos e ingenieros de su generación. La experiencia adquirida trabajando con un gigante como Ford sin duda influyó en el desarrollo de su propio equipo, que años más tarde alcanzaría la gloria tanto en la Fórmula 1 como en las carreras de resistencia.
En conclusión, Bruce McLaren sí ganó Le Mans en 1966. Ganó como piloto, compartiendo el honor con Chris Amon en un Ford GT40. Pero la historia de esa victoria es la crónica de una guerra corporativa, una decisión de marketing que salió mal y un final que le arrebató el triunfo a quien, para muchos, era el merecedor moral. Fue el día en que Ford humilló a Ferrari, pero también el día en que una foto icónica creó un héroe trágico y un debate que perdura más de medio siglo después.
Preguntas Frecuentes
- ¿Quién ganó realmente las 24 Horas de Le Mans de 1966?
- Oficialmente, los ganadores fueron los pilotos Bruce McLaren y Chris Amon. Sin embargo, debido a las órdenes de equipo de Ford para un final en formación, el coche de Ken Miles y Denny Hulme cruzó la línea de meta prácticamente al mismo tiempo, y muchos consideran a Miles el ganador moral de la carrera.
- ¿Corrió un coche de la marca McLaren en Le Mans 1966?
- No. El coche ganador fue un Ford GT40 Mk II, inscrito por el equipo Shelby-American Inc. Bruce McLaren participó como piloto contratado para este equipo, no con un coche de su propia escudería.
- ¿Por qué se considera tan polémico este final?
- La controversia surge de la decisión de Ford de orquestar un empate artificial por razones publicitarias, lo que obligó a su piloto líder, Ken Miles, a ralentizar. La victoria se decidió finalmente por una regla técnica de la ACO sobre la distancia recorrida desde la posición de salida, lo que se percibió como una injusticia para Miles.
- ¿Qué fue la "Guerra Ford vs. Ferrari"?
- Fue la intensa rivalidad deportiva y empresarial en la década de 1960 entre Ford Motor Company y Scuderia Ferrari por la supremacía en las carreras de resistencia, con las 24 Horas de Le Mans como principal campo de batalla. La victoria de Ford en 1966 fue el clímax de esta confrontación.
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